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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-02-2019

Informe pericial del 8 y 9 de mayo de 2012
Caso Bombas: una lectura del proceso histrico global

Gabriel Salazar V.
Rebelin


Nota aclaratoria.

El 14 de agosto de 2010, Alejandro Pea Ceballos, en ese entonces jefe de la Fiscala Metropolitana Sur, orden 17 violentos allanamientos simultneos en Santiago y Valparaso, que concluyeron con la detencin de 14 personas vinculadas a colectivos 'Okupas'. Entre los detenidos figuraban tres ex presos polticos de la Concertacin, que gozaban de beneficios intrapenitenciarios, tras haber pasado largos aos en prisin.

El 17 de agosto se realiz la formalizacin de los detenidos por asociacin ilcita terrorista, basada en numerosas pruebas materiales entre las que se incluyeron publicaciones y afiches, interpretacin de conversaciones telefnicas y testimonio de uno de los detenidos.

Este montaje judicial, policial y poltico, que se conoci con el nombre de Caso Bombas, fue orquestado por el ministerio del interior y el ministerio pblico del primer gobierno de Sebastin Piera (marzo 2010-2014). [1]

Por sentencia de 13 de julio de 2012, el Tercer Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago absolvi a los 13 imputados. Junto con levantar los cargos, el juez Fernando Valderrama -del Octavo Juzgado de Garanta- conden a la Fiscala Sur a pagar las "costas" de este proceso penal. [2]

Por considerarlo de inters para comprender las razones que en Chile han llevado a los jvenes a rebelarse contra la injusticia y al Estado a violar normas fundamentales del debido proceso, solicitamos al historiador Gabriel Salazar la autorizacin para publicar el informe pericial que present en el tribunal en calidad de testigo de la parte defensora de uno de los detenidos en esta causa.

Por ltimo, debemos sealar que montajes de esta naturaleza fueron utilizados frecuentemente por la dictadura cvico-militar (1973- 1989), para encubrir y justificar el asesinato de opositores.

Como es de dominio pblico, recientemente, Andrs Chadwick, ministro del interior del segundo mandato de Piera, intent utilizar un nuevo montaje judicial para justificar el asesinato a mansalva del comunero mapuche Camilo Catrillanca y encubrir el accionar de las fuerzas policiales contra las comunidades mapuche, en el sur de Chile.

 

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GABRIEL SALAZAR VERGARA, HISTORIADOR

INFORME PERICIAL PRESENTADO POR LA PARTE DEFENSORA EN EL LLAMADO CASO BOMBAS, 2012.

Informe pericial de fecha 8 y 9 de mayo de 2012

 

 

Transcripcin e introduccin : Vicky Torres

Nota : Las palabras con mayscula indican el nfasis que le da el perito.

 

 

Jueza Marcela Sandoval (MS) : Seor Salazar, buenos das. Le voy a pedir por favor que me indique sus datos para proceder a su individualizacin. Su nombre completo, por favor.

GS: Gabriel Segundo Salazar Vergara.

MS : Oficio o profesin.

GS: Historiador, socilogo, profesor de la Universidad de Chile.

MS: Seor Salazar, le voy a hacer una pregunta que debe usted responder de acuerdo a sus creencias. Jura o promete decir verdad sobre lo que se le va a preguntar sin ocultar, ni aadir nada que pueda conducir al esclarecimiento de estos hechos.

GS: Prometo.

MS: La promesa que Ud. acaba de prestar conlleva la obligacin de ser veraz. La ley sanciona como delito el prestar testimonio falso en causa criminal. Si usted incurre en alguna falsedad en su declaracin, el ministerio pblico puede dirigir una investigacin en su contra como autor de ese delito.

Seor Salazar, ha sido usted presentado como prueba en el sentido que va a hacer una declaracin por un informe pericial. Esto significa que, en primer trmino, usted referir en relacin al informe en cuanto al objeto de su pericia, metodologa empleada y conclusiones a las que arrib producto de ella. Luego se ver expuesto al interrogatorio de las partes: el abogado que representa al acusado seor, los abogados de las restantes defensas si lo estiman pertinente y el ministerio pblico y los restantes acusadores. Estos jueces tambin pueden formularle preguntas con el objeto de aclarar en parte su testimonio.

Le voy a pedir por favor que como estamos tomando nota de su declaracin, vaya un poco ms pausado de lo normal para efectos de tomar nota acabada de ellas. Verbalice todas sus respuestas, necesitamos contar con un registro audible de su declaracin. Y si en medio de su testimonio escucha la palabra objecin, no conteste, el tribunal le va a indicar cuando lo tiene que hacer. Lo escuchamos entonces en relacin a su informe pericial.

 

Gabirel Salazar: Mi informe y declaracin tiene que ver con el contexto social, cultural e histrico que rodea el caso que aqu se est debatiendo. Mi pericia tiene que ver con el contexto ms que con la casustica en s misma de lo que aqu se debate. Entonces, en este sentido, tengo que decir, en primer lugar, que mi perspectiva arranca, se deriva, de cmo la historia social y econmica de Chile examina nuestra sociedad y muy particularmente sus actores sociales como personas, como sujetos, como ciudadanos, mucho ms que los sistemas institucionales o normativos en s mismos. Tambin estudia estos ltimos, por supuesto, pero su mirada central va hacia los sujetos sociales vivos y actuantes. Entonces, en este sentido, lo primero que tendra que decir es que para la historia, las leyes en general, las constituciones polticas, los cdigos, las normas escritas, son entidades temporales, no tienen vigencia perpetua, sino temporal, a veces, por muy breve tiempo. Y lo prueba el hecho de que en Chile hemos tenido - en doscientos aos - tres constituciones polticas, dos cdigos del trabajo y una cantidad enorme de modificaciones a ambos dentro de su periodo de vigencia. En cambio, los procesos sociales que estudia la historia y que yo estudio - he estado cincuenta aos de mi vida estudiando estos procesos -, trascienden las normativas pblicas, trascienden las leyes, porque la soberana popular, la soberana ciudadana, es anterior y posterior a la ley, trasciende la ley.

 

Uno de los problemas centrales que ha tenido Chile es que las leyes a partir de las constituciones polticas hacia abajo no han sido el resultado de una expresin libre de la voluntad ciudadana. Las tres constituciones han sido producto de una intervencin militar o abusiva en dos casos con resultado de mucho derramamiento de sangre y violacin de derechos humanos; y eso ha significado que en buena medida las leyes no se han ajustado ni a la voluntad ciudadana ni necesariamente a los intereses econmicos, sociales y culturales de la mayora de los chilenos.

 

Por eso es que hemos tenido a lo largo de toda nuestra historia una extensa masa marginal, particularmente de jvenes. En trminos estadsticos, aproximadamente el 60% de nuestra poblacin - tanto en el siglo XIX y en el XX como hoy -, es caracterizable como una poblacin que tiene empleo precario y que vive distintos grados de marginalidad. Y esta marginalidad ha afectado muy particularmente a la juventud popular y de los grupos medios de rango ms inferior. Como un indicador de esto podemos decir - un indicador concreto debidamente verificado por distintas investigaciones -, que en el siglo XIX, de cien nios que nacan en este pas, 40% no tenan padre, eran nios huachos en situaciones de marginalidad. En el siglo XX, en un perodo de excepcin de 1938-1973 - esa tasa de ilegitimidad de los nios chilenos baj a la mitad: un 20%. En la actualidad, esa tasa ha subido al 60%. Hoy, de cien nios que nacen, el 60% nacen en condicin de ilegitimidad a pesar de que la ley dice que en Chile no hay nios ilegtimos, pero en la realidad, tcitamente, eso es as. O sea, hemos casi duplicado nuestro record histrico. En el siglo XIX, la tasa de nios huachos en Chile era la ms alta del mundo, hoy da tambin es la mas alta del mundo, incluso ms que en Suecia. Si a este dato le agregamos el hecho de que la estructura del empleo ha estado siempre en Chile basada mayoritariamente en empleo precario, es decir, temporal, con contrato de palabra en muchos casos, sin contrato escrito, las ms de las veces sin previsin y sin contar las relaciones de explotacin, lo que implica niveles de abuso considerables, tenemos, por un lado, que este 60, 50, 60 por ciento de la poblacin chilena est compuesta de muchos nios y jvenes que viven la condicin de ilegitimidad con todo lo que significa eso en trminos de dficit y crisis afectivas; y por otro, de sujetos con empleos precarios que no les permiten efectivamente estudiar ni encontrar un trabajo que les permita casarse y construir una familia normal. Los datos indican que, en estos sectores, la tasa de nupcialidad es muy baja y todos sabemos que en los ltimos veinte aos en Chile la tasa de nupcialidad ha cado en un 60%.

 

Todo esto lleva a un historiador social como yo - que, repito, llevo muchos aos estudiando estos fenmenos y muchos ms -, a sealar fehacientemente - porque todo esto est verificado - que nuestras juventudes se han visto siempre excluidas del sistema ms integrado y moderno de la sociedad, condenadas a empleos precarios y en una condicin familiar que les asegura un dficit considerable en el plano afectivo como tambin de equilibrio emocional.

 

Hoy da mismo - segn los datos de El Mercurio cuerpo B -, ms del 44% de los chilenos vive con una depresin seria, lo que les impide asumir con plena racionalidad o equilibrio racional las tareas que tiene que cumplir. La semana pasada, el mismo Mercurio sealaba -otra vez en el cuerpo B-, que el 3,3% de los chilenos adultos No entiende lo que lee cuando lee. Y el mismo diario nos dice que en el ao 2009, el 66% de los chilenos no ley ningn libro el ao anterior. No hay duda de que las condiciones de vida en que han vivido los chilenos -y sobre todo los quintiles uno, dos, tres-, les ha impedido mantener un ndice de aprendizaje educativo cultural ptimo. Y no es casualidad, por lo tanto, que los puntajes SIMCE o PSU se mantengan estticos aunque se haya duplicado la inversin en educacin. El punto es que cmo se puede ser joven en una sociedad cuyas constituciones polticas han sido impuestas por la fuerza, cuya legalidad permanece defendida por leyes como la de seguridad interior del Estado o la antiterrorista, prolongando situaciones que generan esta marginalidad y esta juventud en esas condiciones.

 

Cmo vivir en un rgimen que no tiene mecanismos de participacin ni en lo local, ni en la comuna, ni a nivel provincial, ni a nivel regional, ni a nivel nacional? No hay leyes de participacin. Las hay en Bolivia, las hay en Colombia, las hay en otros pases, no las hay aqu. Qu hace una juventud que no tiene padre o, si existen, no son capaces de protegerlos o de educarlos, donde las leyes no le aseguran ni integracin educacional ni integracin laboral? Qu hacer? Y ah la historia social puede responder tranquilamente con toda clase de pruebas. El joven lleva una vida marginal, en los bordes de la sociedad, en el borde del derecho, indignado con el sistema. Con ganas de participar para cambiar el sistema, pero el sistema no genera ni le ofrece mecanismos de participacin. Y los mecanismos que le ofrece la llamada poltica convencional, la poltica, los partidos polticos, las elecciones, han demostrado en Chile en doscientos aos de existencia que por ese camino no se cambia nada. Por eso las constituciones duran lo que duran. Cien aos la de 1833, ms o menos medio siglo la de 1925 y ya llevamos ms de 30 aos con la de 1980. Ningn partido poltico ha cambiado jams la constitucin. Hoy El Mercurio trae un informe de la encuesta Adimark: el congreso nacional tiene apenas un 12% de aprobacin entre los chilenos y un 87, 88% de rechazo. Qu est indicando todo esto? Que vivir al margen, vivir siendo huacho, vivir siendo constantemente una persona que no logra salir ni de la pobreza ni de la marginalidad, que no cree ya en los partidos polticos, la nica alternativa que le queda - ya que no hay un movimiento ciudadano organizado que sea capaz de cambiar el sistema de raz y prestigiar un Congreso que est tan profundamente desprestigiado-, lo nico que le queda a la juventud ha sido un gesto rebelde. Y ese gesto rebelde es muchas veces puramente Simblico, porque no hay otra manera de ser eficiente frente al sistema que lo excluye.

 

Cul fue el gesto rebelde de los rotos del siglo XIX? Escaparse a las montaas, vivir solo, aislado en las montaas, robando ganado para alimentarse, organizarse en grupos, en bandas, asaltar las haciendas para conseguir el alimento que no tenan y descargar su rabia contra el sistema. El bandolerismo social rural en Chile surgi entre 1760 y 1780, en el siglo XVIII, y se mantuvo como una constante en nuestra sociedad y en los registros de los peridicos hasta 1940 ms o menos. Cmo explicar ese bandidaje social slo por la perversidad personal de los jvenes que se fueron a los cerros? Cmo explicamos siglos de reaccin de ese tipo contra el sistema? Es culpa de los jvenes o del sistema que los excluye, que los obliga a actuar de esa manera? Precisamente por la duracin de ese fenmeno - dos siglos y fraccin - se cre el cuerpo de carabineros. Porque las policas locales, municipales y los juzgados locales de aquel tiempo, fueron sobrepasados por esta masa juvenil, el 60% que tena que vivir trabajando espordicamente, temporalmente, o siendo bandido, yendo y viniendo entre lo legal y lo ilegal Por eso se cre el cuerpo de carabineros, una polica militarizada y centralizada -no como las policas normales de otros pases-, que fue creada precisamente para apagar, para sofocar, este fenmeno del bandidismo. No es extrao entonces que para los jvenes de todos los tiempos la polica sea su principal enemigo real.

 

A comienzos del siglo XX esta misma situacin gener otras reacciones, otros gestos Simblicos de rebelda, y ah apareci el movimiento crata o Anarquista. Cuando no hay posibilidades de cambiar lo que queremos cambiar por la va legal, cuando no creemos por esa razn en el Estado, entonces, naturalmente, uno cree slo en lo que yo puedo hacer o lo que con mis amigos podemos en conjunto hacer. Por eso, a comienzos del siglo XX, los jvenes comenzaron a constituirse en grupos de distinto tipo, grupos de estudiantes, grupos poticos, literarios, de teatro; comenz a expresar culturalmente su rabia y a constituir pequeas comunidades para vivir la libertad entre ellos mismos ya que no se poda vivir en el sistema.

 

El movimiento crata tuvo esa doble dimensin: Rabia contra el sistema, pero tambin Bsqueda de la libertad y la Igualdad, ya que no se poda en el sistema global del pas, al menos en los grupos que ellos mismos formaban en cualquier lugar. Por eso el anarquismo tuvo siempre ese doble grito: Contra el sistema y por otro lado el grito de libertad Entre los jvenes mismos, formando sus grupos, sus pequeas bandas, sus asociaciones. De esta reaccin de jvenes urbanos - ya no rurales - surgi en 1906 la Federacin de estudiantes de Chile, la FECH. Y tal vez no est de ms decir en qu contexto surgi. Muy brevemente: 1906, terremoto en Valparaso, destruccin del puerto, enorme cantidad de damnificados Qu hicieron los jvenes de medicina? Partieron en masa a ayudar a los damnificados. Estuvieron uno o dos meses all. Y cuando volvieron a Santiago despus de esa accin humanitaria, solidaria, espontnea, el gobierno decide rendirles un homenaje - estoy contando esto porque expresa lo que es la juventud rebelde- y organiz una gran fiesta en el Teatro Municipal. Ao 1906. Se llen el teatro, la platea, con damas de la sociedad, caballeros de la sociedad, del Club de La Unin, ministros, diputados, embajadores, generales, oficiales, obispos, arzobispos, todos elegantemente vestidos, con tongo los caballeros, con seda y perfume las damas, y los jvenes arriba, en la galera; y los comenzaron a llamar de a uno para colgarles una medallita. Y llamaron a uno y no baj; llamaron a otro y tampoco baj; llamaron a diez y no baj ninguno, y ya por la docena se escuch un chivateo en la galera: comenzaron a golpear con los pies el piso y bajaron en masa al foyer del teatro y all mismo acordaron dos cosas. Una: fundar la Federacin de Estudiantes de Chile, la FECH. Dos: comenzar a movilizarse Contra la oligarqua, que eran sus propios padres. Y a partir de entonces comenz la movilizacin crata, rebelde, de la FECH, que llegara a plantear en 1918, 1919, unindose con los obreros: cambiemos el sistema, cambiemos la Constitucin. Y llegaron a formar ah una asamblea nacional con los trabajadores, con los profesores, con los estudiantes, con los empleados pblicos, con los ingenieros, con los oficiales jvenes del ejrcito, para cambiar la constitucin Cul fue el resultado de eso? Ley marcial, estado de sitio, represin. Ah muri el estudiante de derecho Domingo Gmez Rojas, que a la vez era poeta. Lo encerraron, a Domingo Gmez Rojas... y muri. Domingo Gmez Rojas, que era estudiante de derecho, un gran poeta sin duda, que merecera ser ledo, muri en la Casa de Orates, encerrado por el juez Astorquiza, que lo hostig permanentemente. Fue el primer mrtir de los estudiantes. De ah surgi ya un movimiento mucho ms duro, ms anarquista, ms crata entre los estudiantes. Por otro lado, en lo que respecta a los trabajadores, no haba Cdigo del Trabajo. Las relaciones laborales durante mucho tiempo en Chile estaban absolutamente entregadas a la voluntad del patrn y al posible acuerdo verbal que el trabajador poda hallar con el patrn. No haba ley. Y los trabajadores que, por lo tanto, no podan conseguir una legislacin favorable en ese tiempo, se hicieron anarquistas, pero no para vivir en libertad como hicieron muchos estudiantes e intelectuales, para tener la experiencia de la libertad en lo chico, en la comunidad, sino que se hicieron anarquistas Contra el sistema, y por eso pasaron a la violencia anarquista: sabotaje, bombazos, incendios. Posteriormente, cuando los jvenes comenzaron a convivir con sus compaeras - porque la palabra fue esa, de los cuarenta a los sesenta -, y no tenan donde vivir, porque no haba posibilidad de tener una casa porque los conventillos estaban ya en un periodo de destruccin y no apareca todava la Corvi. Qu hacan? Se tomaron los terrenos, violaron el derecho de propiedad. Un gesto de rebelda. Aparecen las tomas de sitios, las callampas, los campamentos, las poblaciones.

 

Cuando en los aos ochenta vivamos bajo una dictadura con terrorismo militar - que ni siquiera era de Estado, sino que era militar, sin lmite alguno -, quines reaccionaron contra ese terrorismo militar? Los jvenes. Los jvenes pobladores que para poder luchar contra ese rgimen Inventaron la capucha y desde entonces tenemos la capucha ya como una institucin. Descubrieron las bombas molotov que, en los aos 60 la juventud rebelde no usaba ni saba cmo se hacan. Se dieron cuenta de que, frente a la violencia institucional, era legtima la Contra violencia, y eso explica los bombazos en las torres, los bombazos a los bancos, la violencia contra la polica y contra el ejrcito de los caras tiznadas.

 

Y qu pas despus de los 90? Los jvenes escucharon que la alegra ya viene. Viene la Democracia, algrense, habr educacin para todos, empleo para todos. Y los jvenes guardaron sus capuchas, dejaron de recoger piedras, se olvidaron de las molotov y esperaron. Y ya entre el 93, 94, los mismos jvenes llamaron a ese ao, el 93, el Ao del desencanto. Porque la alegra no vino. El empleo sigui siendo precario, porque como sabemos, el modelo neoliberal instalado ilegtimamente en la constitucin del 80, segua estando vigente; las leyes protectoras que artillaron el estado, blindaron el Estado contra cualquier cambio posible, seguan vigentes. La educacin ya no era gratuita, haba que pagarla. La salud ya no era gratuita, haba que pagarla. En consecuencia, cuando adems el modelo neoliberal hizo crisis el ao 97 - la crisis asitica -, cuando los jvenes, los nios que haban vivido en sus casas cuando pequeos las peleas contra la dictadura que hacan sus viejos, los recuerdos de lo que haba sido el gobierno de Eduardo Frei Montalva y de Salvador Allende Gossens, cuando vieron lo que estaba ocurriendo con estas redadas que se hacan en las poblaciones: todos los hombres a la cancha de ftbol todas las mujeres revisadas, allanadas, esos nios crecieron en rabia, con una memoria recargada de lo que pas en los 60, en los 70, en los 80, y del desencanto de los 90 Qu puede extraarnos entonces que el 2006 la juventud explote? Vino el pinginazo de los adolescentes. Un milln cuatrocientos mil adolescentes salieron a la calle y no salieron a aplaudir, salieron a tirar piedras y a exigir educacin gratuita.

 

Qu hacer frente a un sistema que naci en dictadura y que los que se decan demcratas mantuvieron intacto despus de 1990? Cuando se descubri que los partidos que en alguna poca se decan populares, haban suscrito el modelo neoliberal, crean en l y lo administraban con eficiencia Qu podan hacer los jvenes frente a eso? Si ya no haba partidos para combatir el sistema, ya no haba izquierda para combatir el sistema. Si la constitucin era hermtica, blindada, no se poda cambiar o cambiarla era muy difcil. Si el ejrcito estaba vigilante, si la polica ao a ao reciba ms contingente, ms carros, ms instrumentos de control y represin Qu hacer?

 

Ocurri entonces lo que haba ocurrido cien aos antes. Los jvenes comenzaron a desarrollar gestos rebeldes. Gestos musicales: hip hop, punk, rap, fusin de todos los estilos posibles, para protestar. Rayados murales callejeros perfeccionados, ms perfectos que nunca, toda una esttica de la rebelin. Grupos que buscan de nuevo tambin vivir entre ellos mismos lo que es la libertad, el humanismo, el anarquismo Cmo combatir un sistema que es incompatible, que es impermeable a cualquiera presin, que tiene un ejrcito armado hasta los dientes y una polica con un cuerpo especial que es una especie de estos cuerpos especiales que usa Estados Unidos para intervenir de improviso en cualquier pas como los que vimos que se envi a Aysn? Qu hacen los jvenes frente a eso? Gestos culturales, gestos simblicos, gestos de libertad, gestos de anarqua. Y lo de siempre: bombazos. Los bombazos no estn dirigidos a matar a nadie, estn dirigidos contra el sistema y sus manifestaciones materiales. Es cierto que han ocurrido a lo largo de la historia de Chile bombazos que terminaron con la muerte de personas, muchas veces del propio bombero, como sabemos. Pero el punto es aqu, lo que interesa aqu desde el punto de vista sociolgico, histrico, ciudadano, de la soberana popular, es cmo se revuelve dentro de la juventud, cmo gira dentro de sus vsceras, de su mente, de su sangre, este afn de ser soberano alguna vez, de ser verdaderamente libre y ciudadano. De ser Digno. De Autoeducarse. De ejercer efectivamente ese derecho humano fundamental que es construir el estado desde abajo, es decir, desde la voluntad ciudadana. Ese es el verdadero derecho humano. El derecho a construir el orden social y pblico que rige nuestras vidas.

 

Es en ese contexto que hay que ubicar a los jvenes que andan buscando espacios donde vivir su libertad. Y lo encuentran en los mrgenes. En el siglo XIX se fueron a los cerros. A comienzos de los XX lo hallaron en las universidades o en los conventillos. Ms tarde, lo hallaron en las tomas de terrenos, las tomas de universidades, las tomas de catedrales, las tomas de fbricas, las tomas de fundos. Tomas para generar espacio libre. En los tiempos en que estamos viviendo, en este siglo XXI, no tiene mucho sentido tomarse un sitio o una fbrica -porque ya no hay fbricas, entre otras cosas- o tomarse un fundo -porque ya no quedan fundos a la antigua. Por eso es que en todo el mundo y no slo en Chile, aparecen las tomas de casas vacas que ac se le llaman casas okupas. Yo viv muchos aos en Europa, exiliado, y pude ver en pases desarrollados, en Inglaterra, en Suecia, en Francia, en Holanda, edificios enteros llenos de jvenes que queran vivir su vida libre. Es lgico, con un pensamiento poltico rebelde y crtico no se puede vivir de otra manera. El pensamiento crtico y el pensamiento de rebelda le devuelven la dignidad a los jvenes. Entonces, es imposible que los jvenes no desarrollen culturalmente, ideolgicamente y en su actitud y en sus modos de vida, un pensamiento crtico. Por eso es que hoy da estamos viviendo este fenmeno de una juventud que parti no estando ni ah, la poca del Chino Ros, aos 2003, 2004, 2005, porque estaba desconcertada, solamente no estaba ni ah. Pero desde el 2005, 2006, vino el Pinginazo. Ahora los jvenes saben cada vez ms hasta dnde quieren ir. El ao pasado qued claro y este ao se est aclarando an ms. Porque ya no se trata slo este ao de desfilar por las calles alegremente, marchas callejeras salpicadas de encapuchados que se enfrentan como siempre con la polica. Este ao las cosas estn yendo un poco ms all. Y que estn yendo ms all lo revela la rebelin completa de la comunidad regional de Magallanes, la rebelin completa de la comunidad regional de Aysn, la rebelin que est en marcha de las comunidades del norte de Chile, particularmente en Calama etctera, y los jvenes se estn plegando a estas rebeliones.

 

Poco a poco, en la medida en que estas rebeliones ciudadanas vayan tomando forma de movimientos sociales no slo contestatarios y de resistencia sino propositivos y soberanos, los jvenes se irn plegando a ese movimiento y van a ir abandonando la gestualidad rebelde, simblica, que no conduce a soluciones reales, pero que son gestos. De qu servir tirar una bomba si el da de maana todos estos movimientos sociales convergen y todos se ponen de acuerdo para cambiar la constitucin? Y la cambiamos. Para qu queremos bombas, entonces. Y las cosas van para all. Uno de los temas que hoy da estamos trabajando es lo que ocurre en las poblaciones, que es muy interesante; porque en los aos 80 en las poblaciones se organizaron y por as decirlo, se volcaron hacia Adentro, Endogmicamente, Centrpetamente, y desarrollaron las identidades locales y desde all lucharon contra la dictadura. Pero ahora ellos mismos se dan cuenta de que este Poblacionismo, este volcarse hacia adentro casi sectariamente no tiene sentido si hay movimientos sociales que estn planteando a nivel regional y nacional cambios significativos en nuestra institucionalidad. Entonces, ellos mismos se dan cuenta y dicen: dejemos de mirarnos el ombligo y luchar a ojos cerrados y abrmonos a estos grandes procesos, abramos los ojos, encontrmonos todos... Al ocurrir eso el Comunitarismo, el Sectarismo local, que es caracterstico de la lucha violenta de los grupos aislados, van a ir disolvindose en movimientos mayores.

 

Entonces, hay que hacer una lectura del proceso histrico global para entender cmo se comportan en este pas cada uno de los actores, no slo los jvenes. Porque si estamos enjuiciando a los jvenes porque se comportan as o as deberamos enjuiciar tambin a los seores empresarios que, sabiendo que en Chile hay un empleo precario del orden del 60%, no invierten sus ganancias en el pas sino que las mandan para afuera. Y tenemos al seor Hall Putman que ya tiene enormes inversiones en Argentina, en Brasil, en Colombia, en Per, que promete ms de tres mil millones de dlares de inversin de nuevo en Brasil. O la empresa que tiene, Sonda creo, este seor Andrs Navarro Haeusslerm tambin afuera, y Falabella es decir, se invierte afuera, Y el congreso chileno acaba de autorizar que el 90 por ciento de los fondos de las AFP que suman 120 mil millones de dlares y que pertenecen a los trabajadores, puede y debe invertirse en el exterior.

 

La misma reforma tributaria actual que reduce los impuestos que tienen que pagar los grupos que curiosamente son los nicos que pagan impuestos, que son los de ms altos ingresos, les rebajan los impuestos, les quitan el impuesto de los timbres y estampillas, les van a devolver la plata que pagan por la educacin de sus hijos Qu significa eso? Uno: que seguimos privilegiando a los sectores que ganan ms dinero. Segundo: todo eso es para lanzar ms dinero al mercado qu sentido tiene lanzar ms dinero al mercado? Que aumente la demanda. Porque lo que genera crecimiento en este pas no es la produccin, es la demanda. Entonces, el resultado de esta reforma tributaria es que va a seguir aumentando la demanda y por lo tanto desarrollando el retail. Y hoy da mismo diario El Mercurio trae en su cuerpo B - no creo mucho en los otros cuerpos, pero s en el B -, dice de nuevo: la tasa de crecimiento que es de cinco coma y tantos por ciento que llega en este momento en la economa de este pas se debe fundamentalmente al comercio, a la demanda de los Hogares. Un Consumismo animado por el crdito: 22 millones de tarjetas de crdito entre multitiendas y bancos. Quintil 1 y 2 endeudado 9 veces su ingreso anual. Quintil 3, endeudado en siete veces su ingreso anual. Quin juzga, quin enjuicia a estos empresarios que no invierten dentro sino fuera, que invierten siempre en comercio y ms comercio y no en produccin, no en industria? Quin enjuicia a aquellos polticos que presentan reformas tributarias como si fueran profundas reformas estructurales, cuando en el fondo de nuevo animan el consumismo? Las leyes No hacen justicia all. Eso lo sabemos los historiadores. El problema es quin juzga el sistema, quin juzga la constitucin. Los sistemas no saben morir, no quieren morir. Nunca en Chile un sistema poltico o un sistema econmico ha muerto de muerte natural. Las crisis no los matan. Se alargan. El estado portaliano entr en crisis el ao 1870, segua todava hasta 1925 y Arturo Alessandri lo salv porque lo reconvirti en la constitucin del 25 y no muri. Hace tiempo que la ciudadana rechaza esta constitucin del 80, hoy mismo, el 80%... ms, el 88%. Y sigue, y sigue, y sigue Quin juzga al sistema, quin lo enjuicia? Slo el tribunal de la historia. Pero quin administra el tribunal de la historia? No los historiadores: la Ciudadana, slo la ciudadana. Entonces, cuando los jvenes protestan es porque la ciudadana comienza a ciegas, a tontas y a locas, a cabezazo limpio, tratando de hacer lo que debe hacer: matar el sistema que no quiere para instalar otro. Y en esto los jvenes siempre han estado en la vanguardia. En el siglo XIX podra contarles detalles, adems, de esa juventud que pele contra el sistema de Portales, de Manuel Montt

 

Como dije desde el principio, ste es un enfoque, un peritaje contextual. Todo tiene que ver precisamente con el comportamiento de los jvenes que han sido juzgados por su rol en las casas okupa. Todo lo que he dicho tiene que ver con eso. Y habra que agregar a eso que los jvenes siempre han buscado espacios libres para sentir que son libres. Es el comportamiento normal de toda la juventud de este pas y de todas las juventudes del mundo, que se ven arrinconadas. Y cuando no lo encuentran, ocupan cualquier espacio. Los raperos para poder realizar sus tocatas ocupan espacios, pero como los reprimen van cambiando los espacios, no se quedan sedentariamente, ocupan espacios nomdicamente - es una de las caractersticas de la juventud actual. Son nmades. Incluso los que se establecen en las casas okupa nunca viven totalmente all. Son lugares de convergencia, donde se encuentran, donde pueden quedarse a dormir, donde pueden comer, chupar, y los ms pobres pueden quedarse a dormir, pero no significa que es el lugar ideal para los jvenes. No hay que confundir lo que es un espacio donde se quiere sentir la libertad, la solidaridad y la convivencia con aquel lugar donde se planifica una accin violenta. Todos los que han estudiado la lucha armada, saben que si usted va a planificar un acto violento, el ataque a un cuartel, el ataque a la comitiva de Pinochet, un bombazo, botar una torre, etc. eso hay que hacerlo clandestinamente y preparar eso y planificar eso No en un lugar abierto donde llega Toda clase de gente. Cualquier guerrillero con un mnimo de instruccin no va a organizar un acto violento en una casa okupa, lo va a hacer en otro lugar. En la casa okupa pueden encontrarse compaeros que no son violentistas y otros que son violentistas, por solidaridades horizontales. No cumple ese rol. Entonces, no se puede decir que por el hecho de que los jvenes se juntan all y hay varios que son anarquistas y porque se juntan en una casa okupa eso significa que forma parte de una red, de una infraestructura, de una asociacin conspirativa de carcter terrorista. Eso es una ilusin de la figura acusatoria de la justicia, casi un Montaje. No es lo que uno observa cuando estudia este fenmeno en profundidad, no desde las figuras delictuales sino desde los procesos sociales reales.

 

Entonces, para ir concluyendo, mi peritaje tiene que ver con que estos fenmenos que vemos, que vivimos, que observamos y que sobre todo se expresan en la juventud, fenmenos que tienen races ms profundas que la pura eventual perversin tica del individuo malsano que quiere destruir, que es la figura del delincuente. Hay fenmenos ms profundos. Y vuelvo a repetir: los procesos sociales, los procesos histricos son anteriores a la ley, trascienden la ley y en Chile hemos tenido una historia juvenil de este tipo que parti en el siglo dieciocho y que an contina. Entonces, en algn momento, hay que prestar atencin a este proceso profundo, en algn momento hay que atenderlo para construir leyes que de una vez por todas disuelvan ese fenmeno y no seguir viviendo de acusaciones puntuales, Criminalizando fenmenos que son de responsabilidad de las lites que han dirigido este pas durante 200 aos. Convengo por tanto -y sta es mi opinin de perito historiador social- a que las figuras delictuales pueden eventualmente contener perversidades propias del delincuente; pero a la luz de los procesos histricos generales, sa es una posibilidad o una probabilidad menor. La ms alta probabilidad es que encontramos aqu un fenmeno sociocultural poltico de rebelin frente a un sistema que no ha cambiado nunca en este pas. Nacimos siendo gobernados por comerciantes -Diego Portales, po ejemplo- y seguimos siendo gobernados de alguna manera tambin por comerciantes y especuladores. Nada ha cambiado. Por eso que yo creo que impartir justicia siempre es necesario. Yo entiendo que los jueces, los abogados dependen del enrejado de la ley y la aplican. Son creaturas de ley. Pero la ciudadana soberana no es creatura de ley, es La potestad constituyente legisladora, y los jvenes forman parte de eso.

 

Esto es lo que yo quera sealar desde la perspectiva, repito, no personal, no ma, sino ms bien de alguien que ha estado trabajando en la historia social de Chile desde la perspectiva historiogrfica, sociolgica y filosfica; tres carreras que estudi cuando la educacin en Chile era gratuita y desde esa disciplina he tratado entonces de presentar ac un insumo que ojal pueda ser til para la discusin de este problema.

Muchas gracias.

 

 

 

 



[1] https://youtu.be/sitmkXmsu1I

[2] https://www.24horas.cl/incoming/article343343.ece/BINARY/Fallo%20Caso%20Bombas


 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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