Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-02-2019

Diferencia econmica entre hombre y mujer

Hedelberto Lpez Blanch
Rebelin

Cuba, como refleja la Constitucin, es uno de los pocos pases del mundo donde existe plena igualdad de gnero


Resulta verdaderamente denigrante conocer que las mujeres reciben un pago que apenas supera la mitad de lo obtenido por los hombres; que debern esperar unos 217 aos para ganar lo mismo que ellos, y poder tener igual representacin en el mbito laboral.

Esa informacin emitida por el Foro Econmico Mundial (FEM) no puede ser asimilada por los pueblos que disfrutan de una efectiva igualdad de gnero en todos los aspectos de la vida.

Pero la realidad es que desde hace siglos la mujer ha sido menospreciada en muchas sociedades y en la actualidad, indica el Foro, la brecha salarial es de un 58 % entre ambos gneros y que una mayor igualdad es un imperativo moral y econmico.

La argentina Mercedes D Alessandro, especialista en economa feminista, explica que la brecha salarial es la diferencia entre lo que gana un hombre y una mujer.

Mayoritariamente, asegura, las fminas trabajan como empleadas domsticas, maestras o enfermeras, labores que son muy mal pagadas.

Otro factor que explica la brecha salarial son los ficticios estereotipos que se asocian a las capacidades que tienen las mujeres para realizar determinadas tareas, las cuales propagandizan que ellas no pueden cumplir con ciertas ocupaciones porque no van a estar preparadas emocionalmente para responder a presiones o no van tener capacidad de liderazgo.

La economa capitalista, durante muchos aos, ha sido considerada como una ciencia diseada y ajustada para los hombres aunque debido a los avances en tcnicas, ciencias y producciones, se han logrado mejoras laborales para las mujeres pero todava son insuficientes.

Observemos algunos datos. En 1997, en Latinoamrica el 47 % de las fminas no disponan de ingresos y en esa misma situacin se encontraba el 15,8 % de los varones. Para 2016 la cifra se situaba en 29,7 % y 17,2 % respectivamente.

El anlisis realizado por el Centro Latinoamericano de Geopoltica (CELAG) resulta interesante al indicar que para comprender la desigualdad de gnero en el sistema econmico actual hay que analizar la relacin patriarcado-capitalismo.

El CELAG seala que la primera condicin necesaria para la acumulacin y el funcionamiento del sistema econmico es la reproduccin de la fuerza de trabajo que implica el nacimiento, crianza, educacin de los nios, cuidado, tareas del hogar, funciones que abrumadoramente asumen las fminas.

Estadsticas oficiales muestran que en 2015 en Mxico, las mujeres dedicaban 54 horas a la semana a labores no remuneradas, principalmente a quehaceres domsticos y de cuidados de menores, mientras que los hombres lo hacan menos de 20 horas. En Costa Rica, el balance fijaba 52 y 21 horas respectivamente.

En Espaa, las mujeres a partir de los 30 aos cobran un 10 % menos que los hombres y despus de 40 aos la diferencia sube al ms del 15 %. En la Unin Europea la diferencia era de 25 horas las mujeres y solo 3 horas los hombres, una de las razones principales de la ausencia de ellas en los trabajos.

Por lgica se desprende que esas labores son necesarias para que funcione una sociedad pero en el sistema capitalista stas suelen ser subvaloradas e ignoradas.

La Comisin Econmica para Amrica Latina (CEPAL) considera que si esas actividades no pagadas fueran reconocidas en las cuentas nacionales, equivaldran al 18 % de la renta nacional en el caso de Mxico y al 11 % en Costa Rica. En sentido general se estima que las mujeres tributan a la economa mundial cerca de 10 billones de dlares en trabajos de cuidados no remunerado.

El valor monetario que ellas aportan solo aparece cuando laboran en tareas del sector terciario y que siempre son remuneradas con bajsimos salarios como jardines maternos, geritricos, empleadas domsticas, enfermeras o nieras.

La Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmico (OCDE) apunta que  la diferencia salarial persiste en todas las reas sociales y econmicas, pese a que las jvenes de los pases de ese organismo acaban su educacin con mejores notas que sus homlogos masculinos . Cuando las mujeres trabajan, segn sus conclusiones, es ms probable que lo hagan a tiempo parcial, que avancen menos hacia puestos directivos y que sean objeto de discriminacin.

La desigualdad salarial tiende adems a incrementarse con la edad, una tendencia en la que tiene un papel determinante la maternidad.

Mientras en numerosos pases las mujeres reciben un trato discriminatorio, en Cuba desde 1959 las mujeres disfrutan de todo tipo de beneficio. La nueva Constitucin que ser refrendada el prximo 24 de febrero expresa en su artculo 43: La mujer y el hombre tienen iguales derechos y responsabilidades en lo econmico, poltico, cultural, laboral, social, familiar y en cualquier otro mbito. El Estado garantiza que se ofrezcan a ambos las mismas oportunidades y posibilidades. Igualmente reciben igual salario por igual trabajo, sin distincin alguna.

Las mujeres cubanas estn presentes en todos los sectores de la sociedad y forman parte fundamental del desarrollo del pas.

 

Hedelberto Lpez Blanch, periodista, escritor e investigador cubano.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter