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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-02-2019

La plusultraderecha echada al monte

Rafael Silva
Rebelin


"Pablo Casado est regresando al Partido Popular a los tiempos de Alianza Popular. Roban porque Espaa es su cortijo, renen a la extrema derecha en una nueva CEDA, quieren a las mujeres en la cocina, fusilaran a Companys y dicen que maricones como Lorca estn bien desaparecidos"

(Juan Carlos Monedero)

Es una cuestin de honor, de recuperar valores que les ha querido extirpar la democracia. Quieren defender esa Espaa, cuya unin fabricaron Isabel y Fernando, y que hoy puede deshacerse como un azucarillo. En nombre de la patria tienen que acabar con esta panda de gobernantes de pacotilla que se permiten libertinajes y ultrajes y que pretenden vender la Patria a los independentistas e imponer el Estado democrtico por encima de los valores autnticos

(Rafael Almazn)

Ojal algn da la derecha espaola condene con tanta rotundidad y firmeza la rebelin ms evidente, la ms nefasta alta traicin de la historia reciente de Espaa: el golpe de Estado de 1936 contra la democracia republicana

(Ignacio Escolar)


No es la Espaa Viva, es la Espaa negra, esa que an aora el No-Do de tiempos pasados y oscuros. El discurso de Pablo Casado (as como los de Albert Rivera y Santiago Abascal) es un ejemplo de discurso agresivo, mentiroso, fuera de la realidad, insultante y compulsivo: Mediocre, incapaz, feln, ilegtimo, traidor, desleal son slo un pequeo extracto de las lindezas que le dedic al Presidente del Gobierno, Pedro Snchez, en uno de sus recientes discursos. Y la prensa del rgimen, por supuesto, acudiendo a su rescate: con un gran titular que slo deca Espaa, sobre la imagen de fondo de la manifestacin, sali la portada del diario ABC al da siguiente de la concentracin de Plaza Coln. O sea, que si salen un milln de catalanes a manifestarse en su tierra, resulta que son cuatro gatos exaltados y antidemocrticos, pero si salen 45.000 (o incluso 200.000, como valoraron los organizadores) espaoles a Plaza de Coln, est all toda Espaa. Su incongruencia est en su propia naturaleza. Pablo Casado ha llegado a afirmar que La agenda que estamos viendo en Catalua es la agenda de ETA. Parece cuando menos que se le escapa el ligero matiz de que ETA asesinaba, mientras los independentistas hacen poltica, aunque esa poltica no les guste, pero es que esa es la democracia. Todo su lenguaje es descalificador y despreciativo. Para ellos slo existe la derecha, los buenos espaoles, la gente normal, la gente de sentido comn, y todos los dems son podemitas, golpistas, radicales, traidores, populistas, chavistas

Una concentracin, la de Madrid, dicho sea de paso, convocada sobre falsos supuestos, pues no es verdad que Pedro Snchez sea un Presidente Okupa, tal como lo valoraban, ni que haya hecho cesiones a los independentistas, como se ley en el Manifiesto (y aunque las hubiera hecho, est en su derecho de negociar las mayoras suficientes para aprobar sus cuentas pblicas, como todos los ex Presidentes han hecho en su lugar cuando han gobernado). Y por su parte, Vox no se quedaba ajeno a los fulminantes ataques: Hay que echar a este gobierno traidor que est preso de los golpistas era el lenguaje que usaba en su cuenta de Twitter para convocar a la ciudadana. Es el lenguaje de la extrema derecha ms reaccionaria que siempre hemos tenido, disfrazada de demcrata de toda la vida. Por su parte, Pablo Casado afirmaba: Activaremos las medidas necesarias para frenar la alta traicin de Snchez a Espaa. Su rendicin al independentismo es la felona ms grave desde el 23F. Est deslegitimado para seguir en el Gobierno. O rectifica o movilizaremos a los espaoles para exigir elecciones inmediatas. Con cierta irona y en comparacin con lo que est ocurriendo en Venezuela, Antonio Maestre responda en Twitter lo siguiente: Pablo Casado declara a Pedro Snchez presidente ilegtimo. En breve le llama usurpador y el domingo se autoproclama presidente en la manifestacin.

Todo su lenguaje es descaradamente insultante, no es capaz de hilar una sola frase sin insultar, sin mofarse, sin descalificar. Observen la siguiente, refirindose a Pedro Snchez: Parece que este iluminado por escribir un libro, o por seguir viajando en el Falcon, o por estar en Davos hacindose fotos, considera que la oposicin legtima, que adems le sacamos 50 escaos, vamos a estar cruzados de brazos. Este Pablo Casado est haciendo bueno a Mariano Rajoy, quien tambin se despachaba a gusto en sus tiempos contra Jos Luis Rodrguez Zapatero. S, esta es la derecha, as es como acta, hasta este nivel de desquiciamiento colectivo llegan, y hasta ah llegan sus ansias de poder, y de recuperar el Gobierno, porque jams asumen que lo hayan perdido. Qu se va a esperar de ellos, si en el fondo son los herederos de aqullos que iniciaron su cruzada nacionalcatlica, que perseguan a los rojos, que violaban a las republicanas que eran las viudas de los maricones, o que crearon la Ley de Vagos y Maleantes? Esta derecha, hoy de nuevo echada al monte, es la misma que permaneca escondida, replegada y oculta, camuflada en el democrtico Partido Popular, ese partido que nunca conden el franquismo, porque en el fondo lo lleva en su ADN. Aoran todo aquello: aoran la feroz represin, los grises dando palos en las calles, y las torturas en la Direccin General de Seguridad. Y encima con todo el orgullo, pues segn ellos, ramos la reserva espiritual de Occidente. An albergan en sus mentes todos los tpicos de la poca, an se creen la pureza de nuestra superioridad imperial, y pretenden mantener la unidad de Espaa, de esa Espaa que fundaran los Reyes Catlicos, aunque sea a golpes de porra, y con condenas de crcel.

Esta superultraderecha echada al monte, sin disimulo, sin tapujos y sin complejos (como asegura Abascal), es la misma que defiende el Muera la inteligencia! de Milln-Astray, y es adalid de todo el retroceso cultural, social y democrtico que arrastra nuestro pas, por muy integrado que est en esta Europa del capital. Ellos y ellas, la derecha de siempre, slo abanderan la regresin poltica, la vuelta a tiempos pasados, la intolerancia y la represin. Pero como ya no se pueden presentar como franquistas, porque queda feo, se presentan como constitucionalistas, y dicen defender la democracia y la libertad, que es igual que dice Trump en Estados Unidos, y mira por dnde tiene intenciones de hacer regresar a Venezuela treinta aos atrs, cuando gobernaban en el pas latino los amigos de Felipe Gonzlez. Esos que tanto gritan por su patria, su nacin, sus espaoles, porque no tienen ms argumentos, son los mismos que siempre han estado detrs de los parasos fiscales, de la corrupcin, de las fugas de capitales, del saqueo de lo pblico, de los rescates bancarios, de las contrarreformas laborales, del desempleo, de la precariedad, de la pobreza, de la miseria, de la exclusin social, de las leyes mordaza, de la privatizacin de los derechos, de los desahucios, de los fondos buitre, de los suicidios, del machismo, de los privilegios de la Iglesia, de las guerras genocidas, del imperialismo norteamericanoesos son los patriotas de la derecha.

Y es que bajo ese lenguaje obsceno y falaz, pervertido y fantico, los Tres Tenores de la derecha (en expresin de David Torres) son los mismos tres que ven un Golpe de Estado en Catalua (donde una mayora social encarg a sus polticos una negociacin para defender la soberana del pueblo cataln frente al Estado Espaol), mientras entienden que un fantoche ridculo como Juan Guaid, marioneta del imperialismo yanki, tiene que ser reconocido democrticamente, porque ha de echarse abajo la dictadura de Nicols Maduro. Con su lgica aplastantemente visceral y rastrera, son capaces de dar la vuelta a la tortilla, y hacer ver democracia en los Golpes de Estado, y ataques a la democracia en el dilogo poltico. Quieren para Catalua un 155 indefinido, es decir, suspender la democracia hasta que ganen los suyos, porque al igual que en Venezuela, para la derecha no habr elecciones libres hasta que no ganen los suyos. Y as, mientras quieren echar abajo al Okupa de la Moncloa, defienden fervorosamente al verdadero okupa del Palacio de la Zarzuela, el Rey Felipe VI, que no ha sido votado por nadie. Ni siquiera quieren permitir que se abra una Comisin de Investigacin en el Congreso para investigar la corrupcin de su padre, el hoy Rey Emrito. Podramos poner miles de ejemplos por el estilo. Esta es la ralea de la derecha, echada al monte como nunca desde la muerte del dictador, envalentonada desde que Vox ha entrado en el Parlamento de Andaluca, porque ahora, los tres compiten a ver quin la tiene ms grande. Desgraciadamente, no estn solos, tienen a la Espaa de los balcones, que los defiende. Pero tambin tienen a personajes socialistas como Alfonso Guerra, Felipe Gonzlez, Juan Carlos Rodrguez Ibarra, Javier Lambn o Emiliano Garca-Page, que tambin podran haber ledo el Manifiesto del pasado domingo a las mil maravillas.

Blog del autor: http://rafaelsilva.over-blog.es

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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