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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-02-2019

Los gobiernos populares que ojal vengan

Roland Denis
Rebelin


Pasando por medio de los infiernos que viene causando esta guerra de bandas necesitamos construir visiones que devengan en opciones estratgicas de acuerdo a un escenario de confrontacin perfectamente previsible para los prximos tiempos.
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La estrategia norteamericana seguida por los europeos de ahogar de recursos al Estado y por su parte un gobierno que sigue ofrecido a lgica a mafiosas que podra repetirse a su manera en un gobierno tomado por los chivos de la oposicin, obliga a las clases subalternas a salirse a como del lugar de este juego cargado a menos que la historia diga lo contrario, de un potencial altsimo de sangre y una guerra que llamaramos mercenaria, protagonizada por grupsculos armados desde fuera. La bondad que expresan masas humanas que estn de lado y lado se diluye en esta historia para convertirse en una historia esencialmente confrontativa y no de clases en sus distintas visiones sino de bandas de inters.

Salirse de este juego supone un poder alternativo que tome el terreno de la vida, que haga de la poltica una respuesta prctica del pensamiento colectivo totalmente a distancia del Estado y los partidos que sostienen su legitimidad. Estado , partidos, juego de gestin poltica, que ya a estas alturas opera superando ideologas o destruyndolas, convirtindolas en parte de su mismo sistema maquinico y tecnocratico de la poltica . Es un maquinismo poltico que a estas altura del capitalismo global no es otra cosa que un constructo mediatico sistemtico y manipulado por lo cual cada quien va tejiendo su hegemona, crea sus personajes y ofrecen su demagogia tratando de hacer de las crisis polticas econmicas el alimento de su reproduccin. Por supuesto siempre cercanos a las corporaciones mundiales y oligarquas nacionales que en definitiva no son ms que la realidad misma del decadente capitalismo , son su sol y su sombra. Nadie que aspire a los mandos centrales militares y estatales puede evitar su invasin y su sueo de un mundo esclavizado a ellas sea cual sea su procedencia Nacional. Estas corporaciones se desechan por un mundo artificial desde el trabajo hasta el alimento que sera creacin de su misma tecnologa subsumida a lo que desde el club de Roma ( hijo del imperio sacroromano) hasta todas las fasonerias y clubes imperiales estn inventando. Es un mundo fuera de la tierra, fuera de todo amor a esa diosa paleoltica que creo las condiciones orgnicas, urbanas, tecnolgicas, de la civilizacin humana, antes de ser sociedades de explotacin y guerras entre fuerzas y reinos sustentados en la esclavitud y el servilismo hasta llegar a nuestra moderna condicin de esclavitud que es trabajo asalariado, la acumulacin brbara en pocas manos, es decir el capitalismo

Por estos recintos del mundo, que se han emborrachado de esta lgica perversa despojado de esta nacin no menos de 500 mil millones de dlares y la dolencia, hambruna, carencia total de medicamentos que esto contrae, las renuncias deseadas por millones de los personajes de mando de Estado al menos que se quiebre en su contra la base estructural de las ffaa no vendr rpido. Mucho ms veloz sern los cuadros de hambre y confrontacin mercenaria, desechando las intervenciones extranjeras que no son otra cosa que parte de la pelcula que esta planteada. La intervencin en si es parte de la pelcula estratgica imperial que sirve como amenaza, como bloqueo armado hasta tanto no se cree el cuadro poltico completamente favorable a sus intereses. Algo que ya han logrado en la casi totalidad de Suramrica pero la guerra de bandas y la introduccin de buena parte de las comandancias de las ffaa en la lgica mafiosa no lo ja hecho tan fcil, ms all de las imbecilidades y guerras internas de una oposicin sin propsito otro que no sea sustituir este bandidaje por otro comandado por ellos

Es por ello mismo que se hace tan necesario el diseo estratgico alternativo al infiernillo creado. De qu se trata? Reafirmar un punto sobre el cual podramos lo que sobre ello se fragu como corriente histrica que fue el alma de lo que luch por ser una revolucin. Estamos hablando de la Repblica autogobernante producida polticamente sobre algo que tomo el nombre de proceso popular constituyente. Todas las estructuras de poder y produccin territoriales y locales, chupadas y destrozadas hoy por el mando de Estado incluidos poderes como alcaldas tienen que ser tomados por el poder comn antes de que sea demasiado tarde y las nuevas mafias y el intervencionismo imperial y sus acompaantes se terminen de tragar esta Repblica .

El tiempo es corto, la lucha de bandas y ojal la huida de estos trnsfugas hoy bajo el mando de Estado los tenemos enfrente sea igualmente corta pero lo que vendr a continuacin en nada se parece a los sueos de emancipacin por los cuales luchamos. El camino es rpido pero la actividad decidida una necesidad que va a la dimensin de un presente casi horroroso. Tenemos que hacernos dueos de los territorios que nos dieron Repblica y del aparataje de servicios por los cuales vivimos como comunidades urbanas. La revolucin autogobernante tiene que ser un hecho antes de ser invadidos no por ejrcitos sino por modalidades propias de los sucedido en el medio Oriente. El poder comn y popular convertido en una verdadera sntesis de lo que llamamos gobierno popular tiene que nacer ya...no hay pueblo vencido.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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