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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-02-2019

Los mitos del capitalismo chileno (I)

ngela Surez y Pablo Torres
Ideas de Izquierda


Chile ha constituido, las ltimas dcadas, un cierto paradigma: milagro chileno, el jaguar de Amrica Latina, un smbolo de crecimiento econmico, estabilidad poltica y progreso social. Cules son las bases de este mito? Cules son las falacias de aquel relato?

Hacia mediados del siglo XIX, Karl Marx, sealaba en Miseria de la Filosofa, dedicado al debate con Pierre Joseph Proudhon-, que los economistas liberales tomaban como natural el rgimen social capitalista y sus instituciones basadas en la propiedad privada de los medios de produccin y desigualdad social producida por el antagonismo social de clases. Segn Marx, Para ellos no hay ms que dos tipos de instituciones, las artificiales y las naturales. Las instituciones del feudalismo son artificiales, y las de la burguesa son naturales.

Lo anterior no es muy distinto a la visin de los actuales apologistas del modelo, que defienden al capitalismo de las ltimas dcadas como lo natural, eterno e inmutable: el nico sistema social que atrae progresos para todos. Aqu, y en una prxima nota, debatimos sobre algunos de esos mitos.

El origen del mito

Desde 1990 al 2017, aos de transicin democrtica, Chile pas de una poblacin de 13 a 17 millones de habitantes. En ese lapso tuvo un crecimiento del PIB acumulado del 748%: de 33.000 millones de dlares de produccin de bienes y servicios anuales, a 280.000 millones de dlares. El PIB per cpita, pas de 4.500 a 23.500 dlares, actualmente el mayor de Amrica Latina. El viejo trauma de la inflacin qued atrs, y las crisis externas, como la asitica de 1998 o la del 2008, golpearon pero ninguna termin en catstrofe, como la mayora de las veces del siglo XX. La pobreza oficial se redujo de un 38,6% en 1990, al 14,4% el ao 2015 y emergi una nueva clase media, que la llaman pujante.

Estas cifras constituyen un cierto paradigma: la idea del milagro chileno, el jaguar de Amrica Latina. Smbolo de crecimiento econmico, estabilidad poltica y progreso social. Es una alternativa real para los neoliberales y receta actual para gobiernos como Bolsonaro o Macri. Tambin para los nuevos liberales, como Fundacin para el Progreso, que recuperando la tradicin vieja de Hayek y Von Misses de la escuela austraca, se proponen enfrentar al populismo de izquierda con una defensa incondicional -y de algn modo, apoyando todas formas de lucha de un supuesto libre mercado capitalista como nico sistema social donde el bienestar y progreso es creciente para toda la sociedad. Chile es un ejemplo de ese fetiche realizado, y amenazado en sus defensas.

La dictadura cvico-militar sent las bases de este desarrollo las ltimas tres dcadas, en las cuales se consolidaron a su vez sus bases, ampliando la modernizacin capitalista. Nadie puede negar que ha sido un cambio cualitativo en la estructura econmico-social chilena, en las relaciones de produccin del capital sobre el trabajo. Pero, detrs de esas cifras, est oculto el Chile real, de alguna forma desgarrado en contradicciones y antagonismos sociales crecientes, en los pilares del capitalismo chileno. No solo son las bases del crecimiento, sino que a la vez las de un creciente malestar social, de profundas aspiraciones sociales y democrticas de millones de jvenes y trabajadores, mujeres y pueblos oprimidos incapaces de ser satisfechas en los marcos del capitalismo chileno.

El milagro lleg tras la crisis y el shock

El plan econmico de los Chicago Boys haba sido esbozado previamente al Golpe del 11 de septiembre de 1973 como un programa econmico frente a la crisis econmica, quienes luego siendo ministros de la dictadura, lo aplicaran contra las masas trabajadoras. Conocido posteriormente como El Ladrillo y como plan de recuperacin econmica, desde el 78 vivi una especie de terapia de shock econmico: abrupta reduccin del gasto fiscal (liquidando servicios pblicos, reduciendo gasto en salud, educacin o vivienda, privatizando empresas), drstica disminucin de las importaciones para estabilizar la balanza de pagos, apertura comercial cuasi-absoluta y liberalizacin financiera, unido a una amplia privatizacin de empresas estatales (desde recursos estratgicos, industrias, hasta servicios esenciales, ms de 500 empresas entre las que estaban CTC, Endesa, Entel, CAP, LAN).

En el mbito social los principales cambios fueron: 1) el Plan Laboral que intent desarticular legalmente a los trabajadores y el movimiento sindical, a travs de un profundo cambio en las relaciones laborales a favor del capital, reflejado actualmente en el Cdigo del Trabajo, con sindicatos chicos y sin peso, negociaciones limitadas y ausencia de efectivo derecho a huelga; 2) la reforma de pensiones con la creacin de las AFP, que destruy el sistema de reparto y se bas en la capitalizacin individual, que tiene como principal objetivo entregar millonarios recursos al mercado de capitales y la bolsa; 3) la reforma en la salud, en que el sector privado es el principal beneficiario de los recursos estatales, bajo instituciones de salud previsional privadas (ISAPRE) para el fortalecimiento de clnicas y negocios, debilitando el pblico Fondo Nacional de Salud (FONASA); 4) la reforma educacional, donde comenz un proceso de privatizacin casi completa de la educacin regulada por la relacin entre oferentes y demandantes de servicios educativos, desmantelando progresivamente la educacin pblica.

La primera prueba de fuego de estas medidas fue la crisis econmica de 1982, la mayor que conozca el pas en las ltimas dcadas, que tuvo como consecuencia una catstrofe econmica brutal sobre las masas. El PIB disminuy un 14,3% slo el primer ao, el desempleo salt al 30%, la pobreza super el 45%. El rgimen devalu el peso en 18% contra las masas trabajadoras, mientras rescataba el sistema bancario privado estatizando las deudas con la intervencin, a la vez que abri otra ronda de venta de empresas estatales como Chilectra y la Compaa de Telfonos. El costo del rescate fue de 35% el PIB, a base de la deuda pblica externa, que ya en 1987 alcanz el 86% del PIB.

Es falso que el plan de shock neoliberal trajo mejores condiciones de vida para las masas. Desde el 78 al 89, las masas trabajadoras vivieron una dcada de penuria, crisis y degradacin de sus condiciones. El shock catastrfico fue el papel sucio que jug la dictadura (tras represin sistemtica) para sentar las bases del crecimiento noventista. Entre 1990-97, el crecimiento anual promedio fue de 7,7%, un PIB promedio indito de crecimiento en el pas. Pero no lleg de milagro, sino de una catstrofe. Ya entrando en 1998, no terminaban de recuperarse las condiciones pre-crisis y ya llegaban los golpes de la crisis asitica. El milagro para las masas trabajadoras, significaba ms una recuperacin que un nuevo salto.

Renta, apertura comercial y concentracin econmica

Durante la dcada de los 80, el plan de shock, implic una enorme apertura al capital extranjero, una privatizacin sin precedentes de los recursos estratgicos y empresas estatales, y un saqueo basado en el principal recurso estratgico del pas.

El cobre y la minera, que representan la quinta parte de la produccin total del pas, representan sin embargo casi la mitad de las exportaciones. Es clave, en el marco de una economa relativamente pequea en el escenario internacional, el rol que juegan las exportaciones y en particular el cobre. Chile es una economa basada centralmente en dos bases centrales en la acumulacin del capital: 1) la renta de la minera -no es la nica, pero s la principal-, y; 2) la alta tasa de explotacin de la fuerza de trabajo. Ambas condiciones son ampliamente favorables para el desarrollo del capital, extranjero y nacional.

Segn el estudio Nuevas Estimaciones de la Riqueza Regalada a las Grandes Empresas de la Minera Privada del Cobre: Chile 2005-2014, la renta econmica, slo de las 10 grandes empresas de la gran minera privada fue de 120.000 millones de dlares solo entre el 2005 y 2014. Esto, sobre los 10.000 millones de dlares de ganancia anuales, de las 10 principales mineras privadas. Entre ellas, predomina el capital extranjero: BHP Billiton o AngloAmerican, junto a otros grupos nacionales como el grupo Luksic con Antofagasta Minnerals. El 71% de la produccin est en manos privadas.

Slo la ganancia generada por la renta minera y la explotacin laboral, podra financiar la gratuidad universal de la educacin superior, resolver en un ao el problema del dficit habitacional y las listas de espera. Sin embargo, sin recursos que en su gran mayora se fugan al extranjero, y cuyos precios se imponen en la bolsa de metales de Londres en la puja entre las grandes compaas multinacionales. As est ocurriendo tambin con el recurso estratgico del litio. En el mar, los recursos estn en manos fundamentalmente de 7 familias. Los bosques, con casi 3 millones de hectreas en manos de los grupos Matte y Angellini, que controlan la industria de exportacin de la madera.

La apertura econmica de Chile, con 26 Tratados de Libre Comercio, est atado a las exportaciones a China, EEUU, Europa y Amrica Latina, fundamentalmente de: cobre y minerales; madera y celulosa; salmn, frutas y vino; y cuyo consumo de bienes de servicio son fundamentalmente importados, desde China, EEUU y Europa, y una total dependencia de la importacin de maquinaria frente al desarrollo tecnolgico. Un 25% del PIB se va en importaciones. A travs del DL 600 y la Inversin Extranjera Directa, prcticamente la inversin en su conjunto depende de capitales extranjeros, y un tercio de ella solamente va a la minera, y otro tercio en servicios financieros, es decir, en el desarrollo de las finanzas y los bancos (en este caso, el capital extranjero controla casi el 50% del sistema bancario, encabezado por el banco espaol Santander, que tiene una cuota del 20% del mercado financiero; los dems grupos nacionales los principales son BCI y Banco de Chile, en manos de Yarur y Luksic).

As, la IED se vuelve en uno de los mecanismos privilegiados del saqueo y la dependencia frente al capital extranjero. El caso de la minera, la celulosa y madera, el salmn, los vinos y la fruta, principales mercancas de exportacin del capitalismo chileno, no solo casi no hay libre competencia, sino que la concentracin capitalista en un puado de monopolios (u oligopolios) en las principales ramas de la economa depende fundamentalmente de la inversin extranjera de las grandes corporaciones imperialistas, quienes a su vez imponen los precios, y favorecen sus propias exportaciones. Aunque la balanza comercial no sea deficitaria, la dependencia extrema de una materia prima particular (el cobre) y la inversin extranjero, hace a Chile frgil de mayores golpes a la economa mundial.

El gran ejemplo chileno descansa fundamentalmente en este saqueo, junto a las condiciones favorables de explotacin y precariedad sobre las masas trabajadoras.

Salarios, pobreza y desigualdad

La segunda base de la acumulacin, la tasa de explotacin con el pago de la fuerza de trabajo por debajo de su valor, muestra las pauprrimas condiciones a la que estn expuestas millones de personas en el pas. Segn Fundacin Sol, en su informe Los verdaderos sueldos de Chile, el 50 % de los trabajadores chilenos gana menos de $380.000 y 7 de cada 10 trabajadores menos de $550.000 lquidos, y el 84,1 % de las mujeres que tienen un trabajo remunerado gana menos de $700.000 lquidos. El salario mnimo, de acuerdo a organismos internacionales como la OIT, es catalogado como mini salario mnimo. Mientras en las ltimas dos dcadas desde 1998, la productividad del trabajo creci cerca de un 90%, los salarios reales solo un 20% (es decir 70% de ganancia).

Las pensiones son miserables. El 50% de las y los jubilados recibe montos inferiores a los $170 mil. Los pensionados en Chile son mayoritariamente pobres, no por nada uno de los movimientos ms masivos y con alta popularidad fue el movimiento No + AFP que devel esta crtica situacin que afecta a por lo menos 3 millones de ancianos y ancianas.

Uno de los ltimos estudios de Fundacin Sol La pobreza del modelo chileno, la insuficiencia de los ingresos del trabajo y pensiones hace una medicin de la pobreza donde se considera exclusivamente los ingresos del mundo del trabajo (ingresos laborales y pensiones contributivas). La micro simulacin basada en CASEN 2017 confirma la hiptesis de que la pobreza en Chile al considerar los ingresos del mundo del trabajo supera con creces al indicador oficialmente divulgado. Para el caso de las mujeres, la pobreza pasa de un 9% a un 31,7% mientras que en los hombres, de un 8,2% a un 26,8%. En el total, la pobreza pasa de un 8,6% a un 29,4%, afirman desde la entidad.

En noviembre de 2017 la lnea de la pobreza por ingresos en Chile para un hogar promedio de cuatro personas estaba establecida en $417.348. Si consideramos slo a los asalariados del sector privado que trabajan jornada completa, el 50% gana menos de $402.355, esto quiere decir que ni siquiera podran sacar a su grupo familiar de la pobreza, concluyen en Fundacin Sol. Sumado a esto se registra que casi 1 milln de asalariados no tiene contrato de trabajo y el 80% percibe sueldos inferiores a $420.000. En Chile, los trabajadores y jubilados son pobres.

Consumo basado en una creciente deuda de las masas trabajadoras

El acceso al consumo ha sido mediante el endeudamiento de las masas trabajadoras y sectores populares. El monto total de deuda de los hogares llega al 71,1% del ingreso promedio de la clase trabajadora, unos 153.000 millones de dlares. De cada 10 pesos de ingreso de las familias, 7 pesos constituyen deuda. Solo en trminos de carga financiera, es decir, aquella porcin de ingresos que se destina al pago de intereses y amortizaciones llega al 25% de los ingresos. El crdito hipotecario (vivienda) alcanza casi el 38% de la deuda, los crditos de consumo el 18,2%, y las casas comerciales, compaas de seguros y cajas de compensacin el 15,5% del ingreso disponible. 14% del endeudamiento es con prestamistas no regulados, amigos o familiares (cuentas nacionales BC).

Segn los datos del XXI Informe de Deuda Personal Universidad San Sebastin- Equifax, en junio de 2018, se registraron 4,48 millones de deudores morosos. Segn el INE el 70 % de los hogares est endeudado. En el caso de los jvenes entre 18 y 29 aos la cifra de endeudamiento supera los 3 millones, alcanzando un 21%, centralmente por educacin.

El intento de destruccin de los sindicatos y del movimiento obrero

Para poder sostener el crecimiento de la tasa de rentabilidad mediante una mano de obra de salarios relativamente bajos y mayores tendencias a la precarizacin sindical, un aspecto fundamental en la poltica neoliberal impuesta en dictadura fue pulverizar la organizacin sindical a travs del Plan Laboral, posteriormente llamado Cdigo del Trabajo. Creado por Jos Piera, tuvo cuatro pilares claves. Cmo hacer que exista un derecho laboral sin que los sindicatos, sus negociaciones y huelgas tengan fuerza, o mejor: no existan realmente existiendo formalmente. Un primer punto fue establecer sindicatos y negociacin colectiva centrada en la empresa o establecimiento, y con grupos negociadores para conseguir un cierto paralelismo con los sindicatos. Esto, en el marco de excluir a enormes grupos de trabajadores de la negociacin colectivas, como las federaciones y confederaciones, los trabajadores pblicos, profesores y negando el derecho tambin a negociar a los sectores estratgicos determinados cada 2 aos arbitrariamente por el poder ejecutivo (segn el artculo 6 del DL 2.758 no podrn declarar la huelga los trabajadores de aquellas empresas que: a) atiendan servicios de utilidad pblica, o b) cuya paralizacin cause grave dao a la salud, al abastecimiento de la poblacin, a la economa del pas o a la seguridad nacional). Hoy en da, slo el 8% de los trabajadores tiene derecho a negociacin colectiva, y un 2% de la fuerza laboral tiene instrumentos colectivos de trabajo.

Un segundo aspecto fue el ataque a la huelga como herramienta de lucha. Para esto se impuso el concepto de huelga que no paraliza y el reemplazo en huelga que se utiliza hasta la actualidad, ahora no permitido aunque s aplicado de facto por las empresas, y con servicios mnimos establecidos para los sindicatos.

La despolitizacin sindical y libertad sindical (para formar grupos paralelos al sindicato) fue otro concepto que abord el Plan Laboral. As se demuestra en el considerando n7 del Decreto 2.756, el que plantea de forma explcita que es indispensable que la organizacin sindical sea autnoma y despolitizada, para que pueda dedicarse a sus finalidades propias, evitando que sea instrumentalizada por grupos o intereses extraos a la propia organizacin. Esto llev incluso a que hasta la actual sea prohibicin constitucional para dirigentes sindicales presentarse a elecciones populares sin renunciar a su cargo.

Esto lo hicieron, tras la represin brutal a sangre y fuego contra uno de los movimientos obreros ms avanzados de Amrica Latina en aquella poca, como fue el chileno, que vio nacer en 1972 las ocupaciones de empresas (llegaron a ser ms de 500 empresas ocupadas por sus trabajadores tras el golpe del 29 de junio de 1973, antes del golpe final del 11 de septiembre), y el plan buscaba impedir una nueva tendencia a la organizacin de los trabajadores, para luchar por sus derechos, para impedir un rol protagnico en sus luchas y demandas y en las luchas de clases de la sociedad. Para la acumulacin capitalista impuesta a la clase trabajadora, no solo estaba la entrega de la renta y los recursos estratgicos al gran capital, manteniendo la dependencia de la inversin extranjera, sino otorgar las mejores condiciones posibles a aquella inversin, en impuestos, regalas, pero sobretodo, condiciones laborales favorable a la rentabilidad capitalista.

Quines se benefician con el milagro?

No slo las grandes compaas multinacionales del cobre, cuya renta y ganancia es el principal saqueo del pas. Tambin son los grandes grupos econmicos nacionales, algunos de ellos de dcadas de riqueza y acumulacin, y otros tantos que hicieron su fortuna tras la dictadura militar, o los grupos creados con la apertura comercial de los TLC pos2000. Hay 3 familias: Angelini, Matte y Luksic, que controlan la mitad de los activos cotizados en la Bolsa de Valores de Santiago, y su patrimonio representaba (2011) el 12,5% del Producto Interno Bruto (PIB).

Segn el 8 Informe de la Riqueza Mundial de 2017, del banco de inversin suizo Credit Suisse, revela que en Chile, dentro de un total de 13 millones de habitantes adultos, existen unas 57.000 personas que tienen ms de un milln de dlares ($630 millones) o ms. 79.000 chilenos son parte del 1% ms rico del mundo, lo que es equivalente a la poblacin total de Papudo, Zapallar, Santo Domingo, Algarrobo y Concn juntas. Segn la Fundacin Sol, el 1% de los considerados ocupados, que son capitalistas (gerentes, directores de empresas y empresarios) o pequeo-burguesa alta (mdicos, abogados, ingenieros) tiene sueldos superiores a tres millones de pesos, que pueden alcanzar hasta los 30 millones de pesos mensuales. En el otro polo, el 70% de los trabajadores tiene salarios inferiores a $400.000, bajo la canasta bsica familiar, y ms de 1 milln de jubilados cobran pensiones de menos de $140.000.

Por algo, el 76% de la poblacin opina que el crecimiento ha favorecido exclusivamente a los ricos, y solo un 17% reconoce haberse beneficiado del crecimiento.

El milagro no llega a todos, y es ms bien un paraso y utopa para las ganancias capitalistas, que para las y los trabajadores. En una siguiente entrega profundizaremos en la privatizacin y entrega de los derechos esenciales bsicos y los derechos sociales que ha engendrado nuevos grupos capitalistas ganadores, as como en las condiciones de precariedad de la gran mayora, en el rgimen poltico que lo sostiene y en las trampas para su superacin.

http://ideasdeizquierda.laizquierdadiario.cl/2019/politica/los-mitos-del-capitalismo-chileno-i/



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