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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-02-2019

Entrevista a la economista marxista Mylene Gaulard
Elementos para comprender el Brasil de Bolsonaro

Franck Gaudichaud
Contretemps

Traducido del francs por Susana Merino


El 28 de octubre pasado tuvo lugar el desastre anunciado: en las octavas elecciones desde el final de la dictadura (1985) el excapitn Jair Bolsonaro ganaba las elecciones presidenciales y con ello el ejecutivo del ms grande pas latinoamericano y sptima potencia mundial (con 209 millones de habitantes). Reuna as ms del 55 % de los votos (58 millones de votos vlidos), esto es, casi 10 millones ms que en la primera vuelta, como corolario de una campaa centrada en un discurso abiertamente fascista en el que destacaron las provocaciones racistas, misginas y homfobas .

Su argumento de venta fue su hostilidad hacia el partido de los trabajadores (PT) de centro izquierda que se mantuvo en el poder entre 2002 y 2016, al tiempo que calificaba de terroristas a los militantes de los movimientos populares, especialmente a los sin tierra, sin techo y a los sindicalistas. Partidario de liberalizar la tenencia de armas, de la militarizacin de las favelas, admirador de Trump y de Pinochet, se fabric una imagen de candidato antisistema y anticorrupcin aunque es parlamentario desde hace tres dcadas Su campaa financiada sin control alguno por grandes grupos capitalistas tambin fue la de las fake news y de un uso masivo de las redes sociales contra su adversario del PT, Fernando Haddad.

Los nombres de los miembros del gobierno que asumi sus funciones el 1 de enero del 2019 confirman una combinacin de neoliberalismo y autoritarismo represivo. Sin duda este giro es producto de una grave crisis democrtica y de un uso poltico del aparato judicial por parte de un sector de la casta poltica que encabez un golpe de Estado parlamentario contra Dilma Roussef (destituida en 2016) y despus el encarcelamiento de Lula Da Silva por corrupcin, sin pruebas concretas hasta hoy, cuando segua siendo favorito en las encuestas. Pero las races del mal son mucho ms profundas: se relacionan con un modelo econmico extractivista y brutalmente desigualitario, con un pas atravesado por la violencia y las herencias de la dictadura, y tambin con el desencanto cada vez mayor ante el balance de 13 aos de gobiernos social-liberales del PT.

Para hablar sobre ello, hemos entrevistado a la economista marxista Mylene Gaulard, profesora e investigadora de la Universidad de Grenoble-Alpes y que desde hace ya muchos aos trabaja sobre los modelos de desarrollo de China y de Brasil (1).

Contretemps: Puedes hablarnos en primer lugar sobre la situacin econmica y social en vsperas de la eleccin de Bolsonaro, la profunda crisis que atraviesa el pas y el modelo de acumulacin dependiente de este gigante de Amrica Latina? Adems, en tu opinin, cmo explica esta situacin econmica y social, terriblemente desigualitaria, el crecimiento del bolsonarismo?

La eleccin de Bolsonaro es consecuencia directa de la crisis econmica a la que se enfrenta Brasil desde hace varios aos. A partir de una desaceleracin iniciada en 2012 la economa brasilea se enfrent incluso a una recesin en 2015 y 2016, con una reduccin del PBI de cerca del 7 % en esos dos aos, la crisis ms grave sufrida por el pas desde la dcada de 1980. Las condiciones de vida de la mayor parte de los habitantes del Brasil continan degradndose, con una tasa de desempleo que pas del 6,5 % al 13 % de la poblacin activa entre 2011 y 2018. El trabajo informal, no declarado oficialmente y por lo tanto no cubierto por la seguridad social, ha seguido aumentando hasta alcanzar a la mitad de la poblacin, y los programas de austeridad establecidos desde 2015 ya bajo la segunda presidencia de Dilma Rousseff agravan an ms la situacin. Desde 2016 incluso figura en la Constitucin que los gastos pblicos permanecern congelados durante los prximos veinte aos, lo que puede afectar a las categoras ms pobres de la poblacin.

No se debe olvidar que aun siendo Brasil uno de los pases ms desigualitarios del mundo, las desigualdades de los ingresos no haban dejado de bajar desde finales de la dcada de 1990 debido tanto a las polticas sociales incorporadas por Lula (como la Bolsa Familia o el hecho de que el salario mnimo se cuadruplicara a lo largo de toda la dcada de 2000) como gracias a haber dominado la inflacin que hasta mediados de la dcada de 1990 castigaba a las capas ms modestas de la poblacin. Pero fue sobre todo la reprimerizacin de la economa brasilea lo que permiti contratar cada vez ms trabajadores no calificados y disminuir las desigualdades regionales. La cada del precio de las materias primas a partir de 2012 quebr finalmente la dulce ilusin de un crecimiento que redundara tambin en beneficio de los ms pobres. Estos ltimos son los ms afectados por la crisis. Frente a esta situacin una parte de los brasileos ha manifestado, a travs de su voto a Bolsonaro, su hostilidad hacia las polticas que los ha llevado hasta ah. La revelacin de muchos casos de corrupcin desde hace diez aos tiende a aumentar an ms este rechazo de una lite poltica que no ha sido capaz de percibir los peligros de su poltica econmica que ha llevado sobre todo a una notable desindustrializacin del pas.

Contretemps: El ascenso de esta extrema derecha fascistoide se basa en los sectores ms reaccionarios de la sociedad brasilea (los famosos 3B) y sobre todo en las Iglesias evanglicas. Puedes decirnos algo ms sobre esta articulacin entre la extrema derecha y esas Iglesias, y su papel en el marco de una parte de las clases populares.

En efecto, hace tres aos el PT us ese mote de las tres B (Boeuf, Bible, Balle [carne de vaca, Biblia y balas, en francs]) para designar a un grupo conservador en su apogeo en la Cmara de Diputados. Los evanglicos, que contaban con un 13 % de los electos, los partidarios de la libertad de llevar armas y los representantes de los agronegocios y de los grandes terratenientes nunca haban tenido tanto peso en dicha cmara. Son sobre todo ellos quienes estn tras el proceso de destitucin de Dilma Rousseff en el verano de 2016. El voto a favor de la reduccin de la mayora penal de 18 a 16 aos en 2015 o la reforma del cdigo laboral en 2017 a favor de una mayor flexibilidad tampoco se hubieran aprobado sin la presencia de este grupo que, aunque informalmente, constituye ms de la mitad de la cmara baja.

Respecto al problema ms especfico de los evanglicos, uno de cuyos grandes representantes del frente evanglico es Eduardo Cunha, el diputado que inici el proceso de destitucin de Rousseff antes de haber sido l mismo denunciado por un delito de corrupcin, es evidente que toda esta comunidad fue un apoyo indudable para Bolsonaro que esperaba reunir el 80 % de sus votos. Casi un tercio de la poblacin brasilea es actualmente protestante (frente a menos del 5 % en 1950) y las iglesias evanglicas, que saben utilizar especialmente bien los medios de comunicacin como la radio y la televisin para reclutar cada vez ms fieles, estn en pleno auge y reclutan tanto entre las clases populares como en las clases dominantes (2). La posibilidad de encontrar refugio en una iglesia especfica que provee ayuda, consejos y un sentimiento de comunidad se adapta muy bien a la modernidad neoliberal. Y mucho ms en las iglesias neopentecostales que han adoptado la teologa de la prosperidad que legitima la posesin de riquezas y promueve cierto consumo ostentoso, algo que atrae especialmente a las categoras ms acomodadas de la poblacin.

Con la crisis econmica la necesidad espiritual pero tambin material de formar parte de una comunidad en ciudades que se enfrentan a un grado de violencia inimaginable en Europa tambin explica que esas iglesias tambin hayan podido seducir tanto a las clases populares. Una parte de estas ltimas se caracteriza cada vez ms por su conservadurismo y una crispacin ante ciertos valores morales, como la oposicin a la homosexualidad, el aborto o la prctica de ritos africanos entre una minora de la poblacin, que la distinguen de un evangelismo progresista como el que predica Marina Silva. Por lo tanto, el voto a Bolsonaro se puede analizar tanto como un voto de rechazo de las lites tradicionales, a las que se considera totalmente corruptas, como un voto de adhesin a estos valores conservadores que da la impresin a un proletariado urbano, extraviado ideolgicamente, de reencontrar una forma de anclaje en el capitalismo actual.

Contretemps: Cmo ha contribuido a abrir el campo poltico a Bolsonaro el balance del PT en el poder (2003-2016), su adaptacin al sistema institucional, sus opciones estratgicas, sus alianzas con una parte de la clase dominante o incluso su rechazo de movilizarse masivamente contra la detencin de Lula? Al mismo tiempo se ve que Lula sigue siendo sumamente popular y que el partido resiste en varios estados, especialmente en el noreste.

Aunque se presentaba a Lula como el candidato de la izquierda radical y ello hasta el punto de hacer que el primer ao de su presidencia, en 2003, cayera el flujo de las inversiones directas extranjeras directas, los intereses de las clases dirigentes no se vieron en absoluto contrariados en los trece aos en los que el PT gobern el pas. Todo lo contrario. Las tasas de inters se mantuvieron a niveles extraordinarios, lo que convirti a Brasil en uno de los pases ms atractivos para los especuladores. Por otra parte, aunque se apoy en el Movimiento de los Sin Tierra en su carrera a la presidencia, tanto Lula como Dilma Rousseff ms tarde, no dudaron en nombrar a representantes del agronegocio y de los grandes terratenientes en los Ministerios de Agricultura y de Desarrollo Agrario/Agricultura Familiar (este ltimo vio incluso como sus competencias se transferan al Ministerio de Desarrollo Social en 2016).

Si bien se preservaron los intereses de las categoras ms privilegiadas de la poblacin, se pisotearon particularmente los de las personas ms pobres. Debido al peso de los impuestos indirectos y de una carga fiscal en constante aumento desde la dcada de 1980, el 10 % de las personas ms pobres sigue pagando ms impuestos en proporcin a sus ingresos que el 10 % de los ms ricos. Ante un dficit pblico del 10,2 % del PBI en 2015 Dilma Rousseff tambin aplic directamente el programa de austeridad que, sin embargo, haba propuesto su principal adversario en las presidenciales del ao anterior, con uno descenso drstico de los gastos sociales.

Lo que se recuerda generalmente del balance del PT es sobre todo esta reduccin de las desigualdades que mencionaba antes. Sin embargo, se explica ms por la reprimarizacin de la economa brasilea, en un contexto de aumento artificial de las cotizaciones a escala mundial, que por los programas sociales como la Bolsa Familia cuyo impacto fue ms meditico que social o econmico (solo un 0,45 % del PBI se dedicaba a este programa destinado a proporcionar unos ingresos mnimos al 25 % de las personas ms pobres) (3). Es cierto que Lula y el PT obtuvieron el apoyo de regiones como el Nordeste donde haba disminuido la tasa de pobreza durante el decenio 2000, con una disminucin constante de las desigualdades regionales durante toda la dcada, pero se trataba de una evolucin puramente coyuntural, provocada por la necesidad cada vez mayor de mano de obra no calificada y de materias primas que tenan entonces de las empresas. Las clases populares urbanas son actualmente mucho menos entusiastas respecto al balance del PT.

Contretemps: Ahora se conocen las figuras centrales que integran el gobierno y sobre todo a la cabeza de un superministerio de Economa, el ultraliberal Paulo Guedes. Cmo analizas las declaraciones de este Chicago Boy y su programa de choque neoliberal? Podra decirse que Bolsonaro es el candidato del capital financiero e industrial o un candidato por defecto frente al desmoronamiento de la derecha tradicional?

Paulo Guedes es, efectivamente, un economista brasileo doctorado en la Universidad de Chicago, muy conocida desde hace dcadas por haber suministrado muchos tericos y polticos hiperliberales, a quienes adems se llam en Chile los Chicago Boys durante el acercamiento de estos economistas al rgimen de Pinochet en la dcada de 1970. Como futuro ministro de Economa su programa es bastante claro: consiste en reducir los gastos sociales, hacer pasar a Brasil a un sistema de jubilaciones por capitalizacin y relanzar un programa de privatizaciones de las ltimas grandes empresas pblicas. Este ltimo tema lo distancia de Bolsonaro, que en 1999 lamentaba que la dictadura militar no hubiera fusilado al presidente de entonces, Cardoso, al que condenaba entonces por las privatizaciones de la dcada de 1990. Durante toda su campaa Bolsonaro no dej de prometer que no se privatizaran las grandes empresas como Petrobras y Electrobras, lo que lo sita en oposicin total a su futuro ministro.

Por consiguiente, es cierto que el programa econmico de Bolsonaro permite todo tipo de dudas. Desde hace treinta aos este excapitn predica un regreso al desarrollismo adoptado por los militares durante el Milagro econmico brasileo (1967-1973) Critica la desindustrializacin y los intereses de los grandes grupos financieros que se beneficiaron generosamente desde la dcada de 1990 de las tasas de inters brasileas que eran de las ms altas del mundo. As que no se puede decir que sea el candidato natural del capital financiero, aunque la subida que se verific en la Bolsa de San Pablo al da siguiente de su eleccin sea muestra de un gran optimismo por parte de las finanzas. Puede que se convierta en ese candidato natural bajo la influencia de Guedes, pero esto lo obligar a renegar de sus promesas electorales, lo que podra hacerle perder el apoyo de una gran parte de la poblacin, sobre todo de los evanglicos que ms all de sus valores conservadores en el plano moral son ms bien partidarios de una intervencin ms fuerte del Estado en materia socioeconmica. Bolsonaro repite regularmente que no entiende nada de economa: es eso el indicio de que ya est dispuesto a seguir esta va hiperliberal, a escuchar los consejos de sus asesores ms cercanos?

De hecho, no se puede dejar de constatar que junto al nombramiento de Paulo Guedes como superministro de Economa encargado del comercio exterior, la industria y las finanzas pblicas en unos meses tambin llegar al ministerio de Agricultura una representante de la agroindustria, Tereza Cristina. Aunque Bolsonaro criticaba hasta ahora la desindustrializacin del Brasil, esta eleccin refleja claramente una cierta marcha atrs frente a un proyecto desarrollista a favor de la reindustrializacin. As pues, su conservadurismo en cuestiones de costumbres, ya se trate de sus declaraciones contra los negros, los homosexuales o las mujeres, bien podra acompaarse de un ultraliberalismo en materia econmica. Sin embargo, no fue en base a ese programa como sedujo a una parte de la poblacin.

Contretemps: Tambin trabajas desde hace tiempo sobre China y el Imperio del Medio constituye el primer socio comercial del Brasil. Es probable que Bolsonaro siga el camino parcialmente proteccionista y hostil de Trump hacia China en Estados Unidos? Trump estaba, adems, entusiasmado con la eleccin del candidato de la extrema derecha brasilea.

Luego de muchos aos Bolsonaro hace unas declaraciones muy agresivas respecto a China. Acusa a los gobiernos precedentes de haber llevado a los brasileos a la situacin de ser inquilinos de los chinos. Su gran frmula es que China no est comprando en Brasil, sino que compra Brasil. En efecto, en 2009 la gran potencia asitica se convirti en el primer socio comercial del pas al que le compra gran parte de su soja y de su mineral de hierro. Tambin se han multiplicado las inversiones chinas en minera, agricultura, telecomunicaciones y el sector del automvil hasta convertir a China en el pas que ms invierte en Brasil, muy por delante de EEUU y Canad. Slo con la crisis econmica Brasil restableci (en 2016) un pequeo supervit comercial con este pas, que contribuy significativamente a quebrar el dficit de diez aos. Sin embargo, durante el verano pasado Bolsonaro comenz a suavizar sus palabras insistiendo en que era muy importante conservar un socio comercial tan excepcional. Efectivamente, el 26 % de las exportaciones brasileas del primer trimestre del 2018 se destin a China...

Pero es comprensible la hostilidad de muchos brasileos, y no solo de Bolsonaro, cuando se comprueba que Brasil se ha instalado en una divisin del trabajo con su primer socio comercial que le es muy desfavorable, lo que explica en parte la reprimarizacin de la economa y su desindustrializacin precoz. En efecto, ms del 80 % de las exportaciones brasileas a China consisten en materias primas, productos agrcolas y mineros, cuyos precios cayeron fuertemente en 2012, mientras que el 95 % de las exportaciones chinas a Brasil estn conformadas por productos manufacturados. De modo que las consecuencias de este intercambio son mucho ms deplorables que lo denunciado por Trump en EEUU cuando este ltimo ataca al comercio transpacfico.

Contretemps: Brasil est conformado por grandes movimientos populares y una tradicin de importantes luchas sindicales; adems, a su escala (todava modesta) el PSOL (4) ha logrado consolidar ltimamente su base poltica y electoral. Cmo ves la reorganizacin de las resistencias sociales y polticas en los prximos meses ante una amenaza autoritaria e incluso fascista?

Los movimientos sociales se radicalizaron particularmente a partir de la dcada de 2000 seguramente debido a que muchas capas sociales se sentan traicionadas por el PT en el poder. La huelga de camioneros que protestaban contra la subida del precio de los combustibles paraliz literalmente al pas durante quince das el verano pasado, con el apoyo de la mayora de los brasileos. De forma similar a lo que ocurre con el movimiento de los Chalecos Amarillos en Francia, se acus a esta huelga de haber sido infiltrada por la extrema derecha solo porque no estaba controlada por los partidos y las organizaciones tradicionales. La utilizacin de las nuevas tecnologas, de las redes sociales y la mensajera instantnea como whatsapp permiti lanzar un movimiento considerablemente amplio que seguramente volver a producirse. Desde 2013 el papel de las redes sociales es una constante en los grandes movimientos. Habr que ver ahora si esta nueva forma de movilizacin y de protesta, ms espontneas que los viejos movimientos sociales bajo la autoridad de los sindicatos y de los partidos polticos, podr defender mejor los intereses de los brasileos...

Por su parte, el partido surgido en parte del ala izquierda del PT en 2004, el PSOL, est reuniendo sus fuerzas para hacer frente a los prximos ataques a los trabajadores, pero la prdida de confianza de la poblacin en los partidos polticos me genera cierto escepticismo respecto su capacidad de juntarse a corto plazo. Es cierto que la CUT y muchas otras centrales sindicales lograron movilizar en una huelga general a 40 millones de brasileos el 28 de abril de 2017, todo un rcord desde hace por lo menos 20 aos, pero teniendo en cuenta la magnitud de las reformas producidas el ao ltimo en el mercado laboral, el resultado fue menos importante de lo previsto. El 30 de junio de 2017 fracas la misma convocatoria de huelga general Pero nada impide que, alejadas del poder, todas esas organizaciones terminen por recuperar cierta legitimidad para oponerse frontalmente al nuevo gobierno en los prximos meses o incluso aos.

Entrevista realizada por Franck Gaudichaud.

 

La revista LAnticapitaliste public  una versin corta de esta entrevista .

  

Notas:

1) Le debemos sobre todo Karl Marx Pekin. Les racines de la crise en Chine Capitaliste, Pars, Demopolis, 2014 y conomie du Brsil, Pars, Bral, 2011, reedicin en 2019.

2) Sobre este tema, cf. Lamia Oualalou, Jsus taime! La dferlante vangelique, Pars, Cerf, 2018.

3) Sobre este tema remito a mi obra conomie du Brsil que aparecer en una segunda edicin actualizada en enero de 2019 (Pars, Breal).

4) Partido Socialismo y Libertad (en portugus Partido Socialismo e Liberdade).

Fuente: www.contretemps.eu/comprendre-bresil-gaulard/

Esta traduccin puede ser libremente reproducida a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, la traductora y a Rebelin como fuente de la traduccin .



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