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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-02-2019

Melodrama con aroma francs

Hctor Illueca y Julio Anguita
Cuarto Poder


Bruselas quiere un nuevo acuerdo entre PSOE y Ciudadanos que ocupe un espacio europesta y radicalmente neoliberal ms o menos similar al de Macron en Francia. La clave: construir un nuevo Estado federal y republicano que garantice los derechos sociales frente a una UE que tiene muy poco de unin y cada vez menos de europea.

Se ha repetido muchas veces, pero no est de ms recordarlo: llegar al gobierno no significa tomar el poder. De hecho, en esta Unin Europea (UE) ni siquiera significa controlar el aparato del Estado, que alberga importantes centros de poder real completamente ajenos a cualquier control democrtico. Es el caso, por ejemplo, de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), encargada de la vigilancia del principio de estabilidad presupuestaria recogido en el artculo 135 de la Constitucin, que lleva a cabo su actividad con total independencia orgnica y funcional de cualquier otra autoridad pblica. Y es el caso, paradigmtico, del Banco de Espaa (BE), que desarrolla sus funciones siguiendo las instrucciones del Banco Central Europeo y con absoluta independencia del Gobierno elegido por los espaoles. En la actual UE, el aparato del Estado ya no es una pirmide vertical susceptible de ser controlada mediante un triunfo en las elecciones o un cambio en las mayoras parlamentarias.

Pedro Snchez ha podido comprobarlo estos das. Mientras vagaba por Amrica Latina alentando la intervencin de EEUU en Venezuela, los centros de maniobra alineados con Bruselas empezaron a torpedear el acuerdo presupuestario suscrito por el Gobierno y Unidos Podemos. El lunes, el Banco de Espaa acusaba al Ejecutivo de hinchar la previsin de ingresos y anticipaba que este ao el desfase entre ingresos y gastos alcanzar el 2 por ciento del PIB y no el 1,3 previsto en los presupuestos. Dos das despus, la AIReF elevaba al 2,2 por ciento el dficit previsto para 2019, insistiendo en los mismos argumentos. El mensaje no poda ser ms claro: a la UE no le gustan estas cuentas pblicas y utiliza sus agentes incrustados en el aparato del Estado para desacreditarlas. La subida del salario mnimo a 900 euros y la previsin de convertir en ley la actualizacin de las pensiones con arreglo al IPC preocupan en Bruselas, que acaricia la posibilidad de un giro poltico con aroma francs que resucite el acuerdo entre PSOE y Ciudadanos frustrado tras las elecciones de 2015.

Mientras todo esto ocurra, la izquierda espaola sufra una sacudida con la marcha de igo Errejn a Ms Madrid, abandonando la que hasta ahora haba sido su formacin. No insistiremos aqu en las irregularidades que han rodeado esta decisin poltica. Sobre esto se ha dicho ya casi todo. Nos interesa ms resaltar que se trata de una escisin atpica, en la medida en que no parece haber razones de fondo que la justifiquen. La principal discrepancia que Errejn y sus partidarios mantenan, o decan mantener, con la direccin de su partido era la relacin de Unidos Podemos con el PSOE, pero sta no puede haber sido la causa. Por primera vez en la historia reciente, dicha relacin se ha traducido en un resultado tangible para millones de personas que se beneficiarn del acuerdo alcanzado por Pedro Snchez y Pablo Iglesias el 11 de octubre de 2018. Como advertimos en su momento, el acuerdo adoleca de ciertas limitaciones e incertidumbres, pero era evidente que se haba producido un cierto giro social en Espaa. Pues bien, si la relacin con el PSOE no ha sido la causa de la escisin, cabe pensar que sus razones tienen ms que ver con la inevitable lucha de poder que siempre ha acompaado a las formaciones polticas y que es consecuencia de visiones estratgicas diferenciadas.

En efecto, aqu no se trata slo de intrigas y conspiraciones. Seamos claros: la mayora que hizo posible la mocin de censura provoca desconfianza en Bruselas y ha despertado un odio profundo y antiguo en nuestras oligarquas, que no perdonan las concesiones realizadas a Unidos Podemos, por ms limitadas que fueran. Saben que, si esta mayora se consolidase y ampliase, podra abrir la puerta a un proceso constituyente que abordara en serio los dos grandes problemas a los que se enfrenta Espaa: la crisis de la constitucin territorial y el desmantelamiento de la constitucin social. Y como lo saben, pretenden neutralizar esta hiptesis forzando una recomposicin conservadora del panorama poltico. El pacto entre PP, Ciudadanos y Vox es ciertamente una posibilidad, pero no es la nica ni la preferida por Bruselas. La opcin preferente es un nuevo acuerdo entre PSOE y Ciudadanos que ocupe un espacio europesta y radicalmente neoliberal ms o menos similar al de Macron en Francia. Los movimientos que se han producido estos das, incluyendo la defensa del golpismo en Venezuela por parte de Manuela Carmena, se inscriben en este contexto y apuntan a lo que algn periodista, en frase muy expresiva, ha denominado el Gran Centro.

No es ningn secreto que Unidos Podemos atraviesa una situacin muy complicada. Desde el punto de vista electoral, la divisin creada exigir un esfuerzo colectivo para articular una confluencia lo ms amplia posible. Los autores de este artculo, integrantes de distintas fuerzas polticas, as lo esperamos. Ahora bien, las dificultades del movimiento popular surgido al calor de la crisis no pueden ni deben reducirse al momento electoral. Si no se abordan algunos problemas de fondo, la izquierda se enfrenta a un riesgo real de desaparicin. Lo fundamental: Unidos Podemos debe ser la base de un proyecto poltico organizado capaz de vehicular las grandes transformaciones sociales que nuestro pas necesita. Organizado significa participacin democrtica, debate de ideas, elaboracin colectiva de propuestas y unidad de accin, evitando que el marketing electoral ahogue cualquier atisbo de reflexin compartida sobre la lnea poltica.

Ese proyecto debe ofrecer una respuesta solvente a las grandes lneas de fractura que atraviesan la construccin del Estado espaol contemporneo: la cuestin territorial y la cuestin social. Como ha sealado Prez Royo, Espaa carece de constitucin territorial desde que la Sentencia 31/2010 del Tribunal Constitucional dej sin efecto una parte sustancial del Estatuto cataln ratificado en referndum en el ao 2006. Pero no se trata slo de eso. Las polticas de austeridad impuestas por la UE han liquidado la constitucin econmica pactada en 1978, alumbrando un profundo malestar social que, en el caso de Catalua, y debido a sus especficas circunstancias histricas, acab transformndose en una movilizacin poltica de carcter independentista. Primero fue el malestar social; despus, la movilizacin independentista. La verdad es que la crisis social y la crisis territorial estn mucho ms relacionadas de lo que suele reconocerse, y slo podrn resolverse si se abordan conjuntamente en un nuevo marco constitucional al servicio de las mayoras sociales. La clave: construir un nuevo Estado federal y republicano que garantice los derechos sociales frente a una Unin Europea que tiene muy poco de unin y cada vez menos de europea. Ese es el reto.

Fuente: https://www.cuartopoder.es/ideas/2019/02/02/melodrama-con-aroma-frances/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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