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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2019

Fue una precursora y guardiana de las antigedades que deja un legado inigualable
La Rosa de Bagdad: Lamia al-Gailani-Werr, defensora del patrimonio iraqu

Hadani Ditmars
Middle East Eye

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos.


Con la muerte de la arqueloga Lamia al-Gailani-Werr hace dos semanas a la edad de 80 aos Iraq perdi una firme defensora de su vasto y nico patrimonio arqueolgico ante la guerra y el saqueo. Fue enterrada en el panten familiar de Bagdad el pasado 21 de enero tras sufrir un derrame cerebral en Amman, donde se encontraba realizando un taller para arquelogos iraques. Un largo cortejo fnebre llev su atad desde el funeral celebrado en el Museo de Iraq (que defendi durante mucho tiempo y ayud a reconstruir tras el saqueo posterior a la invasin) hasta la mezquita al-Gailani, integrada en un complejo formado por la Biblioteca Qadiriyya, que alberga textos islmicos raros, y el panten familiar. Una mujer de palabra.

Gailani-Werr era descendiente directa del santo sufi del siglo XII Abdul-Qadir Gailani, tambin conocido como la Rosa de Bagdad. Cuenta la leyenda que su sinceridad y su noble comportamiento impresionaron tanto a una banda de ladrones con la que se haba encontrado camino de Bagdad que le devolvieron su oro y se comprometieron a enmendarse.

Como su ilustre antecesor, Gailani-Werr siempre dijo la verdad, aunque fuera impopular.

Tras el saqueo del Museo Iraqu despus de la invasin estadounidense de 2003 Gailani-Werr no se anduvo con rodeos. Declar a Antiquity Magazine: Personalmente me siento engaada y enfadada al mismo tiempo ya que fui una de los arquelogos que viajaron a Washington para advertir de la posibilidad de que se produjera un saqueo. Se nos dio a entender oficialmente que el museo estara protegido y me sent particularmente enfadada cuando supe que simplemente uno o dos tanques habran evitado toda esta destruccin. Incluso los iraques en la poca de Sadam, cuando invadieron Kuwait, protegieron, almacenaron y embalaron el museo.

Mientras Gailani-Werr trabajaba sin descanso para salvar el patrimonio de su pas, en 2007 un coche bomba da el santuario familiar que estaba protegido desde 1535 cuando Suleiman el Magnfico lo cubri con una cpula dorada. El atentado caus adems la muerte de 24 personas e hiri a 68. Aquello fue un doloroso recordatorio de la estrecha relacin entre el destino del pueblo iraqu y su patrimonio, encarnada por el espritu de Gailani-Werr.

Una crtica clara

Pero fue igual de clara cuando critic la complicidad estadounidense en el saqueo del Museo Iraqu y sus antigedades que cuando critic la destruccin de calles y edificios histricos por parte del gobierno iraqu.

En uno de los muchos correos electrnicos que intercambiamos en 2011 escribi acerca de su preocupacin por el patrimonio ms moderno que estaban destruyendo los proyectos de reurbanizacin de barrios histricos, como la calle Rashid de Bagdad o el barrio de Kadhimiya: Es muy preocupante lo que est ocurriendo a muchos de los edificios antiguos de Bagdad y de otras partes del pas debido a los proyectos de desarrollo, escribi. La Junta Estatal de Antigedades es muy dbil y sus responsables desconocen qu se considera patrimonio, as que se han demolido muchos edificios de las dcadas de 1920 y 1930, incluidos algunos edificios nicos de Art Deco.

En 2015, cuando el Estado Islmico destruy con buldceres la antigua ciudad asiria de Nimrud y destroz las estatuas del Museo de Mosul, declar a BBC, jala fuera una pesadilla y pudiera despertarme.

Defensora de la arqueologa iraqu

Pero la presencia de Gailani-Werr y su sabio trabajo como asesora del Ministerio de Cultura tambin contribuyeron a impulsar una enorme campaa internacional e iraqu que logr finalmente que se devolviera una tercera parte de los ejemplares robados al Museo para su reapertura en 2015.

Tambin desempe un papel fundamental en el desarrollo del Museo de Basora, cuya inauguracin est prevista para marzo, incluso seleccionando a mano los sellos cilndricos (su mbito de especializacin) que se van a exhibir.

El pasado mes de diciembre particip en cursos de formacin del personal del Museo junto con su hija, la doctora Noorah Gailani, que es conservadora de las Civilizaciones Islmicas de la Coleccin Burrell en Glasgow.

En mi opinin como iraqu, Lamia fue una de las ms firmes defensoras de la arqueologa iraqu, afirma la feminista, activista y periodista bagdad Nermeen al-Mufti, no solo tras la invasin, sino tambin durante los 12 aos de embargo, cuando el Museo Iraqu perdi un 10% de su coleccin debido a que los productos qumicos que se necesitaban para preservarla estaban bloqueados en la frontera. La llamada clusula de doble uso cuando la ONU impuso sanciones a Iraq impeda la entrada al pas de todo aquello que se consideraba que poda tener un uso militar y tambin bloque la entrada del cloro necesario para purificar el agua y de los repuestos necesarios para infraestructuras clave.

Lamia fue una de los organizadores, junto con el entonces Director de Antigedades, Muayad Said Dimirji, de una importante conferencia celebrada en Bagdad en 1998 a la que asistieron cientos de arquelogos internacionales, cuenta al-Mufti. Era la poca en la que la guerra y las sanciones haban provocado una fuga de cerebros en la que muchos intelectuales iraques, entre ellos destacados arquelogos, se marcharon al extranjero, lo que dej al pas aislado del discurso internacional.

Una pionera

Para m Lamia siempre ha sido una de las mujeres de oro iraques', un grupo de mujeres aventureras, inteligentes y activas de las dcadas de 1940 y 1950 que lucharon por los derechos de las mujeres iraques, pero tambin para animar a las mujeres iraques a participar en cada mbito de la vida del pas, afirma al-Mufti. Entre estas mujeres tambin incluye a Amal Alkhubairy, fundadora de Beit al-Iraqi, un centro cultural que protege la artesana y el patrimonio tradicional iraqu, y Souad al-Omary, arquitecta y la primera mujer que fue alcaldesa de Bagdad en la dcada de 1950.

Desafiando el deseo de su tradicional familia de que se estableciera, Gailaini-Werr viaj a Reino Unido, donde se convirti en la primera mujer iraqu que estudiaba arqueologa en el extranjero y la primera en obtener un doctorado en la materia. Una vez graduada en Cambridge volvi a Iraq en 1961 para trabajar en el museo original de antigedades creado por Gertrude Bell antes de unirse al equipo del nuevo Museo Nacional cuando abri sus puertas en 1966.

Durante su trabajo pionero en el emplazamiento arqueolgico de Tell edh-Dhiba'I a las afueras de Bagdad, donde fue una de las pocas mujeres directoras de unas excavaciones arqueolgicas, descubri una tablilla cuneiforme de arcilla que demostr que las teoras de Pitgoras existan ya unos mil aos antes que el matemtico de la antigedad griega.

Gailaini-Werr public ms tarde varios artculos importantes sobre sellos cilndricos y en 1999, junto con el arquelogo iraqu Salim al-Alusi, public un libro sobre la arqueologa de la cultura rabe temprana en Mesopotamia titulado The First Arabs.

Cuando volvi a Reino Unido para proseguir sus estudios en la dcada de 1970 y lleg a ser investigadora de la Universidad pblica de Londres SOAS en la dcada de 1980 siempre volva a Iraq unos meses al ao.

Gailani-Werr fue la nica persona que fue miembro honorario vitalicio del British Institute for the Study of Iraq y la quinta galardonado (en 2009) con la Medalla de Oro en Memoria de Gertrude Bell por sus excepcionales servicios a la arqueologa mesopotmica.

Un puente entre culturas

Para la arqueloga britnica Jane Moon, uno de los principales logros de Gailani-Werr fue su capacidad para actuar como puente entre culturas. Fue un enlace fundamental entre los arquelogos britnicos que no hablaban ni lean rabe y los colegas iraques que no publicaban en ingls. Lo que haca especial a Lamia, aparte de sus extraordinarias cualidades personales, era que tena una educacin excepcional y dominaba perfectamente tanto el ingls como el rabe, de modo que poda acceder tanto a fuentes como a un considerable material de ambas culturas.

Moon cuenta que cuando preparaba un libro indito sobre la historia del Museo de Iraq Gailani-Werr pudo examinar los archivos y evaluar la importancia relativa del material, desde las cartas de Gertrude Bell hasta la poca de Saddam. Su doble perspectiva dio a su obra un valor aadido, cuenta Moon. Cita el ejemplo de uno de sus artculos sobre sellos cilndricos, sellos hechos de arcilla. Los estudiosos occidentales suponen que todos los sellos se hacen con una piedra cara y estn finamente tallados, porque esos son los que se llegan a las colecciones y los museos. En realidad eran mucho ms comunes de lo que se cree, los usaban todo tipo de personas y a menudo era solo de arcilla. Esto cambia el significado social que se les da, explica Moon.

Relaciones especiales

Aunque el trabajo de Gailani insista en los artefactos utilizados por la gente comn, tena un don para establecer relaciones con una amplia gama de la sociedad. Tena una relacin especial con Haji Abed, que fue durante mucho tiempo conserje del Museo Iraqu y la consideraba una hija adoptiva. Despus de su muerte en 2010 me dijo que varios arquelogos estn planeando escribir un libro conmemorativo para l que espero publicar.

Moon afirma que durante los peores aos de las sanciones y la invasin se las arregl a pesar de todo para entrar y salir de Iraq, con cierto riesgo personal puesto que las personas aristcratas sunnes no eran las ms apreciadas. Me cont lo difcil que era encontrar un taxi para llevarla a su domicilio en un barrio sunn y que se dio cuenta de que era el objetivo principal de los secuestros, a pesar de lo cual sigui adelante, ayudando y aconsejando al museo para que sacara publicaciones de Iraq con el fin de difundirlas e introdujera piezas y fragmentos vitales.

Segn Moon, en un mundo asolado por el sectarismo y distintos tipos de esnobismo Gailaini-Werr no tena tiempo para esos asuntos y recuerda un incidente revelador que ocurri en la dcada de 1980: Le pregunt qu opinaban los Gailani acerca de que se fuera a casar en segundas nupcias con un cristiano [George Werr]. "Oh, lo superarn!", contest.

Y mientras la Rosa de Bagdad de nuestros tiempos descansa en paz con sus antepasados, Moon reflexiona acerca la capacidad de resistencia de la arqueloga: Es indudable que perteneca a una poca de tolerancia y diversidad, y la representaba. Nunca se desmoraliz ni decidi que era demasiado. Nunca se rindi.


Hadani Ditmars es autora de Dancing in the No-Fly Zone: a Woman's Journey Through Iraq, exdirectora de New Internationalist, y desde hace dos dcadas informa sobre Oriente Prximo.

Fuente original: https://www.middleeasteye.net/users/hadani-ditmars

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar a la autora, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



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