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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-02-2019

Efecto domin

Eduardo Montes de Oca
Rebelin


En un lance que a algunos podra parecer inaudito, gracias a ciertos datos epidrmicos que sealan buena salud, el observador Peter Schiff augura una pronta tribulacin fatal para el mercado de valores y la divisa estadounidense; por tanto, para la economa mundial. Teniendo en cuenta que a este seor se le considera el profeta de la crisis de 2008, prestar atencin a sus aseveraciones devendra muestra de sentido comn.

Una nota de Leonhard Foeger (agencia de noticias Reuters) nos adverta hace unos meses de que, a juicio del claridividente, el precio del oro explotar y el dlar ser aniquilado. Ello, como parte de un nuevo crack, el cual, una dcada despus de aquel que hizo recordar al de los aos treinta del siglo XX, puede redirigir todas las miradas al antiguo patrn de trueque, para decirlo con palabras nada tcnicas.

Y las predicciones no quedan ah. El tambin inversionista sostiene que lo por venir ser mucho peor que el sacudimiento previo, y no tendr que ver con hipotecas inseguras, sino con la solvencia de los EE.UU., cuya administracin, si opta por imprimir ms dinero para pagar su deuda, seguir inflando una burbuja de consecuencias catastrficas a la postre. "El dlar se va a hundir por completo y su poder adquisitivo va a desaparecer", ha sentenciado.

Igualmente, "el precio del oro explotar porque hay compras fsicas reales, y todas esas ventas de papel no pueden camuflar eso". Schiff agreg que este fenmeno se debe a que las personas estn comenzando a desconfiar de los bancos centrales y a inclinarse por otras variantes. "La alternativa real es el oro". Afirmacin tcitamente asumida, o anticipada por Rusia y China, verbigracia, empeadas en engrosar de ingente manera la reserva del metal precioso.

Ahora, el especialista aludido no representa una golondrina solitaria empecinada en hacer verano. De acuerdo con fuentes de crdito, entre ellas Prensa Latina, suman varios los expertos que olfatean una (otra) recesin. Y aducen que la incapacidad de llevar a cabo transformaciones bancarias imprescindibles provocar una crisis en el sector a escala planetaria.

Verdadero colapso, como lo concepta el Fondo Monetario Internacional (FMI), conforme al cual la deuda global es actualmente 60 por ciento mayor que la tasa del 2008 El organismo constata que los Ejecutivos de muchas naciones, al igual que los reguladores financieros, no pudieron ejecutar las reformas necesarias para proteger el sistema monetario ante la actividad temeraria de banqueros y asesores.

Se percibe la proximidad de un consiguiente pnico universal. Y con el pnico, otra hecatombe, la cual, en el leal saber y entender de la institucin neoliberal, solo podra conjurarse enfrentando desafos como correcciones a la relacin entre deuda pblica y producto interno bruto, que hoy recuerda el preludio del batacazo de 2008, y se vuelve difcil porque marcha convoyada con advertencias provenientes del mbito petrolero, donde estudiosos estiman preludio de una debacle que el producto llegue a alcanzar los 100 dlares el barril. Recordemos que la cotizacin del crudo ascendi con fuerza poco antes de las tres ltimas recesiones.

Por otra parte, en una reciente entrevista a un diario austraco, el premio Nobel de Economa Edmund Phelps alert de que el crecimiento observado en los Estados Unidos tiene las caractersticas que normalmente preceden a precisamente una recesin. Esta, apunt, puede desatarse con el desarrollo de la liza arancelaria contra China, as como con las probabilidades de una divisin de la zona euro.

Hay ms

Ms que lo planteado hasta el presente? Pues s. Baste la lectura de un extenso y enjundioso artculo publicado por Diego Herranz en el digital Pblico para coincidir en la posibilidad real del sismo generalizado. Para el comentador no caben dudas: El retorno del estancamiento con inflacin por las guerras comerciales; una deuda, soberana y privada, de 157 billones de dlares, el doble del PIB global; revalorizacin del dlar, que ha zarandeado el mercado de divisas; sacudidas de volatilidad burstil y alta tensin en los mercados emergentes. Son algunos de los grandes nubarrones que detecta el FMI. Pero no los nicos ciclones en el horizonte.

Aportando ms preocupacin tanto a los de arriba con la sombra de la quiebra cual espada de Damocles- como a los de abajo el hambre convertida en inanicin-, el orculo [] seala a 2020. Sus presagios hablan de que, para entonces, las hostilidades comerciales se habrn recrudecido. Que los hasta ahora socios econmicos de EE.UU. -y la mayor potencia planetaria- estarn en el fragor de las batallas por registrar supervits o, segn los casos, por eliminar los dficits de sus balanzas de intercambios de bienes y servicios. En medio de otra tormenta perfecta; de una nueva singladura recesiva. Tambin profunda. Porque el proteccionismo se ha apoderado de las agendas polticas del mundo industrializado. Al principio, fue slo una ralentizacin. Un parn al que condujo Donald Trump a sus aliados. Pero luego fue tomando una mayor dimensin.

Hasta volver a situar al G-7 al borde de la contraccin sincronizada de sus economas. Debido a que el encarecimiento de la financiacin internacional por las subidas de tipos de los grandes bancos centrales [aumento del precio del dinero, el cual presiona a los pases con elevados dficits y abultadas deudas en dlares], que acabaron siguiendo la estela de la Reserva Federal, encarecieron las inversiones empresariales y los gastos de hogares y de consumidores. Hasta el punto de revertir el ciclo de negocios estadounidense. Las bolsas se desploman y la Casa Blanca aumenta sus trabas aduaneras a las importaciones de China, cuyo sector exterior y sus empresas, en una espiral de endeudamiento gradual, subsisten a duras penas por el frreo control del valor del rinminbi desde la jerarqua econmica de Pekn. Los flujos comerciales e inversores se obstruyen hasta casi la parlisis.

Con nuestra fuente agreguemos una interrogante y su contestacin: dnde se registran los epicentros de este nuevo tsunami de alarmas enloquecidas? En gran medida, en la puja desencadenada por la administracin del To Sam con varios de sus histricos cofrades, que Washington ha tratado de enmascarar, por ejemplo, con una flamante versin, edulcorada, del Nafta (otrora, las siglas en ingls del tratado de libre comercio entre USA, Canad y Mxico, hoy retocado, o relanzado a una usanza ms genuinamente yanqui).

Peor de lo esperado

Lo cierto es que, concuerda EFE, el panorama pinta peor de lo esperado y en gran medida por culpa del Csar aposentado en la ciudad del Potomac. El Fondo Monetario Internacional lo anunciaba sin rodeos: la economa global crecer menos de lo previsto, un 3,7% en 2018 y 2019, por la guerra comercial entre EE.UU. y China desatada por Donald Trump, que no tiene visos de detenerse.

Por su parte, la agenda comercial refleja cuestiones polticas, y la poltica permanece sin resolucin en varios pases, lo que aumenta los riesgos an ms", explic Maurice Obstfeld, economista jefe del FMI.

En su momento, Obstfeld destac que "el impacto de las polticas comerciales y la incertidumbre se estn volviendo ms evidentes a nivel macroeconmico. Dos grandes acuerdos comerciales regionales estn en el aire. Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte (entre Mxico, EE.UU. y Canad) y la Unin Europea (negociando el Brexit). Los aranceles de EE.UU. a China pueden alterar las cadenas de suministro, especialmente si hay represalias".

A todas estas, se prevea que, si finalmente los Estados Unidos, la primera economa terrquea, creca 2,9 por ciento en 2018, en 2019 su expansin sera del 2,5, dos dcimas por debajo de lo anticipado en julio. En China el despliegue de 2018 se mantiene en alrededor del 6,6, pero en 2019 se desacelerar hasta el 6,2. En cuanto a la Eurozona, el Fondo haba rebajado en dos dcimas el ritmo de aumento del PIB para 2018, hasta un declarado decepcionante dos por ciento, por la adquirida lentitud de las exportaciones y la prolongada inseguridad sobre el Brexit, si bien mantiene la de 2019 en el 1,9 por ciento.

Empero, resultan ms severas las revisiones negativas para los territorios emergentes, que apuntalaban el impulso del planeta, mientras a los desarrollados se les cicatrizaban las heridas de 2008. Se aprecian menor inversin y manufactura, con un dbil acrecentamiento del trasiego de mercancas.

Dentro de ese contexto, insistamos, lo que ms preocupa al FMI es el endeudamiento global (unos 182 mil billones de dlares, 60 por ciento ms que al comienzo de la crisis financiera de 2008), que oscurece el horizonte en un instante de previsible encarecimiento de la financiacin, tras aos de masivos estmulos monetarios. La Reserva Federal ha elevado los tipos en tres ocasiones en 2018, hasta el rango de entre dos y 2,2 por cientos, cifras no vistas desde hace un decenio. Y se barrunta que contine esta escalada, lo que, reiteramos, presionar a los Estados con elevados dficits y engrosado dbito en el llamado billete verde.

Al fin y al cabo, como apuntara un alto funcionario del Fondo, los gobiernos tienen menos municin fiscal y monetaria que la que tenan cuando la crisis financiera global estall hace 10 aos". Lo que nos reafirma en la coincidencia con Schiff, cuando este, con el ceo fruncido, por supuesto, vaticina un cercano desbarajuste para el mercado de valores y la divisa estadounidense.

Para la economa del orbe.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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