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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-02-2019

Maduro, protagonista de la poltica espaola

Gregorio Morn
Vox Populi

Una cosa es que Maduro nos parezca un fantasma salido de una mala novela del llamado realismo mgico y otra que haya que comulgar con la libertad diseada por Donald Trump


Maldita memoria. En enero de 1960, recin tomado el poder en La Habana por los llamados Barbudos, Fidel Castro discurseaba en la televisin cubana inaugurando aquellos sermones que duraban horas. El Primer Ministro de la Revolucin, seguro de lo que deca, acus a la Embajada de Espaa de ser un nido de contra revolucionarios. Sin pensrselo mucho, siguiendo su manera de ser, el embajador espaol Juan Pablo de Lojendio se dirigi a los estudios de televisin donde peroraba Fidel y le interrumpi tratando de desmentir lo que era una evidencia. Le concedieron 24 horas para que abandonara el pas y el arrogante Lojendio volvi a Espaa entre aclamaciones de la prensa de aqu, que le consider poco menos que libertador del pueblo cubano.

Llamativo, tratndose de un reaccionario medular, activo dirigente de la CEDA de Gil Robles en San Sebastin, donde haba nacido y donde se postul sin xito a diputado en las ltimas elecciones de la II Repblica. Una ojeada a las hemerotecas de entonces, sin araar ms a fondo, basta para provocar el mismo rubor ajeno que la reciente beatificacin de Guaid.

Ahora sabemos que a Franco no le gust aquella improvisacin de su embajador, al que desde entonces nombr para misiones en Suiza y el Vaticano, lugares donde no caban las iniciativas chuscas. Por lo dems, mantuvo relaciones diplomticas con la Cuba castrista que tan costosa fue para los patrimonios de los hacendados espaoles, incluso logr ser una excepcin en el bloqueo norteamericano de la isla, apelando a lazos histricos y familiares. La izquierda de Amrica Latina tena que pernoctar en el Madrid de la dictadura para usar el nico puente areo de habla hispana que exista con La Habana, soy testigo. El de Mxico era ms inseguro.

Y por qu lo haca Franco? No porque se identificaran de dictadura a dictadura, para eso ya tena el feliz recuerdo del strapa Batista al que derribaron los Barbudos y al que ayud a gastarse los millones robados. Lo hizo por inters. La poltica exterior de los Estados se rige por los intereses, todo lo dems son engaifas para cndidos. No hay excepcin y cuando lo parece, oculta lo mismo tras varios disfraces. Lo hizo Aznar con Irak, donde el trance de convertirse en palanganero de Bush y Blair no ocultaba la mirada puesta en conseguir para el mayordomo los beneficios de ser admitido en el desaprensivo club de los grandes. Para los cnicos qued el seuelo de las armas de destruccin masiva Los tres de las Azores s que fueron armas de destruccin masiva!

Ahora tenemos por Espaa al inefable mozo del Faubourg St. Germain, Bernard-Henri Lvy, haciendo de actor. De sus diversas actividades es la que mejor va a su carcter y a su trayectoria. Como buen blanqueador de pasados y sepulcros consigue hacerse olvidar su campaa buscando mercenarios que derribaran a Gadafi. Fue el vocero de la intervencin militar en Libia. La iniciativa provoc una guerra civil que an sigue y la proliferacin de Gadafis como palmeras. Aspiraba a hacer de lord Byron por correspondencia y acab de criminal de guerra en grado de colaboracin. En poltica exterior la frivolidad puede llegar a delito.

Venezuela es el pas con mayores y ms cualificadas reservas petrolferas del mundo. No es ms desptico que Arabia Saud, pero tiene mayor potencial econmico. Hasta ahora se caracterizaba, salvo contadas excepciones, por tener lderes tan charlatanes y desfachatados como Maduro, e incluso ms corruptos. Escuchar la palabrera chumacera de Maduro desborda el equilibrio mental, quiz sea un opiceo poltico que se cra en las cercanas del Trpico y que lo impregna todo, desde la literatura hasta la insolencia verbal. Pero no podemos olvidar los intereses.

La confiscacin de las cuentas petroleras venezolanas en depsitos norteamericanos es una declaracin de guerra. Que Donald Trump decida a quin otorga el dinero robado alcanza la provocacin; una ms de quien ha hecho de la provocacin una atribucin del liderazgo. Se est creando el ambiente imprescindible para la intervencin militar en Venezuela, prlogo de la inminente guerra civil sobre un paisaje desolado de pobreza que se disputarn un presidente arrogante que est en el poder gracias a unas elecciones irregulares y un autoproclamado presidente interino que debe su nombramiento a los Estados Unidos y a un bao de multitudes en las calles de Caracas, la ciudad ms violenta del mundo.

La tendenciosidad informativa y la manipulacin alcanza cotas blicas. Es sabido que la primera vctima de la guerra es la verdad y ahora anda malherida entre un poder represivo y una oposicin que cuenta con fondos ilimitados para mentir. Para los Estados Unidos de Trump Venezuela es un gran negocio que no puede perder y que cada da se le complica ms con la entrada de competidores tan inquietantes como Rusia, China o Turqua, economas emergentes. Y ah aparece nuestro Snchez hacindose eco de los halcones de la Unin Europea, que no son todos, como nos quieren hacer creer, sino los cuatro con intereses en Venezuela, y amenaza a Maduro con castigarle si no convoca elecciones en ocho das!

Ya podan haberse buscado un portavoz con mayor autoridad respecto a la convocatoria electoral. Cuando escucho a los prebostes de la Internacional Socialista, toda sensatez y probidad democrtica, no puedo evitar el recuerdo del presidente venezolano ms corrupto y represor en muchas dcadas, lo cual tiene su mrito crematstico. Carlos Andrs Prez, el famoso CAP, socio del club de la socialdemocracia internacional y compadre de Felipe Gonzlez. Hizo de muidor del PSOE, que supo pagarle en especies tanto a l como a sus cmplices.

La colonia espaola en Venezuela se acerca a los 200 mil residentes, no creo que cuenten mucho en los intereses del Gobierno espaol. Los que s cuentan son los centenares de ricos venezolanos asentados en Espaa que ejercen de grupos de presin, dominando bufetes mercantiles e intelectuales de la saliva, siempre en defensa de sus intereses mientras alimentan la ola venezolana.

Una cosa es que Maduro nos parezca un fantasma salido de una mala novela del llamado realismo mgico y otra que haya que comulgar con la libertad diseada por Trump y los saqueadores de la economa venezolana. Merece la pena pensar en las razones de los gobiernos de Mxico, Bolivia y Uruguay, que estn ms que inquietos por las amenazas de los intervencionistas frustrados. Una guerra civil en Venezuela seria otra brillante idea sangrienta de la Inmobiliaria Donald Trump, diseada para clientes que no residen en Caracas.

Fuente: https://www.vozpopuli.com/opinion/maduro-protagonista-politica-espanola_0_1214579796.html



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