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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-02-2019

La Inversin Extranjera Directa y la pobreza en Amrica Latina

Pablo Quionez Riofro
CELAG


En las ltimas dcadas los flujos de Inversin Extranjera Directa (IED) hacia Amrica Latina han crecido notablemente. En 2016, por ejemplo, los flujos entrantes de IED equivalan al 3,6% del Producto Interno Bruto (PIB) de los pases de Amrica Latina y el Caribe, una cifra muy superior al promedio global, de alrededor de 2,5% (UNCTAD, 2017).

Sin embargo, pese a los claros beneficios que, en teora, esto debera tener, la evidencia sobre los efectos de esta considerable llegada de IED en el crecimiento y reduccin de la desigualdad y la pobreza no es tan alentadora en la regin. Descubrir las causas de esta desconexin, aparentemente desconcertante, ser el propsito del presente artculo, poniendo especial nfasis en la relacin entre IED y pobreza.

Cun beneficiosa ha sido la IED para Amrica Latina en las ltimas dcadas?

En las ltimas dcadas Amrica Latina y el Caribe han mostrado una gran apertura a la llegada de capitales extranjeros. De hecho, en 2011 los flujos de IED a la regin alcanzaron una cifra rcord luego de un acelerado crecimiento iniciado en la dcada de 1990, impulsado por las reformas estructurales generalizadas en ese momento.

La teora econmica convencional sugerira que tal llegada de capitales extranjeros deba haber sido notoriamente favorable para el desarrollo de la regin. El razonamiento es bastante intuitivo: economas en vas de desarrollo carentes de capital fsico beneficindose de la llegada de inversin del extranjero. Si seguimos la teora de Solow, centrada en el ahorro, la IED puede ser vista como una oportunidad evidente para el crecimiento econmico en pases como los de nuestra regin (Cypher y Dietz, 2009).

Adems, se esperara que economas en vas de desarrollo como las nuestras se beneficien de la IED de diferentes formas, a travs de canales directos e indirectos. Los primeros de ellos relacionados con la ya mencionada llegada de flujos de capital, con una consecuente mayor recaudacin de impuestos y con la creacin de empleos. Los segundos, relacionados con el acceso a mercados extranjeros y a derrames (spillovers) de tecnologa y conocimiento por parte de las empresas trasnacionales que canalizan la IED.

Sin embargo, la experiencia de Amrica Latina ha sido bastante decepcionante si se compara con otras regiones como el Este de Asia, usualmente visto como un ejemplo exitoso de la IED apoyando el desarrollo nacional (Lall, Albaladejo, y Moreira, 2004). Y, de hecho, a nivel global la evidencia emprica existente cuestiona la idea de que la entrada indiscriminada de IED termine siendo siempre beneficiosa para el pas receptor (no con ello queriendo decir que no sea til). Incluso para la relacin elemental positiva entre IED y crecimiento econmico los resultados no terminan de ser concluyentes (Reiter y Steensma, 2010), reforzando el argumento de Lipsey y Sjholm (2005) sobre la inexistencia de relaciones universales en el campo debido a la fundamental importancia de las diferencias existentes entre industrias y entre pases.

Varios estudios (por ejemplo, Chang, 2004; Agosin y Machado, 2005) identifican las diferentes polticas y actitudes de los gobiernos frente a la IED que determinan el xito o fracaso de esta ltima en contribuir con las economas receptoras. Esto es evidente si consideramos la naturaleza real de la IED: es canalizada principalmente por corporaciones multinacionales, cuyo objetivo, como el de cualquier otra empresa, es maximizar sus ganancias, algo que no siempre puede ser compatible con los objetivos de desarrollo de un pas, sobre todo en economas en vas de desarrollo.

Para Amrica Latina, un estudio reciente de Alvarado, Iiguez y Ponce (2017) encontr que el efecto de la IED en el crecimiento econmico no ha sido significativo a nivel agregado y que ha sido positivo slo para el caso de los pases con alto nivel de ingreso en la regin. En lo referente a la desigualdad, Herzer, Hhne, y Nunnenkamp (2014) encontraron evidencia robusta de que la IED ha contribuido a incrementar las brechas de ingreso en la regin.

Inversin Extranjera Directa y pobreza en Amrica Latina

En cuanto a la pobreza, tericamente la IED puede contribuir a la reduccin de sta a travs de (i) la expansin del stock de capital que provoca en la economa receptora (lo que implica creacin de empleo e incremento en la recaudacin de impuestos para el Estado); (ii) la creacin de encadenamientos con la economa local (es decir, de la mayor demanda de bienes intermedios para las empresas que proveern a la subsidiaria de la trasnacional canalizadora de la IED, as como la provisin de bienes y servicios ms baratos en el mercado local); y, (iii) la transferencia de conocimiento y tecnologas a las empresas locales y a los trabajadores, incrementando el desarrollo tecnolgico, la productividad y el crecimiento (Calvo y Hernandez, 2016).

Sin embargo, la evidencia a nivel global tiende a ser ms bien ambigua, destacando la imposibilidad de establecer una relacin universal en torno al tema. Autores como Jalilian y Weiss (2012), y Sarisoy y Koc (2012) han encontrado una relacin no significativa o existente slo en casos muy puntuales entre IED y pobreza. Otros, como Bharadwaj (2014), Huang, Teng y Tsai (2010) han encontrado, inclusive, una relacin negativa entre la entrada de IED y la reduccin de pobreza, mientras que otros autores, como Fowowe y Shuaibu (2014) y Calvo y Hernandez (2006), han encontrado una relacin positiva entre la IED y la reduccin de pobreza.

Para Amrica Latina, una estimacin propia[1] que consider a 13 pases entre 2000 y 2014, no encontr que los flujos entrantes de IED hayan tenido un efecto significativo en la reduccin de pobreza en la regin. Sin embargo, la estabilidad econmica, el mejoramiento de la infraestructura, del capital humano y del crdito domstico s favorecieron la reduccin de la pobreza en dicho perodo en Amrica Latina.

Estos resultados se explican por el hecho de que en la regin hay evidencia de que existi un desplazamiento de empresas locales causado por las empresas extranjeras (fenmeno discutido por Agosin y Machado, 2005), lo que puede ocasionar que se destruyan ms empleos de los que se crean con la llegada de las trasnacionales, sobre todo en una regin donde la mayora del empleo es generado por pequeas y medianas empresas.

Adems, hay evidencia de procesos dbiles de globalizacin; es decir, que las actividades econmicas de las trasnacionales no logran conectarse ntegramente con el resto de la economa local, como sucede con el caso del sector automotriz en Mxico. Finalmente, tambin existe evidencia de una insuficiente capacidad de absorcin de la tecnologa trada por las empresas extranjeras en la regin, derivada de los problemas que, en torno al capital humano, enfrentan nuestros pases.

Comentarios finales

La Inversin Extranjera Directa puede constituirse en una herramienta muy importante para el desarrollo. Sin embargo, la entrada de capitales extranjeros per se no garantiza necesariamente el crecimiento o la reduccin de pobreza y desigualdad en las economas receptoras. Por el contrario, son las actitudes y polticas de los gobiernos para canalizar y regular de forma apropiada la IED, as como las condiciones especficas de cada pas e industria, las que determinan el xito o el fracaso de la IED en su contribucin al crecimiento y desarrollo.

Un ejemplo muy claro de ello lo tenemos en las polticas de control a la IED aplicadas por pases hoy considerados desarrollados cuando an se encontraban consolidndose: Reino Unido, Francia y Alemania imponan mecanismos y regulaciones contra la IED en sectores delicados como la defensa nacional. Finlandia mantuvo hasta la dcada de los 80 severas restricciones a la IED. Japn mantuvo restricciones a la IED en sectores estratgicos y el requerimiento de una fuerte presencia nacional en proyectos conjuntos y en consejos directivos de instituciones extranjeras que queran ingresar al pas. En Corea del Sur el Estado limit el nmero de compaas a las que se permita entrar a cada industria, negoci controles de precios y adapt su legislacin para proteger las industrias domsticas; slo aprobaba IED slo cuando era seguro que existiran beneficios potenciales, y una larga lista de etcteras, como se detalla en el trabajo de Chang (2004).

Por el contrario, desde la poca del ajuste estructural en los 80, Amrica Latina y el Caribe han mostrado una gran apertura a la IED, con un rol excesivamente pasivo del Estado en torno al tema y con resultados poco satisfactorios, especialmente si se compara con otras regiones como el Este de Asia. Esto contrasta con el optimismo y retrica ampliamente extendidos sobre la deseabilidad de la llegada, a cualquier costo, de capitales extranjeros a las economas de la regin y que son evidenciables en la mayora de discursos polticos.

Por su parte, la evidencia emprica demuestra que no hay una relacin significativa y universal entre la llegada de IED y el crecimiento, la reduccin de la desigualdad y la reduccin de la pobreza en la regin, lo que pone en cuestin la actitud pasiva que los gobiernos han tenido frente a la IED desde la instauracin del paradigma neoliberal en la regin.

En muchos de los casos, sobre todo durante las pocas de agresivas privatizaciones en los 90, se han visto procesos de desnacionalizacin, que han implicado que el capital extranjero no llegue a crear nuevas empresas sino a comprar empresas ya existentes. Se ha evidenciado tambin la existencia generalizada de empresas extranjeras desplazando a empresas locales, dando la razn a Chang (2004) cuando argumenta que slo cuando industria domstica ha alcanzado cierto nivel de complejidad y competitividad (no como en Amrica Latina), los beneficios de la liberalizacin de la IED superan a los costos. Se han visto, adems, procesos dbiles de globalizacin e insuficiente capacidad de absorcin en la regin que, en conjunto con los puntos anteriormente resaltados, han opacado los efectos positivos de la IED en Amrica Latina que pudieron haber contribuido a la reduccin de la pobreza y, en general, al desarrollo de la regin.

Lista de referencias

Agosin, M. R., & Machado, R. (2005). Foreign Investment in Developing Countries: Does it Crowd in Domestic Investment? Oxford Development Studies, 33(2), 149162.

Alvarado, R., Iiguez, M., & Ponce, P. (2017). Foreign Direct Investment and Economic Growth in Latin America. Economic Analysis and Policy, 56, 176187.

Bharadwaj, A. (2014). Reviving the Globalization and Poverty Debate: Effects of Real and Financial Integration on the Developing World. Advances in Economics and Business, 2(1), 4257.

Calvo, C., & Hernandez, M. (2006). Foreign Direct Investment and Poverty in Latin America. Paper Delivered at the Globalisation and Economic Policy Fifth Annual Postgraduate Conference. University of Nottingham.

Chang, H. J. (2004). Regulation of foreign investment in historical perspective. European Journal of Development Research, 16(3), 687715.

Cypher, J. M., & Dietz, J. L. (2009). The Process of Economic Development. Routledge.

Fowowe, B., & Shuaibu, M. I. (2014). Is foreign direct investment good for the poor? New evidence from African countries. Economic Change and Restructuring, 47(4), 321339.

Herzer, D., Hhne, P., & Nunnenkamp, P. (2014). FDI and Income Inequality-Evidence from Latin American Economies. Review of Development Economics, 18(4), 778793.

Huang, C.-H., Teng, K.-F., & Tsai, P.-L. (2010). Inward and outward foreign direct investment and poverty: East Asia vs. Latin America. Review of World Economics, 146(4), 763779.

Jalilian, H., & Weiss, J. (2012). Foreign Direct Investment and Poverty in the ASEAN Region. ASEAN Economic Bulletin, 19(3), 231253.

Lall, S., Albaladejo, M., & Moreira, M. M. (2004). Latin American industrial competitiveness and the challenge of globalization. Buenos Aires: IDB-INTAL.

Lipsey, R. E., & Sjholm, F. (2005). The impact of inward FDI on host countries: why such different answers? In E. Graham, T. Moran, & M. Blomstrm (Eds.), Does Foreign Direct Investment Promote Development (pp. 2343). Washington D.C.: Peterson Institute for International Economics.

Reiter, S. L., & Steensma, H. K. (2010). Human Development and Foreign Direct Investment in Developing Countries: The Influence of FDI Policy and Corruption. World Development, 38(12), 16781691.

Sarisoy, I., & Koc, S. (2012). The Effect of Foreign Direct Investment on Poverty : Panel Regression Analysis for 40 Selected Underdeveloped and Developing Countries. ukurova niversitesi Sosyal Bilimler Enstits Dergisi, 21(3), 225240.

UNCTAD. (2017). World Investment Report 2017 Investment and the Digital Economy. United Nations Publications.

Nota:

[1] El presente documento est basado en el artculo: Quionez, P., Senz, J., & Solrzano, J. (2018). Does foreign direct investment reduce poverty? The case of Latin America in the twenty-first century. Business and Economic Horizons, 14(3), 488500.

Fuente: http://www.celag.org/inversion-extranjera-directa-pobreza-america-latina/



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