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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-02-2019

Venezuela y el Jaguar

Carlos Andrs Duque Acosta
Rebelin


"En lo que a m respecta, estos trastornos no me incitan a rer, ni tampoco a llorar, sino ms bien a filosofar y a observar mejor la naturaleza humana. Pues me parece que no es justo burlarse de la naturaleza, y mucho menos deplorarla, cuando pienso que los hombres, como las dems cosas, solo son una parte de la Naturaleza"

(Baruch Spinoza, carta XXX a Henry Oldenburg)


Existen mltiples lecturas geopolticas de la crisis que vive hoy Venezuela que colocan el acento en el papel imperial de EE.UU. Tales anlisis, si bien necesarios, dejan siempre un sinsabor: faltan elementos, faltan matices en la visin asimtrica del poder que entiende a EE.UU como Imperio y a Venezuela como pas perifrico vctima de la codicia suprema. El objetivo de esta breve nota es aportar una lectura relacional de la geopoltica de esta crisis desde una perspectiva andino-amaznica.

En la selva los chamanes saben que la vida es depredacin. El Jaguar es el ms poderoso depredador; devorar a todo animal que se convierta en presa, que no sea invisible o que decida luchar de frente contra el predador supremo. EE.UU es un predador voraz, un Jaguar, el ms poderoso sobre la selva-tierra, sobre este mal-mundo-hecho-de-un-slo-mundo. La Venezuela liderada por Nicols Maduro al no poder desmarcarse de una visin poltica confrontacional decidi convertirse en presa, asumi su lucha frontal contra el Jaguar.

La constante retrica anti-imperialista, tan contradictoria con el hecho de vender petrleo al enemigo; las dinmicas internas de concentracin y abuso de poder de un gobierno sustentado por militares, han llevado a que hoy Venezuela haya co-construido, co-creado su destino. Venezuela ha co-creado su Jaguar. Ante el escalonamiento de las tensiones, hoy Venezuela est al borde de ser devorada.

La vida es depredacin. No estamos frente a un dilema moral de "buenos" vs. "malos", ni de "victimarios" vs. "vctimas", estamos ante el realismo poltico de la lucha por el poder y los "recursos naturales" en un torpe marco extractivista internacional. No puedes pasarte la vida con un discurso incendiario contra al pas que te compra el 90 % o ms de tu petrleo. Has vendido al enemigo tu sangre que es la sangre de la madre tierra. El embargo petrolero es el inicio del fin de la doble moral, el comienzo de la amenaza latente de intervencin militar con Duque y Bolsonaro como aliados del Jaguar.

Viene entonces la devoracin? Es probable. Sin embargo, como el Jaguar siempre ser un Jaguar, quedan dos posibles salidas: matarlo o rendirse ante su brutal poder. La primera, implicara intentar matar muriendo en el intento o destruyendo la selva entera. La otra alternativa, es la rendicin, la aceptacin de la derrota frente a este Jaguar co-creado. No se trata de la derrota del cobarde, se trata de la aceptacin de la derrota de quien quiere vivir sin la amenaza de ser devorado. Pasar de la ideos-loga a la bios-loga.

Construimos enemigos a la altura de nuestras propias expectativas: toda revolucin necesita del mal supremo. Ante la inminencia del fin, de la devoracin, rendirse es una victoria sobre nuestro envalentonado adversario, pues su esencia-Jaguar y, sobre todo, su intransigencia, radican precisamente en ser-adversario, en ser nuestro Jaguar. Por qu no optar por el (auto)cuidado de los nuestros, por la aceptacin, por la no-resistencia contra la brutalidad, por la "estrategia de los dbiles", por "la sabidura de los vencidos"? Un pueblo clama hoy no ser devorado.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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