Portada :: Feminismos :: Machismos-Neomachismos
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-02-2019

Feminismo & Machismo neoliberal (neomachismo)
La apropiacin patriarcal del discurso feminista

Paula Fraga Arias
TribunaFeminista

No, el feminismo no es lo que cualquier persona crea que es.


El feminismo, como toda teora poltica, tiene un ncleo central de ideas, un ideario mnimo inquebrantable que si no se respeta no es feminismo. Sin embargo, en los aos del postmodernismo neoliberal (fjense que interseccin ms nefasta) es habitual escuchar que el feminismo es cualquier cosa as llamada por cualquiera, obviando, por supuesto, los tres siglos de historia y genealoga feministas. Quiz tenga algo que ver aquella clebre frase de Margaret Thatcher y que se ha asentado como dogma en el imaginario colectivo: No existe la sociedad, sino mujeres y hombres individuales.

Por supuesto, esta idea se ha introducido en el feminismo porque la lite neoliberal es consciente de nuestra capacidad transformadora. Hoy, todo es feminismo, cualquier cosa que haga una mujer es feminista, Inditex es feminista haciendo camisetas con nuestros lemas, Ana Botn, con buena parte de la riqueza de todo un pas, es feminista porque ella lo dice Desde luego, es una estrategia inteligente y muy efectiva, la de invalidar una teora vacindola de contenido. Y me explico con ms ejemplos.

El partido poltico Ciudadanos ha presentado una propuesta de ley en el Parlamento para regular los vientres de alquiler, una prctica prohibida en Espaa. Los nicos beneficiarios de esta legalizacin seran las empresas intermediarias que explotan reproductivamente a mujeres, que no ven otra alternativa de subsistencia que embarazarse para otros y vender a su beb. Pues bien, a estas empresas no se les ocurri otra cosa que hacer una campaa a favor de su negocio, empapelando Madrid con carteles con la proclama utilizada para conseguir el derecho al aborto, esto es, nosotras parimos, nosotras decidimos. Seores de traje y corbata, pero nosotras parimos, nosotras decidimos. El derecho al aborto nos concedi autonoma y libre decisin sobre nuestros cuerpos.

Los vientres de alquiler ceden esta autonoma, en su inmensa mayora de mujeres empobrecidas, a quienes la compran. Esto es, pues, apropiacin mezquina del discurso feminista y un nuevo disfraz del patriarcado, que sabedor de que no atendemos a rdenes directas y que identificamos al instante las viejas tcticas, opta por una nueva: ocultar la opresin sexual bajo mitos elaborados a tal efecto, como por ejemplo el de la libre eleccin. De hecho, he aqu, la idea nuclear del neoliberalismo: somos individuos y tenemos libre eleccin. Ni atisbo de anlisis de los condicionamientos de nuestras decisiones. Bajo este falso pretexto se valida cualquier cosa que nos dae porque, supuestamente, la escogemos. Pretenden cambiar la naturaleza de las cosas y las condiciones materiales de la existencia, mediante la repeticin de mantras falsos que se pueden resumir en llamarle a la explotacin, trabajo libremente elegido.

No se puede defender a la vez y desde un mismo lugar, la autonoma sobre nuestros cuerpos y, que nuestros cuerpos y vidas se pongan al servicio sexual o reproductivo de quienes puedan pagarlo. O acaso luchamos por la libertad para esclavizarnos? Que el feminismo quepa una idea y su contraria responde al intento de despolitizacin del movimiento y de invalidacin de la teora. Y en este sentido, la ofensiva ms grave que actualmente estamos viviendo es la infiltracin del lobby proxeneta en el movimiento feminista.

Representantes del sindicato OTRAS, el que pretende ser el sindicato de trabajadoras sexuales en nuestro pas, acuden a nuestras asambleas para que en los manifiestos del 8M aparezca el trabajo sexual. Primero, intentaron sindicarse y la Justicia, obviamente, no les dio la razn pues para constituir un sindicato, es necesario que exista una patronal frente a la que defender los intereses de las trabajadoras y, en este caso, la patronal la conformaran los proxenetas. Permitir la constitucin de este sindicato implicara el reconocimiento del proxenetismo y por ende, de la explotacin sexual como trabajo, como opcin vlida al ser legitimada por el propio ordenamiento jurdico. En donde este tipo de sindicatos han prosperado, se ha regulado la prostitucin. Son, pues, los pasos previos a la legalizacin y una de las lneas estratgicas del lobby proxeneta.

No se rinden y ante el fracaso de esta tentativa, tratan de infiltrarse en nuestro movimiento. El nico inters que tienen en el feminismo es instrumental, pues si lograsen que en los distintos manifiestos se reconozca la prostitucin como trabajo, sera un estupendo aval y una forma de presionar al Gobierno de turno para legalizar esta violencia. El movimiento feminista nos apoya diran. Pues no, no es as. No estn perdiendo sus vidas millones de mujeres y nias en la prostitucin, para que desde el feminismo validemos estos posicionamientos que lo amparan y promueven. Ocupan nuestros espacios y revientan nuestras asambleas. Pretenden hacer creer que estamos viviendo una escisin o una ruptura en el movimiento feminista, cuando, en realidad, se trata de una infiltracin del lobby proxeneta en nuestras filas, un embiste al que, con todas nuestras fuerzas, tenemos que resistir.

Es una lucha por no dejar integrase en el movimiento a quienes lo dinamitara por sus propios intereses. El feminismo es abolicionista desde su nacimiento. El abolicionismo est en el corazn del feminismo[i]. Somos y seremos leales a nuestra genealoga y por eso ms que nunca, tenemos que trabajar por preservarla y caminar en el mismo sentido. La prostitucin seguir siendo combatida por las feministas y tratada como lo que es, una violacin de los derechos humanos.Como afirma Taina Bien-Aim, si ests de acuerdo en que las mujeres y nias ms marginales y vulnerables del planeta tengan que subordinarse al deseo masculino, ser cosificadas y puestas a disposicin del comercio sexual, entonces ests creando unapartheidde gnero.

Otra forma de invalidar al movimiento es pedir, siendo ms o menos conscientes, la adaptacin al sistema. Y esto es justamente, lo que creo que pasa con la tibieza de reivindicar la reapropiacin del insulto. Que cada una individualmente haga lo que convenga, faltara ms, pero me vais a permitir que dude de la eficiencia de denominarnos putas feministas como forma de lucha colectiva. En la Marcha de la Putas de Boston, Jaclyn Friedman pronunci ante no pocas mujeres las siguientes palabras: Si alguna vez os han llamado putas, levantaos y decid conmigo: Soy una puta! Soy una puta!. De verdad alguien cree que esto molesta mnimamente a la lite neoliberal y patriarcal? Es esta la forma de luchar contra la violencia hacia las mujeres? De qu manera ayuda esto a las mujeres prostituidas? El feminismo no reivindica el trabajo sexual, sino que pugna por abolir la prostitucin porque condena a las mujeres y nias a un dolor fsico y emocional perpetuos. El feminismo no se reapropia de lo que nos hace dao, sino que trata de demoler las instituciones patriarcales y sus instrumentos de sometimiento.

Si alguna vez os han llamado putas, levantaos y decid conmigo: Soy una puta! Soy una puta!. De verdad alguien cree que esto molesta mnimamente a la lite neoliberal y patriarcal? Es esta la forma de luchar contra la violencia hacia las mujeres? De qu manera ayuda esto a las mujeres prostituidas? El feminismo no reivindica el trabajo sexual,

Especialmente revelador es lo que lleva pasando aos en una parte de la academia y que, en muchos pases, ya ha desplegado trascendencia prctica. Me refiero a aceptar como feministas, ideas que nos invitan a negar o arriesgar el sujeto poltico del feminismo, esto es, el sujeto poltico mujer. Desde luego, poner en duda el propio sujeto de la teora feminista es una propuesta acertadsima si lo que tratan de hacer es desmantelarla. Me gustara ver a los tericos/as queer, que son quienes haces estas propuestas, exigiendo de la misma manera tan resuelta, que arriesgue su sujeto poltico al movimiento obrero o al movimiento antirracista. Como explica Ana de Miguel en su libro Neoliberalismo sexual, afirmaciones como que las mujeres no pueden ser sujeto del feminismo contribuyen sospechosamente a relativizar la posicin estructural de no poder de las mujeres en el mundo. A relativizar la fuerza terica y estratgica de las demandas de un colectivo que, desdichadamente, comparte una historia de opresin con significativos puntos comunes. Otro de los postulados clave de la teora queer es su conceptualizacin del gnero.

El feminismo, desde Simone de Beauvoir, que explic la significacin del gnero, si bien el trmino fue elaborado posteriormente, entiende el gnero como el conjunto de roles y caractersticas que se imponen en funcin del sexo, la construccin social y cultural que se hace de cada sexo. La adquisicin de los caracteres secundarios correspondientes al gnero es un proceso de inculturacin que se lleva a cabo a travs de la educacin[ii]. As, al hombre se le impone virilidad y a la mujer, feminidad. Debemos tratar de erradicar esta socializacin diferencial que conforma una restriccin al libre desarrollo de la personalidad y que reduce nuestras posibilidades de accin y actuacin en el mundo, exactamente, a la mitad, a lo convenido cultural y socialmente para cada sexo. El gnero es, entonces, una de las principales herramientas de sometimiento patriarcales. Sin embargo, la solucin ofrecida por la teora queer no es acabar con ello, sino convertirlo en una identidad, en algo con que t, individualmente, te identificas. Se crean listas interminables de gneros y as hablan, por ejemplo, de personas de gnero fluido, personas agnero o pangnero.

Argumentan que no se identifican con los roles tradicionales asignados al hombre y mujer. Y es que a las feministas nos pasa, exactamente, lo mismo. Precisamente, por no someternos a los roles que imponen la feminidad somos feministas, porque no aceptamos ningn destino impuesto por ser mujer. Que cada quien se identifique con la categora que le apetezca, pero el feminismo busca una solucin poltica y colectiva. La multiplicacin del gnero es una respuesta individual a un problema social profundamente arraigado. Al igual que la mujer no feminista se identifica con la feminidad, las personas queer con las diversas categoras que han desarrollado. La identidad personal acabar con la violencia machista? Es que acaso si nos denominamos pangnero o agnero ante quien nos violenta, va a dejar de hacerlo?

La solucin feminista es romper los roles y mandatos, no perpetuarlos a travs de su multiplicacin. Asimismo, no debemos permitir que nuestros trminos, el feminismo, la igualdad poltica, la equidad sean sustituidos por diversidad o identidad, pues implica una cesin a teoras individuales que no dan respuesta a los problemas de las mujeres. Se podra decir que tras estos conceptos anida una accin reactiva al feminismo. As como el neoliberalismo niega la desigualdad estructural y los sistemas opresivos, la teora queer niega el significado y la transcendencia del gnero. Por esto, muchas feministas advertimos que la teora queer no obedece a los intereses feministas.

En sociedades formalmente igualitarias, no se pueden utilizar los mismos mtodos de reproduccin de la ideologa patriarcal. Si algo no te gusta y vives en un patriarcado de coercin, te obligan. Si vives en un patriarcado de consentimiento, te convencen[iii]. As, luchar por la abolicin de la prostitucin, denunciar los brutales abusos existentes en la pornografa o exigir relaciones sexuales sin violencia se convierte en mojigato, de mujeres reprimidas. Pretenden con esta y otras tcticas, que admitamos los posicionamientos contrarios. Nos instan, por ejemplo, a aceptar prcticas sexuales extremas aprendidas en la pornografa, bajo el pretexto de la liberacin sexual que no es tal y de una falsa transgresin posmoderna, que como no sealemos y paremos, acabar por infectar cada una de las clsicas y, an, actuales y necesarias vindicaciones feministas.

El neoliberalismo con su ideologa que lo ha impregnado todo, fragmenta la conciencia del obrero e impide que se unan para dar forma a sus propia existencia material[iv], dificulta que se unan como clase para la defensa de sus intereses colectivos. Lo mismo ocurre con las mujeres, con este feminismo despolitizado, posmoderno, queer y liberal. Se queda en la superficialidad, no hace un anlisis de la opresin sexual y da respuestas ineficientes. No solo eso, sino que vende por empoderantes y como una manifestacin de la libertad, violencias que cercenan vidas. Este feminismo es una parte de un todo, y este todo es el neoliberalismo.

Cada ola feminista, cada conquista tuvo su consecuente reaccin patriarcal. Tericas como Alicia Miyares ya han advertido que estemos alerta, pues hasta no hace mucho, las acciones reactivas eran de muy fcil identificacin, pues siempre provenan de sectores conservadores y de la Iglesia. El problema es que ahora tambin proceden de sectores que se dicen de izquierdas y feministas. Son muchos los frentes abiertos y son, cada vez, ms sofisticados los disfraces patriarcales, pero nosotras somos la Cuarta Ola, mujeres concienciadas y preparadas para reconocer al sistema y sus herramientas, ponga el traje que se ponga. Somos la Cuarta Ola y vamos a desarmar cada una de las instituciones patriarcales.


Fuente: https://tribunafeminista.elplural.com/2019/02/la-apropiacion-patriarcal-del-discurso-feminista/



Notas Bibliogrficas:

[i] Frase de Rosa Cobo, terica feminista.

[ii] Definicin de Teresa Lpez Pardina, bigrafa de Simone de Beaviour.

[iii] Distincin elaborada por la filsofa ecofeminista Alicia Puleo.Patriarcados de coercin: los que estipulan por medio de leyes o normas consuetudinarias sancionadoras con la violencia aquello que est permitido y prohibido a las mujeres, (ejemplo: Arabia Saudita). Patriarcados de consentimiento, donde existe igualdad formal ante la ley: los occidentales contemporneos que incitan los roles sexuales a travs de imgenes atractivas y poderosos mitos vehiculizados en gran parte por los medios de comunicacin.

[iv] Afirmacin de los tericos marxistas Bowles y Gintis



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter