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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-02-2019

La economa del saqueo

Antonio Lorca Siero
Rebelin


Algunas empresas se crean para ser saqueadas por el aventajado de turno aprovechando un nicho de dinero a explotar hasta que se agota el filn, mientras que otras ultiman el saqueo cuando el negocio est a punto de agotarse, especulando sobre los restos del patrimonio por algn profesional del desguace empresarial. En ambos casos hay perjudicados, a menudo se trata de los incautos inversores que han confiado su dinero a una realidad empresarial falseada. As vienen jugando la llamadas corporaciones especuladoras, que algunos llaman capitalistas, pero que, salvo dedicarse al asunto del dinero, poco tienen que ver con el capitalismo real, porque solo estn a repartirse el botn entre los partcipes. Aunque en el capitalismo la actividad ha de dirigirse en mayor o menor medida a la especulacin sobre la base del capital, las empresas dedicadas al saqueo utilizan esa otra especulacin basada en la simple obtencin de riqueza particular y no de la empresa, arrasando con todo lo que encuentran a su paso dejando el terreno baldo. Tal forma de operar pudiera ser vista como la economa del futuro, pero solo es del presente, porque no tiene futuro si prosigue el avance de un mundo realmente capitalista.

Los personajes de la especulacin muy propios de la actualidad, aprovechndose del espritu del capitalismo, no solamente arrollan cuanto se pone a su alcance sino que lo hacen con total impunidad, destruyendo empresas e inversiones y dejando innumerables afectados. Los gobernantes de aqu y all atrados por inversores de tres al cuarto, pero que ayudan a dar buena apariencia al panorama econmico de los Estados, les dejan hacer a su antojo permitiendo el espolio y los controles sobre los que se dedican a esta ocupacin son sencillamente una pantomima. Entre los muchos ejemplos de especulacin agresiva que estn de moda pueden sealarse como ms habituales y llamativas las actividades de los llamados fondos buitre, los capitales golondrina o los inversores bajistas .

Considerado como fondo de inversin abiertamente especulador, el fondo buitre que al igual que ave carroera se alimenta de piezas muertas o permanece a la espera de su muerte, como su nombre coloquial indica, a menudo est dedicado a realizar el ltimo saqueo a la empresa de la que en apariencia ya no se pueden extraer beneficios porque ha sido previamente saqueada por sus gestores. Estas empresas en quiebra o cercanas a ella, se adquieren a precio de derribo con todo su patrimonio y deudas, al objeto de extraer lo aprovechable. Lo que seguramente todava ser viable dada la especial preparacin tcnica de los operadores, que han visto la posibilidad de apurar el negocio un poco ms. A veces intentan reflotar tales empresas para revenderlas, pero lo habitual es desguazarlas. Funcionando al margen de todo compromiso social, aprovechan las leyes locales y sus vacos para rematarlas y salir al paso de una nueva vctima. El hipottico riesgo de la operacin siempre est previsto y arreglado de antemano. En cuanto a las eventualidades legales, disponen de los medios para solventarlas. Habida cuenta de que, como incluso se dedican a la compra de deuda soberana de los Estados, son profundos conocedores de la situacin econmica general y de toda la problemtica que puede afectar al pas y a una empresa concreta, por lo que operan con la ventaja de la informacin privilegiada y la contribucin de sus amplios conocimientos. Del lado de los Estados, solo se aprecia impotencia, un dejar hacer sin el menor sentido de la rentabilidad econmica.

Al amparo de la globalizacin, utilizando su relevante nombre comercial, ciertas multinacionales acuden a la llamada de las subvenciones o las ayudas econmicas, es decir, a aprovecharse del dinero pblico que se da a fondo perdido, para hacer como que invierten en un pas supuestamente dinero y tecnologa avanzada, instalando en l una agencia nominal. Junto a ellas, tambin se mueven los capitales golondrina atrados por la perspectiva de rentabilidad para sus inversiones, que deshacen tan pronto obtienen los beneficios previstos, recogiendo el capital y las ganancias para repetir el proceso una y otra vez y seguir especulando en cualquier lugar. De otro lado, el pas explotado no ha llegado a obtener resultado positivo alguno de la especulacin, que solo ha beneficiado al inversor, quien toma los frutos de la actividad especulativa sin aportar riqueza alguna al pas donde se han generado. Sobre la base del todo gratis, exenciones de impuestos, dinero a fondo perdido, bonificaciones y otros privilegios, buena parte de esa inversin procedente de la globalizacin est a los beneficios rpidos, que se llevan sin que apenas haya conciencia de ello ni se tomen medidas eficaces a nivel local ante la nueva forma de saqueo legalizado.

Pese a que la inversin burstil a la baja no pueda decirse que sea prctica exclusiva de los fondos internacionales, ya que en ella se ven implicados cualquiera que busque la rentabilidad a costa de que caiga la cotizacin de una empresa, son aquellos los que en mayor nmero actan y generalmente se llevan la parte del len del negocio. No obstante los supuestos controles burstiles, dirigidos a evitar la manipulacin del mercado, se muestran en plena vigencia las operaciones a corto sin demasiadas limitaciones. A veces suponen una estafa legal flagrante a los accionistas, porque la compra a la baja responde a otros fines ocultos, como poder adquirir la empresa a precios simblicos. Los bajistas juegan a la quiebra burstil de ciertas empresas invirtiendo poca cosa real, utilizando no la propiedad, sino el simple prstamo de acciones. En este caso no se trata de inversores que estn a la espera de que el valor caiga por su propio peso, sino que se habla de fondos de inversin o similares que, ante la pasividad de los llamados reguladores de los mercados, especulan para forzar la cada y obtener mayores beneficios. El prestamista de los bajistas suele ser el claro ejemplo de un saqueador empresarial que a menudo dispone de acciones de una empresa mediante operaciones de ingeniera financiera, es decir, utilizando artificialidades y apenas efectivo, con la finalidad de cederlas a otro en el mercado burstil para que este acabe por hundirlas, mientras l se beneficia con un inters a primera vista ridculo. Aunque el negocio no parece claro, lo que parece evidente es que resulta ser rentable siempre que la inversin a la larga permita la terica recuperacin empresarial o de alguna manera el arrendador se vea compensado por el descenso de la cotizacin. Tal argumento, pese a lo que digan los entendidos, no parece servir para justificar la actividad. Lejos de liquidarse este sistema que hiere el sentido comn, como los dedicados al negocio burstil ganan dinero con las operaciones, la especulacin prosigue, aunque bien es cierto que para que la estafa parezca legal hay que informar a los que velan por la claridad de la jugada para guardar entre todos las apariencias. En inters de la transparencia de los mercados, lejos de prohibir sin ningn miramiento las inversiones a la baja se siguen tolerando al objeto de obtener a cambio calderilla para los operadores.

Estas prcticas, junto con otras ms imaginativas, se llevan a trmino al amparo de la globalizacin y con el consentimiento de los Estados. Las multinacionales especializadas aportan inversiones de boquilla o simplemente de humo, dejando el dinero real a buen recaudo, escatimando al mximo el pago de impuestos. Extraen los beneficios que los locales han sido incapaces de obtener, queman los restos de las empresas explotadas, en las que han puesto el ojo y salen a por otras, mientras la economa del pas pierde riqueza, pese al cuento de las inversiones extranjeras. El hecho es que no son en nada beneficiosas, porque su objetivo es apropiarse de la riqueza nacional a cambio de muy poca cosa. Aunque si se quiere ser ms preciso, el resultado de tales prcticas acaba siendo ms profundo al provocar antes o despus crisis econmicas y sociales.

Uno de los efectos de la globalizacin ha sido facilitar la acumulacin de capital en unas pocas manos a travs de las multinacionales y el consiguiente empobrecimiento de las masas, entretenidas con el cuento del consumo. El auge del negocio de la economa del saqueo especulativo de empresas y capitales, ante la indiferencia de algunos Estados, de otro lado, pone de manifiesto el absoluto liderazgo en todos los planos del capitalismo aunque como en estos casos sea un capitalismo de nombre o de simple tapadera a nivel mundial. Pese a que dicen proteger las economas nacionales, los gobiernos de pases econmicamente dbiles, atrados por el nombre de las multinacionales, al calor de las supuestas inversiones y vinculados al principio de libre competencia, acaban por amparar la especulacin pura y dura de ese llamado capitalismo internacional, ya sea utilizando la va directa o a travs de personajes interpuestos. Aprovechando la participacin en el negocio del que gobierna en un Estado o bien su ingenuidad, en base a supuestas inversiones tericamente creadoras de riqueza, que ni inyectan dinero real ni crean empleo y son simple explotacin econmica, toleran que se lleven de los pases una parte de su riqueza. Claro que finalmente, como siempre sucede, el problema ya no ser de los que gobiernan, sino de los ciudadanos que acabarn de una u otra forma pagando el coste real de las operaciones especulativas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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