Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-02-2019

La mxima vil: los ricos y los impuestos

Ricardo Rodrguez
El diario


- Desde el principio de la crisis los diferentes portavoces de la patronal se han negado a asumir ni el ms mnimo sacrificio ni responsabilidad colectiva

- Todo se les debe: reduccin de salarios, supresin de regulaciones e incluso entrega por porciones de los servicios pblicos en calidad de negocio sin riesgo

- En materia fiscal, a cualquier peticin de contribucin mayor se responde con una agresividad extrema, cuando no con amenazas de deslocalizacin

La CEOE muestra su preocupacin por las empresas espaolas en Venezuela

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi EFE

En el ao 2001, ciento veinte multimillonarios norteamericanos, entre los que se contaban personalidades como el ubicuo financiero George Soros, Steven Rockefeller o la acaudalada coleccionista de arte Agnes Gund, firmaron una carta en la que pedan al recin elegido presidente del pas, George W. Bush, que no eliminase como haba anunciado el equivalente a nuestro Impuesto sobre Sucesiones (el Us Estate Tax), tributo que gravaba con una tasa que iba del 37 al 55% las herencias de valor superior a un milln de dlares. La iniciativa de la peticin parti de William H. Gates II -abogado retirado, tambin millonario, filntropo y padre de Bill Gates-, quien la justific explicando que no se poda premiar la adquisicin de riqueza por el mero azar del nacimiento, pues ello desanimara el esfuerzo y el talento como palancas de la prosperidad. Otro de los promotores de la carta, Warren Buffet, presidente de la gigantesca tenedora de acciones Berkshire Hathaway, advirti sobre el impacto catastrfico que la supresin del gravamen tendra en la composicin de la lite econmica norteamericana recurriendo a un ejemplo muy popular. "Sera como formar el equipo olmpico para los Juegos de 2020 eligiendo a los primognitos de los medallistas de 2000", dijo. En otras palabras, se fomentara la incompetencia.

No ha sido la nica vez que los ms ricos de Estados Unidos han mostrado un entusiasmo por el pago de impuestos que aqu nos resultara como poco extico. En el ao 2011 Bill Gates y Warren Buffet reclamaron al presidente Obama una significativa subida tributaria para las rentas ms altas del pas y, ms recientemente, en 2017, hasta cuatrocientos millonarios animados por el lema "riqueza responsable" pidieron al Congreso que frenase la drstica reduccin de impuestos prometida por Donald Trump. Incluso en la rbita poltica republicana, el magnate del aluminio Paul ONeill abandon el cargo de Secretario del Tesoro para el que le haba designado Bush junior disconforme con la rebaja fiscal. Entonces contest a quienes suelen cifrar el crecimiento econmico en la bajada de impuestos declarando ante la prensa que si l hubiese guiado sus inversiones exclusivamente por la bsqueda de impuestos bajos jams habra alcanzado el xito en los negocios.

Ms all de que nos preguntemos por la proporcin de sincero patriotismo y propaganda que encierran tan edificantes declaraciones de los ms ricos, hay motivos para concluir que ni se han convertido en unos apstoles del socialismo ni han dejado de preocuparse por el beneficio de sus empresas. La oposicin a que desaparezca el Impuesto sobre Sucesiones enraza en lo ms profundo del ideario liberal que persigue una sociedad basada en el mrito. Fue John Stuart Mill quien en susPrincipios de economa poltica defendi que el Estado pudiera limitar la propiedad que no se adquiere por el propio esfuerzo sino por la benevolencia de los dems. Y alguien tan poco sospechoso como Winston Churchill elogi el tributo en 1924 como "antdoto contra el desarrollo de una raza de ricos ociosos".

Por lo que al beneficio se refiere, el antiguo presidente de American Airlines Bob Crandall confes que l ya ganaba mucho dinero y que, si sus ingresos crecan como consecuencia de menor carga tributaria, no invertira ms sino que se limitara a ahorrar ms. Lo que supona una advertencia de algo que entre nosotros ha argumentado bien el economista Juan Francisco Martn Seco. No parece muy bueno para la economa seguir privilegiando fiscalmente el ahorro frente al trabajo. Si, por el contrario, se grava ms el ahorro de los grandes contribuyentes y los recursos obtenidos se emplean por el Estado en educacin, sanidad, viviendas sociales o cultura, las familias ms humildes vern liberados parte de sus gastos, y stas s que es previsible que aumenten su consumo, lo que, unido al incremento directo de la demanda agregada por el gasto pblico, posibilitar un aumento de inversiones, beneficios empresariales y recaudacin fiscal. Tal vez a esto se alude con la expresin "riqueza responsable", a la necesidad de evitar el estallido de la sociedad capitalista cuya pervivencia es condicin ineludible del mantenimiento del beneficio. En otro tiempo lo hubiramos llamado conciencia de clase, o hubisemos dicho que la avaricia rompe el saco.

Son muchas y diversas las enseanzas que a nosotros puede traernos esta singular historia de ricos magnnimos. La primera, para grandes empresarios y millonarias celebridades, que las obras de filantropa no estn reidas con el pago de impuestos ni sirven de excusa para su impago. Nos muestra adems la posibilidad de otro horizonte para el debate poltico acerca de los tributos, un debate tan viciado de irrealidad en Espaa desde hace lustros.

Cabe recordar una vez ms que los principios de nuestro sistema tributario se concretan ante todo en el mandato de justicia, progresividad, igualdad y no confiscacin del artculo 31 de la Carta Magna, y que, an cuando muchos parezcan haberlo olvidado, estos principios se articulan en el texto de los Pactos de la Moncloa sobre cuatro grandes tributos: un Impuesto sobre la Renta de tarifa progresiva, un Impuesto sobre Sociedades, un Impuesto sobre Patrimonio y un Impuesto de Sucesiones y Donaciones, los cuatro estructuralmente entrelazados para garantizar la justicia y la adecuada redistribucin de la riqueza, as como para hacer real la funcin social que ha de delimitar los derechos de propiedad y herencia, segn proclama el artculo 33 de la Ley de leyes. Resulta trgico y deprimente que quienes se erigieron a lo largo de los aos en guardianes de los valores del pacto constitucional -tanto en los dos grandes partidos polticos estatales como en los bloques nacionalistas mayoritarios de Catalunya y Euskadi que tantas veces los han sustentado- se hayan encargado de desmantelar precisamente esas cuatro grandes figuras tributarias desde finales de los 80.

Pero se puede inferir a mi juicio una reflexin ms profunda acerca de la lite econmica de nuestro pas. No habra que dejarse deslumbrar por la conciencia cvica de los ricos norteamericanos, desde luego, pero el contraste con los espaoles es sin duda muy llamativo. De forma muy acusada desde el principio de la crisis, los diferentes portavoces de la patronal se han negado a asumir ni el ms mnimo sacrificio ni responsabilidad colectiva alguna, aun cuando se trate de apuntalar el mismo modelo socioeconmico del que en teora son primeros actores. Todo se les debe: reduccin de salarios, supresin de regulaciones e incluso entrega por porciones de los servicios pblicos en calidad de negocio sin riesgo, protegido por el Estado y con la cesin de la ciudadana que los necesita bajo la condicin de clientela cautiva. Y en materia fiscal, a cualquier peticin de contribucin mayor, por leve y tmida que sea, se responde con una agresividad extrema, cuando no con amenazas nada veladas de deslocalizacin de negocios.

Otro de los padres del liberalismo, Adam Smith, dej escrito en La riqueza de las naciones, obra tan celebrada como desconocida, que resultaba razonable que los ricos financiasen "el gasto pblico no slo en proporcin a su ingreso, sino en una cantidad ms que proporcional". Y en otro lugar denunciaba de la manera ms agria la que pareca haber sido siempre la "mxima vil de los poderosos": "Todo para nosotros, nada para los dems". Quienes se toman por herederos espirituales del genial escocs deberan meditar acerca de ello.

Ricardo Rodrguez, tcnico de Hacienda.

Fuente: https://www.eldiario.es/tribunaabierta/maxima-vil-ricos-impuestos_6_864473565.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter