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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-02-2019

Afganistn
Demasiadas razones para la guerra

Guadi Calvo
Rebelin


La administracin de Donald Trump a ritmo de vrtigo esta llevando conversaciones con el Talibn, para terminar con la guerra ms larga y costosa librada por los Estados Unidos en toda su historia.

Despus de ms de 17 aos, se divisa de manera muy tenue, el fin de la invasin norteamericana, en que Washington ha invertido miles de millones de dlares, la vida de unos 2500 de sus efectivo y la de otros 4 mil contratistas (mercenarios) en su mayora tambin norteamericanos, adems de haber devuelto a casa cerca de 20 mil heridos de diferentes gravedad, que representa adems de un altsimo costo poltico y social, una larga y fabulosa hipoteca para el Estado.

Las cifras de muertos y heridos afganos, absurdamente se hablan de 24 mil, es exponencialmente mayor, aunque la exactitud en estos casos es irrelevante, Se cuentan mal, no se distingue casi nunca si los muertos son civiles o milicianos porque son todos afganos. En la cuenta faltarn tambin cerca de 3 mil pakistanes, tambin mal contados, muertos en su pas, muchos en sus propias casas por errores de clculo tambin llamados daos colaterales, de los operadores de drones que en casetas con aire acondicionado y sillones anatmicos, operan desde alguna base en territorio norteamericano.

Ms all de la monstruosidad inenarrable desplegada contra el pueblo afgano, as todo, el Pentgono, ha vuelto a fracasar y sigue tan perdido, como se perdi en la jungla vietnamita, por lo que para no terminar con algo parecido a la escandalosa huida de Saign en 1975 o volver a hacer una costossima inversin en ms hombres, ms armamento y sin duda en muchas ms body-bag, Trump presiona a l Representante Especial para la Reconciliacin de Afganistn del Departamento de Estado Zalmay Khalilzad que est desarrollando un fino trabajo en Doha, (Qatar) con la delegacin del Talibn, para conseguir la paz o mejor dicho una salida ms o menos discreta, para los Estados Unidos, algunos altos oficiales norteamericanos habla de una rendicin.

Los representantes del grupo insurgente ya habran aceptado un primer borrador de propuesta de paz. Si bien la totalidad de ese apunte no se conoce, si se sabe que incluye dos puntos clave: por parte de Washington el retiro total de sus efectivos, unos 14 mil hombres, Trump unilateral haba anunciado a fines de 2018 el retiro de unos 8 mil; por parte de la organizacin del mullah Haibatul Ajundzada, se compromete a no permitir que el territorio afgano, vuelva a convertirse en un santuario para organizaciones como al-Qaeda o el Daesh, esta ltima organizacin muy activa, particularmente en el norte del pas y en la ciudad de Kabul.

El prximo 25 de febrero se volver a la mesas de negociaciones, sin lugar para enviados del presidente afgano Ashraf Ghani, con quien los talibanes se han negado reunirse por considerarlo un mero ttere norteamericano.

Por su parte el Talibn tambin lleva conversaciones intra-afganas en Mosc, con la oposicin poltica al gobierno de presidente Ghani, que al parecer trae mejores resultados que Doha.

Un corto circuito importante se ha producido este ltimo mircoles 6 de febrero, el mullah Abdul Salam Hanafi, miembro de la delegacin de talibn en las reuniones de Mosc, de manera extraoficial inform que Estados Unidos prometi retirar a la mitad de su personal en Afganistn el prximo primero de mayo. Lo que fue negado de inmediato por fuentes del Pentgono y altos oficiales norteamericanos en Afganistn.

Tampoco Trump en su discurso anual sobre el estado de la Unin del martes pasado, pareci ser muy optimista cundo se refiri a Afganistn: A medida que avancemos en estas negociaciones, podremos reducir la presencia de nuestras tropas y centrarnos en el antiterrorismo, dijo, con poco nimo, el rubicundo magante.

Por lo visto si bien, la remota esperanza de paz existe, todava espera un largo peregrinar por desfiladeros tan peligrosos como los de las montaas del Hind Kush. Todava nada se acuerda acerca de que har el talibn con los miles de colaboracionistas afganos, una vez retirados los americanos del pas, ni cul ser el lugar de la mujer que le dar el Talibn, si volver a implementar otra vez de manera tan estricta shara o ley islmica, como lo hizo en el interregno 1996-2001, entre otras tantas preguntas que hay por hacer y mucho peor por contestar, respecto al propio lugar que ocuparan los talibanes como fuerza militar y poltica, a todas luces victoriosa, que ser de los miles de hombres que hoy constituyen su tropa, altamente entrenados e ideologizados, aceptaran integrase al Ejrcito Nacional Afgano (ENA) organizado, entrenado y armado los Estados Unidos?

A todo esto el presidente Ghani, pensando en cmo mantener su cuello pegado a sus hombros, en conversaciones que tuvo el da martes con el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, se refiri a la importancia de garantizar la centralidad del gobierno afgano en el proceso de paz, que no ha sido considerad en absoluto.

Pero quizs la gran pregunta sea: todos los comandantes del talibn estn de acuerdo en pactar con los Estados Unidos? Particularmente los del norte pareceran ser los ms reacios a obedecer lo que se pueda resolver tanto en Doha y como en Mosc.

El norte un lugar caliente

Como para mantener el musculo el talibn continua sus ataques contra distintos objetivos apenas este ltimo martes fueron asesinados 41 hombres de las fuerzas de seguridad afganas y otros 15 resultaron heridos en dos ataques contra puestos de control en las provincias de Khunduz y Baghlan, en el norte del pas. Segn Kabul los atacantes, habran sufrido 22 bajas. El asalto en Khunduz, que dej 30 bajas, lo habra realizado miembros de la tropa de elite Sara Khitta en pashtn Unidad Roja, que cuenta con una dotacin de entre 300 y 500 hombres, entrenados como comandos, especializados en lucha nocturna y armados con sofisticados equipos de ltima generacin e incluso visores nocturnos de origen ruso y estadounidense, que dejaron . El ataque en la provincia vecina de Baghlan, se atac un puesto de control de la Polica local, dando inicio a un enfrentamiento que dur dos horas, en el que murieron, 10 hombres policas y un miembro de las fuerzas paramilitares, que apoya a Kabul. En ambos ataques los insurgentes robaron armas y equipos de las fuerzas de seguridad.

Adems de los comandantes del talibn que operan de manera constante en el norte del pas, en estas ltimas semanas se multiplicaron las versiones de la constante llegada de milicianos del Daesh provenientes de Siria e Irak. Hasta ahora el nmero de los seguidores de Abu Bakr al-Bagdad se calculaba en 500 hombres, las ltimas cifras hablan de unos 2500 llegados desde comienzo de ao, entre ellos muchos de origen tayikos.

La semana pasada el Viceministro de Asuntos Internos de Rusia, Igor Zubov, habl sobre el intento de desestabilizacin de Asia Central, refirindose que los militantes del Daesh que estn siendo transferidos masivamente desde Irak y Siria a la frontera afgano-tayika, al este de macizo de Pamir, que se enlaza con s otras grandes cadenas montaosas punto fronterizo entre de Kirguizistn, Tayikistn, Afganistn al sur y China al noreste, para lo que se estaran utilizando helicpteros sin identificacin desde Pakistn, se sabe que el Inter-Services Intelligence (ISI) un estado casi autnomo dentro de Pakistn, tiene lazos histricos con todos los grupos fundamentalistas de Asia Central.

Estas informaciones ha encendido las alarmas de Tayikistn, que comparte una frontera de 1.400 kilmetros con Afganistn, y excelentes relaciones con Mosc, la frontera corre a lo largo del ro Pyanj, en sus tramos superiores de escaso caudal, por donde es muy fcil cruzar, paso usado histricamente por contrabandistas y en la actualidad por los narcotraficantes por donde introducen el opio afganos hacia los mercados de Asia Central, Rusia y Europa Oriental.

De confirmarse los dichos del Viceministro Zubov, esta informacin, correra en tndem con la denuncia hecha por Irn a mitad del ao pasado que aseguraba que muyahidines tambin veteranos de Siria e Irak, haba sido trasladado por agentes norteamericanos al norte de Afganistn, en las provincias fronterizas con Tayikistn y Turkmenistn: Badakhshan, Takhar y Khunduz, donde se verific la presencia adems de los 500 califados, a fines de 2018.

De los 28 distritos afganos adyacentes a la frontera tayika, 23 estn bajo el control total o parcial de los integristas y solo cinco estn en poder del ejrcito y la polica afgana. Segn el comandante de las tropas fronterizas del Comit Estatal de Seguridad Nacional de Tayikistn, Rajabali Rahmonali, se localizaran unos 7 mil muyahidines, pertenecientes a unas 20 diferentes organizaciones armadas a lo largo de la frontera tayiko-afgana y en las provincias afganas de Balkh, Khunduz, Takhar y Badakhshan unas de 30 bases y campos de entrenamiento, por lo que las razones para la guerra siguen siendo muchas.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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