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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-02-2019

#WeToo
Lo contrario al feminismo es la ignorancia

Octavio Salazar
www.huffingtonpost.es

Primer captulo de '#WeToo. Brjula para jvenes feministas' (Planeta), el nuevo libro de Octavio Salazar.


Te consideras feminista? Por qu? Te han explicado alguna vez quines fueron Olimpia de Gouges o Mary Wollstonecraft? Te hablaron de Rousseau? En tu infancia, te regalaron de pequea un mueco y un set de belleza? Y un baln de ftbol? Podras citar el nombre de alguna filsofa, o cientfica o inventora? Sabes si tus abuelas o bisabuelas se dedicaron a alguna profesin, adems de, por supuesto, trabajar en sus casas? Podras poner algn ejemplo que demuestre que el lenguaje contina invisibilizando o denigrando a las mujeres? Cul es tu primer apellido, el de tu padre o el de tu madre?



Sin gnero de dudas

Debemos empezar este viaje dejando claro lo que significa ser hombre o ser mujer: es una construccin social y cultural. Es decir, ms all de las diferencias biolgicas que existen entre chicas y chicos, es la sociedad en la que vivimos la que, desde que nacemos, nos lanza mensajes que nos indican cmo debemos actuar en funcin de que nos pongan la etiqueta de hombre o mujer.

La filsofa Ana de Miguel cuenta muy bien cmo desde que nacemos nos marcan de manera diferenciada o, mejor dicho, marcan a las nias. No s si seguir siendo lo habitual, pero hasta hace muy poco tiempo cuando naca una nia se le haca un agujerito en las orejas para poder ponerle unos pendientes.

Con ese gesto tan simblico ya se os estaba diferenciando y se os estaba marcando lo que significa ser mujer en un doble sentido. De una parte, porque lo de llevar pendientes ha tenido que ver con una concepcin de lo que las mujeres se ponen en su cuerpo con tal de ser ms atractivas y vistosas.

De otra, porque a esas nias recin nacidas nadie les preguntaba su opinin, es decir, si queran o no tener agujeros. No sera mucho ms sensato, y respetuoso con la libertad de las mujeres, no taladrar sus orejas y que en un futuro las que quisieran, como hacen los chicos, se hicieran un agujero, o dos, o tres? Pues bien, ese detalle de los agujeros en las orejas nos pone de manifiesto de manera muy clara lo que es el gnero: el conjunto de factores sociales y culturales que condicionan nuestra identidad como sujetos y que acaban teniendo importantes consecuencias no solo en nosotros mismos, sino tambin en cmo nos relacionamos con hombres y mujeres.

El gnero no tiene nada que ver con la biologa. Desde el punto de vista meramente biolgico, nacemos hombres o mujeres, adems de un pequeo porcentaje de criaturas que nacen con una mezcla de rganos genitales masculinos y femeninos (son las personas intersexuales). Cuando hablamos de gnero nos referimos a cmo la cultura en la que vivimos entiende que debemos ser hombres o mujeres. El gnero es, pues, como una especie de marca, como esos sellos que a fuego les ponen a las piezas de ganado, que desde recin nacidas y nacidos condiciona nuestra manera de ser, de actuar o de vestir. Desde el momento en que nos visten de rosa o de azul, nos estn marcando con el gnero.

Una de las ms importantes filsofas feministas de la historia, Simone de Beauvoir, desarroll esta idea en su obra El segundo sexo (1949). En ella, la pensadora francesa parte de la idea de que quien nombra nuestra especie es el varn, que es el verdadero sujeto protagonista, el que representa la humanidad, mientras que la mujer siempre aparece como el otro.

Tal y como habis visto en tantas pelculas: el hombre de protagonista, ella de personaje accesorio (es su novia, su mujer, su amante, su compaera de trabajo). Beauvoir explica, adems, cmo la mujer no nace, sino que se hace. Es decir, que lo que significa ser mujer es una construccin social, poltica y cultural. De esta manera, Beauvoir ya estaba adelantando el concepto de gnero, el cual no se consolidara en los estudios feministas hasta la dcada de los setenta del siglo pasado.

Una antroploga llamada Gayle Rubin fue la primera en hablar del sistema sexo/ gnero para referirse al conjunto de factores polticos, sociales, econmicos, culturales que establecen una diferenciacin entre hombres y mujeres. En otra de las obras clsicas del feminismo, Poltica sexual (1970), Kate Millett dej claro que el patriarcado es un sistema de opresin basado en el gnero. Es decir, se trata de un sistema basado en tres pilares: una divisin del trabajo entre las tareas que se consideran masculinas y las que son femeninas; los estereotipos, que son los modelos de hombre y de mujer a los que tenemos que ajustarnos; y los discursos polticos, religiosos y cientficos que sirven para justificar la desigualdad del sistema.

Hoy da, los estudios de gnero se han ido convirtiendo en una lnea de trabajo cada vez ms relevante en el mbito de las ciencias sociales y las humanidades. Incluso en el mbito jurdico, que siempre ha sido tan machista, poco a poco empieza a aplicarse tambin esa perspectiva.

Eso s, no faltan opiniones que cuestionan que el gnero pueda ser una categora cientfica y se refieren a l como una ideologa, es decir, como si fuera una propuesta politizada o que tiene que ver con una determinada orientacin poltica. Nada ms lejos de la realidad: el gnero es una perspectiva que nos obliga a mirarnos y a mirar la realidad de acuerdo con las normas sociales que nos dictan lo que significa ser hombre y ser mujer. Es por tanto una perspectiva esencial para entendernos y para entender el mundo, y sobre todo para tener muy claro cmo y por qu las mujeres continan siendo la mitad discriminada del planeta.

Partiendo de esta evidencia, me atrevo a lanzarte una pregunta: te consideras una persona feminista? Y, muy especialmente los chicos, os atrevis a calificaros como tales? Espero que tu respuesta no sea del tipo yo no soy machista ni feminista, o bien yo estoy a favor de la igualdad, pero no soy feminista. Para ir despejando los prejuicios que estn detrs de esas afirmaciones, no hay herramienta ms til que aportar historia y conceptos con los que superar la ignorancia. Y no se me ocurre mejor manera de hacerlo que recuperando la memoria de las mujeres.

Las olvidadas

Hace tan solo unos meses, a travs de las redes sociales, recib una fantstica noticia. Al fin, despus de muchos aos reivindicndolo, se ha propuesto el cambio de nombre del colegio en el que yo estudi lo que sera el equivalente a la actual educacin primaria. Mi colegio de toda la vida tena el nombre de ngel Cruz Rueda, un seor que tuvo un papel muy destacado en la represin de maestros y maestras republicanas durante el franquismo.

El cambio de nombre de mi colegio se ha debido al cumplimiento de la conocida como Ley de Memoria Histrica, que obliga a que se cambien los nombres de calles, plazas o instituciones que siguen homenajeando a personajes franquistas. Algo que en cualquier pas que haya sufrido una dictadura es normal sera impensable que, por ejemplo, en Alemania se mantuviesen calles con nombres de cmplices de Hitler, pero que en el nuestro todava genera mucha polmica. Pero no es de este tema del que te quera hablar, sino justamente de la persona que han propuesto que nombre a partir de ahora mi colegio.

El Consejo Escolar ha decidido que mi antiguo colegio sea el primero que en mi pueblo lleve el nombre de una mujer y la elegida ha sido Carmen de Burgos. Me temo que todava muy poca gente sabe que Carmen de Burgos, nacida en Almera en 1867, fue una de las pioneras del periodismo en nuestro pas. Fue una de las primeras mujeres corresponsales de guerra y escribi numerosos textos en los que reivindic la igualdad de derechos de mujeres y hombres.

En la mayora de los casos tuvo que firmar sus trabajos con seudnimos, siendo el ms conocido el de Colombine, algo muy habitual en esos siglos en los que se entenda que las mujeres no podan desarrollar determinadas profesiones. Tambin escribi once novelas largas, varias cortas, cuentos y ensayos. Franco incluy su nombre en la lista de autores prohibidos junto a Zola, Voltaire o Rousseau. Sus libros desaparecieron de las bibliotecas y las libreras. Carmen de Burgos no es una excepcin.

El olvido tambin afecta a muchas mujeres espaolas que, a principios del siglo XX, y sobre todo en la II Repblica, empezaron a tener un protagonismo en la vida pblica. Escritoras, pintoras, pensadoras, polticas, que empezaron a dar un giro a lo que haba sido el tradicional papel de las mujeres en nuestro pas y que tras la guerra civil y durante la posterior dictadura vieron como sus conquistas se esfumaban y como ellas mismas eran olvidadas.

Muchas de ellas tuvieron que exiliarse, otras permanecieron en Espaa, pero prcticamente invisibles. El ao pasado se estren un documental, titulado Las Sinsombrero, en el que se rescataba a muchas de ellas. El ttulo procede del gesto que un da en el Madrid de los aos veinte tuvieron Federico Garca Lorca, Salvador Dal, Margarita Manso y Maruja Mallo, quienes paseando por la Puerta del Sol se quitaron el sombrero. Hay que tener en cuenta que entonces lo de llevar sombrero era una especie de norma social, por lo que al quitrselo lo que queran era poner de relieve la transgresin frente a los lmites que se ponan a las mentes y a la creatividad.

En ese momento de nuestra historia coincidieron mujeres tan brillantes como las pintoras Maruja Mallo, Rosario de Velasco o Margarita Manso, filsofas como Mara Zambrano, escritoras como Mara Teresa Len, Josefina de la Torre, Concha Mndez o Rosa Chacel. Puede que hayas escuchado hablar de Mara Teresa Len, pero no por sus propios mritos, sino porque comparti buena parte de su vida con el poeta Rafael Alberti.

Esto es algo que tambin ha sido muy habitual a lo largo de la historia, y que incluso se sigue repitiendo en la actualidad: determinadas mujeres con sus propias trayectorias profesionales se recuerdan o se valoran por los hombres con los que compartieron su vida, y no por ellas mismas. Es una prueba ms del machismo que ha dominado la cultura y la ciencia. De ah lo importante que es tener como modelos no solo a hombres importantes, sino tambin a mujeres que han contribuido con sus ideas, con su arte o con su trabajo al avance de la humanidad.

Este ejercicio de memoria es muy importante por dos razones: la primera, porque es justo que las mujeres sean reconocidas y valoradas por sus mritos y sus capacidades; y la segunda, porque es esencial que sobre todo las y los ms jvenes crezcis teniendo referencias de cmo mujeres y hombres son brillantes por igual en todos los mbitos. Solo de esta manera las chicas tendris un espejo en el que miraros cuando busquis ejemplos de mujeres que os devuelvan la imagen de lo que podis llegar a ser.

Es muy importante que desde nias veis como han existido y existen mujeres cientficas, escritoras, polticas, directoras de cine, empresarias. Porque esos referentes os permitirn tener el objetivo de tambin convertiros vosotras en cientficas, escritoras, polticas, directoras de cine o empresarias. Pero, adems, es muy importante tambin que los chicos seis conscientes de que el prestigio, el valor cientfico o cultural, lo relevante para una sociedad, no es solo masculino, o no est vinculado exclusivamente a lo que hacemos los hombres.


Fuente: https://www.huffingtonpost.es/octavio-salazar/lo-contrario-al-feminismo-es-la-ignorancia_a_23665735/?utm_hp_ref=es-homepage&ec_carp=9220350721019719749&ec_carp=9220350721019719749


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