Portada :: frica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-02-2019

Burkina Faso, en la geografa del terror?

Guadi Calvo
Rebelin


Hoy para Burkina Faso, el cuarto pas ms pobre del mundo y que fue una de las naciones ms seguras de frica Occidental, el restaurante de comida turca Aziz Istanbul, en el centro de Uagadug, su capital, que todava permanece cerrado con su fachada destrozada tras los ataques integristas de agosto de 2017, que dejaron 18 muertos, quizs sea la postal ms exacta para comprender la realidad del pas.

Desde 2016, hasta principios de 2019 el pas africano ya ha sufrido cerca de 300 ataques de grupos vinculados tanto a al-Qaeda como al Desh, dejando casi 300 muertos. Uagadug, fue atacada en dos oportunidades ms, dejando cerca de 90 muertos en total. El primer ataque fue contra la cafetera Cappuccino y el Hotel Splendid (Ver Burkina-Faso: Sangre en la arena) en enero de 2016, que dej una treintena de muertos y el ltimo se produjo en marzo pasado, en cercanas de la embajada francesa y el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, con otras 28 vctimas mortales.

El norte burkins comenz a sufrir la violencia integrista en 2011, por grupos wahabitas, que operan todava hoy en el norte de Mali y sur de Argelia, desde entonces la violencia no ha dejado de incrementarse y expandirse y desde el norte se irradia hacia la frontera con Nigeria en el este del pas, donde opera Boko Haram, filtrndose tambin a Togo, Benn y Ghana. Estas naciones se vieron obligadas a enviar tropas a sus fronteras burkinesas, dada la inestabilidad que se podra generar si los muyahidines pudieran abrir un corredor desde el Sahel al Golfo de Guinea.

Tanto en el norte como en el este, los objetivos de los fundamentalistas suelen ser oficinas del Gobierno, puestos militares, escuelas y maestros, a quienes se les exige que dicten sus clases en rabe, en lugar del francs, y enseen el Corn. Estas presiones han obligado a cerrar 1.025 escuelas en el norte, Sahel y este, lo que ha dejado sin clases a unos 150.000 nios desde marzo de 2018, mientras el 60 % de los maestros debieron abandonaron las regiones en conflicto.

A pesar de que la gran mayora de los ataques no han sido reclamados por ninguna organizacin, el general del ejrcito Oumarou Sadou, refiere que las caractersticas de los IED (dispositivos explosivos improvisados) usados tanto en el norte y como en el este, son de similar preparacin, lo que indicara que estaran siendo montados por la misma organizacin.

La crtica situacin del pas africano oblig a su presidente Roch Kabor a declarar el estado de emergencia el ltimo 31 de diciembre para las provincias afectadas y a cambiar a su Primer Ministro, Paul Kaba Thiebal por Christophe Dabir, el 19 de enero pasado.

Los cambios implementados por Kabor, no han logrado contener las acciones de los muyahidines del Ansaroul Islam, (Defensores del Islam) el grupo takfirista local, apoyado por el Estado Islmico en el Gran Sahara (ISGS) fundado en 2016 por Ibrahim Malam (del rabe Mualam: maestro) Dicko, aparentemente muerto de sed en el desierto, en mayo de 2017, en su huida de un ataque areo francs. El malam fue sustituido, por su hermano menor, Jafar, de 38 aos, un erudito del Corn. Ansaroul Islam, surgido del grupo mal Mujao, (Movimiento por la Unidad y Yihad en frica Occidental) ahora bajo la bandera de Jama'at Nasr al-Islam wal Muslimin, (Frente de Apoyo para el Islam y los Musulmanes, JNIM), un conglomerado de organizaciones integristas que operan en el Sahel, conformado en marzo de 2017, leales a al-Qaeda. Que estn realizando constantes ataques en procura no solo de infundir terror, sino fundamentalmente de robar vehculos y armas. Como el ltimo domingo 28 de enero, cuando asesinaron a 14 personas en la regin de Soum, al norte del pas a unos 30 kilmetros de la frontera con Mal, unos 200 milicianos llegaron en varias motocicletas y los vehculos 4X4 atacaron con cohetes y armas pesadas la posicin de la Fuerza de Tarea contra el Terrorismo de Nassoumbou (GFAT).

Algunos analistas insisten en que el aumento de la presencia de grupos integristas en Burkina Faso, se debe a la ruptura de los pactos que estas organizaciones mantenan con funcionarios del Gobierno del expresidenteBlaise Compaor, derrocado en 2014 tras 27 aos de dictadura (Ver Burkina Faso: La restauracin de los traidores), quien les brindaba apoyo a cambio de que no operasen en su pas.

El pacto se habra deshecho en 2013, cuandoCompaor se vio obligado a enviar 1.000 efectivos, presionado por Francia, tras el inicio del conflicto en el norte de Mali el ao anterior. Se sospecha que unos 1.200 integrantes de los servicios de seguridad de Compaor, podran estar operando junto a los muyahidines, desde que fueron disueltos. El actual presidente Roch Kabor, an espera la colaboracin prometida por Francia que en el norte de Mali dispone de unos 5.000 hombres de la operacin Barkhane y de las fuerzas de G5 Sahel, un grupo antiterrorista compuesto por 5.000 efectivos de Mali, Mauritania, Chad, Nger y Burkina Faso, que acta fundamentalmente en el norte de Mali y oeste de Nger.

En el da miedo al ejrcito, en la noche a los yihadistas

La diversidad de organizaciones que actan a lo largo de la frontera burkinesa con el norte de Mali, entre ellos al-Qaeda en el Magreb Islmico (AQMI), Estado Islmico en el Gran Sahara (ISGS) y el propio Ansaroul Islam, y Jama'at Nasr al-Islam wal Muslimin, junto a bandas de delincuentes comunes traficantes de drogas, cigarrillos, combustibles y personas, podra incrementarse todava ms generando una dinmica de arrastre que haga que las organizaciones multipliquen sus efectivos.

Algunos servicios de inteligencia que operan en frica occidental temen que ISGS, que mantiene fluidos contactos con la Wilayat (provincia del califato) del Estado Islmico de frica Occidental (ISWAP) del estado de Borno en el noreste de Nigeria, la organizacin escindida de Boko Haram, en agosto de 2016, puedan crear una nueva alianza para desarrollar juntos su lucha tanto en el Sahel como en los pases de frica occidental, para lo que Burkina Faso, sera una ficha clave en el nuevo entramado.

Por lo que las autoridades de Uagadug estn requiriendo a las potencias occidentales con presencia en Mali, y especialmente Francia, apoyo bsicamente en entrenamiento, inteligencia, equipos de comunicacin y armamento.

Como suele suceder en estas guerras antisubversivas se reproduce con exactitud la violacin de derechos humanos contra las poblaciones civiles en reas rurales, por lo general alejadas de los centros urbanos, incomunicadas y aisladas. Segn denuncias de Human Rights Watch (HRW), fuerzas de seguridad burkinesas han llevado a cabo desapariciones forzadas, torturas y ejecuciones extrajudiciales en operaciones de contrainsurgencia entre 2017 y 2018. HRW en su informe titulado: En el da, tenemos miedo del ejrcito y en la noche a los yihadistas,detalla al menos 18 ejecuciones extrajudiciales de civiles inocentes por parte de las fuerzas de seguridad.

Las fuerzas de la Operacin Panga (fuerza en mor, la lengua nativa ms hablada de Burkina), lanzada por el Gobierno de Kabor contra presuntas bases terroristas en los bosques de Pama y Gayeri, con ataques areos y el envo de 700 soldados, incluidos efectivos del 25 Regimiento de paracadas de Bobo-Dioulasso, sin que se conozca el resultado de los ataques y el nmero de vctimas, por lo que la HRW sospecha que puede haber muchos civiles involucrados en las acciones.

La violencia ya ha provocado 80.000 desplazados internos, mientras que casi un 1.200.000 personas estn necesitando ayuda humanitaria inmediata, desde que comenz el ao prcticamente 1.000 familias por da han debido abandonar sus lugares. Lo que a la vez est provocando un incremento de los enfrentamientos intertnicos o tribales. En Yirgou, provincia de Barsalogo, al norte del pas, un aparente ataque fundamentalista desat una refriega entre la comunidad fulani, pastores nmadas de mayora musulmana, y la comunidad Mossi, el mayor grupo tnico de Burkina Faso, que dej 50 muertos.

Burkina Faso, ha entrado profundo en la geografa del terror y de ese territorio no saldr sin muchos ms muertos y pobreza.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter