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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-02-2019

Los escritores y el yo-ciudad

Kintto Lucas
Rebelin


En psicologa y en filosofa existen diversas teoras para definir el yo. Sin embargo, en todas, de una u otra forma se asume que el concepto de yo representa la construccin de identidad de una persona dentro del colectivo humano. Explica la experiencia individual dentro de ese colectivo y se va forjando en la vida cotidiana de la persona desde el nacimiento. Entonces el yo es el sujeto de la vida de la persona. El sentido de identidad se genera y se mantiene, cuando los individuos asumen el yo como sujeto de su vida en la construccin cotidiana dentro del colectivo de seres humanos. El yo est condicionado por el mundo que los rodea y se desarrolla en las relaciones sociales. Desde la teora marxista, como se explica en el Diccionario de Filosofa editado por Ivn Frolov, la personalidad humana se halla determinada en ltima instancia por el conjunto de todas las relaciones sociales. El Yo es visto como el centro de la personalidad, de la individualidad humana, que mantiene una actitud activa hacia el mundo y hacia s misma.

En las ciencias sociales, un aporte importante fue plantear los roles sociales del yo, en el sentido de que las personas interpretamos el mundo y sus elementos a partir de los significados que se les otorgan socialmente. El yo se construye a partir de la interaccin con otros yo y con la estructura social.  L a identidad depende de los roles sociales, de las relaciones interpersonales, de los rasgos de personalidad y de las actividades que realiza la persona y, por lo tanto, el yo.

A partir de estos antecedentes tericos podemos asumir que el yo de un escritor est determinado por la construccin de su identidad dentro del colectivo humano, que es donde explica su experiencia individual y se va forjando en su vida cotidiana. El yo es el sujeto de la vida del escritor. El sentido de identidad se genera y se mantiene, cuando el escritor asume el yo como sujeto de su vida en la construccin cotidiana, dentro de la cual estn sus obras literarias. Entonces las obras de un escritor estn condicionadas por su yo, y este a su vez por el mundo que lo rodea.

El escritor interpreta el mundo y sus elementos a partir de los significados que asume socialmente. Su yo se construye a partir de la interaccin con otras personas, con la estructura social, con el lugar que vive o ha vivido y con su vnculos literarios.  A eso hay que aadir que la identidad del escritor est atravesada por los roles sociales, relaciones interpersonales, rasgos de personalidad y actividades que realiza.

La crtica literaria, generalmente, se centra en el anlisis de la obra de un escritor. La ciudad se analiza como parte de la trama, o cuando asume un papel protagnico y se la puede considerar como personaje. Generalmente no se analiza el proceso del cual es parte la relacin entre el escritor y la ciudad. Un proceso que involucra diversos elementos de la realidad que hacen que la ciudad llegue a ser parte de la construccin de la identidad del escritor, del yo del escritor. Es un proceso de ida y vuelta, en el cual el autor tambin es parte de la construccin de la identidad de la ciudad, del yo de la ciudad. Entonces, hay momentos en las obras que el yo del escritor y el yo de la ciudad se funden en uno solo constituyendo lo que denominamos el yociudad.

No estamos hablando del narrador dueo de la vida de la ciudad, omnipresente, por encima de la urbe, ni tampoco de la ciudad como personaje que marca el hilo del narrador o narradores, sino que denominamos yo-ciudad a esa identidad construida de a dos entre el escritor y la urbe. Esa identidad se va construyendo en la vida cotidiana, pero se evidencia en las obras o en parte de la obras de un escritor. La vida cotidiana genrica es comn a todos los seres humanos, pero la vida cotidiana de cada persona tiene muy poco en comn con la de las otras personas. Si bien son idnticas en un plano abstracto, cada uno vive su cotidianidad bajo diferentes circunstancias. La filsofa Agnes Heller, en su libro Historia de la vida cotidiana define a la vida cotidiana como el conjunto de actividades que caracterizan la reproduccin de los seres humanos particulares, los que a su vez crean la posibilidad de la reproduccin social.

La vida cotidiana se reproduce y se vive en las relaciones sociales, y tambin tiene su historia: cuando nacemos nos encontramos con un mundo predeterminado por factores econmicos, sociales y culturales. El mundo se nos presenta "ya constituido" y a travs de los distintos procesos de socializacin vamos internalizando determinadas pautas. La vida cotidiana se sustenta en una acumulacin de experiencias que se transmiten de generacin en generacin, y se presenta como natural y ya consumada.

Antes mencionbamos que el yo y la identidad se van construyendo dentro de la cotidianidad, por lo tanto tienen una influencia directa de la vida cotidiana. Las obras literarias estn atravesadas por la vida cotidiana de sus autores. La vida cotidiana est atravesada por un sentido de clase. Entonces cada autor mira a la ciudad desde una cotidianidad propia y desde un sentido de clase propio. El yo-ciudad de un escritor se va construyendo a partir de esa cotidianidad.

El escritor muchas veces retoma la cotidianidad, o un hecho cotidiano, de un lugar o determinados lugares de una ciudad y ayuda a desnaturalizarla, para que as se pueda percibir ms fcilmente aquel hecho cotidiano que esconde una realidad que otros no se perciben. Es necesario tener en cuenta que lo aprehendido y practicado en la vida cotidiana, est fuertemente arraigado e internalizado, entonces el escritor est marcado por eso y, aunque a veces intente tomar distancia, aunque est narrando una historia de ficcin, siempre tendr una influencia de la cotidianidad, o de cmo percibe l la cotidianidad.

Hay novelas en las cuales los autores, luego de investigar, logran representar la cotidianidad con su riqueza social, y no se quedan con la mirada fragmentada de un espectador que no conoce un lugar ni su cotidianidad. Cuando los personajes de una novela no tienen historia, a no ser aquella implcita en el drama, refuerzan una lectura simplista de la cotidianidad y dejan de ser verosmiles.

Para complementar el concepto de yo-ciudad, recurro a la reflexin del escritor gals Raymond Williams, que en su libro Marxismo y Literatura aporta un criterio muy interesante para analizar la historia de la cultura y en particular la historia de la literatura. Nos referimos a la estructura de sentimiento que, si bien no profundizaremos en l, nos ayuda en el anlisis de la relacin entre urbe y narrativa. Williams define la estructura de sentimiento como experiencias sociales en solucin, a diferencia de otras formaciones semnticas sociales que han sido precipitadas y resultan ms evidentes y ms inmediatamente aprovechables (Williams, 1977: 133-134). As las experiencias sociales que se mantienen en el presente y que estn atravesadas por mltiples hechos y sensaciones, e influyen en la construccin cultural en general y en particular en la construccin literaria.

La escritora argentina Graciela Montes hace una interesante aclaracin del concepto elaborado por Raymond Williams, y explica que:

 

Es algo as como el tono, la pulsin, el latido de una poca. No tiene que ver slo con su conciencia oficial, sus ideas, sus leyes, sus doctrinas, sino tambin, adems, con las consecuencias que tiene esa conciencia en la vida mientras se la est viviendo. Algo as como el estado de nimo de toda una sociedad en un perodo histrico. Algo que se palpa y nunca se atrapa del todo, pero que suele quedar sedimentado en las obras de arte. A eso llama Williams estructura de sentimiento. Esta estructura de sentimiento, aunque intangible, tiene grandes efectos sobre la cultura, ya que produce explicaciones y significaciones y justificaciones que, a su vez, influyen sobre la difusin, el consumo y la evaluacin de la cultura misma (Montes, 2001: 20)

 

Con el concepto de estructura del sentimiento, Williams va ms all y propone considerar la estructura de ese sentimiento individual y colectivo que es parte de una construccin social y simblica en el presente, pero que muchas veces es difcil de percibir. Sin embargo, para el historiador, queda expresado en las obras de arte o en las obras literarias. Los escritores guardan en sus obras la estructura del sentimiento y eso se refleja en su relacin con la ciudad y la relacin de sta con ellos. Entonces, podemos asumir que la estructura del sentimiento influye en la construccin de la identidad del escritor y de la ciudad, por lo tanto en el concepto de yo-ciudad.

En la literatura, la ciudad del presente muchas veces se enfrenta a la ciudad de la memoria, esa que se resiste a desaparecer. Entonces, la ciudad de la memoria rescata la historia social o personal para enfrentarla con la prdida de identidad. En la narrativa de la escritora catalana Merc Rodoreda, por ejemplo, eso es muy marcado, porque tanto la autora como los personajes muestran su pertenencia a un lugar, a una cotidianidad y, por lo tanto, a una identidad. En sus obras, como vemos ms adelante, se funde la identidad de ciertos espacios de la ciudad con los espacios de la escritora y los de los personajes. Entonces el yo de la ciudad, el de la escritora y el de los personajes se complementan. Hay un yo comn: el yo-ciudad.

De la misma forma que mirar la ciudad de hoy es la mejor manera de reflejarse en el espejo de la postmodernidad, mirar la ciudad en que fue escrita una determinada obra, es la mejor forma reflejarse en el espejo de ese momento histrico que vivi la ciudad y que se traslada a la obra literaria.

La Barcelona en que se desarrollan las novelas Aloma, La plaza del Diamante y La calle de las Camelias est vinculada con la cotidianidad de la autora y de los personajes, la construccin de la identidad individual y colectiva, y la estructura del sentimiento en que fueron escritas. Partiendo de esta base comn, despus cada una y cada lugar asume caractersticas propias que tienen que ver con la historia narrada y el desarrollo de la trama.

El concepto de yo-ciudad se puede aplicar en el anlisis de la obra cualquier escritor o escritora e intenta ser un nuevo aporte para reflexionar sobre los vnculos entre un autor, la ciudad y sus personajes.

 

Fragmento de Merc Rodoreda. Barcelona y el yo-ciudad , libro ms reciente de Kintto Lucas. Lo encuentran aqu: https://www.amazon.com/dp/B07KX67F6D

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.





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