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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2019

No ceder al chantaje imperial

Fernando Dorado
Rebelin


La agresiva campaa impulsada por Trump (manipulado por asesores neocons ) para derrocar al presidente Maduro de Venezuela, crea una de aquellas situaciones en las que no hay posibilidad de ser medias tintas o neutral. Se est de acuerdo o no con el chantaje ; as de sencillo.

El chantaje dice: Si Maduro no renuncia y si no se convoca nuevas elecciones, lo derrocamos. Y rematan: Estn sobre la mesa todas las opciones, o sea, es a las buenas o a las malas.

Indudablemente es una situacin muy compleja. Hay que revisar la historia y abordar la trama de la vida en su mltiple complejidad para no caer en posiciones mecnicas y lineales. Pienso que los intelectuales de avanzada que firman esta declaracin internacional sobre Venezuela ( https://goo.gl/E4xhix ), a pesar del tacto y la argumentacin expuesta, ceden a la encerrona.

El chantaje es usado por Trump para atacar al senador demcrata Bernie Sanders que est a la cabeza de quienes exigen aumentar los impuestos a los ricos (multimillonarios que son el 1% de la poblacin). Trump parece no ser consciente de los planes de los Pence, Pompeo, Rubio y dems oscuros personajes que son agentes de los que en la sombra manejan el Estado profundo de USA.

El chantaje ha sido utilizado por los gobiernos del imperio desde 1959 cuando Fidel Castro a la cabeza del pueblo cubano derroc al dictador Fulgencio Batista. Y continu con el chantaje al gobierno sandinista de Nicaragua cuando en 1978 derrocaron a Anastasio Somoza, otro dictador a sueldo de Washington. Ha sido siempre su instrumento de amenaza y extorsin.

Pero en el caso de Venezuela la situacin es ms dramtica y paradjica. En abril de 2002, solo tres (3) aos despus de la eleccin del presidente Chvez, sin mediar presiones, amenazas o chantajes, el imperio norteamericano orquest y efectu un golpe de Estado con algunos elementos de la oligarqua parsita de ese pas. Dicho intento fue derrotado por el pueblo venezolano con un contragolpe social y poltico que signific una dura derrota para el gobierno de Bush (EE.UU.).

A lo largo de 16 aos la oposicin golpista no pudo derrotar al chavismo. Cuando en diciembre de 2015 obtuvo mayoras en la Asamblea Nacional, el presidente de ese organismo (Ramos Allup) anunci que en menos de 6 meses saldran de Maduro. A partir de ese instante, el gobierno inici lo que llamo deriva autoritaria, monopoliz el TSJ, destituy a la Fiscal Ortega, convoc una ANC y adelant las elecciones presidenciales, a las cuales la oposicin no acudi.

Si la oposicin hubiera desarrollado a partir de ese momento (2015) una estrategia democrtica y pacfica, muy seguramente otro gallo cantara. Lo ms seguro es que hubieran derrotado al gobierno en elecciones. Pero las derechas venezolanas no son autnomas, son entreguistas y pro-imperiales. Sus guarimbas, tcticas, discurso, todo es elaborado por las agencias de inteligencia estadounidense como lo demuestran Cohen y Blumenthal en este texto ( https://goo.gl/sF9PRs ).

Para completar el cuadro deben analizarse otros factores internos y externos. A pesar de los errores cometidos por la dirigencia de Cuba, Nicaragua y Venezuela, como sus prcticas autoritarias de gobiernos acosados por el imperio, en su gestin gubernamental lograron construir una base social que valora sus esfuerzos y no acepta imposiciones extranjeras; por primera vez en su vida , han accedido a servicios sociales de calidad (educacin, salud, vivienda, otros) y, por ello, apoyan a sus gobiernos ms all de formalidades democrticas y presumidas libertades.

Adems, la injerencia de los EE.UU., aunque se disfrace de defensa de los DD.HH. y de ayuda humanitaria, tiene un claro e innegable objetivo geopoltico. Lo ocurrido en Afganistn, Irak, Irn, Libia, Siria, etc., lo demuestra. Utilizan la democracia y libertad para derrocar dictadores no sumisos al poder imperial de USA, pero una vez logrado el propsito no pueden ser coherentes con su discurso. La vindicta y la desaparicin fsica de sus adversarios ha sido su prctica probada.

Hoy los pases que sufrieron la intervencin humanitaria de la OTAN, viven una situacin de desmembramiento territorial y desestabilizacin poltica que es utilizada por Occidente (EE.UU. y UE) para expoliar sus riquezas y tratar de impedir la expansin en esas regiones de otras potencias econmicas (Rusia, China, India) que, aunque no utilizan polticas imperialistas , compiten con fuerza econmica y aprovechan la decadencia estadounidense. Es lo que ellos no quieren aceptar.

De acuerdo a Thierry Meyssan ( Red Voltaire ) esa es la estrategia de los EE.UU. Quieren destruir los precarios Estados nacionales de Latinoamrica. Ese es el objetivo de la guerra que inicia por Venezuela, sigue con Cuba y Nicaragua, pero pretende desestabilizar toda la regin e impedir que nuevos gobiernos progresistas (llamados por ellos socialistas) se consoliden en Mxico, surjan en Colombia y Per o recuperen los gobiernos en Ecuador, Brasil, Argentina o Chile.

Por ello hay que identificar las estrategias de las oligarquas de cada pas. Utilizan la amenaza castro-chavista para montar gobiernos ms autoritarios que aquellos que quieren derrocar; como ocurre en Colombia y Brasil, en donde los gobiernos de Duque y Bolsonaro impulsan polticas para cerrar todas las vas democrticas frente a la resistencia popular que est en proceso de estallar como reaccin al deterioro de la situacin econmica y la crisis fiscal que viven sus Estados 1 .

Por qu los intelectuales no exigen nuevas elecciones en Honduras, Brasil, Paraguay o Guatemala en donde han ocurrido golpes de Estado o hechos de corrupcin que generan grandes dudas sobre la legitimidad de sus gobiernos? Por qu los EE.UU. apoyan a regmenes autcratas como los de Arabia Saudita y otros, que violan flagrantemente los derechos humanos y niegan la libertad de sus ciudadanos? Por qu no se cuestiona la democracia de EE.UU. en donde los mecanismos electorales no reflejan la voluntad de la mayora de los votantes?

Creen los intelectuales que cediendo al chantaje se va a parar la guerra regional? Ser que la oposicin golpista de Venezuela de un momento para otro se convertir en un dechado de democracia o en agentes de la supuesta libertad? Por arte de magia el imperio va a desechar sus prcticas golpistas e injerencistas? Quines han invertido miles de millones de dlares para apoderarse de las reservas de petrleo y de minerales de Venezuela, de la noche a la maana van a respetar la autonoma de los pueblos y la autodeterminacin de las naciones?

No ser as, queridos amigos intelectuales. No podemos ser ilusos. La vida es ms cruel, dura, difcil, injusta y compleja con respecto de lo que nos dice la teora y, as no sea lo ideal y perfecto, para no quedar del lado del histrico enemigo de los pueblos latinoamericanos y de sus oligarquas criminales, hay que resistir y rechazar el chantaje . As no nos guste Maduro o su poltica.

Si para impedir la guerra hay que recurrir al apoyo de Rusia y China, con el fin de equilibrar las fuerzas geopolticas, hay que hacerlo. Hay que desenmascarar la falsa ayuda humanitaria que es una herramienta de guerra en manos del imperio. Y en lo interno, el pueblo venezolano debe organizarse con autonoma para retomar las banderas de un verdadero movimiento que, como dice Boaventura de Souza Santos, revolucione la democracia y democratice la revolucin.

No dudemos; hay que rechazar de plano el chantaje imperial de la mafia que gobierna los EE.UU.

Nota : En Colombia, Uribe cede al chantaje gringo. Va a incendiar el pas y ponerlo al servicio de la guerra para impedir su extradicin a los EE.UU. y/o detener los numerosos juicios que lo comprometen con el narcotrfico, con los miles de asesinatos del paramilitarismo, con la manipulacin de testigos y la interceptacin de comunicaciones de polticos y periodistas.

E-mail: [email protected] / Twitter: @ferdorado

https://goo.gl/mxzmrT

1 El Plan de Seguridad y el Plan de Desarrollo de Duque en Colombia es autoritario y antidemocrtico; se promueve la guerra interna y externa; se crean grupos masivos de informantes, se niega la consulta previa a comunidades, se fortalecen los aparatos represivos, y se persigue a la oposicin usando una Fiscala y rganos de control politizados.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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