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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-02-2019

El Gobierno Australiano busca extraditar a Adriana Rivas, exagente de la DINA

Robert Austin Henry
Rebelion


Adriana Rivas, conocida y confesa torturadora de la Direccin de Inteligencia Nacional (DINA) la Gestapo de Pinochet fue detenida en Sdney el 19 de febrero tras 40 aos de impunidad. Eso, segn confirmacin sbita del Gobierno nacional de Australia de haber acogido una solicitud de la Corte Suprema de Chile emitida hace cinco aos (2014): ver https://tinyurl.com/y2m7gxnr. Rivas apareci en la Corte Local Central de Sdney el 20 de febrero sin representacin legal, por lo cual ha quedado detenida, pendiente a la reasuncin del caso el 1 de marzo. Rivas fue la asistente principal del jefe de la DINA, Manuel Contreras, entre 1974 y 1978 e integrante de su Brigada Lautaro, cuyo papel principal era el secuestro, interrogatorio, tortura yexterminio de dos direcciones seguidas y militantes del Partido Comunista de Chile, entre otros crmenes de lesa humanidad.

Justificando la tortura como necesaria para quebrantar a la gente de alguna manera lo mismo que usaron los nazis, Rivas califica su colaboracin con la DINA como los mejores aos de su juventud y a Contreras como excelente persona: ver https://tinyurl.com/y5v2hz5j. Como un nmero impresionante de tales figuras, Rivas tambin ha gozado de la proteccin de una serie de gobiernos no solamente de Chile (del cual recibe una pensin militar) sino australianos, incluso la proteccin policial y el uso de una vivienda pblica subsidiada por la bolsa federal, en el barrio playero pudiente y pintoresco de Bondi.

Dicha detencin tiene largas races. Cuando varios grupos de solidaridad con Chile le presentaron al Gobierno Laborista una nmina de torturadores y asesinos pinochetistas sospechosos o confirmados en 1990, pidiendo su extradicin, fue bien acogida. Pero el Ministro de Inmigracin de turno, el socialista Gerry Hand, coment que dichos agentes seguramente gozaban de la proteccin de la CIA, la Organizacin Australiana de Seguridad e Inteligencia (ASIO, por su sigla en ingls, anloga al FBI) y el Servicio Australiano de Seguridad e Inteligencia (ASIS, por su sigla en ingls, anlogo a la CIA) y la polica secreta chilena de entonces. La impunidad de Rivas hasta ahora reconfirma el poder de esa red, que ha vinculado desde 1946 a los integrantes de UKUSA (Reino Unido, Estados Unidos, Australia, Canad y Nueva Zelanda) con un sistema global de espionaje militar, tortura, asesinato y desaparicin. Sus miembros paralelos como el Mossad y las cuatro agencias francesas (SDECE, DST, RG y SAC), tienen fuertes lazos con el fascismo y la mafia internacionales [1].

Pero la nmina de 1990 era la punta del iceberg. Segn una fuente confiable entre1994 y2000 entraron ms de 400 ex DINA, CNI y otros personajes relacionados con la polica secreta de Pinochet a (Australia) (que) les concedi visa permanente a todos ellos, lo que sugiere un acuerdo entre los dos gobiernos [2]. De hecho, varios agentes se establecieron impunemente en Australia a partir de 1980. Frecuentemente infiltraron en los comits de solidaridad capitalinos establecidos a partir del golpe militar de 1973, a veces desenmascarados por sus propias vctimas en reuniones solidarias con la Resistencia Chilena [3]. Por ms exagerado que podra aparecer el nmero citado, recordemos que en su magnfico libro War Criminals Welcome (Bienvenidos criminales de guerra, 2001), el politlogo Mark Aarons demuestra que uno de los principales destinos de los criminales de guerra nazis de Europa del Este fue Australia: llegaron en cantidades industriales, trabajando muchos como agentes de inteligencia e inmigracin para el entonces Servicio de Investigacin del Commonwealth (CIS), antecedente de ASIO y ASIS.

La publicacin de los informes clasificados de la Comisin Real de Inteligencia y Seguridad 1974-1977 en 2008, arroj luz sobre el papel de los gobiernos liberal-nacionales (LNP) y laboristas australianos en Chile. Confirman que la ASIS fue proactiva en el derrocamiento del Gobierno de Allende yluego en el mantenimiento del capitalismo autoritario bajo la dictadura de Pinochet. La CIA organiz la colaboracin de ASIS en Chile a partir de noviembre de 1970, menos de dos meses despus de la eleccin de Allende. Washington esperaba que el Gobierno de Allende rompiera las relaciones diplomticas, por lo tanto la CIA busc la apertura de una red ASIS en el pas, que compensara en cierta medida por su ausencia si fuera desalojada. La estacin ASIS-CIA en Santiago deba producir informacin clave para Washington, supuestamente en reciprocidad por la gran cantidad de inteligencia que EE.UU. haba puesto a disposicin de Australia durante la Guerra de Vietnam (segn el juez del tribunal), en la cual Australia desempeaba un papel central en la imposicin del imperialismo estadounidense.

En 2007 Adriana Rivas fue acusada formalmente en Chile de siete cargos de secuestro agravado y consecuente asesinato entre 1974 y 1977. Segn la abogada chilena Adriana Navarro, quien ha trabajado durante aos gratuitamente en Sdney para las familias de algunas vctimas, Rivas fue coautora del secuestro agravado de Vctor Daz, Fernando Navarro, Lincoyn Berrios, Horacio Cepeda, Juan Ortiz, Hctor Vliz y la tecnloga mdica embarazada Reynalda Pereira. A fines de 1976 fueron secuestrados, torturados salvajemente y luego asesinados y hechosdesaparecer. Eran miembros del Partido Comunista, dirigentes sindicales, maestros de escuela primaria, funcionarios pblicos y ciudadanos: ver https://tinyurl.com/y57q87eu. Segn la abogada, los tribunales chilenos han acumulado decenas de declaraciones incriminatorias de testigos oculares, incluidas las de agentes de la DINA ya procesados y sentenciados, ms de su jefe de la Brigada Lautaro, el capitn Morales Salgado. Pero en un complot cuidadosamente orquestado, seguramente por servicios de inteligencia afines, Rivas escap de vuelta a Australia poco despus de que comenzara el proceso penal en 2009. Sin embargo, sucesivos gobiernos australianos se han negado a actuar bajo el tratado de extradicin entre los dos pases, reconfirmando el estatus histrico del pas como refugio de criminales de guerra.

La coyuntura local e internacional suscita dos interrogantes sobre el caso: en primer lugar, por qu su detencin ahora, tras tantos aos de impunidad? Por un lado ha influido el peso de la incansable lucha de los herederos de las organizaciones solidarias citadas, adems de los grupos nuevos Extradite Adriana Rivas Now (https://tinyurl.com/y4ncp5df), Chilenos en Australia (http://chilenosenaustralia.com/index.php) y National Campaign for Truth and Justice in Chile (https://www.facebook.com/memoriayrebeldia); la prensa popular (p.e. https://tinyurl.com/yy5w69qz), numerosas peticiones ciudadanas al Gobierno australiano, la solidaridad de algunos parlamentarios laboristas y del Partido Verde a nivel nacional, el activismo poltico-legal de la abogada Navarro y equipo, las presiones sindicales (especialmente martimas y de construccin) y el documental La Conexin Australia-Chile, de 2013 (https://tinyurl.com/y5nahpuj). Una muestra del envalentonamiento del movimiento global es el documental El Pacto de Adriana (2017), cuya directora chilena Lizette Orozco, una sobrina de Rivas, reclamasu extradicin en l: ver https://tinyurl.com/yyyzgyp3

Por el otro lado, el Gobierno de coalicin Liberal Nacional (LNP) una continuacin del modelo neoliberal impuesto por los gobiernos laboristas en los 80 se encuentra en estado catico en la vspera de las elecciones federales dentro detres meses. Frente a repetidas encuestas que demuestran la probabilidad de perder el Gobierno, en medio de los creciente escndalos sobre su tratamiento cruel hasta fatal de refugiados (en comn con los gobiernos laboristas) en lo que son, en efecto, sus campamentos de concentracin de mercenarios en pases vecinos; intentando distanciarse de los grupos ultraderechistas en crecimiento como United Patriots (Patriotas Unidos) y Patriot Blue (Patriota Azul) (ver https://tinyurl.com/yxqvmned ) y tras las derrotas en elecciones complementarias recientes por candidatos humanistas, seguramente sera oportuno que la coalicin gobernante consiguiera una bolsa de votos de los cerca 50.000 chilenos residentes, la mayora distribuidos alrededor de los escaos marginales trabajadores y laboristas del pas, a la vez lavando su imagen bien ganada de arrogante proveedor de contratos billonarios para las empresas transnacionales carcelarias y de seguridad e inteligencia.

En segundo lugar: Qu se puede esperar si se cumple la extradicin? El Gobierno chileno del presidente pinochetista Sebastin Piera (el Berlusconi con poncho), al igual si no ms que los gobiernos neoliberales de la Concertacin, parece estar manteniendo el pacto entre la dictadura saliente y la Izquierda Renovada de optimizar la impunidad de los criminales de guerra de la dictadura, con limitadas excepciones donde le es conveniente al sistema sacrificar algunas cabezas para mantener intacto el cuerpo de la hidra terrorista. Un ejemplo es el encarcelamiento simblico del propio director de la DINA en un recinto decinco estrellas, unos 20 aos despus de iniciar sus asesinatos como jefe de la DINA y dirigente de la transnacional y nefasta Operacin Cndor (que se cobr hasta 50.000 vctimas en todo el continente).

Si la solicitud legal del Gobierno a la corte termina con la extradicin de tan nefasto personaje, sera un avance simblico y poderoso por parte de la coalicin fracturada de fuerzas populares en Australia. Los acontecimientos brevemente resumidos aqu tambin expresan una nueva fase de la centenaria solidaridad mutua entre la isla-continente de los canguros y Amrica Latina. El agotamiento del modelo de internacionalismo solidario desarrollado en condiciones de guerra fra y un interregno sin direccin coordinada durante dos dcadas, han desembocado en una alianza dinmica entre sectores mayores de luchadores, an con fuego en las entraas, ms una nueva generacin que carece de las mismas experiencias de la vieja guardia pero que ha aprendido a compensar con una extraordinaria creatividad y valenta. Son das tempranos en esta nueva y fecunda coyuntura, pero como terminaba la narracin del documental celebrado de Patricio Guzmn la Batalla de Chile an no ha terminado.

* El autor es profesor asociado honorario del Departamento de Historia delaUniversidad de Sdney



[1] Ver Brian Toohey y William Pinwill, Oyster: The Story of the Australian Secret Intelligence Service , Port Melbourne, William Heinemann, 1989; Henrik Krüger, The Great Heroin Coup: Drugs, Intelligence & International Fascism. Walterville, OR: Trine Day, 2016.

[2] Ver https://www.memoriaviva.com/criminales/criminales_r/rivas_gonzalez_adriana_elcira.htm.

[3] Ver Viviana Ramrez y Robert Austin"El Pueblo Unido? La solidaridad australiana con Latinoamrica desde Allende: http://bit.ly/2ea5Uyz ; y Vladimir Pacheco, Graham Holton y Robert Austin, Unhappy Fortieth: Australia and the Political Economy of Terror in Chile, 1973-2013: http://bit.ly/2hoLpy5.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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