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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-02-2019

Adiccin al trabajo: la paradoja de la autoexplotacin laboral

Jos Antonio Llosa
CTXT

Es necesario poner en cuestin el carcter voluntario de las relaciones laborales mantenidas en un contexto estructuralmente precarizado


Mercado laboral. LA BOCA DEL LOGO

La adiccin al trabajo, workaholism, representa uno de los conceptos clave en el estudio de las nuevas relaciones laborales. Uno de entre tantos riesgos psicosociales que se analizan vinculados al empleo, con cierta tendencia al sobrediagnstico. Con el sobrediagnstico de los entornos laborales se incurre en dos problemticas claras: la primera de ellas, la aparicin de eufemismos de especificidad progresiva para aquello que, en trminos generales, se resume en condiciones laborales malas o penosas. Este camino a la especificidad es tambin ideolgico, ya que tiende a centrar causa y solucin sobre empleados y empleadas, y no tanto en las condiciones de los entornos laborales. Por ejemplo, la intervencin en burnout (sndrome de estar quemado en el trabajo) prioriza el entrenamiento en tcnicas de gestin de relaciones personales entre la plantilla, frente a un anlisis integral y transformador de las organizaciones que lo fomentan. Incluso todava resulta una rareza mayor analizar el burnout , as como cualquier otro sndrome de lo laboral, desde una ptica situada en la estructura de las relaciones laborales neocapitalistas, que, como en todos los momentos del capitalismo, se basan en un necesario y complejo conflicto de intereses cruzados, por ms que atravesemos una tendencia negacionista tambin sobre este particular. Este proceso que somos capaces de esbozar de manera gruesa en un par de lneas es lo que la psicologa crtica llama psicologizacin de las relaciones laborales: tomar como individuales conflictos que son colectivos, y hacerlo enterrndolos en una nueva terminologa de inspiracin psicologicista.

CONVERTIR EL CONFLICTO LABORAL COLECTIVO Y SOLIDARIO EN UN PROBLEMA NTIMO, INDIVIDUAL Y VERGONZANTE, CONFIGURA UNA PIRUETA QUE OBLIGA A LA PREGUNTA OBVIA: QUIN SALE BENEFICIADO CON TODO ESTO?

La segunda problemtica que trae consigo el sobrediagnstico de las relaciones laborales resulta ms general, y radica en el hecho de que diagnosticar las relaciones laborales en trminos clnicos se antoja errneo, adems de perverso. De aproximar las relaciones laborales a la terminologa clnica de las ciencias psicolgicas se deduce que existe una patologa sobre la que intervenir. De nuevo, de origen individual. Sin embargo, el mundo laboral resulta, en trminos cientficos, un entorno experimental de comportamiento grupal. La fascinacin que muchos investigadores a lo largo de la historia hemos desarrollado por el anlisis de las relaciones laborales responde a enfrentarnos a relaciones sociales de pauta contractual, con lo que las variables a analizar se controlan fcilmente. Como es lgico, la ptica del anlisis social se encuentra necesariamente en el conflicto. La friccin entre elementos. El nimo esterilizante del diagnstico clnico tiene el objetivo irrealizable de amputar la friccin de las relaciones laborales, y a pesar de ello ha logrado crear una ilusin de relaciones laborales carentes de conflictividad.

El esperpento es maysculo, y da en consecuencia un mundo laboral cnico, en el que, entre discursos motivacionales y de crecimiento personal, se niega a la mayor la conflictividad inherente de una realidad laboral extremadamente precarizada. El diagnstico clnico incluye un segundo elemento en la ecuacin: el pudor. Algo que los psiclogos conocemos bien, porque todava hoy, si casualmente dos conocidos se cruzan en la sala de espera de una consulta psicolgica, el momento suele ser bastante incmodo. Convertir el conflicto laboral colectivo y solidario en un problema ntimo, individual y vergonzante, configura una pirueta que obliga a la pregunta obvia: quin sale beneficiado con todo esto?

Con ello no aludimos a una situacin ni mucho menos nueva. Este asunto lleva dcadas obsesionando a la mitad de la literatura cientfica del campo, mientras que la otra mitad ha empleado ese mismo tiempo alimentndola. Sin embargo, de entre la sucesin de sndromes ms o menos conocidos, el de la adiccin al trabajo ( workaholism ) esconde algunas particularidades definitorias de nuestro momento.

La adiccin al trabajo se comprende como una de las situaciones ms frecuentes en las relaciones laborales en la actualidad. Es definida por primera vez por Oates en los aos 70, en un libro titulado Confesiones de un workahlico , como una compulsin incesante a trabajar. Sin embargo, no se tard en deducir que el anlisis desde la compulsin resultaba errneo, ya que en los casos estudiados tena ms peso la actitud desarrollada sobre el empleo que el nmero de horas que una persona dedicaba a su puesto. As, aunque ni en trminos clnicos ni bajo la concepcin coloquial diramos que se trata de una adiccin en forma alguna, su denominacin no parece azarosa: al vincular este proceso al concepto de adiccin se imagina como ntimamente personal. Adems, existe de manera generalizada e injusta una tendencia despectiva a responsabilizar de su situacin a cualquier persona que, por ejemplo, experimenta adiccin a alguna sustancia. La persona adicta al trabajo, bajo esta lgica, lo sera tambin por su cuenta y riesgo.

La paradoja se encuentra en el hecho de que en muchos contextos laborales la denominada adiccin al trabajo suma como valor al alza. Da igual que los encargados de analizar este fenmeno evidencien la improductividad vinculada al presentismo; en Espaa, por ejemplo, es histricamente valorado. El presentismo, aparentemente, encaja como un guante con los valores genricos del new management : compromiso, arrojo, proactividad... aunque realmente tenga poco o nada que ver con ellos.

CUANDO UN GRUPO SOCIAL SOMETIDO PERMANECE APARENTEMENTE ALETARGADO, NO QUIERE DECIR QUE EST CONFORME CON SU SITUACIN, SINO QUE HACE UN BALANCE DE OPORTUNIDAD, EN EL QUE VALORA QU POSIBILIDAD DE XITO TIENE UNA CONFRONTACIN DIRECTA CON EL PROBLEMA

Una ptica alternativa al anlisis de la adiccin al trabajo la podemos encontrar en el anlisis del comportamiento de grupos en la organizacin, primero, y una perspectiva ms estructural, despus. Las sobrehoras en la jornada suelen desencadenarse por algo tan corriente como que la persona disfrute de su trabajo. El hecho de no coartar esa circunstancia desencadenar rpidamente que una oficina al completo est desarrollando sobrehoras de manera sistemtica. Los equipos de trabajo, precarizados o no, se encuentran en un entorno social de inestabilidad, y una cultura de supremaca del empleo que no del trabajo, donde la competitividad, compromiso e identificacin con tu entorno laboral son exigencia sine qua non para la correcta integracin; de hecho, no encajar con los valores de una organizacin puede convertirse en un problema agudo en el contexto neolaboral. As, la combinacin de variables como presin de grupo, la incertidumbre respecto a un contexto laboral pobre en oportunidades, que impele a aferrarse al puesto como a un clavo ardiente, junto a una cultura del trabajo vocacional, se convierte en un caldo de cultivo para someterse a jornadas de trabajo maratonianas.

Existe, no obstante, una tendencia a presuponer que estas jornadas maratonianas son voluntarias, y ah es donde est la trampa. Si la adiccin al trabajo se denominase como autoexplotacin o explotacin indirecta lograramos mayor precisin. El antroplogo James Scott ha pasado dcadas estudiando la sutileza de las protestas: cuando un grupo social sometido permanece aparentemente aletargado, no quiere decir que est conforme con su situacin, sino que hace un balance de oportunidad, en el que valora qu posibilidad de xito tiene una confrontacin directa con el problema. Ese estado de sometimiento consciente representa un punto de anlisis explicativo de muchas de las situaciones de precariedad actuales, con las que, efectivamente, las personas transigimos por puro instinto de supervivencia. Ni mucho menos habra que hablar de voluntariedad. La adiccin al trabajo, as, no debe explicarse como un sndrome, sino como un sntoma ms de una precariedad laboral disciplinante.

 

Jos Antonio Llosa es psiclogo e integrante del Grupo de Investigacin Workforall (Universidad de Oviedo).

Fuente: https://ctxt.es/es/20190213/Politica/24240/Jose-Antonio-Llosa-Workforall-economia-empleo-psicologia-explotacion-laboral.htm



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