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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-02-2019

Una conversa con Jessica Dos Santos, cronista caraquea
La vida cotidiana en una Venezuela sitiada

Cira Pascual Marquina
Rebelin


En esta entrevista con la joven cronista caraquea Jessica Dos Santos, hablamos sobre la prctica poltica de recoger momentos de la cotidianidad en la crisis actual.

Cira Pascual Marquina (CPM): Ha corrido mucha tinta sobre la situacin del pas en general, sobre la guerra econmica, sobre las sanciones, sobre el acoso imperialista, etc. Desde la izquierda, tambin tratamos de recoger la historia de la organizacin comunal, de la construccin de poder popular a contrapelo. Pero resulta que desde nuestro campo, desde el Chavismo pues, poco se escribe sobre la cotidianidad, sobre las dificultades que enfrentamos da a da en una ciudad como Caracas. Diras t que ser cronista de la cotidianidad es un acto poltico? O quizs debemos preguntar ms bien, en qu termina (o desemboca) la poltica cuando no toca tierra, cuando no se toma en cuenta la cotidianidad?

Jessica Dos Santos (JDS): Bueno, yo soy de las personas que cree que absolutamente todo en la vida es un acto poltico desde la forma de alimentarnos hasta nuestra manera de hablar. Y esa es quizs la clave para entender que la poltica trasciende y debe trascender al partidismo. Por ende, creo que s.

Creo que ser cronista de la cotidianidad es un acto poltico que busca registrar el da a da para de una u otra forma sentar los captulos de la historia que estamos viviendo, es un intento de dejar huellas que luego nos permitan reconstruir una escena, saber lo que iba pasando momento tras momento hasta la concrecin de tal o cual hecho.

En este sentido, cuando la poltica no toca tierra o no toma en cuenta la cotidianidad termina convirtindose en un sinfn de discursos que no van de la mano con nada, vacos, y en algunos casos tan contradictorios que rozan con el descaro. Esto, inevitablemente, genera descontento en la poblacin o al menos una falta de identificacin.

Por ejemplo, muchos extractos del discurso del presidente Nicols Maduro durante la memoria y cuenta no tienen nada que ver con lo que diariamente vive el pueblo venezolano. As como tampoco genera ninguna empata escuchar a un Guaid diciendo que entre sus primeros retos polticos se encuentra el retorno del canal RCTV. Son cosas que no se entienden en una nacin con problemas tan profundos como la nuestra.

(CPM): Alejo Carpentier dijo que el trabajo del escritor latinoamericano es diferente al de otros, porque ste tiene que describir cosas (como una ceiba o un papagallo) en mucho detalle, ya que no han sido narradas. Va por all tu trabajo? Puedes darnos un ejemplo de una ceiba de la cotidianidad venezolana?

(JDS): Si, va por all. Pero adems yo tengo la enorme bendicin de haber nacido en el Caribe. Gabriel Garca Mrquez dice en el olor de la guayaba que el Caribe nos ensea a ver la realidad de otra manera, a aceptar los elementos sobrenaturales como algo que forma parte de nuestra vida cotidiana. El Caribe es un mundo distinto. La sntesis humana y los contrastes que hay ac quizs no se vean en ningn otro lugar del mundo.

Una ceiba de la cotidianidad venezolana es precisamente nuestra forma de asumir las complejidades que se nos presentan. Una vez, por ejemplo, una amiga chilena me dijo, visiblemente molesta, que no entenda por qu nosotros nos tombamos todo como un chiste. Quizs lo que ella y otros no comprenden es que esta es nuestra manera de digerir y superar lo que ocurre. No somos inconscientes ni locos por eso. Fjate, el mismsimo 23 de enero, yo estuve en ambas marchas, luego me fui a casa y pase toda la tarde-noche siguiendo los acontecimientos, estaba realmente tensa, pero en medio de eso hubo un montn de publicaciones en redes y mensajes de amigos que me hicieron rer sin parar. De lo contrario, quizs habra perdido la cordura. Adems, en esa forma de ser, de una u otra forma, nos reencontramos todos.

Otra ceiba o papagallo, al menos de los tiempos que corren, sera contar cmo los venezolanos intentamos llevar vidas normales en medio de la anormalidad que vivimos. No es normal enfrentar que un mismo producto cambie de precio tres veces por da, ni el ritmo informativo tan veloz de nuestro pas. Sin embargo, nosotros hemos ido trabajando en darle la vuelta a la situacin y ganarle.

(CPM): Estamos viviendo un momento de reintensificacin de la protesta de calle en forma de focos. Las protestas de calle llevan un rato en el interior y ahora llegan a Caracas. Al contrario que las guarimbas del 2014 o del 2017, estas protestas (aparentemente mucho ms espontneas aunque cooptadas a posteriori por la vieja derecha) han surgido en los sectores populares, en una situacin en la que las condiciones materiales del pueblo son extremas. Cul debe ser nuestra actitud frente a estas protestas? Cuestionarlas? Trabajar para ganarnos a los insurrectos al proyecto insurrecto de Chvez?

(JDS): Creo que ac debemos establecer una diferencia. En Venezuela se vienen suscitando protestas desde hace muchos meses y todas son bsicamente por las grandes dificultades que existen con los servicios pblicos; esto abarca desde la luz, el agua, y el gas domstico hasta la falta de transporte. Esas manifestaciones son absolutamente vlidas y desde mi punto de vista no deben ser cuestionadas. Al contrario, merecen ser atendidas con urgencia y responsabilidad, pues adems esa sera la nica manera de volver a ganarse la confianza de la gente. Esas son las protestas del pueblo.

Pero, aquellas que terminan convirtindose en actos vandlicos donde se queman casas, se voltean carros, se agrede a los vecinos, etc, no aportan absolutamente nada, ni reflejan las intenciones de las mayoras. De hecho, terminan es empaando sus justos reclamos.

La gente quiere servicios de calidad, una economa estable, la vuelta de los hijos que migraron, y eso no se conquista destruyendo lo que nos queda en pie.

(CPM): Como Chavista, t te posicionas, como muchas personas, en una esfera de apoyo crtico al gobierno. Este apoyo es slido ante las amenazas del imperialismo, pero va acompaado de una disposicin a plantear la crtica necesaria a un gobierno que, desde mi perspectiva, se viene desarticulando del pueblo. Aydame a que se comprenda esta relacin de tensin dura, de vivir en dos frentes de batalla, uno inquebrantable contra el imperialismo y la oposicin, y otro ms fluido que reclama al gobierno a que se aboque a resolver las necesidades del pueblo.

(JDS): Mira, cuando yo era adolescente me le varias veces todos los diarios del Che Guevara. En uno de ellos deca que aquellos que durante una batalla se quedaban en el medio terminaban recibiendo balas de los dos bandos, por lo cual uno siempre deba posicionarse en algn extremo. Yo, durante mucho tiempo, intent internalizar eso como una verdad irrefutable. Y hoy todava lo hago. Pero finalmente comprend que el bando, nuestro bando, debe ser la gente, las mayoras, el pueblo, los que padecen lo mismo que t. Si los extremos no estn en sintona y uno termina en el medio, pues habr que asumirlo y hacerle las alertas necesarias para cambiarlo.

Eso es a lo interno. Ahora, cuando se trata de la batalla contra la injerencia extranjera no hay nada que pensar: nuestro terruo est y debe estar primero. Por amor, pero tambin por conocimiento histrico. No existe ni una sola nacin que haya quedado mejor despus de la intervencin de Norteamrica, la OTAN, y afines. Eso presupone adems que nosotros no tenemos la capacidad de resolver nuestros problemas y yo creo firmemente que s podemos.

Versin en ingls: https://venezuelanalysis.com/analysis/14286

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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