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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-02-2019

No al golpe, no a un "gobierno de transicin" preparado a espaldas del pueblo en Venezuela

Guillermo Almeyra
Rebelin


Estamos frente a la ltima fase del desarrollo de un proceso golpista que comenz durante el gobierno de Hugo Chvez cuando lo derrocaron y detuvieron antes de ser derrotados por la movilizacin popular. Ya entonces los golpistas decan enfrentar una dictadura a pesar de que hacan manifestaciones y participaban en sucesivas elecciones que siempre perdieron y que cuando ganaron no fueron objetadas por el gobierno. Con Chvez y con el sucesor Nicols Maduro los partidos opositores siguieron funcionando, al igual que la prensa desestabilizadora, golpista y vociferante. Slo se reprimieron los llamados a la insurreccin, los asesinatos e incendios de instituciones y las guarimbas, manifestaciones semiinsurreccionales para tantear la resistencia de las fuerzas armadas. Hablar de dictadura es estpido y ridculo. Maduro no es un dictador: es un poltico incapaz e ignorante que representa un sector -minoritario y advenedizo, crecido con la corrupcin, los privilegios estatales, el robo y la corrupcin- de la burguesa venezolana rentista, desde siempre asesina y servil ante Estados Unidos.

Hugo Chvez era muy popular porque, aunque l tambin crea que la transformacin de Venezuela es posible desde arriba hacia abajo, mediante polticas estatales y mtodos burocrticos, evolucionaba hacia la izquierda a partir de su primer enfoque socialcristiano y quera combatir la corrupcin y el burocratismo reforzando los grmenes de poder popular, las Misiones, las Comunas. Chvez tenda a depender de las masas, no de las Fuerzas Armadas Bolivarianas (FAB) como en cambio depende Maduro porque, como militar que hizo un golpe y rompi la disciplina verticalista, saba que stas no son homogneas, que las bases no piensan igual que los generales y que las FAB no son polticamente seguras ni siquiera en un 80 por ciento. El gobierno de Chvez, pese a sus errores, era slido y popular y no frgil como el de Maduro que, por el contrario, reprimi a los sindicatos y a los movimientos obreros, someti a las Misiones y Comunas y se apoya slo en el aparato militar-policial y en el PSUV que no es un partido sino una mquina electoral pues no tiene ni vida interna democrtica ni medios de comunicacin masiva y que se rige segn el ejemplo cubano desgraciadamente influenciado por la casta-clase burocrtica stalinista que condujo al abismo a la Unin Sovitica.

Juan Guaid, el autoproclamado presidente encargado, tiene como apoyo social los capitalistas y las clases medias ms ricas pero recoge tambin en parte el odio masivo a la corrupcin y a la prepotencia de la boliburguesa, la burguesa bolivariana que reemplaz al chavismo original. Ahora trata de canalizar la protesta contra el robo de los bienes pblicos y la ineficacia de muchos administradores de empresas estatizadas, contra el hambre, las dificultades cotidianas y la permanente devaluacin de los ingresos por una inflacin de 1000 por ciento que impide calcular los costos y paraliza la economa (la produccin de acero cay 80 por ciento, la de petrleo se redujo a menos de la mitad).

Guaid una marioneta del imperialismo y su fuerza reside en la amenaza de Trump y de los agentes de Washington en Brasil, Argentina, Per, Colombia, que de inmediato reconocieron su autoproclamacin. Sin embargo, no todos los que lo apoyan son ni golpistas o proimperialistas pues muchos no lo siguen en su intento de golpe cruento aunque estn contra Maduro a quien intentan castigar o incluso corregir votando por la oposicin. Por eso Guaid insiste en su llamado a elecciones pues las podra ganar a pesar de haber perdido millones de votantes con la emigracin masiva de quienes pueden pagar la expatriacin y la reinstalacin.

El gobierno legal de Maduro, demostrando debilidad, negocia en secreto con un golpista fuera de la ley que convoca manifestaciones y anda por las calles sin problemas. Crea as un margen amplio para un acuerdo entre una parte de la boliburguesa que comanda las FAB y los golpistas proimperialistas que podra crear un infame gobierno civil-militar de unidad nacional que excluya a Maduro. Los agentes imperialistas, con su apoyo internacional, rpidamente se desembarazaran de la derecha militar ex chavista instaurando una dictadura feroz apoyada por tropas extranjeras para enfrentar la resistencia encarnizada del pueblo chavista y de un sector militar nacionalista armado por Rusia.

La debilidad de Maduro est limpiando el camino para esa intencin criminal y para una guerra civil con la intervencin yanqui y de los gobiernos derechistas vecinos y, probablemente, tambin de Rusia y China que Trump quiere expulsar de Amrica Latina. Sin esperar la iniciativa de nadie, como cuando derrocaron a Chvez, hay que derrotar el golpe movilizndose y crear tambin de ese modo las condiciones para reemplazar a Maduro y acabar con los explotadores y los ladrones. No a las negociaciones secretas! No al golpe imperialista y un gobierno de unidad nacional! Armas para los sindicatos y organizaciones populares!

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Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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