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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-02-2019

La seguridad social y los vulnerables nuestros

Istvn Ojeda Bello
Progreso Semanal


Como es sabido, la holgura financiera es una quimera el Sistema de Seguridad Social de Cuba. Los engranajes de esos derechos que deben ser garantizados por el estado cubano han sido ajustados en la ltima dcada, con el empeo de mantenerse como la concrecin pura y dura de una mxima consustancial al proceso revolucionario del pas: nadie puede quedar desamparado. Pero en toda gran obra donde los recursos materiales escasean, la voluntad no es suficiente. Ha habido secuelas y queda mucho por hacer an.

Los ingresos del 91 por ciento de la poblacin cubana mayor de 60 aos 1 669 510 personas, segn cifras de la Oficina Nacional de Estadsticas e Informacin (ONEI) dependen en gran medida de lo que ocurra con las pensiones que, por derecho, reciben cada mes por cuenta del Sistema de Seguridad Social, el cual comprende un rgimen general de seguridad y uno de asistencia.

La proteccin universal que este Sistema provee est en el ADN de la Revolucin Cubana casi desde su triunfo. Es un hecho que antes de 1959 el acceso a una pensin por jubilacin dependa exclusivamente del aporte individual a fondos gremiales o cajas de seguros que cubran a menos de la mitad de los trabajadores y que estaban sujetos a no pocos manejos turbios.

Primero mediante la Ley 1100 de marzo de 1963 y ms tarde con la 24 de 1980 el Gobierno Revolucionario coloc al Estado como proveedor de los fondos para la proteccin universal tanto de todos los trabajadores que arribaban a la edad de jubilacin; como de sus familias ante la invalidez o muerte de aquellos. Adicionalmente edific un esquema estatal de la asistencia social con servicios o ayudas directas a personas desvalidas, ancianos, discapacitados fsicos y mentales.

A partir de la segunda mitad de la dcada del 80, dice el economista Omar Everleny, se esfumaron las principales fuentes de ingresos al presupuesto del principal empleador cubano, el Estado, ponindolo en aprietos tambin para mantener a flote sus gastos de seguridad social, los cuales siguieron creciendo en la medida que lo hizo el porcentaje de poblacin ms envejecida. Antes de terminar el siglo XX, explica Everleny, Cuba intent reflotar sus finanzas racionalizando el sector pblico; redireccion ingresos hacia las arcas pblicas con la reimplantacin de impuestos y de contribuciones directas de los trabajadores para financiar sus futuras pensiones. Y esto ltimo anticip las transformaciones del Sistema de Seguridad social existente.

A inicios de 2009 entr en vigor la Ley 105 de Seguridad Social y posteriormente de su Reglamento que aument la edad requerida para tener derecho a la pensin por edad: 60 aos en las mujeres (anteriormente era 55) y 65 aos en los hombres (antes eran 60). Tambin elev la cuanta de las pensiones por edad, las que podran llegar hasta el 90 por ciento del salario histricamente devengado, permitindoles a los jubilados por edad reincorporarse al trabajo sin perder sus pensiones siempre y cuando no lo hicieran en el mismo puesto o cargo en el cual se desempeaban.

Entre 2010 y 2017 sucesivos Decretos-Leyes especificaron cmo sera la seguridad social en medio de un panorama laboral diversificado en los tipos de trabajadores y las fuentes de ingresos de estos. Primero tuvieron su norma los cuentapropistas; luego los cooperativistas agropecuarios; ms tarde los usufructuarios de tierra y los cooperativistas no agropecuarios. En 2013 vieron las suyas los creadores, artistas, tcnicos y personal de apoyo. En 2016 toc el turno a las madres trabajadoras; a los jubilados de las instituciones armadas; y finalmente en 2017 a los asociados a las unidades bsicas de produccin cooperativa (UBPC).

En su conjunto este paquete legislativo concret lo estipulado en la propia Ley 105, la cual ya haba indicado que el presupuesto del Estado no sera la nica fuente de financiamiento del Sistema de Seguridad Social, sino que se completara con el aporte de los empleadores estatales, cooperativos, y de los propios empleados. Solo el rgimen para los trabajadores por cuenta propia se autofinanciara con sus propias contribuciones.

Al unsono hubo graves repercusiones en los beneficiarios de la asistencia social, para quienes el Reglamento de la Ley 105 estableci que si tenan familiares obligados, ascendientes o descendientes (padre, madre, hijo, hermano), no podan recibir ese apoyo. Muchsimas personas en el pas perdieron la asistencia que les corresponda por estas nuevas restricciones, porque, segn explic un reportaje de Bohemia en 2016, no se analizaron los casos con rigor y se actu de forma burocrtica y autmata.

Sin dinero no se puede

En 2001 los gastos para la seguridad social solo eran superados por los de educacin, refiere la ONIE. Todava en 2010, seala el Centro de Estudios de Poblacin y Desarrollo de esa Oficina, el monto financiero no haba dejado de crecer, trepando hasta los cuatro mil 762 millones de pesos anuales repartidos entre 1,6 millones de personas (136 mil ms que en 2005).

No obstante, la ampliacin de la edad de jubilacin redujo las nuevas pensiones concedidas: en 2008 fueron ms de 99 mil, pero en la dcada siguiente nunca se alcanz esa cota al cierre de cada ao; de hecho, en 2017 apenas se sobrepas las 77 mil (ms de 20 mil pensiones menos, o aproximadamente 4 800 000 pesos mensuales menos). El fenmeno contrasta fuertemente con las erogaciones por este concepto dentro de las partidas presupuestarias que s continuaron elevndose en la seguridad social: de 4,3 mil millones de pesos en 2008 escalaron hasta 5,3 mil millones en 2017. El motivo de este aumento en el presupuesto no ha sido explicado an por las autoridades competentes.

Algo parecido acaeci con la asistencia social, pues el incremento a 147 pesos (alrededor de seis USD) de la ayuda monetaria mnima otorgada por diversa causa choc con la sistemtica reduccin del 60 por ciento de los gastos corrientes destinados ese fin en un perodo de siete aos: Si en 2008 el presupuesto dedic 656 millones de pesos para beneficiar a 582 mil personas, en 2015 las erogaciones solo fueron de 346 millones de pesos (310 millones menos) para 175 mil cubanos (407 mil personas menos).

Miosotis Alonso Prieto, subdirectora provincial de Trabajo en la provincia de Pinar del Ro, afirmaba en 2016 que esos recortes no fueron precisos. Se tomaron decisiones errneas, dijo. Los ciudadanos de varios territorios tambin expresaron su descontento; denunciaban que el otorgamiento o retiro de las chequeras en ocasiones dependa de la voluntad individual de los funcionarios gubernamentales. Solo Pinar del Ro a inicios de la presente dcada, asegur Alonso Prieto, lleg a tener aproximadamente 35 millones de pesos anuales para cubrir las prestaciones de la asistencia social, cifra que cay a menos de la mitad.

El deterioro ms reciente de la economa cubana, que en 2016 concluy con su primer saldo negativo desde 1993 segn las primeras cifras anunciadas en la sesin ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular en diciembre de ese ao, incrementa las deficiencias del Sistema de Seguridad Social en el pas. El hecho de que el Estado cubano aumente la responsabilidad familiar con una categora como familiares obligados no parece ser tampoco la solucin. Y el creciente envejecimiento demogrfico en la Isla desde hace aos ubica a los ciudadanos cubanos mayores de 60 aos en una posicin altamente vulnerable.

La aplicacin de polticas pblicas que realmente impacten de forma positiva en la vida de estas personas es una urgencia que ni el gobierno ni la sociedad cubana pueden desconocer. A estos ancianos, lgicamente, no les sobra el tiempo.

Fuente: http://progresosemanal.us/20190207/la-seguridad-social-y-los-vulnerables-nuestros/



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