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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-02-2019

Populismo de izquierdas o caudillismo amable?

Juan Carlos Monedero
Pblico.es


La hiptesis populista comparte un objetivo con cualquier formacin poltica: alcanzar el poder. Pero tiene un mtodo peculiar. El mtodo es trazar una lnea entre un ellos y un nosotros. All los malos, y nosotros, el buen pueblo, aqu. No hay que matizar mucho. Lo importante es trazar la lnea de separacin. El populismo slo funciona con enemigos. Cuanto ms sencillos sean esos enemigos, mejor. Como el populismo no tiene detrs ideologa, enemigo puede ser cualquiera: los banqueros, pero tambin los inmigrantes, los sindicatos, el Estado social, la izquierda, los ignorantes. Para el populismo es mejor que el enemigo sea la izquierda a que sean los banqueros. Porque les genera menos problemas y en ese viaje les van a ayudar los medios. Si odias a los poderosos te la pueden devolver, pero si odias a la izquierda, te terminas aliando con la derecha en ese objetivo.

La metodologa en el populismo se basa en una idea: hay unas pocas personas elegidas que son las nicas que pueden cambiar las cosas. Quienes defienden el populismo piensan, claro, que ellos forman parte de esas personas elegidas. Por eso les sobran los partidos y cualquier grupo democrtico que les pida cuentas. Ellos, los elegidos, deciden. Y que nadie les moleste. Los elegidos identifican a los elegidos, de manera que sus equipos siempre estn formados por los que han recibido la luz. Y los elegidos, como parte de la cofrada de los que saben, no pueden ser sustituidos por nadie elegidos por partidos o por la gente. Porque el conocimiento, la experticia, la experiencia, dicen, no se vota. Aunque los elegidos, no nacieran sabiendo y, con mucha probabilidad, fueran elegidos en sus primer cargo pblico por los partidos. Al final, los que saben toman decisiones sobre Venezuela, sobre urbanismo, sobre la libertad de expresin sin consultar a nadie.

Como el corazn del populismo es tener mando, deben allanar cualquier obstculo para llegar. No hay un plan de pas, sino de acceso al poder. Sobran los programas, las ideas y, por supuesto, los militantes. Slo necesitan soldados. Es mera tctica constantemente. Por eso el populismo fascina a todos los periodistas. A los inteligentes los primeros cinco minutos. Al resto les dura algo ms el encandilamiento. Si se quiere entender a los populistas hay que entender que lo que buscan por encima de cualquier otra cosa es colocarse en algn puesto de poder. Con eso dan por amortizado todo, en primer lugar el compromiso ideolgico. Esa antigualla. Por eso los populistas dan esos saltos mortales. Ayer podan estar con grupos anarquistas, trotskistas, con el 15M y hoy estar dispuestos a pactar con Ciudadanos, esos que gobiernan con VOX.

Los populistas dicen que necesitan significantes vacos. Hablar de nada. Defender solo marcos ganadores. A los significantes vacos, ellos, con su genio, luego los rellenan con lo que quieran. Pero no dicen la verdad. Tienen como blasn estar en posiciones de poder a cualquier precio y por eso, para ellos, siempre pesa ms gestionar lo existente que cambiar lo existente. Y por eso siempre son amables con lo que hay. No molestar al poder. En nombre de esa gestin de lo existente, la competencia virtuosa lleva a mirar siempre, invariablemente, a la derecha. En Madrid y en Espaa. Mirar al PSOE y luego a Ciudadanos. A esa unin de un PSOE derechizado y de un Ciudadanos que puede gobernar con VOX, el populismo de izquierdas les ofrece votos que antes estaban en el margen izquierdo del tablero. Cuntos? Me temo que pocos para la coalicin pero suficientes para golpear a la izquierda Para qu? Pues para mandar.

Hasta dnde est dispuesto ese viaje populista a ceder con tal de acceder al poder? Pues, como dira una lectura correcta de Laclau, hasta cualquier parte. El populismo, como una manera de hacer poltica, solo debe ser un momento de impugnacin, un momento de tumbar el viejo rgimen aprovechando la ventana de oportunidad destituyente. Pero, si no deja paso a un momento constituyente, a un momento donde mande el programa, se convierte en una excusa para sustituir a las lites por otras que dicen que son mejores que los partidos pero que, al final, terminan haciendo todo lo malo de los partidos pero sin ninguno de los controles. Entregar toda la confianza a personas que no responden ante nadie no parece muy sensato. Y el populismo termina siendo otro camino por donde se cuela la derecha en la poltica democrtica.

Fuente: http://blogs.publico.es/juan-carlos-monedero/2019/02/14/populismo-de-izquierdas-o-caudillismo-amable/



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