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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-02-2019

La verdadera "preocupacin" del imperialismo gringo por Venezuela

Homar Garcs
Rebelin


En el presente, Brasil y Colombia juegan, por razones geopolticas similares (seran una especie de sub imperialismos regionales) y, en una menor medida, por razones poltico-ideolgicas, un rol relevante en la estrategia prevista por Estados Unidos de una guerra por delegacin contra Venezuela. Para alcanzar este propsito, los falsos positivos (o noticias falsas) que se crearan en la frontera comn de estas naciones servirn de excusa apropiada para iniciar un conflicto armado al cual se unirn, posiblemente, -en una fuerza multinacional, avalada o no por la Organizacin de Estados Americanos- tropas latinoamericanas, instigadas y dirigidas por Washington. En sta no se descarta la posibilidad que participen tambin fuerzas pertenecientes a la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte, dada la predisposicin notoria de algunos regmenes europeos en hostilizar y pretender el derrocamiento de Nicols Maduro.

En este contexto, de concretarse tal cometido, la fuente del derecho internacional ya no estar sustentado en lo que dictamine la Organizacin de las Naciones Unidas, ni otra semejante, sino -como se vi en aos anteriores- en lo que convenga Estados Unidos. Ello supone una etapa de gran envergadura en los asuntos internos del resto de pases en nombre de la libertad y de la democracia.

Es bien conocido que la guerra es el negocio ms rentable del complejo industrial-militar que domina Estados Unidos. La guerra y el caos generados en contra de naciones y gobiernos hostiles a los intereses y la seguridad estadounidenses apuntalan, por tanto, una nueva concepcin, adecuacin y/o redefinicin imperialista. No es casual, en consecuencia, que el actual inquilino de la Casa Blanca exhiba impdicamente un comportamiento disparatado y al margen de todo respeto por el derecho internacional y por la autodeterminacin de los pueblos, decretando sanciones a diestra y siniestra, y profiriendo amenazas explcitas de agresin militar. Todo ello, conduciendo al planeta a un estado generalizado de guerra.

No se puede pasar por alto que, independientemente de la sumisin e incondicionalidad obtenidas de los regmenes que estaran dentro del crculo de su dominacin imperial, a la clase gobernante gringa le importa sobremanera asegurarse disuadir y extinguir todo movimiento poltico y social que represente (o pueda representar) potencialmente un obstculo inconveniente para el logro total de sus metas; especialmente si ste es inspirado por ideales de raigambre cultural, patritica y/o nacionalista. Como lo enunciara el General James T. Hill, jefe del Comando Sur, en 2004 ante el Congreso de su pas, estos movimientos y gobiernos son considerados populismos radicales. Una amenaza emergente, segn lo sentenci este centurin yanqui, enmarcada en lo que Estados Unidos concibe como su particular lucha antiterrorista; de una forma ms amplia y prolongada que la lucha anticomunista llevada a cabo en suelo latinoamericano tras el triunfo de la Revolucin Cubana. A fin de disipar dicha amenaza, el imperialismo gringo dispone de un ejrcito de medios de informacin y operadores polticos encargado de convencer a nuestros pueblos de lo desastroso que sera confiar en las acciones y gestos de buena voluntad de estos populismos radicales.

La poltica imperialista de Donald Trump no es un hecho circunstancial y nicamente enfocado en el caso de Venezuela. Desde la dcada de los 80 del siglo pasado hasta el presente, los sucesivos gobiernos estadounidenses fueron diseando y rediseando su doctrina expansionista, dndole solidez a lo que John O'Sullivan proclamaba en 1845 respecto a que la nacin americana ha recibido de la Providencia divina el destino manifiesto de apoderarse de todo el continente americano a fin de iniciar y desarrollar la libertad y la democracia. Luego, debe llevar la luz del progreso al resto del mundo y garantizar su liderazgo, dado que es la nica nacin libre de la Tierra. Dicha tendencia est marcada ahora por la necesidad de desnacionalizar las economas de nuestra Amrica en su beneficio (lo que ya se trat de hacer con la iniciativa del ALCA). Estados Unidos requiere de los mercados y de los recursos naturales estratgicos del continente, de modo que pueda asegurarse su recomposicin econmica en un mundo capitalista que tiende a orbitar cada da alrededor de la economa de China. Con la finalidad de concretar este asunto de vida o muerte para su economa interna, Estados Unidos debe entroncar a las burguesas locales al sistema capitalista global bajo su control directo. Ac radica la razn principal de la agresin yanqui contra el gobierno de Maduro. La alusin a la crisis humanitaria y a la defensa de los derechos democrticos nada ms sirven para ocultar la verdadera preocupacin del imperialismo gringo por Venezuela. -

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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