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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-02-2019

El lacayo espaol del imperialismo

Ramn Pedregal Casanova
Rebelin


A Pedro Snchez, a Trump, a la maquinaria que hace negocio con la guerra: Si nada te est amenazando de qu tienes miedo? Palabras del gran escritor Federico Garca Lorca, asesinado por el fascismo.

Su amo se haba hecho una sesin de fotos con la gusanera miamiense en la campaa millonaria electoral. Yo creo que l vio las fotos entonces, pero despus de hablar por telfono con aqul y declararle su obediencia, las repasaba estando en el saln del palacio presidencial, su casa, sentado, sin reclinarse, en un sof y con un pie metido en el zapato negro brillantsimo sobre la rodilla de la otra pierna. Siempre en posturas de maniqu en el escaparate del ms grande de los comercios. Vesta el traje impoluto que pareca de aluminio. Las alas del cuello de la camisa cortas y una corbata azul, de ese azul oscuro falangista. Fijando la atencin en su jefe, el del tup-flequillo pintado con colorante paellero, hasta las cejas y las pestaas, y de piel rosada como la de esos animalitos- sonrea conforme en su cabeza se le representaba aquel manojo de pelo preparado con el tinte como el ala de un bombardero atmico, sonrea ms, casi rea al representrsele la bandera de barras y estrellas. Pero una imagen se puso en movimiento en su memoria, entonces le brot desde el estmago, le subi por la trquea y sali a su boca para pasar entre sus labios algo que son como una onomatopeya, trump, igual que los animales dicen oink, guau, beee, y le sigui un gesto brusco con el que abri enrmemente los ojos y la boca, y se llev las manos a los lados de la cara; se qued as, con los ojos y la boca colgando del recuerdo: unos aos antes, un da por la tarde, haba ido con dos mujeres de su bancada parlamentaria a la rueda de prensa de la Flotilla contra el Bloqueo sionista a Gaza; el representante de la Flotilla explic que los tripulantes, entre quienes se encontraban varios de nacionalidad espaola, fueron hechos prisioneros en aguas internacionales por los mercenarios de Israel, conducidos a uno de sus puertos y encarcelados. Cont que la embajada espaola no respondi a su peticin de ayuda, que mientras las manifestaciones se sucedieron en Espaa contra los asaltantes, el gobierno se qued en el lado del rgimen neocolonial. Ni Derecho Internacional, ni Derechos humanos. As, declar, transcurrieron las semanas hasta que los sionazis los expulsaron del ente sionista tras haberles robado todas sus pertenencias, y debieron viajar bajo el amparo de la organizacin para llegar hasta nosotros.

Lo sucedido aquel da en el Ateneo madrileo pasaba por su memoria: le haba llegado la informacin de la rueda de prensa de la Flotilla estando en el Parlamento, y el haba acudido y se haba sentado en primera fila. Con un pie calzado con su zapato brillantsimo puesto sobre la otra rodilla, representando una actitud atenta y serena, l aparentaba con su traje brillantsimo un estado tranquilo, escuch las explicaciones y la denuncia del comportamiento del gobierno, y como si diese un golpe salt de su asiento a ponerse en pie para declarar, con el ndice derecho en alto recriminando a la mesa y al pblico su protesta, y finaliz diciendo que el gobierno haba hecho lo que tena que hacer y lo volvera a hacer si fuese necesario.

Con el recuerdo levant la cabeza, baj el zapato que enfundaba el pie sobre la rodilla y sinti la misma urgencia de aquel momento ante los gritos de la gente protestndole, sealndole, movindose hacia l. Entonces, de repente, estando sentado sinti subrsele una bola de fuego desde el estmago a la trquea y salirle a la boca para empujar sus labios, y se lo trag en medio de mil sudores, se vio, iba corriendo con sus zapatos brillantsimos. Una zancada tras otra y otra, y temblores, y la luz del pasillo le parpadeaba en los ojos, que no llego!, otra zancada, 5 metros, sinti la misma tensin en los nervios, 10 metros, 15, 30, 100, el ascensor, el ascensor! qu lejos esta el ascensor! (corra delante de las dos mujeres tan deprisa como poda). Llegaron al ascensor y la puerta, por suerte para l, estaba abierta, se meti y dio al botn de cerrar una, dos, tres veces seguidas, una gota de sudor fri por la espalda, y por fin se cerr, baja empieza a bajar! bajaba y no quitaba el dedo tembloroso del botn no fuese que le hiciesen subir, y entones ... escuchaba los golpes en la puerta de arriba y remont otro escaln del miedo, miedo de que lo hiciesen parar y volver a subir, la garganta se le atoraba, se atragant y carraspe una y otra vez, oa las palabras fuertes de arriba y ora la voz del miedo por dentro de si mismo como por el hueco del ascensor. Entonces el ascensor se detuvo, pero era la planta baja de salida, por fin, la puerta automtica se abri, por fin, era slo para l, respiraba al salir? entonces se recost en el sof, respir profndamente, y mirando la foto de su amo saludando a la gusanera miamiense, se dijo: Que carrera tan larga, desde el amparo que le di a Israel, hasta conseguir que Trump me mande!

Pero que pas al abrirse el ascensor? El recepcionista del Ateneo madrileo cont que l mismo escuchaba los gritos de arriba, y cuando se abri la puerta del ascensor vio salir corriendo a un hombre vestido con un traje brillante, casi metlico, de pelo corto y cara picada, con el rostro desencajado, las manos a los lados, los ojos y la boca abiertas de angustia, como el del cuadro El Grito, de Munch, y las dos mujeres tras l llamndole Pedro! Pedro! Y parecan angustiadas porque les temblaban las voces una ms aguda que otra, por qu has hecho eso?! cmo puedes pensar as?!

La carrera poltica de Pedro desde el sionazismo al cumplimiento del encargo que le hizo Trump a su embajador y ste a un ministro del gobierno para que se lo ordenase, manifiesta sumisin a quienes no respetan el Derecho de los Pueblos, para colmo se salta la Ley de leyes espaola, no expone el caso en su Parlamento, y no quiere que la gente de la calle tenga ocasin de discutirlo y decidir, ya lo advirti en aquella ocasin en que el gobierno defendi a los asaltantes de la Flotilla en aguas internacionales: lo volvera a hacer! Su suerte es como la de las creencias, ha nacido en la presidencia del pas procediendo del miedo. Tus actos manifiestan el lado oculto, nos dicen a dnde nos quieres llevar, a qu nos quieres reducir, qu rgimen protofascista, esa base para construir una sociedad en la que se certifica el nulo valor de la justicia y la igualdad, esa es la cadena que ahora quieres echar a Venezuela bolivariana: si no te est amenazando a qu tienes miedo? a qu tiene miedo la aristocracia y la gran burguesa espaola. El miedo guarda la via, dice el refrn.

A tanta falsedad el pueblo espaol le responde en una encuesta: el 73,5 % de la poblacin se opone a semejante decisin promotora de la guerra, del inters del EEUU financiero militar industrial: Trump, bolton, Marco Rubio, Pen, han declarado que quieren es el petrleo de Venezuela para sus multinacionales. Y si en el Estado espaol el 73,5 % se muestra contrario al golpe de Estado y a la guerra, en el mundo el 83% de los gobiernos se ponen tambin de parte de Venezuela: los golpistas no son mayora , aunque su ejrcito interpuesto que se hacen llamar periodistas cumplan el encargo de llenarnos los odos, de hacernos desconfiar de quienes se defienden del imperialismo.

Ahora que las tropas de ocupacin sionista llegan a la frontera de Brasil con Venezuela y las de la dictadura imperial toman posiciones en la frontera de Colombia con Venezuela, Pedro Snchez ya puede decir que ha alcanzado su mxima altura, l se hace responsable de la parte que corresponde a un lacayo en la guerra, ir por delante de su seor para convercer al que le niega que deje al emperador incar las espuelas a su pueblo, para luego bloquear y robar ms fcilmente a otros.

Pedro Snchez no necesit ser elegido por los muchos, como deca el pensador Marsilio de Padua que deban elegir al ms capaz para los asuntos comunes, los asuntos que ataen a la comunidad, l, que se iba a dedicar a tareas de chantaje para la organizacin imperial y a la amenaza a todos los pueblos resistentes, como el Palestino en Gaza, era el recomendado porque tena pasado de fidelidad sionazi, y lo volvera a hacer!, haba declarado en pblico, alto y fuerte, contra la Flotilla por la Libertad de Gaza. No se le ocurrira jams reconocer el Estado de Palestina, condenar la violencia sionazi, su racismo, su burla de los Derechos Humanos, no se le ocurrira jams bloquear y pedir el boicot al ente israel, ni pedir la libertad de los prisioneros, ni condenar los asentamientos de los colonos, declarados por la IV Convencin de Ginebra como Crmenes de guerra.

Haba cumplido con aquel encargo de Trump, ese era su punto de llegada al emperador, entonces se sinti ms entero, el recuerdo de su carrera por el pasillo del Ateneo madrileo lo empezaba a borrar y respir profundamente, el sof del Palacio presidencial le pareci un trono a su medida, por el momento, su obediencia haba sido tan rpida que esperaba el botn que se consiguiese con la guerra, entonces, satisfecho levant los pies y los puso sobre la mesita de caf y ensay a decir con acento mexicano, recordando a su maestro espaol implicado en la guerra de iraq, estamos trabajando en ello.

En el mismo momento en que empez su carrera de lacayo, haca ya tiempo, el juicio de la Historia se haba puesto a tallar su nombre en el banquillo de los acusados.


El guion lo revel, la periodista argentina, Stella Calloni, con un documento del Comando del Sur (SouthCom) firmado por Kurt Tidd, ex comandante en jefe hasta noviembre de 2018, bajo el nombre de Masterstroke ( Golpe Maestro ) que detalla las acciones directas e indirectas para desestabilizar al pas y sumirlo en caos.

Entre los planes sugieren incrementar la inestabilidad interna a niveles crticos, intensificando la descapitalizacin del pas, la fuga de capital extranjero y el deterioro de la moneda nacional, contribuir a hacer ms crtica la situacin de la poblacin, causar vctimas y sealar como responsable al Gobierno de Venezuela.

Con la justificacin del humanitarismo el texto propone establecer una operacin militar bajo bandera internacional, patrocinada por la Conferencia de los Ejrcitos Latinoamericanos, bajo la proteccin de la OEA y la supervisin, en el contexto legal y meditico, del secretario general Luis Almagro. Acciones idnticas a las realizadas en Libia hace ocho aos con la OTAN y miembros de la Unin Europea.

Esto no es coincidencia y tampoco actos desconectados ya que con Bush, Obama y Trump los neoconservadores continan ejerciendo su influencia y poder en la Casa Blanca y las esferas miliares de los Estados Unidos; algo que debe preocupar a todos los latinoamericanos.

La situacin de Venezuela no se trata de la defensa de un rgimen poltico sino de la soberana, democracia y estabilidad de toda la regin y su futuro. Caso contrario seremos testigos de una Libia en Amrica Latina y el control triunfante del neo imperialismo norteamericano.   Informacin de prensa internacional.

John Bolton, Pence, Marcos Rubio, Trump, no hay que preguntarse si son o no psicpatas, ya hemos escuchado sus gritos de ultratumba recuerdan a los del seor Valdemar del cuento de Edgar A. Poe, Valdemar gritaba Dejdme morir en paz!, Trump, su tropa, su ltimo lacayo, gritan Quiero una guerra para mataros! Por delante va a la carrera su legin periodstica de muertos vivientes, 5 metros, 10 metros, 15, 30, 100 abriendoles el paso con sus falsificaciones.

La diferencia del lacayo, ser disminuido que manifiesta su miedo con su servicio lacayuno y su prestarse a la agresin, de qu tienes miedo, lacayo del imperio?, la diferencia con el pueblo de Bolivar, independiente y soberano, es que ste tiene una tarea heroica que cumplir, pues se ha hecho consciente de que su unidad es la fuerza que le dar la victoria, ha escuchado y sacado consecuencias de las palabras de Hugo Chvez:

Cuando la lucha es a muerte: el fiel resiste, el indeciso renuncia, el cobarde traiciona, el burgus se desespera, y el hroe combate.


* Ramn Pedregal Casanova es autor de los libros: Gaza 51 das, Palestina. Crnicas de vida y Resistencia, Dietario de Crisis, Belver Yin en la perspectiva de gnero y Jess Ferrero, y Siete Novelas de la Memoria Histrica. Posfacios. Presidente de la Asociacin Europea de Cooperacin Internacional y Estudios Sociales AMANE. Miembro de la Comisin Europea de Apoyo a los Prisioneros Palestinos.



Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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