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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-02-2019

Esclavos, siervos de la gleba, proletarios: tres clases oprimidas de la antigedad

Artur Rosenberg
El Viejo Topo


 

Nota de edicin: Tal da como hoy [07.02] en 1943 mora Arthur Rosenberg, uno de los grandes pensadores polticos del siglo XX. Revolucionario y brillante historiador, especializado en la investigacin sobre la historia de la democracia.

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Tras la lectura del primer captulo de este libro, quiz algunos lectores se hayan preguntado, estupefactos: pero es posible que en la antigedad haya existido un nmero de proletarios libres suficientemente considerable? Acaso no es verdad, ms bien, que en aquel tiempo los esclavos eran quienes realizaban todos los trabajos pesados? No hay duda de que se ha difundido en general la opinin de que la antigedad habra sido la poca de los esclavos, a la que habra sucedido a continuacin hasta los alrededores de 1800, el periodo de la servidumbre de la gleba, al cual le habra sucedido al fin la poca de los jornaleros libres. No hay nada de inexacto, en s mismo, en una distincin semejante de periodos histricos: durante la antigedad la esclavitud desempe un papel determinante, as como lo tuvo la servidumbre de la gleba en el medioevo, y en el denominado evo moderno; es tambin indiscutible que con la civilizacin de las mquinas ha saltado al primer plano el trabajo libre asalariado. Pero hay que evitar considerar desde una perspectiva unilateral estas tres fases de desarrollo. En la antigedad, por ejemplo, junto a los esclavos, fueron tambin numerossimos los siervos de la gleba, pero an en nmero mayor, hubo proletarios libres. La teora segn la cual la lucha de clases constituye el fundamento de todo proceso histrico encuentra, sin duda alguna, su mejor confirmacin en la observacin del mundo antiguo. Sin embargo, no es precisamente la lucha de clases entre libres y esclavos la que desempea el papel determinante para quien repasa la antigedad. Otros conflictos sociales poseyeron un alcance mucho ms decisivo.

En la antigedad la esclavitud fue posible debido a que en aquellos tiempos, como ya hemos destacado anteriormente, al norte de Italia y Grecia, pases culturalmente avanzados, viva en Europa un abigarrado grupo de pueblos brbaros. Todas estas estirpes brbaras: los galos en Francia y en las regiones alpinas, los tracios y los ilirios en los Balcanes, los escitas en Rusia, los germanos en Alemania, etc., estaban entre ellos en permanente estado de guerra. Una aldea agreda a otra, la pasaba a sangre y fuego, le arrancaba a sus habitantes que eran llevados al mercado de esclavos. Traficantes emprendedores, despus, se encargaban del transporte de esta mercanca humana hasta los pases civilizados, de forma no muy distinta a la practicada en el comercio de negros hasta bien entrado el siglo XIX. Posteriormente, durante los ltimos siglos antes del nacimiento de Cristo, la mayor parte de los pueblos brbaros y semi-brbaros de Europa fueron directamente atacados y sometidos por los ejrcitos romanos. Muchos centenares de miles de hombres fueron reducidos as a la esclavitud como consecuencia de estas crueles guerras de rapia emprendidas por los romanos.

Adems de las poblaciones brbaras de Europa septentrional y central, romanos y griegos tuvieron contacto tambin con otras nacionalidades, es decir, con los pueblos del antiguo Oriente. Los egipcios, los sirios, los pueblos del Asia menor, los persas, los babilonios en Mesopotamia, e incluso otros muchos. Estos orientales, cuyas caractersticas nos son conocidas gracias al Antiguo Testamento, eran civilizados, y sus estados estaban firmemente constituidos. Esto exclua la posibilidad de organizar, por ejemplo en Asia menor, o en Egipto, una cacera sistemtica de esclavos. Pero, por motivos que no hacen al caso ahora, en el siglo ll y en el siglo l antes de nuestra era, el aparato de estado se encontraba en plena crisis de disolucin en vastas regiones del Oriente, y muy en particular, en Siria y en el Asia Menor. Esta fue una circunstancia especialmente favorable para los especuladores de toda laya, para aventureros y bandidos, que se aprovecharon de todo esto para organizar tambin en estas regiones una cacera de esclavos de gran envergadura. Los infelices orientales fueron encerrados de este modo en las crceles que en Italia estaban destinadas a los esclavos, sometidos a igual destino que los brbaros del norte. En ningn otro momento, como en este periodo que va del 200 al 30, antes de nuestra era, fueron introducidos en el mundo antiguo civilizado tantos esclavos, y eso era debido a que, a un mismo tiempo, los ejrcitos romanos sometan a cautiverio a los hombres del norte, y los agentes de los especuladores romanos lo hacan en Oriente. Despus de esta fase la importacin de esclavos fue agotndose paulatinamente. La republica entr en decadencia, y a sta le sucedi el imperio. Debe considerarse mrito de los emperadores romanos haber impuesto orden y paz en aquel inmenso territorio que se extenda desde Inglaterra a Egipto. A la vez que se terminaba con la administracin de rapia de la repblica tarda, se puso fin tambin a la caza de esclavos. A partir de entonces, griegos y romanos recibieron pocos esclavos procedentes del exterior, e incluso las masas de esclavos existentes disminuyeron a consecuencia de numerossimas liberaciones. En consecuencia, el papel desempeado por la esclavitud al finalizar la edad antigua fue cada vez ms modesto, y, realmente, no se puede afirmar que la ruina de aquella civilizacin sea responsabilidad de la esclavitud, ya que el declive de sta haba llegado a estar ya muy avanzado durante el transcurso mismo de la edad antigua. Hay que hacer notar tambin que los propios griegos y romanos tan slo en casos excepcionales y exclusivamente bajo circunstancias por completo particulares, se vieron, ellos mismos, reducidos a esclavitud.

Qu magnitud tena el nmero de los esclavos en relacin con el conjunto de la poblacin durante el periodo de plenitud de la edad antigua? Todos comprendemos que se trata de una cuestin fundamental. Si el nmero de esclavos fuera netamente superior al de los libres, estara claro que la mayor parte de trabajo productivo habra sido desarrollada, precisamente, por esclavos, y que los libres habran tenido la posibilidad de existir, precisamente gracias al trabajo de aquellos. En el caso contrario, es decir, en caso de que fuesen mayora los ciudadanos libres, entonces tambin ellos mismos debieron atender con esfuerzo a sus propias necesidades. Y tan slo en un sentido muy restringido se podra, entonces, hablar de estados esclavistas en la antigedad.

La investigacin moderna ha demostrado que la ltima opinin es la ms ajustada a la realidad. En el estado ateniense, por ejemplo, vivan hacia el 350 antes de nuestra era cerca de 170.000 personas. De ellas, segn el calculo ms fidedigno, 120.000 eran libres y 50.000 eran esclavos. Y sin embargo, Atenas era el centro comercial e industrial de aquellos tiempos, y en ningn otro lugar de la antigua Grecia exista, en proporcin, ms esclavos. Es ms, en la mayor parte de las regiones griegas prevaleca an casi exclusivamente la economa agrcola y el trabajo artesanal. El nmero de esclavos era, por eso, muy bajo en aquellas zonas, tan solo algunos centenares con relacin a la totalidad de la poblacin. La ciudad de Roma tena en el periodo imperial cerca de 800.000 habitantes, de los cuales como mximo eran esclavos un cuarto de milln, no obstante el lujo de los ricos con su innumerable servidumbre. Incluso durante el periodo de la Repblica tarda cuando afluan esclavos de todos los puntos cardinales, el nmero de ciudadanos libres alcanzaba a ser cerca de las tres cuartas partes de la poblacin. Se puede comprobar as que durante cualquier periodo de la antigedad, tanto entre los romanos como entre los griegos, es vlido el hecho de que el grueso del trabajo productivo no era desempeado por esclavos. Encontramos una excepcin en la isla de Sicilia, durante los dos ltimos siglos antes de Cristo. All, despus de terribles guerras, haba sido derrotada la vieja clase propietaria, y las tierras haban pasado a ser propiedad de capitalistas romanos que las hicieron cultivar por numerosas muchedumbres de esclavos. En ese infierno social de la antigedad el nmero de los esclavos lleg a ser superior al de los libres!

No se puede olvidar el papel que tuvieron, tambin en la antigedad, junto a los esclavos, los siervos de la gleba. Es decir, los campesinos ligados a la tierra que cultivaban, los cuales deban pagar al amo tributos, adems de proporcionarle prestaciones en trabajo. Alrededor del 400 antes de nuestra era existieron en Grecia, probablemente, ms siervos de gleba que esclavos, desde el momento en que los campesinos se encontraron en una situacin tal, penosa por tantos motivos, en las grandes regiones de Tesalia, Lacedemonia y Mesenia. Pero de todos modos, el progresivo desarrollo poltico y social elimin la servidumbre de gleba. Todava durante el siglo IV antes de nuestra era, en Tesalia y en Mesenia se daban casos de campesinos liberados. Slo en Lacedemonia, inicialmente, se encontraba afianzada todava una casta privilegiada, la de los famosos y temidos espartanos. All el hundimiento se produjo en el siglo III, pero, en contrapartida, de modo especialmente radical. Tambin en vastas zonas de Italia, durante los siglos VI y V antes de nuestra era los campesinos se encontraban en una situacin que se asemejaba muy de cerca, por decir poco, a la de la servidumbre de gleba. Pero tambin en Italia el desarrollo poltico provoc, alrededor del siglo IV el derrocamiento de la aristocracia terrateniente de tipo feudal y la liberacin de los campesinos. As pues, tanto Roma como Grecia superaron, paralelamente con el desarrollo de su civilizacin, la fase de la servidumbre de la gleba. Hacia el final de la Edad Antigua, sin embargo, y junto con el declive poltico general, se produjo en ese asunto un movimiento de retroceso. El poder estatal romano, en complicidad con los grandes propietarios terratenientes, someti de nuevo a los campesinos, a partir del siglo IV de nuestra era, a la servidumbre de la gleba. Se ejerci una violencia sobre la poblacin pobre, que a la postre, en venganza, cay encima de sus propios promotores. En efecto, la opresin y la exasperacin ejercidas sobre los campesinos pobres contribuyeron de forma determinante al hundimiento del Imperio romano de occidente.

En aquellas regiones, y durante aquellas pocas de la antigedad en las que los siervos de gleba fueron mayoritarios en nmero, los proletarios libres eran una minora desdeable, casi inexistente como tal. Al margen de esto, los pobres libres y los esclavos vivan en estrecho contacto, aunque no les uniera sentimiento alguno de solidaridad, ya que el proletario sola ser griego o romano, en tanto que el otro era un esclavo, un salvaje del Norte, un brbaro, dicho segn la denominacin de entonces, o bien un oriental, es decir, un hombre de todos modos lejansimo por su lengua y costumbres, para un griego o un romano. La relacin del proletario ateniense con los esclavos era aproximadamente la misma que la que hay actualmente entre el trabajador blanco americano en relacin con los negros. Cuando en Atenas los proletarios tomaron el poder se preocuparon, ciertamente, de que los esclavos fuesen tratados humanamente, pero lejos estaban de pensar en liberarlos. Tambin ocurri que, en las grandes revueltas de esclavos del periodo de la repblica romana tarda, tomaron parte, si bien de forma aislada, libres pobres, pero este hecho no modific sensiblemente el carcter fundamental del movimiento.

Captulo segundo del libro de Arthur Rosenberg Democracia y lucha de clases en la antigedad .

Fuente: https://www.elviejotopo.com/topoexpress/esclavos-siervos-de-la-gleba-proletarios-tres-clases-oprimidas-de-la-antiguedad/

 



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