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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-02-2019

Un presidente-pen virtual, un poder real en Washington y el hundimiento de la OEA

Aram Aharonian
Rebelin


Segn los medios hegemnicos, cartelizados y trasnacionales, Venezuela tiene un presidente virtual, que dirige un pas desde su cuenta de Twitter desde la cual retransmite las rdenes del poder real en Washington, quien es un desconocido para sus connacionales y que lleg a presidir la Asamblea Nacional en desacato por rotacin de los partidos: nadie lo eligi, nadie vot por l, nadie acata sus rdenes, pero representa, para sus mandantes, a la democracia.

En la poca de la posverdad, el problema mayor es que aquellos que inventaron una verdad virtual y tratan de imponer imaginarios colectivos a tuitazos o por las redes digitales, se tropezaron con la realidad-real. Y la nica verdad es la realidad, deca Aristteles.

En un delicado contexto donde la poltica comienza a ser pensada como campo de batalla, el presidente Nicols Maduro llama al dilogo y desde la oposicin se levantan voces que promueven la sensatez, la necesidad de dialogar y de procurar salidas consensuadas. En este trancado juego geopoltico mundial, los gobiernos de Mxico y Uruguay invitan a una Conferencia Internacional sobre la situacin en Venezuela.

La oposicin venezolana y sus financistas y guionistas de Washington y Bogot, trataron de imponer en el imaginario colectivo la emergencia de una resistencia popular al dictador, al usurpador, o la necesaria ayuda humanitaria para solventar una crisis coproducida por los embargos econmicos y financieros no solo de EEUU sino tambin de la Unin Europea. Crean la crisis y ahora pretenden solucionarla por medio de una invasin.

En un delicado contexto donde la poltica comienza a ser pensada como campo de batalla, Maduro llama al dilogo y desde la oposicin se levantan voces que promueven la sensatez, la necesidad de dialogar y de procurar salidas consensuadas. En este trancado juego geopoltico mundial, los gobiernos de Mxico y Uruguay invitan a una Conferencia Internacional sobre la situacin en Venezuela.

Han sido semanas de mentiras, presiones,. Y ahora, en pocas de Carnaval, de quitarse las caretas. Nadie cree que Guaid gobierne o pueda hacerlo: la realidad le quit la mascarita de prcer. El mundo ve como repite lo que dicen los halcones del gobierno de Donald Trump, desesperados por apoderarse del mayor reservorio de petrleo del mundo y las riquezas minerales de la Amazonia venezolana.

Obviamente, tras la cadena de fake-news, no hubo ningn desmentido, rectificacin o disculpas. Y, como dice la analista Victoria Korn, lo que ha logrado Trump es atornillar a Maduro y revivir a la aletargada marea roja chavista.

La cadena de mando est clara y en ella Guaid slo es quien acata y, junto al Grupo o cartel de Lima, son los comunicadores de lo que los halcones de Washington mandan, con un ataque despiadado por redes sociales y medios hegemnicos que conrolan desde Washington, para crear el imaginario colectivo de que se est liberando a un pueblo sometido.

A ellos se suman mercenarios (mano de obra ociosa de ocupaciones anteriores tan fracasadas como genocidas), paramilitares colombianos y venezolanos alistados en territorio del vecino del sur, asesores israeles para la ocupacin de territorios y desestabilizacin interna.

Y la ayuda humanitaria que la oposicin dice que har entrar al pas con apoyo de diplomticos y ONGs, cmaras de televisin en vivo-, y el resguardo de paramilitares y bandas criminales alentadas por los sucesivos gobierno de Bogot, sufri un revs grande cuando la Cruz Roja y La Media Luna internacionales anunci que de acuerdo a los principios de neutralidad e independencia no puede participar en la entrega de asistencia planteada para Venezuela desde Colombia, sin que exista un acuerdo previo.

Mientras, Craig Faller, Jefe del Comando Sur, visit Ccuta, ciudad colombiana cercana a la frontera con Venezuela, quiz para evaluar la llegada de los 5.000 soldados estadounidenses que se dice que traen de Afganistan y llevan a Colombia.

Obviamente, quienes estn al mando de la Operacin son Donald Trump, John Bolton, Mike Pence, Mike Pompeo, Elliot Abrams, Marco Rubio, los jefes militares del Comando Sur, o sea los vectores del neoconservadurismo norteamericano vinculados a las tramas ms oscuras de las intervenciones directas o por debajo de la mesa en el mundo. Basta rcordsar el escndalo Irn-contras, n el que Abrams fue uno de los responsables junto a Oliver North.

Es difcil exagerar lo totalmente ofensivo que es un personaje como Elliott Abrams para los latinoamericanos que recuerdan la sangrienta debacle de EEUU en Nicaragua. Pareciera que los estados vasallos ahora tienen que renunciar a cualquier tipo de dignidad frente a su propia gente y actuar como si Abrams fuera un ser respetable.

Es un tipo de condicionamiento de la obediencia mediante la humillacin, una tctica deliberada que terminar lastimando a los tteres de EEUU en todo el mundo. Las metas de EEUU son retomar el control de los inmensos recursos naturales de Venezuela y tambin demostrar al mundo que todava puede, atacar un pequeo pas y demostrar al mundo que EEUU habla en serio.

Pero pocos toman en serio a los militares estadounidenses: desde hace dcadas no han sido capaces de derrotar (salvo en las pelculas o en las series de televisin, claro) a ningpun pas decidido a resistir su agresin.

Las diversas fuerzas especiales de EEUU, que normalmente encabezan cualquier invasin, tienen un registro especialmente espantoso de fallas cada vez que dejan de posar para las cmaras y tienen que participar en un combate real. Quizs los fracasos humillantes de otras sangrientas invasiones logren convencer a algunas personas responsables en el Pentgono y consigan evitar que EEUU se involucre en otra guerra estpida e inmoral orquestada por los neoconservadores y su mquina de guerra.

Se hunde la OEA

El desprestigio y la falta de credibilidad volvi a la ya desacreditada OEA. Los gobiernos de los 15 pases que integran la Comunidad del Caribe (Caricom) exigieron al actual Secretario de la Organizacin de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, a no hablar por ellos ni por ningn otro Estado que integra al organismo en su ilegal reconocimiento al autoproclamado diputado en desacato Juan Guaid.

Con mucha prepotencia y carente de autoridad per se, Almagro, rechaz la posicin de la ONU respecto a las sanciones econmicas contra varios dirigentes venezolanos, a quienes calific de corruptos y violadores de los derechos humanos al tiempo que asegur que la ONU comete un grave error al no expulsar al presidente Maduro del pas. La secretara general discrepa tajantemente con la postura de los expertos de la ONU (que) guardan silencio ante la crisis generada por el rgimen de Maduro, seal en Twitter.

Ante los sucesivos fracasos diplomticos, el brazo proestadounidense de la OEA, el llamado Grupo o Cartel de Lima prohibi la entrada a sus territorios a altos representantes del gobierno de Maduro , tal como se lo ordenaran desde Washington.

El presidente boliviano Evo Morales, asegur que Estados Unidos, al retirarse del tratado para eliminar misiles nucleares y convencionales apunta a Amrica del Sur para una intervencin militar como lo hizo en Medio Oriente, pero que los pases del Sur no lo permitirn. Amrica Latina es una regin de pases independientes, soberanos y solidarios entre s. Todos unidos desde la CELAC, Mercosur y ALBA, vamos a trabajar por garantizar la paz en Venezuela, dijo.

Siguen anunciando golpes sobre la economa, que se convirtieron en actos de piratera, robo, con John Bolton y Steve Mnuchin en primera fila: congelaron siete mil millones de dlares de los fondos de la estatal petrolera Pdvsa en EEUU y anunciaron que el monto de las compras de petrleo venezolano irn a Guaid. Ya no se trata slo de bloqueo, ahora es atraco, robo, piratera televisada en vivo y en directo, difundida por las redes sociales, con daos que superan los 23 mil millones de dlares.

Siguiendo su larga tradicin, los piratas britnicos retucieron mil 200 millones de oro venezolano, siete mil millones sobre la estatal petrolera Pdvsa, a los que hay que agregar los 11 mil millones que se generarn a partir de estos nuevos ataques, segn Bolton.

La comunidad internacional

Se ha creado un imaginario colectivo de que la llamada comunidad internacional ha desconocido el gobierno constitucional de Maduro. Pero como dijera Aristteles, la nica verdad es la realidad:

16 pases de Amrica (son 35), 15 pases de Europa (son 50), uno del Medio Oriente (son 16), uno de Africa (son 54) y uno de Oceania (son 15), reconocieron al presidente fantasma Juan Guaid. En total 34 pases de 198 (el 17%) de la "comunidad internacional" lo reconociron. Estos pases representan unos 1.088 millones de habitantes de un planeta de 7.350 millones.

Es cierto que los pases que reconocen a Guaid tambin representan el 55% de PIB mundial. De los 34 al menos 15 estn entre las 20 economas ms grandes del mundo, enfervorizadas por aduearse de los recursos naturales venezolanos.

El conflicto, producto de exportacin

Con la anuencia y complicidad interna de sectores polticos de oposicin, entraron en juego fuerzas externas y el futuro del pas se decide en funcin de intereses geopolticos ajenos a la realidad venezolana. Dos aos atrs, Washington orden a los representantes de la oposicin venezolana a romper el dialogo en Repblica Dominicana, lo que se tradujo en la exacerbacin de las polaridades y decreta el fin de la coexistencia.

Este quiebre marc una nueva etapa en la relacin gobierno-oposicin y en el juego geopoltico global, cuando -intencionalmente- se inici una fase dirigida abiertamente desde el exterior. La disputa interna se traslad entonces a un amplio escenario internacional y la oposicin verncula qued reducida a una mera peonada, no por ello exenta de responsabilidad.

Cansados ya de esperar a que la oposicin derrocara al gobierno bolivariano, tras 20 aos de financiamiento y apoyo, Washington decidi asumir la responsabilidad total de las acciones. Y no por eso le ha ido mejor.

Prfida coalicin geopoltica con altsimos costos sociales, polticos, econmicos y humanos. Tras una justificacin poltica domstica, se abren las puertas al control y usufructo de la mayor reserva mundial de petrleo, lo que constituye, adems, una clara invitacin a la militarizacin del conflicto, seala la sociloga Marycln Stelling, coordinadora del Observatorio de Medios.

Para sectores radicales de oposicin, seala la analista, la anhelada invasin se interpreta como triunfo poltico, como estrategia legtima de exclusin y eliminacin del demonizado adversario. Sorprende el salto que se ha dado de la violencia a la guerra naturalizada, y de ello dan cuenta narrativas y relatos transmedias, campo de disputa y expresin de la daina polarizacin radical devenida en producto de exportacin.

*Periodista y comuniclogo uruguayo. Magster en Integracin. Fundador de Telesur. Preside la Fundacin para la Integracin Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la ) 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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