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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-02-2019

Dilogo entre un padre y un hijo sobre el ideario de Jos Mart y la medicina

Wilkie Delgado Correa
Rebelin


En este 166 aniversario del natalicio de Jos Mart considero oportuno abordar aspectos fundamentales de la medicina verdadera analizando algunos elementos histricos y la visin de Jos Mart, nuestro Hroe Nacional, sobre diversos asuntos esenciales de la medicina. Pienso que el abordaje en forma de dilogo puede contribuir a resaltar mejor las ideas que expondremos.

Padre- Hijo, vamos a iniciar hoy un dilogo que nos lleve al abordaje de la verdadera medicina de estos tiempos. Quizs me digas que el tiempo es escaso, pues existen necesidades materiales que satisfacer, reclamos sentimentales que atender y se requieren tambin espacios para la recreacin y el ocio. Pero el escollo fundamental son las ocupaciones cotidianas y las muchas responsabilidades sociales que constituyen en nosotros fundamento concreto del deber. No obstante, pienso que si estamos dispuestos a prolongar, segn las circunstancias, esta conversacin, podramos hallar la ocasin para hilar los asuntos que ms nos interesen y que satisfagan los intereses de muchos de nuestros colegas y sean tiles en general para otras personas.

Hijo- Tengo preocupaciones de este intercambio, pues no s cmo podremos conciliar tu experiencia con la ma, que resulta mucho menor.

P- Quizs cuando hablamos de algunas formas de experiencias, no puede establecerse realmente una jerarqua entre ellas. Sencillamente existe cada una de ellas con su personalidad propia y sus rasgos distintivos. Pienso que en nuestro caso, las fuentes de las experiencias son distintas hasta cierto punto en lo que se refiere a lugar y tiempo, y que finalmente van a confluir en un cauce comn, que es el propsito cardinal: el tema del ejercicio o prctica de la medicina verdadera.

H- Entonces, no tienes temor que en este dilogo afloren puntos de vista contradictorios o conflictivos, como expresin de la llamada ptica generacional?

P- Estamos hablando de dilogo e intercambio y, por lo tanto, de vas o formas de comunicacin. As que no existen motivos para pronsticos de guerras, al menos argumentales.

H- Bien, creo que ya la introduccin ha despejado el camino. Pero, qu aspectos trataremos?, aspectos generales o especficos?, cosas actuales o pasadas? Es tan amplia la gama de tpicos que pueden ser abordados, que me encuentro perplejo ante los primeros pasos.

P- S, creo que no resulta fcil preestablecer los rumbos de un dilogo abierto como el que hemos esbozado. Acaso planificamos en la vida diaria la introduccin, el desarrollo y la conclusin de una conversacin en la vida familiar o social? No? Pues sigamos el mismo principio. Dejmonos llevar por la propia dinmica lgica de esta pltica mdica.

H- Yo te pedira que abordaras los cambios en la concepcin de la medicina.

P- Para ello tendra que intercalar, dando lectura o comentando, un tratado completo de Historia de la Medicina. Pero para ser ms sinttico, podra decir que tanto la concepcin como el ejercicio de la medicina han llevado el sello de su tiempo y del desarrollo de la sociedad humana. Podran manifestarse en algn que otro momento pequeas discordancias entre el desarrollo de una y otra, pero en general, el tipo de desarrollo social ha puesto su impronta en el desarrollo de la medicina, como de cualquier otra actividad o prctica humana.

H- Significa esto que la medicina es hija de su poca?

P- En general, s, pero no te olvides que en la sociedad no existen patrones rgidos para todas las manifestaciones de la actividad humana. Existe una interrelacin dialctica que condiciona una inter.- accin favorable o no para la actividad, es decir, en este caso el ejercicio de la medicina como influencia inmanente de la sociedad. Pero tambin puede ocurrir el proceso en que la actividad influya en cierta forma sobre el patrn prevaleciente en la sociedad. No olvidemos las rupturas pequeas o grandes, lentas o abruptas, de los moldes sociales. El progreso se abre paso de mil formas distintas.

H- Eso quiere decir que el anlisis del asunto concreto que abordamos, en su devenir histrico, adquiere un carcter tan complejo que necesitaramos, tal vez, das o meses para desmenuzarlos en perodos, hechos y situaciones concretos, teniendo en cuenta las correspondencias con sus pocas.

P- Pienso que s. Pero la misin de nosotros es simplificar el problema. Por eso aadir algo tan obvio que puede parecer una perogrullada. Desde la comunidad primitiva hasta ac la medicina ha ido cambiando, a veces con la dinmica natural de una evolucin normal y otras en saltos revolucionarios, con la aparicin de descubrimientos que han sido capaces de provocar una ruptura de los moldes que, una poca particular o incluso siglos, haban conformado como algo inmutable. Por tanto, respecto al desarrollo de la medicina, los caminos a veces han sido tortuosos y, otras veces, han sido rectos. Unos han significado retrasos del desarrollo y otros han significado avances aceleradores.

H- Esta es una cuestin que nosotros los jvenes no tomamos muy en serio. Esa larga trayectoria de la medicina hasta hoy, quizs no la valoramos en su justa dimensin. Es el hecho o la actualidad mdica de hoy mismo a lo que conferimos verdadera importancia.

P- Y no dejan de tener razn. Pero sin expresarlo, imperceptiblemente, en esa realidad de la medicina de hoy est acumulado todo ese pasado de que te hablaba, que en ocasiones se trata de aportes de siglos y en otras, de hallazgos slo de aos, meses o das pasados. Pero para alcanzar una verdadera dimensin del desarrollo mdico en lo general y en sus particularidades, hay que nutrirse con los elementos esenciales de esa trayectoria histrica. Esto forma parte de la cultura y la formacin mdica y puede contribuir a realzar la personalidad del mdico, su comprensin de las entidades nosolgicas, de sus causas, de su distribucin, de su tratamiento, de su prevencin y de su estrecha relacin con los factores socioeconmicos y ambientales. En fin, pueden ir descubriendo como la investigacin fue abriendo el camino a los nuevos conocimientos y configurando la imagen de la medicina de ayer y de hoy.

H- Veo que has ampliado el espectro. Surgen, pues, ms complicaciones.

P- Por qu llamarlas complicaciones? Digamos que surgen horizontes nuevos, ms esclarecimientos sobre los lados oscuros de muchos problemas de la medicina tanto del pasado como del presente. Digamos, adems, que queda al futuro revelarnos todo lo desconocido o misterioso que an resta por descubrir.

H- Bien, creo que tienes razn. Pero hay cosas que me cuestan trabajo representarme, por ejemplo, la figura del mdico de la antigedad.

P- Hay razones para esa dificultad. Son tantos siglos! Pero, fjate qu cosas tiene la vida. An hoy, hay algunos que les resulta difcil comprender e imaginarse el papel y la significacin del mdico de la familia, inserto en la vida y el desarrollo de una comunidad. Eso debiera ser ms fcil, verdad?

H- Quizs porque nos falte un espejo para mirarnos nosotros mismos reflejados en nuestra propia magnitud. Quizs porque no tengamos como referencia tanto pasado.

P- Creo que eso que dices es vlido. Quizs podemos aadir otro rosario de razones, como el hecho de que la comunidad tiene un rostro lindo y feo a la vez, como todas las cosas de este mundo.. Pero se habrn detenido a mirar a la profundidad de los ojos de la gente? Habrn puesto su atencin a escucharle, con sosiego, el corazn agitado o acompasado? Habrn medido el grado de cario y gratitud de esa gente comn que integran hombres, mujeres, nios, adultos, ancianos; de esos seres que viven, trabajan, luchan, sufren y se alegran; de esos seres humanos que se acercan esperanzados al mdico, y salen ms esperanzados y confiados de la consulta, cuando se logra darles lo que buscaban y necesitaban?

H- Sobre eso, pienso que no siempre vemos los rboles y el bosque. Te has dejado provocar, y te has lanzado a la carrera sobre el presente. Yo quisiera que tocaras el aspecto de la verdadera medicina. De qu se trata?

P- Ese no es un concepto esttico. Definirlo sera como expresar que constituye la medicina cuyo desarrollo es tal que se corresponde con la tendencia del desarrollo social. Y detrs quedara un estadio determinado de la medicina que ya fue superado por un desarrollo superior, que debe corresponderse igualmente con un nuevo desarrollo de la sociedad.

H- Te he escuchado que Mart se refiri a este concepto en el siglo XIX. Cmo l arrib a este enunciado y cul era su fundamento? Ser vlida su valoracin para estos tiempos?

P- Tratar de expresar algunas ideas que brinden alguna luz sobre este asunto. En primer lugar, como sabes, Mart fue un veedor profundo de su tiempo. Su genio se proyect en muchos campos, aunque su quehacer poltico y revolucionario fue la gran misin de su vida. Pero, en segundo lugar, entre las esferas en las que hizo aportes fecundos, a pesar de la brevedad de sus apuntes, est la medicina, para la cual tuvo una vocacin especial. Y cuando hablo de aportes me refiero a que fue capaz de captar justamente la esencia de la medicina y por otra parte sigui con verdadera dedicacin y pasin los avances, descubrimientos y desarrollo de la medicina de su poca, y los divulg en forma precisa y creadora. Fue un cronista de las ciencias en general, y de lo que hoy llamamos ciencias mdicas, en particular.

H- No obstante, quisiera una mayor precisin de la pregunta que hice anteriormente.

P- S. Es conveniente. Para ello es indispensable referirnos a la poca concreta y a las afirmaciones textuales sobre el tema que abordamos. Creo que Mart fue capaz de penetrar en la esencia de la medicina, porque al abordar este asunto en 1883, expres: La verdadera medicina no es la que cura, sino la que precave: la Higiene es la verdadera medicina. Ms que recomponer los miembros deshechos del que cae rebotando por un despeadero, vale el modo de apartarse de l. Y da mas tarde, reiter: Mejor es evitar la enfermedad que curarla. La verdadera medicina es la que precave.

H- En verdad es una visin asombrosa de la medicina preventiva, algo que an hoy no encuentra plena concrecin en la prctica de la medicina en el mundo.

P- Pero todava hay ms. Ya desde el ao anterior, Mart apuntaba que El arte de curar consiste ms en evitar la enfermedad y precaverse de ella por medios naturales, que en combatirla por medios violentos e inevitablemente daosos para el resto del sistema, cuyo equilibrio es puesto a contribucin en beneficio del rgano enfermo. La higiene va siendo la verdadera medicina, y con un tanto de atencin cada cual puede ser un poco mdico de s mismo.

H- Pienso que es sorprendente esa idea de que cada cual pueda ser un poco mdico de s mismo, porque eso implica educacin y propagacin de los conocimientos sobre las materias mdicas. Es lo que hoy consideramos como la responsabilidad que tienen los individuos con respeto a su salud.

P- S. El se proyectaba en el papel de la educacin como medio de propagacin de los conocimientos e ideas relativos a la salud. Al respecto escribi: deberan darse ctedras de salud, consejos de higiene, consejos prcticos, enseanza clara y sencilla del cuerpo humano, sus elementos, sus funciones. Los medios de ajustar a aquella a estos, y ceir estas a aquellos, y economizar las fuerzas y dirigirla bien, para que no haya despus que repararlas.

H- Indudablemente que es un enunciado de los principios de promocin y educacin para la salud.

P- Efectivamente. Y es importante precisar que slo contaba veintinueve aos de edad cuando sustentaba esas ideas.

H- Queda algo en el tintero sobre este tema?

P- Tal vez tenga que referirme a algo ms, que tambin resulta esencial. Cuando describa los efectos del clera sobre los nios pobres como parte de un drama social en el verano de Nueva York, Mart expresa una idea de enorme valor poltico, pero que tambin tiene igual relevancia en lo concerniente con la prestacin de los servicios de salud. Sobre la desatencin mdica dijo: Y digo que ste es un crimen pblico, y que el deber de remediar la miseria innecesaria es un deber del Estado.

H- Ahora entiendo mejor la concepcin integral de Mart sobre la medicina al servicio del hombre y la vigencia que conservan sus ideas

P- Yo dira que forma parte del basamento de la salud pblica y de la medicina cubanas. Como toda su obra, su ideario referente a la medicina tiene una gran trascendencia para evaluar, como parte de un proceso de continuidad histrica, nuestro actual desarrollo en este sector, que resulta un paradigma para el mundo.

H- Comprendo ahora que tenemos races profundas en el pasado, que explican las siembras y cosechas de estos tiempos.

P- As mismo es. Y ya en su poca, Mart pudo afirmar en forma fundamentada: Tenemos buenos mdicos. Y tambin dijo que la ms noble de las ocupaciones, y quien sabe si la ms grata, es la del enfermero. Por eso yo te dira que nuestro presente en el campo de la medicina, con un carcter creador y revolucionario en el contexto mundial, tiene en las ideas de Mart un sustento ideolgico de un valor muy trascendente.

H- Es que Mart fue genial. Y vivi una vida tan intensa en todas las dimensiones de la existencia humana, que eso explica su obra inmensa. Y todo esto, a pesar de que el eje central de su vida fue la independencia de Cuba y la fundacin de una repblica salvadora de la segunda independencia de la Amrica Latina.

P- As es. Y algo que no podemos olvidar finalmente es que encontrndose ya en el campo insurrecto, cuando insuflaba aliento a la guerra liberadora, particip, con una vocacin admirable, en la prctica elemental de la medicina. En los campamentos mambises intervena en la atencin y curacin de los heridos, pues tal como confesara: me han salido habilidades nuevas () para adivinarle a un doliente la maluquera, porque de piedad y de casualidad se me han juntado en el bagaje mas remedios que ropa, y no para mi que no estuve mas sano que nunca. Y ello es que tengo acierto, y ya me he ganado mi poco de reputacin sin ms que saber como est hecho el cuerpo humano, y haber trado conmigo el milagro del yodo, y el cario que es otro milagro. Y es como si con esta accin de sanitario en los campos insurrectos de Cuba, estuviera llevando a la prctica todas sus ideas referentes a la profesin de la medicina, sobre la cual quisiera recalcar ahora especialmente algunas de ellas: El mdico, sale andando con majestad, como un rey primitivo que se entra por su celda. No hay mayor majestad que un rey de oficio ().

() y en la cosas del alma soy como los mdicos, que siguen curando al enfermo que le muerde las manos

() En el mundo se ha de vivir como viven los mdicos en los hospitales.

() Lo primero es ser bueno; y lo dems para que la bondad sea til, es que lo dems sepan donde est.

() Es que convivir yo tan triste, donde no se le ve, y con trabajar y mis deberes pblicos, an parece que me alcanza espritu para andar de mdico de tribulaciones ajenas.

H- Creo que con estas ideas hemos abordado en lo fundamental el universo mdico de Mart, que ser, sin dudas, uno de los pilares en que se levante esta conversacin que ir revelando, de trecho en trecho la realidad del ejercicio de la medicina de ayer, de hoy y del futuro.

P- Quiz me hace falta ofrecerte una visin conmovedora del ejercicio de la atencin mdica en las luchas por la independencia de Cuba, mucho antes que Mart abordara sus ideas sobre la medicina. Es el relato del periodista irlands OKelly durante su estancia en el campo rebelde en el ao 1874. Es un testimonio que revela aspectos esenciales del carcter del cubano y la concepcin y actitud del quehacer mdico en las condiciones de un conflicto armado. Refleja una cualidad tica superior que constituye una herencia valiosa de la cultura mdica del pueblo cubano. Estos son algunos aspectos de su relato:

Vistindome prontamente baj a la falda del monte para ver qu aspectos presentaban los rebeldes despus del combate y saber por observacin personal el nmero de los heridos.

Con los medios a su alcance, los mdicos trataban de aminorar los sufrimientos de los pacientes; pero desgraciadamente carecan de muchas medicina necesarias para adormecer los nervios mutilados y producir un sueo reparador en el angustiado cerebro de los heridos.

Afortunadamente los heridos no eran muchos, ni dejaban de hacer todo lo posible para mitigar sus dolores los oficiales y mdicos, cuerpos de caballeros, cuya noble devocin a la causa de la humanidad no ha sido nunca superada. Por desgracia, el estado mayor de sanidad no es tan numeroso como debiera ser ()

Debido tambin a la escasez de medicina los mdicos se ven obligados a economizar an lo ms necesario ()

Cuando yo visit el hospital se hacan preparativos para trasladar a los heridos a un lugar ms seguro. El modo como se hace esto es simple y efectivo: Se colocan los heridos en una hamaca suspendida de una prtiga algo larga, que llevan en sus hombros dos hombres. Para cada una de esta camilla de nuevo gnero se emplean cuatro hombres que se van relevando de dos en dos. Adems de los conductores, una guardia acompaa al convoy abriendo el camino a fin de que los heridos puedan pasar sin dificultad.

Por motivo de seguridad, los hospitales estn colocados en los sitios mas secretos del bosques y adonde slo los guas pueden llegar con facilidad. Es maravillosa la rapidez con que se traslada de un punto a otro a los heridos, teniendo en cuenta el medio primitivo usado para ello. No se recuerda el caso de que, an en los momentos de la derrota o la persecucin ms incansable, haya sido capturado, por el enemigo, un herido llevado por dichos conductores.

En verdad, en nada difieren ms los cubanos de sus adversarios que en el cuidado con que tratan a sus heridos y los esfuerzos que hacen para impedir que un hombre inutilizado caiga en poder de aquellos. Por muy crtica y apurada que sea la situacin para los cubanos, en el momento en que un hombre cae, sus compaeros se apoderan de l llevndolo a la retaguardia. Y tan cierto es esto, que el soldado cubano est ntimamente convencido de que mientras l respire nunca ser abandonado por sus compaeros. A este sistema dbese el que nunca caigan los hombres heridos en poder de sus contrarios ()

Debe tenerse en cuenta que en esta guerra no se da cuartel, por ms que se trate de hacer creer lo contrario. Todos los heridos encontrados en el campo son muertos sin misericordia.

Es por esta razn que los heridos cubanos prefieren ser arrastrados por sobre la zarza y el suelo escabroso lleno de espinas y ver sus miembros magullados, antes que ser dejados en poder de un implacable enemigo. Muchas veces en estas terrible carreras, verdaderos saltos por la vida, los brazos se desencajan y se hacen astillas los huesos, y cuando por fin se pasa la lnea de fuego, los conductores se inclinan para atender con dulzura a sus camaradas heridos.

Los cubanos conocen plenamente la importancia de mantener la confianza de sus soldados en la absoluta seguridad de no caer en poder del enemigo () y se prometen no abandonar a un compaero y llevarse los heridos aunque caigan en medio de las filas enemigas.

H- Indudablemente que este relato nos ofrece una visin admirable del ejercicio de la medicina en las condiciones precarias y extremas de la primera guerra por la independencia de nuestro pueblo, que Cspedes dio inicio y lider la misma como jefe del levantamiento del 10 de octubre de 1868 y primer Presidente de la Repblica en Armas y, adems como tal, cre por decreto en abril de 1870 el Cuerpo de la Sanidad Militar, nombrando un jefe superior y un jefe de sanidad por cada departamento en los que qued dividida la Repblica: Oriente, Camagey y Las Villas. Se resalta tambin en el anterior relato os valores humanos y ticos que se sustentan en el ejercicio de la medicina de guerra. Constituye una leccin y un legado de enorme trascendencia para nosotros. Considero que ste puede constituir un buen final para esta primera etapa de nuestro dilogo.

P- S, dejemos hasta aqu este primer dilogo, y preparmonos para retomar la conversacin en una nueva oportunidad, a fin de que afloren interrogantes y reflexiones sobre otros aspectos de la temtica que estamos abordando.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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