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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-02-2019

El ajuste en marcha: veranito financiero, cada libre de la economa y espaldarazo del FMI

Esteban Mercatante
Ideas de Izquierda


Mientras la actividad econmica muestra una cada que no tiene piso, el equipo econmico volvi a jugar el juego que ms le gusta, que es crear condiciones para que los capitales especulativos se instalen por un rato en la economa. Con una ayudita de la Reserva Federal, mejora el panorama financiero del pas, pero sin salir de la zona de riesgo.

El ao 2019 arranc ms benvolo que 2018 para la deuda soberana argentina. La prima de riesgo de los bonos emitidos por el pas por sobre lo que pagan los bonos del Tesoro de EE. UU. (es decir el llamado riesgo pas), que en diciembre estaba en 840 puntos (una sobretasa de 8,4 % anual), cerr la ltima semana en 650 puntos. Esta baja de casi 25 % en un mes es la seal ms patente de un cambio, al menos hoy, en la disposicin de los operadores hacia los papeles de deuda argentina.

Es una seal que no lleg sola. Despus de haber sufrido fuerte en 2018, en lo que va de este ao tambin recuperan terreno las acciones de las empresas argentinas que cotizan en Wall Street, que remontaron hasta 25 % en el caso de Grupo Galicia y Banco Macro.

En las ltimas colocaciones de deuda a menos de un ao, ya sea en Letras del Tesoro (Letes), o en Letras de Capitalizacin (Lecap), Hacienda pudo renovar todos los vencimientos, afrontando tasas de inters sensiblemente menores que las de hace algunos meses (40 % anual en pesos y 4,5 % en dlares). Meses atrs lleg a pagar 60 % en pesos y 7 % en dlares.

El vicejefe de Gabinete evalu en la ltima semana que los mercados en general estn reaccionando muy bien a las medidas que se han tomado en materia de ordenamiento y el planteo del dficit cero para este ao para disminuir sustancialmente la vulnerabilidad de la economa argentina en materia de financiamiento, concluyendo entonces que el panorama ms despejado sera un indicador de xito y confianza.

Ser as? Qu cambi en pocas semanas para que los mercados aflojaran con el tratamiento inclemente hacia la deuda argentina, que se haba mantenido durante los ltimos meses de 2018 a pesar de que el BCRA haba mostrado desde octubre que mantena al dlar a raya (gracias a la magnitud de la devaluacin previa y la contraccin monetaria generada por una poltica que el vicepresidente de la entidad defini en su momento como brutalmente bsica)?

La Reserva Federal norteamericana abri un comps de espera

La mejora no es solo Argentina; todos los pases emergentes vienen atrayendo en lo que va de 2019 miles de millones de dlares que salen de las principales plazas financieras (especialmente de EE. UU.) para buscar mayores rendimientos.

Lo que determin el nuevo escenario fue el anuncio de Jerome Powell, el titular de la Reserva Federal (Fed) norteamericana, encargada de la poltica monetaria en ese pas, de que la entidad observar pacientemente antes de decidir nuevas subas de la tasa de inters. Los tres aumentos de tasa previstos para 2019 se redujeron a 2, y eso tambin est por verse. Esto ocurri despus de que 2018 concluyera con una serie de cadas considerables en la bolsa, siendo la ms pronunciada la ocurrida en Navidad (en medio de declaraciones de Trump de que podra ordenar el desplazamiento de Powell).

Recordemos que en 2018 la Fed subi en 4 ocasiones el precio del dinero en EE. UU., hasta el rango actual de entre el 2,25 % y 2,50 %. Este ajuste monetario se produjo a la par que entraban en vigor los recortes de impuestos aprobados en 2017 en EE. UU. que beneficiaban a las empresas y estimulaban el regreso a suelo norteamericano de capitales radicados en el exterior. El efecto que esto produjo fue que los activos estadounidenses generaron durante todo el ao pasado una fuerte atraccin de fondos, en detrimento de los pases emergentes, cuyos ttulos de deuda y acciones fueron severamente castigados. La Argentina estuvo entre los ms golpeados, como resultado de las vulnerabilidades generadas por el endeudamiento serial de Macri y la explosiva ingeniera de la bicicleta financiera armada por Federico Sturzenegger durante sus dos aos y medio al frente del BCRA.

Que la Fed haga un freno en sus aumentos de tasas, sumado al hecho de que se agot el efecto de la baja impositiva de 2018 como aspiradora de fondos, volvi a estimular los flujos de capitales hacia los pases emergentes. La baja del riesgo pas argentina es parte de una mejora general en los mercados de deuda soberana, y no acort la diferencia entre la prima que afronta el pas y la del resto de la regin (en Brasil, Uruguay, Colombia y Per el riesgo pas es de 235, 171, 184 y 108 puntos bsicos, respectivamente). Sigue siendo, por lo dems, ms de un 50 % mayor que el riesgo pas de hace un ao (400 puntos bsicos). Por eso, afirmar que los mercados reaccionan bien al programa econmico suena un poco exagerado.

El espejismo de la estabilizacin

La novedad ms reciente que le permite al gobierno sobreactuar la sensacin de normalidad pasa por la posibilidad de que el Banco Central compre dlares, lo que empez a hacer a comienzos de enero. Esto solo fue posible porque la cotizacin del dlar perfor el piso de la denominada zona de no intervencin. Recapitulemos: en el segundo acuerdo anunciado con el FMI en septiembre pasado se inclua el compromiso de que el peso tendra libre flotacin entre bandas. Es decir que si la cotizacin del dlar se ubica dentro de los lmites inferior y superior de la banda, el BCRA no realiza ninguna intervencin y la cotizacin la fijan las operaciones de mercado. Si la cotizacin superara la banda superior, puede vender una cierta cantidad de dlares diarios (el techo qued fijado en USD 150 millones); y si se ubicara por debajo de la inferior, el BCRA puede comprar dlares (hoy hasta USD 75 millones diarios y por un monto que no debe superar el 2 % del objetivo de base monetaria).

Como las bandas de la zona de no intervencin (que arrancaron en $ 34 y $ 44 y este lunes sern de $ 38,155 y $ 49,377) se pautaron con un aumento diario que acumula de 2 % mensual (durante el primer mes de implementacin el ritmo haba sido de 3 % y se ir ajustando segn las proyecciones de precios), bastaba que el dlar no subiera o cayera ligeramente para que terminara eventualmente por debajo de la banda de la zona de no intervencin.

Esto ocurri finalmente en enero. El tipo de cambio, que despus de haber alcanzado un mximo de $ 44 por dlar se estabiliz a fin de ao alrededor de $ 38, y arranc 2019 con un nuevo descenso que lo llev cerca de $ 37 a mitad de enero, perfor el piso inferior de la banda.

Pero para llegar a este resultado fue necesaria la aplicacin de una poltica monetaria salvaje: el congelamiento nominal de la base monetaria, lo que signific con la inflacin galopante una abrupta contraccin en trminos reales. Con Sandleris, el BCRA termin de dar de baja las Letras del Banco Central (Lebac) y absorbe pesos del sistema financiero a travs de las Letras de Liquidez (Leliq), ttulos que, a diferencia de las Lebac, solo pueden adquirir los bancos y tienen un plazo de 7 das. Para reducir la cantidad de dinero en circulacin el BCRA debi convalidar tasas de hasta 73 % (la entidad fija la cantidad de pesos que quiere tomar y son los bancos los que determinan la tasa). Hoy festejan que la tasa pagada es solo de 46,2 % en la primer semana de febrero.

Esto que significa? Que para estabilizar el dlar fue necesario secar la economa de pesos y recrear por va indirecta el estmulo de las tasas de inters para atraer capitales. Aunque las tasas locales van en descenso, ayudadas por la liquidez internacional, siguen alimentando unos rendimientos siderales. Si le creyramos al Relevamiento de Expectativas de Mercado que publica el BCRA recolectando las proyecciones de las consultoras (y que casi invariablemente err en sus pronsticos), la tasa que hoy pagan las Leliq le gana por casi 20 puntos porcentuales a la inflacin esperada para 2019 (29 %). Lo que paga el BCRA opera como parmetro para las tasas de todo el sistema financiero (empezando por la que pagan los bancos para captar depsitos a plazo) y explica el regreso de la bicicleta financiera. Por ahora, la poltica monetaria logr que la codicia le gane al miedo: segn el ltimo reporte del BCRA las colocaciones a plazo en pesos aumentaron 24 % en trminos reales en trminos anualizados. Esto aliment nuevamente el ingreso de dlares para hacer negocios de corto plazo en pesos, que pueden volver a dolarizarse rpidamente en los prximos meses. En menor escala, es lo que ocurri durante los dos primeros aos de gobierno de Macri y estall en abril.

Alguien dijo dficit cero?

El correlato de la absorcin de pesos y estmulo del ingreso de capitales es un nuevo incremento de los pasivos que el BCRA remunera con una tasa de inters. Que todava siguen muy por debajo de la magnitud que alcanzaron las Lebac en dlares antes de la corrida (USD 40 mil millones), pero crecen explosivamente. En 5 meses las Leliq multiplicaron por 4 su stock, que hoy alcanza los $ 850.000 millones (equivalentes a USD 22.000 millones). Es decir, un 60 % de la base monetaria.

El aumento acelerado se explica porque la tasa actual es todava un 70 % mayor que la que pagaba Sturzenegger un ao atrs por las Lebac. Por cada peso que capta el BCRA de los bancos, debe saldarlo una semana despus con el agregado de intereses. Para mantener el objetivo de base monetaria congelada (exceptuando de esto el crecimiento que tiene la misma por compra de dlares que es el nico aceptado), cada 7 das (el plazo en el que vencen las Leliq) debe absorber esta cantidad de pesos acrecentada. Esto significa que la capitalizacin de las Leliq (que crecen porque el BCRA renueva el monto absorbido la semana anterior ms los intereses producidos en ese plazo) es mucho ms veloz que la de las Lebac, cuyo plazo de emisin era mayormente de 5 semanas.

De esta forma, el crecimiento de las Leliq, que es el precio que paga el BCRA para sostener la imagen de estabilidad, repercute negativamente en su hoja de balance tanto como lo hacan las Lebac con Sturzenegger.

Este deterioro tiene un resultado palpable, que es el dficit en el que incurre el BCRA como resultado de emitir pasivos remunerados, por los que paga mucho ms de lo que le rinden sus activos. Es el llamado dficit cuasi fiscal, denominado as porque corresponde al BCRA y no al Tesoro. Con los intereses que hoy generan las Leliq, este dficit cuasi fiscal es del orden del 3 % del PBI. Es decir que si tomamos el sector pblico argentino de conjunto (Tesoro y BCRA), el llamado dficit cero que el gobierno proyecta en 2019 es doblemente mentiroso. Por empezar, porque el dficit financiero del Tesoro ser (si se cumple la meta primaria) de 3,2 % del PBI por pago de intereses a los acreedores. Pero adems, un dficit casi igual genera la poltica monetaria. Sumados, arrojan un dficit arriba del 6 %. Mientras no baje la tasa de inters de los niveles actuales, menores que los de meses atrs pero igual siderales, continuar este crecimiento explosivo de las Leliq.

Aunque el hecho de que las Leliq solo puedan ser adquiridas por los bancos las haga menos riesgosas que las Lebac, sera errneo pretender que este ritmo acelerado de los pasivos remunerados del BCRA no puede derivar en nuevas situaciones explosivas. Entre otras cosas, porque el sendero de baja de tasas por el que actualmente est apostando Sandleris (y que depende de las ofertas que realizan las entidades), est condicionado por lo que ocurra con los depsitos en pesos (que a la vez crecieron atrados por las altas tasas). Si se volviera a alimentar otra dolarizacin de las carteras (que numerosos analistas pronostican para mitad de ao o antes), el BCRA podra verse obligado a convalidar nuevamente tasas siderales para mantener el ritmo de absorcin monetaria, o en su defecto verse obligado a reevaluar los objetivos de contraccin de la base (liberando pesos que pueden alimentar todava ms la demanda de dlares). Por otro lado, en una nueva corrida podran verse ms comprometidos los bancos, que en 2018 no sufrieron el cimbronazo del descalabro cambiario.

Fro polar para la actividad econmica

La bonanza financiera no derrama hacia la economa real, que sigui mostrando en el ltimo mes de 2018 que no alcanza piso: esta semana se conoci que la industria arroj en diciembre un desplome de 14,7 % interanual y cay 5 % en todo 2018, mientras la construccin cay 20,5 %. En un ao se computan 172.234 trabajadores registrados menos como resultado de la recesin.

Aun los ms optimistas de los analistas proyectan para el primer trimestre que seguir en terreno negativo. Los ms pesimistas afirman que salvo para el agro, el turismo interno y algunos sectores ms, el deterioro podra continuar durante gran parte del ao.

El respiro financiero y el continuo hundimiento de la actividad estn ntimamente relacionados. La estabilizacin, el objetivo principal del programa que el gobierno acord con el FMI, se basa en una serie de medidas que atentan contra la actividad econmica. Veamos en detalle:

Los ya mencionados mecanismos monetarios que permitieron la calma cambiara secando la plaza de pesos y alimentando una suba de las tasas que restableci el carry trade, golpean el crdito, tanto para el consumo como para la produccin, y refuerzan as el parate de la economa. El BCRA informa en enero una contraccin del crdito del 3,7 % real desestacionalizada respecto de diciembre, que llega en un ao a 23 %, superando, segn la consultora LCG, las contracciones vistas en las recesiones de 2016 y 2014. LCG agrega que el crdito alcanz en 2018 los niveles ms bajos desde 2010: apenas 10,8 % del PIB.

Despus de un ao donde el poder de compra del salario cay en promedio 12 % o ms, sera ilusorio pensar que este ao tendr lugar una recuperacin. Los exigentes objetivos del programa econmico para equilibrar las cuentas externas, que requieren para ello una reduccin del gasto domstico, imponen por el contrario que el deterioro se perpete. El objetivo crtico perseguido por el plan es asegurar que el pas cuente con los dlares para sus pagos de deuda. La degradacin del poder de compra de los salarios juega un rol central para equilibrar las cuentas. Como sealan Ramiro Albrieu y Guillermo Rozenwurcel en un reciente artculo, el grueso del ajuste del gasto domstico tendr lugar a travs del consumo interno, por la simple razn de que este representa ms de dos tercios de la demanda agregada. Agregan que durante un perodo ms o menos prolongado la cada del consumo agregado ser no solo relativa sino absoluta. Concluyen que para esto se requiere que los salarios nominales y otros ingresos fijos (en particular jubilaciones) crezcan por debajo del ritmo de inflacin, de modo que su valor real se reduzca y limite el consumo de esos sectores. Los autores prevn que la reduccin del ratio Consumo/PIB acumulada ser superior a 13 % en 2018 y 2019.

Los tarifazos, que son parte del objetivo de reduccin de subsidios y normalizacin de las tarifas (objetivo que con la dolarizacin impulsada en todo el sistema energtico se volvi ms inalcanzable despus de la megadevaluacin) dieron un nuevo golpe al poder adquisitivo en el arranque del ao, con aumentos promedio de 30 % para el transporte, la electricidad y el gas.

El objetivo de dficit cero oblig al gobierno a pasar la tijera incluso por sectores considerados nodales para la poltica oficial, como es el caso de la obra pblica (que no pudo ser reemplazada por PPP) o los subsidios para estimular la produccin de Vaca Muerta, que est abriendo un conflicto de resultado imprevisible con las empresas del sector, en primer lugar con Techint que ya se tradujo en una ralentizacin de las inversiones y amenazas de despidos.

La nica contratendencia que se ver en los primeros meses del ao estar marcada por el resultado de la cosecha. La magnitud de la mejora quedar estadsticamente exagerada por la devastacin producida por la sequa en la campaa previa.

Los acreedores siguen sin comprar aunque el plan est hecho a su medida

La deuda pblica, que alcanzaba el 57 % del PBI en diciembre de 2017, haba llegado a 95 % en el tercer trimestre de 2018. El dficit de cuenta corriente (es decir, la carencia de dlares de la economa argentina como resultado de sus transacciones de comercio, servicios y rentas con el extranjero) tampoco muestra de acuerdo al ltimo dato disponible (tercer trimestre) una disminucin cualitativa a pesar de la megadevaluacin y el ajuste de la economa, ya que pas de un rojo de USD 8.200 millones en el tercer trimestre de 2017 a uno de USD 7.600 millones. Los fundamentals no muestran mejora significativa. Con el FMI se cambi una hipoteca de deuda privada por otra que habilita al FMI a intervenir la poltica econmica a cambio de sostener su asitencia financiera.

El prstamo del FMI, que le entreg USD 28.400 millones en 2018 y desembolsar otros USD 22.800 este ao para pagar deuda, reduce la exposicin con el sector privado. Aunque este podra ser un aliciente favorable para el regreso a los mercados, si no este ao al menos el prximo, tiene su contracara. El pas deber devolver el grueso del prstamo de USD 57.100 millones entre 2021 y 2023. Esto difcilmente opere como un aliciente para que haya mucho inters en adquirir nuevos bonos por parte de inversores privados, que saben que ante cualquier dificultad debern hacer cola para cobrar despus de que el organismo internacional reciba lo suyo. Por eso, aunque los funcionarios del gobierno repitan como Ibarra que hay confianza en los mercados, la perspectiva de una reestructuracin de la deuda privada en 2020 (junto con una renegociacin con el staff del Fondo para alargar los plazos de devolucin) ya aparece en la agenda de los inversores. Es el plan B de los principales tres fondos de inversin que acumulan el 34 % ttulos de Argentina, empezando por Templeton que, como declar su vicepresidente ejecutivo Michael Hasenstab semanas atrs, est long (sobrecomprado) con bonos de Argentina.

Un programa contra el nuevo saqueo en curso

As arranca 2019. Con un veranito que es solo financiero, dependiente de una bonanza internacional de alcance incierto y reforzado con medidas que patean para adelante los problemas de fondo, que no son otros que el desbalance externo producto del vaciamiento generado por la fuga de capitales y la gangrena de la deuda y los costos de la bicicleta financiera que se alimenta para cubrir la brecha, y lo hacen al precio de reforzar el hundimiento de la economa real. Son los xitos que pueden esperarse del programa acordado con el FMI. No sorprende que Lagarde haya otorgado a Dujovne y Sandleris una nueva felicitacin en Davos semanas atrs. Restar ver lo que dice la misin del organismo que desde este lunes desembarca en Buenos Aires.

Estos son los primeros saldos de un plan de guerra contra el pueblo trabajador comprometido entre Macri y el FMI, que este ao tendr un nuevo salto con la bsqueda del dficit cero, y ms an en 2020, donde apuestan al supervit, todo esto si nuevos cimbronazos provenientes de un cambio en el panorama mundial o las contradicciones del plan no lo llevan al descalabro antes. Y con l al gobierno de Macri, ms all del compromiso de toda la oposicin, incluido el kirchnerismo, y con la nica excepcin del Frente de Izquierda, de aportar a la gobernabilidad del ajuste. Contra este ataque, se impone para la clase trabajadora pelear por un programa para que la crisis la paguen los capitalistas, empezando por el no pago de la deuda, fraudulenta y usuaria, la ruptura con el FMI y el fin de las polticas de ajuste contra el pueblo trabajador, la nacionalizacin de la banca y el monopolio estatal del comercio exterior, expropiacin de los grandes terratenientes e impuestos a las grandes fortunas.

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/El-ajuste-en-marcha-veranito-financiero-caida-libre-de-la-economia-y-espaldarazo-del-FMI

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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