Portada :: Venezuela :: Asalto a Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-02-2019

Proyecto para fracasar

Rodolfo Bueno
Rebelin


La pregunta que va a calcinar la mente del Presidente Trump cuando no habite en la Casa Blanca ser semejante a : P or qu demonios me empecin en actuar contra mi intuicin y no dej que ella me condujera? Porque lo que est hacie n do en Venezuela va contra su discurso en la ONU de respetar el derecho de toda nacin a practicar sus propias costumbres, creencias y tradiciones. Estados Unidos no puede decir a otros cmo vivir, trabajar o adorar. A cambio, slo debamos pedir respeto para nuestra soberana, y demuestra que los gobernantes de EEUU acatan las rdenes de un poder oculto, cuyos designios se conoce, en ocasiones, luego de que se ejecutan los planes preconcebidos. Lo cierto es que Trump no est en el lugar y el momento adecuados, de igual manera hubiera actuado cualquier otro personaje que hubiera estado en su puesto, pues, de no hacerlo, hay precedentes funestos que asustan al ms valiente; adems, lo tienen turulato con eso del impeachment en su contra.

Lo que actualmente pasa en Venezuela estaba planificado desde hace mucho tiempo: Asesinaron a Chvez, sin que hasta ahora se sepa cmo; eliminaron en Latinoamrica a los gobernantes que eran de mayor peligro para sus intereses y los sustituyeron por testaferros claves (en Europa ya los haban situado en el poder despus de la Segunda Guerra Mundial); desmantelaron a las guerrillas de Colombia para apaciguarlas y controlarlas, algo a lo que nadie se opuso y en lo que todos colaboraron; con ayuda de organismos internacionales y de una quinta columna, que hace mucho tiempo trabaja para ellos, asfixiaron econmicamente a Venezuela; lavaron el cerebro de la opinin pblica mundial con el conocido mtodo de repetir la mentira, pues la gente se traga un bulo ms fcilmente mientras ms grueso es. Y ahora s, golpe de Estado al estilo del Maidn de Kiev: Manifestaciones callejeras, que no deben ser reprimidas por el gobierno; proclamacin de un presidente provisional que de inmediato es reconocido internacionalmente por los vasallos del imperio y todo el resto de la tramoya que se revela da a da.

Ni siquiera tuvieron que invertir dinero, slo debieron entregar al impostor los fondos que el Estado venezolano haba depositado en los bancos de EEUU, para ver si con ese dinero podran corromper al alto mando militar de las Fuerzas Armadas Bolivarianas; de no lograrlo, ah s, invasin a la patria del Libertador Bolvar por parte alguna coalicin internacional. Un plan casi perfecto que no les ha dado ni les va a dar los resultados apetecidos.

Por qu? En qu les falla? En lo que fallan los planes elaborados por gente que, aunque muy sesuda, desconoce la realidad. Como lo confesaba Robert McNamara, exsecretario de Defensa de EEUU: Yo nunca haba visitado Indochina y no comprenda nada de su historia, de su lengua, de su cultura, de sus valores. Era totalmente insensible a todo ello Mire, en un periodo de cinco aos lanzamos sobre esa minscula zona entre tres y cuatro veces el tonelaje empleado por los Aliados en todos los teatros blicos de la Segunda Guerra Mundial. Fue algo increble. Matamos a 3.200.000 vietnamitas, sin contar a los soldados de Vietnam del Sur. Dios mo! La mortandad y el tonelaje fueron disparatados. El problema es que tratbamos de llevar a cabo algo militarmente imposible, tratbamos de doblegar voluntades. No creo que se pueda quebrantar la voluntad bombardeando hasta bordear el genocidio.

Algo semejante se podra decir de Venezuela, que desconocen su historia, su lengua, su cultura, sus valores; que tratan de llevar a cabo algo que es imposible, doblegar la voluntad de su pueblo; creen que el dinero lo compra todo, tal vez esto se cumpla en la sociedad de ellos, donde incluso las bellas artes se miden con dinero, pero no en la patria de Bolvar y Miranda. S! , a Guaid lo pudieron comprar, pero no olviden que este tipo de gentuza es ms gringa que los gringos y no sienten un pice de amor por su pueblo, porque nunca han sentido hambre ni sed de justicia. La mentira engaa, y engaa mucho, pero a la larga la verdad se impone, y eso mismo pasar en Venezuela.

Si Trump, al ver que las cosas no salen como esperaba y que Guaid, pese a todo el apoyo que le brinda, no cuaja en la sociedad de Venezuela, porque su pueblo no come cuentos, se decide por una invasin, ah s, como se dice por ac, metera las cuatro. Es que Venezuela no es Granada, all las cosas van en serio, tan en serio que Trump no obtendra ni la milsima parte de los imaginarios triunfos que dizque en Siria ha cosechado en su lucha contra el terrorismo islmico. Ojal, caiga en cuenta de ello y no inicie una invasin, que nada bueno le traera. Antes de que se meta en Venezuela, a la que defiende un pueblo bien armado, debera pensar en esta parafraseada de algo que se escriba en pocas pretritas: Pues seor presidente Trump, mrelo bien por entero, que usted no es buen gobernador ni tampoco carnicero.

ltimamente, su pas sacado las castaas del fuego con manos ajenas, pero ahora es dudoso que en una aventura as le acolite Ivn Duque, presidente de Colombia, porque por aliado suyo que sea, sabe que est parado sobre un polvorn con la mecha a punto de ser prendida; tampoco le va a acolitar Jair Bolsonaro, pues los militares brasileos eluden meterse en camisa de once varas; de los ecuatorianos no cabe esperar nada, porque no tienen un pelo de tontos y de vivos, mucho, sino pregntele a su nuevo aliado, Lenin Moreno, que en esto de viveza criolla es bastante expedito; los dems gobiernos latinoamericanos, con el justificativo de hallarse lejos, solamente saludarn a la bandera; de Guaid y su gente la esperanza ya es perdida, y ellos tomarn las de Villadiego apenas suene el zafarrancho de combate, para contenerlos y que no se vayan adonde suean ir no va a servir ni siquiera el muro que usted, hasta ahora, no termina de levantar; de Europa no aguarde ayuda real, pues Macron est entretenido con los chalecos amarillos, Theresa May no sabe como salir parada del brexit y la Sra. Merkel est de usted tan hasta la coronilla, que slo suea con que le aplaste un tren. Esto, Presidente Trump, es lo que se llama la soledad del no poder.

Por algo, segn Ron Paul, ex miembro del Congreso estadounidense y prominente poltico de derecha, es irnico que quien durante sus dos primeros aos de gobierno se ha defendido de la acusacin de que Rusia lo puso en el poder, de la cual es su ttere, se entrometa ahora en las elecciones de Venezuela y se arrogue el derecho de nombrar a su mandatario, y se pregunta: Cmo reaccionaramos si los chinos y los rusos decidieran que el Presidente Trump no est defendiendo nuestra Constitucin y reconocieran a Nancy Pelosi como Presidente de Estados Unidos?

Si pese a todo lo dicho, el Presidente Trump toma una decisin as de tonta, a la que le empujan Pompeo y Bolton, manos visibles de este desbarajuste, lo nico que ganara sera su no reeleccin, porque su base firme, la que le ha llevado a Washington, no le apoyara por sentirse humillada por la derrota. As es que, an est a tiempo de recapacitar.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter