Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-02-2019

En las ciencias sociales no tienen cabida los temas tabes

Rafael Acosta de Arriba
La Jiribilla

Palabras del autor al recibir el Premio Nacional de Investigacin Cultural 2018


Buenas tardes,

Las palabras de Araceli Garca Carranza me han emocionado o, para ser ms preciso, me han conmovido, no solo por lo que dijo, sino por venir de ella, una persona de enorme autoridad intelectual en nuestra cultura a pesar de su conocida modestia, una modestia que entiendo genuina y ejemplar. Araceli es una persona a la que aprecio y respeto desde que la conoc. S, tambin, que ella habl a nombre del prestigioso jurado que me concedi el premio, lo que refuerza mi agradecimiento.

Quiero expresar, antes de proseguir con las ideas pensadas para esta ocasin, mi profunda tristeza por la muerte en esta madrugada de Rigoberto Lpez, reconocido cineasta e intelectual. Y un buen amigo. A l dedico este acto y esta celebracin.

Pocas cosas resultan tan difciles y embarazosas como hablar de los estados de nimo de uno mismo, esos que tienen, en este justo instante, como sinnimos, a la emocin, la alegra, el asombro, la duda, la gratitud y la incredulidad. Hoy, huelga decirlo, es un da muy importante para m. Nunca he credo merecerme algn premio, pero siempre he sentido, obviamente, la satisfaccin que los acompaan. Cuando se revisa la relacin de autores que han recibido con anterioridad este reconocimiento, en la que aparecen nombres como Cintio Vitier, Roberto Fernndez Retamar, Graziella Pogolotti y Fernando Martnez Heredia, entre otros destacados intelectuales e investigadores, no se puede menos que sentir cierta zozobra y al mismo tiempo un inevitable autohalago ante tan selecta compaa.

Mi actividad investigativa, que data de ms de tres dcadas, fue interrumpida relativamente por espacio de varios aos. Digo interrumpida relativamente pues nunca dej de investigar y publicar, aun cuando asum absorbentes y complejas tareas de promocin cultural en el ICAIC y en el Consejo Nacional de las Artes Plsticas (CNAP). Estando en el ICAIC, por ejemplo, pude defender mi primer doctorado y durante el tiempo que fui presidente del CNAP publiqu cinco ttulos y particip en diversos eventos cientficos. Los aos que estuve en la Biblioteca Nacional Jos Mart, debo decirlo con justeza, fueron decisivos en el acto de resucitar mi vocacin investigativa; tres aos que le devolvieron la direccin y el sentido a mi vida. A su vez, siempre consider mi trabajo institucional como fuente de valiosas vivencias para la labor investigativa, siendo la vivencia mayor la interrelacin con los artistas, con sus formas de pensar y de sentir la creacin. Descubr que un gran artista de la plstica es, a la vez, un investigador del arte y la cultura. El ICIC Juan Marinello es el lugar donde pude, finalmente, profundizar en mis investigaciones a tiempo completo.

Mi trabajo, como ya se mencion, ha estado centrado fundamentalmente en dos gruesas lneas de investigacin: la historia y las artes visuales. He trabajado siempre con algunas claves o credos como guas inalterables; en primer lugar, he tratado de ser lo ms acucioso posible, lo que implica buscar las mejores fuentes para mis investigaciones; el rigor redime. Los temas escogidos han sido seleccionados con la idea de que constituyan aportes a los debates acadmicos actuales, adems de satisfacer, por supuesto, mi propia curiosidad y tomando en cuenta el hecho cierto de que nuestra academia presenta hoy zonas temticas de pobre y desfasada actualizacin. Pienso, adems, que no hay temas menores en materia de investigacin y que en las ciencias sociales no tienen cabida los temas tabes. Tambin, que en materia historiogrfica las investigaciones autnticamente vlidas deben tomar distancia del errtico y daino concepto de historia oficial. As mismo, considero que las buenas fuentes bibliogrficas y hemerogrficas, para su eleccin, deben deslindarse de otras consideraciones que no sean las de su rigor, autenticidad y aporte especfico al tema en cuestin y, por ltimo, que tanto en el arte como en la historia, las investigaciones no pueden prescindir de su vnculo con el pensamiento crtico, pues tanto la una como la otra son, ms que memoria, la crtica de esa memoria.

Sobre las indagaciones en los terrenos del arte es importante que exprese que siempre he considerado la curadura de exposiciones y la crtica de artes visuales como dos vertientes de la investigacin pura, ni ms ni menos. La muestra La imagen sin lmites. Exposicin antolgica de fotografa cubana, expuesta en el Museo Nacional de Bellas Artes en octubre y noviembre pasados, fue el resultado de muchos aos de investigaciones y lecturas. De igual forma, considero las entrevistas como herramientas muy tiles y de gran validez en las indagaciones. En las entrevistas se encuentran con frecuencia datos que ni las cartas, ni los testimonios, ni otros documentos aportan. Prximamente debe ser publicado (nunca se sabe con la industria) el libro Conversaciones sobre arte, en el que recojo un grupo de dilogos con reconocidos artistas y crticos de arte de Cuba y de otras latitudes.

Confrontar los hallazgos es una cuestin cardinal para el investigador. Otro elemento indispensable es el lenguaje: la prosa es un instrumento que hay que trabajar, pulir y perfeccionar permanentemente si se desea que el resultado de las indagaciones sea recepcionado con claridad por los destinatarios de los textos. En mi caso, soy un eterno insatisfecho con lo que escribo y as seguir siendo. Considero que las ideas deben apreciarse como formas sensibles y las formas, a su vez, deben tratarse como signos intelectuales. A propsito, en el Instituto Marinello se comenz recientemente un trabajo liderado por la joven editora Anette Jimnez, encaminado a buscar la mejora en la escritura de las ciencias sociales entre los interesados, un noble empeo que merece salir adelante satisfactoriamente.

La pregunta que se hace el investigador del presente ante su objeto de investigacin, en cualquiera de las ciencias sociales, es la misma que se ha hecho el hombre desde que comenz a cuestionarse los misterios y fenmenos de la vida y del mundo, all, en el inicio de los tiempos. Se trata de la misma curiosidad individual aferrada a los instrumentos de las ciencias. Desde hace aos surgi Internet como el gran aliado que nunca imaginamos podra existir; pero hay momentos y zonas del trabajo investigativo, textos, archivos, entrevistas, que quedan fuera de las infinitas posibilidades que hoy brinda la red de redes. Sin embargo, Internet lo cambi todo.

La gua o el norte de mis inmersiones en los predios de la ciencia, ya sea en las artes o la historia, ha sido siempre la bsqueda de la verdad, esa que todos sabemos se muestra con frecuencia inaccesible, casi nunca terminada de precisar por plural y cuya aproximacin debe considerarse como una conquista del conocimiento, la inteligencia y la tenacidad. La naturaleza rashomoniana de la verdad es el ncleo duro sobre el cual se erige el gran entramado intelectual que se denomina ciencias sociales y humansticas. La investigacin quin no lo sabe? es realmente una labor solitaria, suele ser ingrata, muy mal remunerada, y puede ser aburrida si no se le impregna con la ansiedad, la voluptuosidad y el deseo por el hallazgo de la verdad buscada. He pensado siempre que hay algo ertico en esa tentativa, pues se trata, en esencia, de disfrutar hacindolo.

No puedo finalizar estas palabras sin mencionar a algunas personas que ayudaron, a lo largo de los aos, a formar al investigador que soy: la doctora Lidia Turner, Cintio Vitier, Jorge Ibarra Cuesta, Panchito Prez Guzmn, Araceli Garca Carranza, Hortensia Pichardo y Eusebio Leal, entre otros. Tampoco debo dejar de mencionar, en este apurado recuento, a quien ha sido mi interlocutor de siempre en los ltimos 60 aos, desde el lejano Kindergarten, Norberto Codina, cuya amistad y hermandad han acompaado toda mi trayectoria. Ellos contribuyeron, junto a las buenas lecturas, a moldear mi pensamiento cientfico y sembrar en mi mente la duda, la duda ante todo, que es la mejor predisposicin que existe (o la nica) para el trabajo cientfico. Recuerdo ahora la tarde en que Jorge Ibarra me confes, en plano ntimo entre colegas, que su encuentro con el libro El liberalismo europeo, de Harold J. Laski, haba sido el motivo y detonante de su militancia marxista. Semejante revelacin de un historiador de su talla y de un hombre de izquierda desde su temprana juventud, me confirm sobre los inescrutables e inefables caminos del pensamiento y del colosal poder de la lectura sobre las personas.

Tengo muchos proyectos en mente y me siento pleno de fuerzas y energas. Seguir trabajando como lo he hecho hasta el presente, ahora con alaridos y risas infantiles como msica de fondo. Mi dilogo con los misterios que encierran muchas zonas del conocimiento se mantiene invariable, se trata de una curiosidad congnita. Me alegra mucho, o mejor, me hace muy feliz, ver entre los asistentes a este acto a antiguos y actuales alumnos, eso siempre reconforta. No puedo olvidar jams que la enseanza fue mi primer trabajo y que no he dejado de practicarla durante toda mi vida. Como deca Moreno Fraginals, un maestro triunfa cuando sus alumnos le aventajan, y esa mxima siempre la he tenido muy presente. De igual forma, agradezco la presencia de tantos y tantos amigos y a mi querida familia.

No los cansar, no es justo. Dice un viejo proverbio hind: Procura que tus palabras sean superiores a tu silencio y como eso es prcticamente imposible para m, repito mi agradecimiento al jurado por su fallo y les digo a todos que seguir trabajando como siempre para concluir mis libros en proceso, iniciar otros y seguir ayudando a los ms jvenes en su ascendente camino hacia la conquista del conocimiento cientfico.

Muchas gracias.

Fuente: http://www.lajiribilla.cu/articulo/palabras-de-rafael-acosta-de-arriba-en-la-recepcion-del-premio-nacional-de-investigacion-cultural-2018



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter