Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-02-2019

El antisionismo es un rechazo al racismo y al imperialismo, no slo una crtica a Israel

Eyad Kishawi/Max Ajl/Liliana Crdova-Kaczerginski
Mondoweiss.

Traduccin del ingls: Mara Landi.


Aplaudimos la reciente declaracin de Voz Juda por la Paz (Jewish Voice for Peace, JVP), Nuestra aproximacin al sionismo (Our approach to Zionism), por su "inequvoca oposicin al sionismo". Compartimos los valores y objetivos de justicia, igualdad y libertad que JVP esboz en su declaracin.

Sin embargo, queremos dejar constancia de algunas de nuestras preocupaciones con partes de la declaracin del JVP. Primero, la declaracin vincula su discusin sobre el sionismo con el dolor y el trauma colectivo de las y los judos. Segundo, da crdito a la idea de que el sionismo es una ideologa del siglo XIX que surgi de la vida juda, no una ideologa colonial desarrollada para expandir el imperialismo occidental en Palestina. JVP distingue en la ideologa sionista sus vertientes cultural, religiosa y poltica. Aunque se opone al sionismo poltico que llev al establecimiento del Estado sionista en Palestina, no dedica un esfuerzo significativo a abordar las otras dos vertientes, lo cual implica la aprobacin tcita de estas ltimas. Adems, la declaracin va ms all al redefinir al antisionismo como un trmino genrico que se refiere a la crtica a la poltica actual del Estado israel, y/o a la crtica moral, tica o religiosa a la idea de un Estado-nacin judo. Mientras que, desde la huelga general de 1936 y la gran revuelta palestina contra el mandato britnico, el antisionismo ha sido definido como el rechazo a las colonias exclusivamente judas, creadas en tierras palestinas mediante la expropiacin y la expulsin forzada de la poblacin palestina indgena con el fin de crear las condiciones econmicas y demogrficas para el establecimiento de un Estado-nacin colonial en Palestina. Era natural que las masacres, el genocidio y −finalmente− el apartheid se produjeran all donde el colonizador busc establecer su dominio sobre los colonizados.

Un rpido repaso histrico, como han hecho Ghassan Kanafani y otros, revela que el sionismo precedi al siglo XIX, y que siempre fue socio del colonialismo y el imperialismo occidentales. Despus de la ocupacin de Egipto, Napolen march con ms de 30.000 soldados hacia Jaffa y Acre. Un informe francs publicado despus del ataque militar de 1799 dice que Bonaparte quiere devolverle a los judos su Jerusaln. Estamos de acuerdo en que el sionismo ha establecido un Estado de apartheid. Pero vamos ms lejos para afirmar que la relacin de apartheid −la distincin colonial entre diferentes tipos de seres humanos− est en el meollo del sionismo. Las races coloniales de este movimiento racista no eran un secreto, ni se impusieron exgenamente. Como escribi el bigrafo de Herzl, l saba que ira ms all de lo que cualquier colonialista haba hecho hasta ahora en frica, y que temporalmente, alienara a la opinin civilizada mientras ellos −en palabras de Herzl en 1896− ocupaban la tierra. Para cuando se haya completado la remodelacin de la opinin mundial a nuestro favor, estaremos firmemente establecidos en nuestro pas, sin temer ms la afluencia de extranjeros, y recibiendo a nuestros visitantes con aristocrtica benevolencia, continu.

Por lo tanto, nosotras/os vemos la secuencia histrica de manera diferente. El sionismo no surgi simplemente como una de las muchas respuestas judas al antisemitismo, sino como parte integral del imperialismo europeo. Recibi el apoyo britnico precisamente porque creara un puesto de avanzada colonial en la encrucijada de Asia y frica y en las orillas del Mediterrneo −una masa de agua enclavada entre tres grandes continentes−. La idea fue siempre dar un acceso estratgico a la costa mediterrnea y negrselo a los palestinos −con excepcin del gueto de Gaza−, a la vez que expulsar a la poblacin palestina a la Jordania creada por los britnicos. Esta colonia atara perpetuamente ese puesto de avanzada, con dependencia existencial, al imperialismo. As, cualesquiera que fueran las intenciones subjetivas de los sionistas apolticos durante la era de la colonizacin y el asentamiento, estaban participando y contribuyendo a un proyecto colonial ms amplio. Por lo tanto, el rechazo a todas las formas de sionismo, no slo el poltico, es crucial para una verdadera solidaridad basada en la justicia, el antirracismo y el antiimperialismo.

Estamos de acuerdo en que el sionismo y la creacin de Israel ha llevado a una jerarqua racista entre las y los judos que viven en Palestina, y ha sido una herramienta recurrente para romper los lazos con las comunidades judas que viven en tierras rabes, desde Tnez a Egipto, desde Yemen a Irak. Vemos esto como una consecuencia orgnica del proyecto sionista de denigrar a todo el Oriente y las culturas y formas de vida que habitan en la regin. Uno de los mayores defensores del antisemitismo ha sido el movimiento sionista, que bombarde sinagogas en Irak y Tnez. Ms tarde, en la dcada de 1980, en medio de la guerra civil libanesa, en la que tanto Israel como Estados Unidos estaban directamente implicados, la Organizacin para la Liberacin de Palestina hizo guardia frente a las sinagogas libanesas en el barrio judo, que slo fueron destruidas ms tarde por las bombas de los sionistas, que atacaron estos edificios para asegurarse de que la poblacin juda no tuviera refugio en sus pases de origen ni fuera de Palestina. Y como Hannah Arendt describi en detalle, durante la Segunda Guerra Mundial los sionistas se aliaron con los dirigentes nazis y conspiraron contra los lderes de la resistencia juda en Varsovia, para garantizar la ruptura total de la continuidad juda en Europa y fuera de Palestina.

El antisionismo, entonces, es una poltica basada en el rechazo de las relaciones coloniales de opresin en Palestina; y por extensin rechaza la existencia continuada de un Estado judo europeo en Palestina. Es una postura que rechaza el derecho de los europeos a invadir y apoderarse de esas tierras y a establecer una jerarqua de pueblos dentro de ellas. El antisionismo no es simplemente una crtica a las polticas israeles actuales, o incluso a la idea de un Estado-nacin judo. Es el rechazo a un Estado racista, de asentamiento colonial e impuesto por el imperio.

El sionismo tampoco se limita a la desposesin y la ocupacin palestinas. El sionismo ha llevado a cabo mltiples y continuos ataques contra los Estados rabes circundantes y de otras partes, desde Egipto hasta Siria, pasando por el Lbano y Tnez, incluyendo ocupaciones de dcadas en la regin del Levante y extensos ataques contra el Lbano. Ha ayudado a asesinar a lderes rabes radicales, incluyendo al militante marxista marroqu Mehdi Ben Barka, a George Hawi y Mustafa Ali Zibri. Ha proporcionado armas y entrenamiento a regmenes derechistas, fascistas, anticomunistas, racistas y antisemitas, desde la Sudfrica del apartheid hasta las dictaduras del Cono Sur y Centroamrica en las dcadas de 1970 y 1980, pasando por las ventas masivas y continuas de armas al gobierno derechista de India (aliado de Estados Unidos), y hasta arrimndose al rgimen criptofascista de Bolsonaro en Brasil. Tambin se asoci con la junta militar para cometer un genocidio en Guatemala, que result en el asesinato de 200.000 personas, en su mayora indgenas mayas. Los sionistas ayudaron y entrenaron a la Fuerza Libanesa y a las Falanges, al Ejrcito Libans del Sur y a facciones de Al Qaeda; incluso coordinaron directamente con el Estado Islmico. En esto, Israel ha llevado a cabo una agenda a la que ha sido leal desde su fundacin: convertirse en la punta de lanza del imperio en todo el Tercer Mundo y contra las luchas sociales y de liberacin nacional. Consideramos que estos hechos son altamente relevantes para constituir una poltica antisionista, la cual histricamente ha sido inseparable de una posicin internacionalista y anticolonial ms amplia, que rechaza la injerencia imperial de Europa y Estados Unidos en los asuntos de los pases del Tercer Mundo.

Por supuesto, reconocemos y aplaudimos los esfuerzos del JVP para finalmente unirse a las filas del movimiento antisionista, despus de muchos aos de incoherencia que contribuyeron a fortalecer el proyecto colonial sionista bajo la mscara del sionismo liberal. Sin embargo, la claridad histrica e ideolgica es importante. El antisionismo es una poltica internacionalista, a la que nuestros/as propios/as predecesores/as, palestinos/as y judos/as, han hecho importantes contribuciones. Defendemos ese legado, y abrazamos calurosamente este importante paso de JVP al desarrollar un anlisis cada vez ms agudo del sionismo, como parte de una lucha compartida para librar a la regin de Israel y de todos los residuos reaccionarios del proyecto sionista. Por eso querramos llevar a nuestra aliada an ms lejos, para que JVP pueda entender el antisionismo como lo que es: una ideologa liberacionista enraizada en el antiimperialismo y el antirracismo. Esta visin del antisionismo slo tiene una conclusin lgica: el rechazo total a todas las formas de sionismo y el apoyo a la verdadera descolonizacin.

 

Eyad Kishawi, activista palestino y miembro de Al-Awda

Max Ajl, Tnez

Liliana Crdova-Kaczerginski, Madrid



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