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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-02-2019

Entrevista a Rodrigo Oyarzn, de la Federacin Sindicatos CCU de Luksic
Nuestra misin es crear conciencia crtica

Andrs Figueroa Cornejo
Rebelion


Rodrigo se desempea hace 21 aos en la planta de la Compaa Cerveceras Unidas de Chile, CCU, de Quilicura, la ms grande del pas y donde se realiza todo el proceso de produccin de la cerveza, desde la mezcla de granos hasta su distribucin. Desde el 2004 es dirigente sindical y preside la Federacin de Sindicatos de Trabajadores de la CCU-Heineken hace 5 aos.

-T trabajas y lideras una Federacin de trabajadores de una de las empresas ms importantes del grupo econmico Luksic, que a su vez es el principal holding del pas y cuyos intereses e inversiones se extienden, al menos, a varios pases de la regin. Segn la revista Forbes 2018, el grupo Luksic representado por Iris Fontbona se ubica en el lugar 80 de las ms abultadas fortunas mundiales, con un patrimonio de 16.300 millones de dlares. Qu significa este contexto en tu condicin de representante de la parte de los intereses del trabajo?

No hago muchas diferencias entre ser presidente de una organizacin de trabajadores de un conglomerado corporativo gigantesco, o serlo de una empresa menor. Las y los dirigentes sindicales tienen una responsabilidad enorme en el lugar donde se encuentren. En trminos estructurales, la misin del representante de los asalariados es la misma: no slo mejorar las condiciones salariales y laborales de la clase social histricamente explotada, sino que la tarea de aportar al mejoramiento del conjunto de la sociedad.

-De qu se trata una sociedad mejor?

De acuerdo al actual estado de las relaciones de fuerza entre opresores y oprimidos, siempre fluctuante y en movimiento, no creo que est a la orden del da la posibilidad inmediata de construir un gobierno de los trabajadores y el pueblo. Pero al menos podemos actuar hacia la creacin de una realidad donde exista una mejor distribucin de la riqueza (o del excedente socialmente producido). En la actualidad mundial 26 personas acumulan la riqueza equivalente a la distribuida entre la mitad de toda la humanidad. Resulta muy difcil aspirar a la superacin del modo de produccin dominante de un da para otro. Lo que s podemos hacer es luchar por los derechos sociales que nos corresponden, como un trabajo digno y seguro, no tener que endeudarse para comer, una salud, educacin, vivienda, recreacin, medioambiente, igualitarios y de excelencia para todos.

El problema del endeudamiento en Chile es especialmente grave. Ms de 4 millones y medio de personas estn en morosidad, y segn el Banco Central, los hogares deben distraer alrededor de un 70% de sus ingresos en pago de deudas. En los supermercados se puede ver gente comprar pan con tarjetas de crdito. Y el fenmeno del increble endeudamiento en el pas es transversal, no existen diferencias entre los empleados que ganan ms y los que ganan menos.

La compaa vive dicindonos que nosotros estamos sobrepagados respecto del mercado. Sin embargo, se trata de una distorsin de la realidad. Un asalariado que obtiene por la venta de su fuerza de trabajo un milln de pesos (1.500 dlares mensuales), no significa que vive en medio de lujos. De hecho, debe endeudarse para vivir, endeudarse si es que alguien de su grupo familiar sufre una enfermedad seria. Un milln de pesos no alcanza para nada en Chile. Aqu es muy fcil caer en la pobreza. Estamos refirindonos a un pas donde todo es mercanca comerciable, todo hay que comprarlo. El salario es la medida de todas las cosas porque no hay derechos sociales garantizados. El 60% de los trabajadores gana alrededor de 450 mil pesos mensuales (680 dlares). Ir un par de veces al mes al supermercado para abastecerse de la alimentacin bsica equivale a unos 200 mil pesos (300 dlares). Sin contar los dividendos hipotecarios, ni los servicios bsicos (agua, electricidad, gas, telefona) que estn privatizados y son de los ms caros del continente junto con el transporte pblico.

El precio del salario lo determina el mercado, la competencia entre empresarios y la lucha social

-Qu ocurre entonces con los argumentos que usa la CCU para conformarlos a ustedes?

Respondemos que no es que nosotros estemos tan bien pagados, sino que la mayora de los trabajadores estn muy mal pagados.

Por eso laborar en uno de los grupos econmicos ms poderosos a escala nacional, regional e incluso mundial, no es tan distinto de lo que ocurre en otros holding de menor tonelaje en materia de capital e inversiones. En otras palabras, el precio del salario no est determinado por el tamao de la empresa, sino que por el mercado, la competencia entre empresarios y la lucha de los trabajadores.

-Y cmo es la relacin formal con la empresa CCU?

Tratamos de mantener un dilogo lo ms fluido posible, independientemente de que tengamos posiciones contrapuestas. Existen, por supuesto, muchas dicotomas entre las cosas que se dicen y las que se hacen. Por ejemplo, que los trabajadores tercerizados carezcan de los beneficios de los empleados de planta, no nos parece adecuado. Yo en la planta de Quilicura convivo con trabajadores que rentan el sueldo mnimo (435 dlares), y se ven obligados a realizar dos turnos continuos para obtener un poco ms. Ello pone en riesgo su seguridad laboral, su salud, sus relaciones familiares y su misma productividad.

Al igual que en el resto del pas, la empresa ha intentado aumentar la tercerizacin y el subcontrato laboral, pero hasta el momento hemos logrado frenarla.

La responsabilidad social de los trabajadores

-Qu ocurrira si no existieran los sindicatos base y la Federacin?

No podramos negociar colectivamente, sin contar que sus resultados son mejores que el promedio. Como nuestra tasa de sindicalizacin es de alrededor de un 60% -altsima respecto del promedio nacional-, hemos conseguido importantes reajustes salariales. Y no se trata slo de la cantidad de asociados. Con el tiempo hemos conquistado el diseo de una agrupacin fuerte, slida, respetada. Por lo dems, somos trabajadores que nos desempeamos en la industria alimenticia y de bebestibles, o sea, somos conscientes que nuestra labor est asociada a la salud pblica, y en consecuencia trabajamos con un alto sentido de la responsabilidad social. Nosotros, los asalariados, producimos los bebestibles y alimentos que luego nuestras familias, vecinos, las grandes mayoras van a consumir. Cualquier error que cometamos tendr un impacto en la ciudadana. All se concentra nuestro compromiso principal.

La relacin conflictiva entre capital y trabajo es una lucha permanente

-Una tasa de sindicalizacin de un 60% supera con creces la media del pas.

En efecto. De hecho, segn qu entidad la contabilice, el promedio sindical en Chile est entre un 10 a un 15% de toda la fuerza de trabajo en relacin de dependencia. Y de esos porcentajes, es mucho menor la cantidad de sindicatos que pueden negociar colectivamente. Ahora bien, para nosotros, ms all de las negociaciones formales, tenemos la poltica de negociar permanentemente. La Federacin, que es reconocida por la firma, asesora a diario a los sindicatos que la componen, aunque no tengamos siempre xito.

Para nosotros la relacin conflictiva entre capital y trabajo es una lucha permanente. No aparece y desaparece con la apertura y el cierre de las negociaciones colectivas.

A la concentracin empresarial, unidad de los asalariados

-T adems eres consejero nacional de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT. Con el bajo nivel de sindicalizacin que existe en Chile, desde afuera es difcil entender que existan otras tres multisindicales ms. Por qu?

Para m es un despropsito. Como tambin es un despropsito que en la compaa CCU existan tres federaciones de trabajadores y ms de 50 sindicatos. En nivel de atomizacin es enorme, as como ocurre en el resto del pas. La proliferacin de sindicatos pequeos, sin fuerza, no hacen ms que incrementar la desigualdad de la distribucin de la riqueza. En estas condiciones, el capital hace lo que quiere con los asalariados. Si quiere nos destruye, si quiere nos mantiene.

En la CCU, las gerencias nos han repetido hasta el cansancio que la prueba de que la empresa no es antisindical, es, justamente, la gran cantidad de sindicatos que hay. Lo que no dicen es que con la inmensa dispersin sindical, la potencial fuerza de los trabajadores para obtener beneficios, se diluye.

Mira, el diagnstico sobre lo mal que nos hace la atomizacin sindical, al interior de nuestra Federacin la hicimos hace mucho tiempo. Lo que resolvimos fue pasar a la accin. De este modo, de un tiempo a esta parte, hemos propiciado y conseguido la fusin de sindicatos, al menos por unidades de negocio. Lo que hay detrs de esta prctica es una lgica muy sencilla: ante la concentracin del capital, respondemos con la concentracin de los empleados.

-Los de arriba tienen sus intereses clarsimos. El problema est abajo

Y es poltico. Demasiados trabajadores se sienten parte del actual orden de cosas, parte de un rgimen que consideran natural, normal, y que creen que es imposible de modificar. Y por tanto, se resignan a sobrevivir en l. Al respecto, en una ocasin un compaero sentenci que el sistema nos dobleg. Y estamos otros compaeros que consideramos que s se puede, que es duro hacerlo, pero no nos rendiremos.

Asimismo, existen otros problemas, como el caudillismo, la prctica de muchos dirigentes que se pretenden dueos de sus parcelas, aceptan prebendas personales por sobre el bien comn. Pero pasa que cuando tenemos encuentros con las bases sindicales, con los asociados, en espacios horizontales, los trabajadores plantean que hay que tener una sola organizacin. Esto es, los socios comunes y silvestres tienen ms conciencia de sus intereses como clase social que varios dirigentes.

Combinamos lo poltico con la tica

-Y qu est haciendo la Federacin para ir superando la resignacin y el doblegamiento sistmico?

En concreto, escuelas sindicales y de formacin para dirigentes. El objetivo es ofrecerles un conjunto de saberes tericos y prcticos, distribuidos en mdulos de economa, oratoria, teatro, historia del movimiento obrero, para aportar a los procesos que requiere un dirigente integral, combinando lo poltico con lo tico. Hasta ahora la escuela nos ha dado resultados satisfactorios. Hoy contamos con dirigentes que, efectivamente, realizan el ejercicio de la conciencia crtica. Y el propsito inmediato es que los dirigentes, a su vez, colaboren en la formacin de la reflexin y la prctica crtica de los socios. En este sentido, todava hemos tenido efectos relativos porque entendemos que se trata de procesos largos. Ahora s, esta tarea es estratgica.

-Por qu?

Porque a la hora del relevo de los dirigentes, necesitamos socios con conciencia de clase, que se la jueguen por los intereses de los trabajadores y no defiendan, consciente o inconscientemente, a los capitalistas. Ello tiende a evitar la burocratizacin y la dependencia de la organizacin en los mismos de siempre. Mientras ms participativa se vuelva la democracia interna, menos delegativa y cada socio se transforma en un protagonista de su vida social, en este caso en el sindicato. Es un cambio cultural complejo en un rgimen capitalista como el chileno.

Los trabajadores deben ligarse con el conjunto de las luchas sociales

-Cules son los desafos inmediatos de la Federacin?

Adems de la escuela y la negociacin permanente, est el antiguo desafo de la unidad al interior de los trabajadores de la CCU. Y eso lo trasladamos a la CUT, tratando de llegar a los mayores acuerdos con el mundo social, independientemente, de las distintas perspectivas polticas, tipos de organizacin y estilos que all existen. Hoy la mayora social enfrentamos un alto riesgo en relacin a quin est gobernando y para qu lo est haciendo. El Estado chileno es capitalista y sabemos muy bien que est al servicio del empresariado. Por eso tenemos que conquistar la ms amplia unidad de las fuerzas sociales, como el ambientalismo, la lucha por la igualdad de gnero, la solidaridad activa con la resistencia del pueblo nacin mapuche, etc. Ese es uno de los fines del llamado a Paro Nacional Activo que hizo la CUT para el prximo 11 de abril.

Nuestra Federacin es poltico sindical. No lucha slo por los salarios. El sindicalismo que practicamos es poltico y est por la independencia de los intereses de la clase trabajadora.

-Como tienen opinin poltica, t, como presidente de la Federacin, qu piensas de la crisis en Venezuela?

All ocurre que los Estados Unidos estn buscando por todos los medios quedarse con los recursos naturales de Venezuela. Y lamentablemente hay gobiernos de pases que se prestan para los objetivos norteamericanos, probablemente por algn tipo de inters econmico no declarado. Pero es el pueblo venezolano quien debe definir su destino.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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