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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-02-2019

Confesiones religiosas al poder?

Rafael Silva
Rebelin


La religiosidad es uno de los cimientos ms importantes del ser humano y como tal un filn explotado a destajo por las religiones. En nombre de Cristo y la salvacin de las almas se obtienen inmejorables rditos econmicos. La industria de la fe se ha convertido en un artculo ms de consumo, el negocio ms lucrativo, pero tambin el ms peligroso para la salud mental de los creyentes

(Carlos de Urab)


La secularizacin del poder es un mito. La separacin Iglesia-Estado no deja de ser una ficcin. Presidentes, diputados, senadores, alcaldes juran ante Dios. Los smbolos religiosos estn presentes en los espacios pblicos. Estado laico o aconfesionales adoptan rituales polticos, acompaados de cruces, medias lunas, budas, biblias, Tor, etctera. Dirigentes asumen morales catlicas, protestantes, islmicas, judas, siendo unos devotos practicantes de su fe. Sus mandatos suelen dar cuenta de ello. El divorcio, el aborto, la familia, el sexo, la moral cotidiana y la educacin son opciones valoradas a la luz de las creencias religiosas. Hoy gobiernan las iglesias

(Marcos Roitman)


Desgraciadamente, vivimos una poca donde la poltica est muy intervenida por determinadas confesiones religiosas, que son capaces de construir mayoras de apoyo o rechazo a determinaciones formaciones, gracias al elevado nmero de adeptos y adeptas que poseen. El caso ms reciente y emblemtico ha sido el de Brasil, donde el candidato ganador (el ultraderechista y ex militar Jair Bolsonaro) ha sido masivamente apoyado por los evanglicos de todo el pas, que hicieron pia contra el PT y difundieron millones de mensajes mediante redes sociales para concentrar su apoyo al PSL (Partido Social Liberal). Este hecho es sumamente peligroso, podramos denominarlo como la religionizacin de la poltica, porque al basar los apoyos en creencias irracionales y fanticas, conducen a violentos virajes ideolgicos, y a una mezcla de poltica y religin, donde los asuntos sociales son tratados bajo un trasfondo religioso, y apartados de la mirada del progreso colectivo, y de las grandes conquistas de la humanidad. En el caso citado, los evanglicos creen firmemente en dogmas polticos, tales como que la corrupcin es un fenmeno de la izquierda, que la seguridad pblica se resuelve con una mayor permisividad hacia la posesin privada de armas, que el desempleo se debe a que las empresas pagan muchos impuestos, y a que existen muchas leyes laborales que entorpecen a los empresarios, etc.

Hoy da, determinadas confesiones religiosas constituyen uno de los sectores sociales en expansin ms organizados, cohesionados y conservadores de nuestras sociedades. Ocurre en muchos pases del mundo, sobre todo en Amrica Latina. Y si en cualquiera de dichos pases una determinada confesin religiosa decide prestar su apoyo a cierto candidato/a, es evidente que las posibilidades de que salga elegido/a se multiplican. Estos sectores religiosos de la poblacin se extienden entre masas con bajos ingresos, que viven en las grandes ciudades, y que normalmente atraen a nuevos adeptos/as utilizando sobre todo redes de apoyo popular. Pero debajo de todo ello, como decimos, tenemos un fenmeno muy preocupante, que es el que se refiere a las consecuencias de que millones de personas de una determinada confesin religiosa alcancen el poder a travs de su lder. En Amrica Latina tenemos infinidad de corrientes de las llamadas pentecostales: Asamblea de Dios, Iglesia Universal del Reino de Dios, Iglesia Mundial del Poder de Dios, Renacer en Cristo, o Iglesia Internacional de la Gracia de Dios. Pero en general, las llamadas Iglesias Evanglicas se extienden por todo el mundo. En Brasil, el ejemplo ms reciente, se ha confirmado a la perfeccin la alianza de las sectas religiosas con los poderes fcticos, tras la eleccin de Bolsonaro como Presidente del gigantesco pas sudamericano.

Porque en realidad funcionan como sectas, con un proceso de captacin de adeptos/as muy sofisticado, y con una capacidad para la difusin de sus dogmas nunca antes vista. Sus principales pastores ya poseen las ms grandes fortunas de los pases donde estn implantadas. Poco a poco van construyendo todo un imperio de poder econmico, meditico y poltico, que resulta tremendamente peligroso, pues proyectan una influencia social determinante. A medida que crecen, van ampliando su radio de accin mediante la adquisicin de medios de comunicacin (cadenas de radio y televisin, fundamentalmente), ediciones impresas y portales en Internet. Su ideologa poltica es tremendamente conservadora, y van introduciendo en los Parlamentos locales, regionales y estatales a sus respectivos candidatos/as. Estn fanticamente contra el aborto, contra los colectivos LGTBI, contra los modernos modelos de familia, etc. Pero sin ninguna duda, el mbito de mayor influencia que suelen copar es el educativo, mediante la creacin de centros concertados y privados, y de Universidades privadas. Es en estos centros educativos donde estas confesiones religiosas se aseguran de verter sus dogmas a una audiencia muy numerosa, que cuando llegan a ser adultos/as sern nuevos/as fieles seguidores/as. Bsicamente, los ideales de esta nueva comunidad evanglica estn basados en una doctrina que defiende la bendicin financiera y la riqueza material como nico deseo de Dios (en palabras de Joaqun Piero).

Y as, van inoculando lo que Carlos de Urab ha denominado como Terrorismo Espiritual, concentrado en un fanatismo religioso popular que santifica determinadas creencias polticas porque a su vez son coherentes con su dogma religioso. Es decir, lo verdaderamente peligroso de estos movimientos, cuando alcanzan el poder, es que van a estar guiados en sus acciones no por sus ideales polticos, sino por sus creencias religiosas. Este fenmeno es justamente el contrario al del Estado Laico, que precisamente distingue las creencias polticas de la comunidad (pblicas), de las creencias religiosas (privadas), y separa los dos mbitos de forma contundente. Pero Amrica Latina es an un terreno muy abonado para este fenmeno, pues sus pueblos en general son muy proclives a la dependencia espiritual y afectiva. Basan mucho sus instintos, tanto pblicos como privados, en la creencia en lderes espirituales, en caudillos que encaucen sus creencias, en personajes que les devuelvan la esperanza, en redentores que les colmen de bendiciones. Esa es la explicacin para el xito de las sectas, para la presencia de tantas corrientes religiosas, para la extensin del fenmeno religioso de todo tipo: Bautistas, Evanglicos, Mormones, Adventistas, Testigos de Jehov, Nios de Dios, Pentecostales, etc.

Y cul es el riesgo fundamental de un Estado cuando involuciona y permite que la religin cubra todos los mbitos del mismo? Est claro que ese riesgo es el fascismo, pues sobran los ejemplos histricos que lo avalan. De hecho, el matrimonio entre religiosidad y fuerzas militares ha sido fecundo en la historia de la humanidad. Durante siglos estuvo ligado tambin a los monarcas, como el caso de la Inquisicin en nuestro pas, que funcion durante varios siglos desde los tiempos de los Reyes Catlicos. Isabel y Fernando entendieron que haba que eliminar a todo infiel que no creyera en el nico Dios verdadero, y adems alargaron su cruzada religiosa allende los mares, colonizando por la fuerza las mentes de los pueblos indgenas que se encontraron en el Nuevo Continente. Durante el siglo XX, el Papa Po XII se mostr comprensivo y tolerante con la poltica genocida de Hitler, y aqu, en Espaa, la Iglesia Catlica bendijo al Caudillo por la Gracia de Dios y lo hizo entrar bajo palio en sus templos, proporcionando el soporte ideolgico (el nacionalcatolicismo) a la dictadura. Y en Amrica Latina, el Vaticano bendijo las dictaduras militares de Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay, Brasilresponsables de miles de muertos, torturados y desaparecidos.

Y as llegamos hasta el siglo XXI, donde lejos de erradicar el cncer religioso, nuestra educacin y valores (an de la mayora de la sociedad, aunque afortunadamente en retroceso) se inspiran en el fundamentalismo cristiano, cmplice de los mayores crmenes contra la humanidad. Las escenas de fanatismo popular se reproducen sobre todo en las iglesias de Amrica Latina, que prometen la salvacin de las almas, y las multitudes caen de rodillas y se retuercen enloquecidas gritando Aleluya. Carlos de Urab cuenta en su artculo El Dios de la esquizofrenia lo siguiente: Las sectas se han trasformado en entidades financieras que dan crdito a mejor inters que los bancos y encima no pagan impuestos. La usura es la norma para financiar sus empresas ya que manejan un presupuesto que envidiaran las multinacionales ms prestigiosas del planeta. Sus tesoros superan con creces a los del mismsimo rey Salomn; millones de dlares producto de la verborrea mstica que a travs de los testaferros invierten en negocios tales como el trfico de armas, las drogas o la trata de blancas. Sin contar con el dominio que ejercen sobre los medios de comunicacin, los colegios, las universidades, la banca, los partidos polticos, el comercio. Es decir, como Dios, estn en todas partes.

Slo en el Estado mexicano de Chiapas se calcula que existen ms de 282 asociaciones religiosas. Las sectas se suelen extender en caldos de cultivo apropiados, cuanto mejor si se trata de pueblos empobrecidos y embrutecidos, proclives a la manipulacin, debido a su atraso histrico y a su tremenda ignorancia. Se aprovechan de las comunidades indgenas, de las almas cndidas e inocentes que buscan su redencin, candidatos/as pefectos/as para caer presa de la verborrea propia de charlatanes y embaucadores. Las sectas se nutren del dolor, difundiendo perversas doctrinas que se nutren masivamente de los pobres, afligidos, hambrientos, enfermos, desgraciados, pordioseros, hurfanos, etc. Legitiman la doctrina del sufrimiento, para ser buenos y sufridos en la Tierra, y agraciados en el cielo. Y as, ningn gobernante en Amrica Latina gobierna de espaldas a las iglesias, o se atreve a desafiar su poder. Ms bien al contrario, suelen gobernar bajo su influencia, pues de lo contrario, sus mandatos sern tormentosos, cuando no sometidos a graves crisis. En Brasil, la llamada Bancada de la Biblia vot a favor en bloque para el proceso de impeachment de Dilma Roussef. Tener el beneplcito de las iglesias supone millones de votos, vase el caso Bolsonaro.

Y aqu, en nuestro pas, tampoco nos quedamos cortos en este fenmeno. Varias sectas religiosas estn presentes en el escenario poltico, la principal de ellas la Santa Iglesia Catlica, Apostlica y Romana (SICAR, para abreviar), conservadora y poderosa donde las haya, adems de machista, homfoba, y pederasta, entre otras caractersticas. Pero no es la nica. Tenemos el caso del criminal sacerdote mexicano Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo Rey (protegido por el Papa Juan Pablo II), acusado de violaciones en masa de nios pertenecientes a su comunidad. Es una de las congregaciones ms poderosas e influyentes, segn este artculo de Anaitze Aguirre para el medio Pikara Magazine, del que extraemos esta informacin. Durante los aos 80, fue utilizada por Juan Pablo II para desplazar a los sacerdotes de la Teologa de la Liberacin en Amrica Latina, que segn l, eran unos peligrosos marxistas. Es una secta muy extendida en Espaa, donde cuenta con adeptos como Ana Botella o los ex Ministros del Partido Popular Jos Mara Michavila y ngel Acebes. O en Mxico el famoso empresario Carlos Slim, una de las mayores fortunas del mundo. Marcial Maciel, un terrorfico personaje que muri hace 2 aos y nunca fue juzgado por sus crmenes, funda la orden en 1946, y se calcula que posee unos 400.000 millones de dlares en parasos fiscales. A caballo entre Mxico y Espaa, Marcial Maciel construy un imperio educativo de 200 escuelas privadas y 20 universidades (entre ellas la Francisco de Vitoria), consiguiendo implantar un modelo educativo de evangelizacin ultraconservadora que, tras 50 aos, est muy implantado, sobre todo en Mxico.

Y si de influencias de sectas religiosas se trata, no podemos finalizar este artculo sin mencionar al Opus Dei, cuya influencia poltica y social en nuestro pas coexisti con una implantacin en medio mundo, particularmente en Europa, Amrica Latina y Amrica del Norte, pero tambin en muchos pases africanos y asiticos. El miembro de Europa Laica Antonio G. Movelln escriba recientemente un artculo en Contrainformacion donde analizaba el poder de esta secta, que seguimos a continuacin. Adems de una gran habilidad para infiltrarse en los poderes del Estado, esta secta posee un gran imperio de negocios propios, que van desde colegios y residencias, universidades, escuelas de negocios, hospitales, etc., adems de una participacin en el accionariado de diversos bancos, medios de comunicacin, etc. Fundada por Escriv de Balaguer, su introduccin parti desde los tiempos del franquismo, durante los aos 50 y 60, copando diversos puestos de las Administraciones Pblicas. El Opus funciona al ms puro estilo de organizacin secreta, y su poder de control e influencia sobre la vida de los miembros es enorme. Varios ministros franquistas eran del Opus, cuyos descendientese llegan hasta la actualidad. Organismos como el CSIC estn absolutamente controlados por esta secta. Su ascensin dentro del Vaticano culmin tambin durante los tiempos de Juan Pablo II, uno de los pontfices ms siniestros y perversos que ha conocido la historia.

Gmez Movelln relata: para el Opus la penetracin en la judicatura y la fiscala ha sido algo de una importancia fundamental, sobre todo en los niveles altos y en puestos decisivos (tribunales supremos, audiencias territoriales superiores, tribunal constitucional) y lo ha sido porque lo ha utilizado para, desde la fiscala, acusar a sus enemigos y desde los tribunales actuar en favor de los negocios de la secta o sus intereses y eliminar a sus rivales y enemigos y en todo caso como un elemento ms de poder de la secta. Las recientes denuncias por ofensas a los sentimientos religiosos hay que entenderlas en esta lnea. Por ejemplo, ex Fiscales Generales del Estado, como Jess Cardenal o Eduardo Torres-Dulce, han pertenecido al Opus. Se sospecha que existen salas completas del Tribunal Supremo controladas por el Opus. Nombres ms recientes, como el ex Ministro de Economa Luis de Guindos, o la ex Ministra de Sanidad, Ana Mato, tambin se sitan en esta rbita, o los ex Ministros de Defensa Federico Trillo o Pedro Morens, o el ex Ministro de Interior, Jorge Fernndez Daz (el que impuso la Medalla de Oro de la Polica a la Virgen del Amor). Tambin era declaradamente del Opus el ex Presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo, Carlos Dvar. Tambin se atribuye al control de las decisiones por parte del Opus Dei la brusca finalizacin de la carrera de varios jueces, como Baltasar Garzn, Elpidio Silva, o Santiago Vidal. ste ltimo aseguraba que alrededor de un tercio de la totalidad de los jueces eran del Opus Dei, y segn algunas otras estimaciones se quedaba corto. Se atribuye tambin control mayoritario por parte del Opus a la Asociacin Profesional de la Magistratura, la ms numerosa y conservadora.

Hoy da, el secretismo, la opacidad y el anonimato continan imperando en la secta, tal como se estableci en los Estatutos fundacionales. Algunos ex miembros han confesado pblicamente despus la presin permanente y psicolgicamente criminal para permanecer en el Opus. El Opus fue objeto de debate en un programa del espacio La Clave, de Jos Luis Balbn, as como referenciado en el cine, en pelculas como La trastienda. Hoy da, la presencia de estas sectas y/o confesiones religiosas es un elemento esencial para mantener sistemas polticos totalmente corruptos, al servicio de los intereses de dichas organizaciones, y no al servicio del bien pblico y colectivo. Cuando algn miembro de un partido poltico (sobre todo del ala conservadora y de ultraderecha) proclame que confa en la justicia, lo que est queriendo decir es que confa en que la justicia lo proteger, lo exculpar de sus delitos, gracias a la anacrnica y perversa influencia que estas sectas religiosas extienden sobre la justicia, y el resto de rganos y administraciones del Estado. Cuidado por tanto con la influencia de las confesiones o sectas religiosas en la poltica, su mezcla puede ser txica y nociva, sus actividades aberrantes, y sus decisiones injustas y criminales. Ellas son las responsables de la deriva involucionista y retrgrada de los gobiernos y de sus respectivos pases, y el freno fundamental al avance de la libertad, la igualdad y la justicia social. Hasta cundo lo vamos a seguir permitiendo?

Blog del autor: http://rafaelsilva.over-blog.es

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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