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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-02-2019

Dividiendo a islamistas e izquierdistas en Marruecos

Mati Monjib
Carnegie Endowment for International Peace

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


El rgimen marroqu, al alimentar una guerra meditica entre islamistas e izquierdistas, pretende aislar a los independientes que le critican e impedir que estas fuerzas formen una coalicin antipalacio.

Durante los ltimos meses, es constante la guerra meditica entre algunos grupos islamistas marroques y la mayora de las facciones izquierdistas del pas. Personalidades de alto perfil por ambos lados, como es el caso de Abdelilah Benkirane, expresidente del Partido de Justicia y Desarrollo (PJD), y de Nabila Mounib, lder de la Federacin de Izquierda Democrtica (FID), se han lanzado a la lucha tratando de llamar la atencin del pblico sobre cuestiones candentes.

La ms destacada de esas cuestiones ha sido el juicio de Taoufik Bouachrine, el editor-jefe de Akhbar Al Yaoum, conocido por sus destemplados editoriales contra el rgimen. El 23 de febrero de 2018, Bouachrine fue arrestado por cargos de trata de personas y violacin, siendo posteriormente condenado a doce aos de prisin. Sin embargo, una parte significativa del pblico marroqu, junto a ONG como Reporteros sin Fronteras y el Comit para la Proteccin de Periodistas, creen que el arresto fue un mero acto de represalia poltica. El Grupo de Trabajo de la ONU sobre Detencin Arbitraria calific asimismo el juicio de Bouachrine de injusto y polticamente motivado [1]. El Grupo de Trabajo exigi que el gobierno pusiera en libertad de inmediato a Bouachrine e investigara las circunstancias que rodearon su arresto, le indemnizara y adoptara medidas contra quienes le haban detenido.

Poco despus de que arrestaran a Bouachrine, varios medios de comunicacin afirmaron que el periodista haba estado trabajando en nombre de los islamistas, especficamente de Benkirane. Esto provoc una guerra de palabras que dur un mes entre los medios de tendencia islamista y los de tendencia izquierdista, a pesar de que Bouachrine haba atacado abiertamente al lder del PJD en 2011 por su oposicin a las protestas de la Primavera rabe, que Akhbar Al Yaoum haba apoyado tan expresivamente que los manifestantes progobierno organizaron en un determinado momento una manifestacin frente a la sede del peridico y quemaron copias de su ltima edicin.

Cuando Benkirane se convirti en jefe del gobierno, Bouachrine continu criticndole de vez en cuando. En un artculo publicado el 23 de mayo de 2012, Bouachrine censur a Benkirane por afirmar que la constitucin haba puesto la toma de decisiones enteramente en manos del rey, escribiendo: De qu constitucin est hablando, Sr. Benkirane? De la escrita o de la no escrita?. Esto ltimo hace referencia a la costumbre poltica profundamente arraigada en la que todos dejan la ltima palabra al rey y no cuestionan sus decisiones. A principios de ese mes, Bouachrine haba criticado a Benkirane de manera similar por no haber reivindicado sus poderes constitucionales como jefe de gobierno y por repetir el error fatal de Abderrahmane Youssoufi de tratar desesperadamente de establecer un clima de confianza entre el gobierno y palacio a costa de sacrificar los poderes del gobierno [del primer ministro].

En 2013, cuando Benkirane demostr ser incapaz de cumplir la mayora de las promesas de su campaa, posterior a la Primavera rabe, Bouachrine le atac amargamente diciendo que la mayor parte de los proyectos de reforma que prometi han quedado suspendidos, y que las principales decisiones en las que debera estar pensando y discutiendo han quedado aplazadas. El periodista volvi a preguntar por qu en lugar de defender sus propios derechos constitucionales frente a palacio, el primer ministro se limitaba a hacer meros gestos de cortesa.

En aquel momento, aproximadamente un ao despus de la Primavera marroqu, Bouachrine apoy a los lderes del PJD que se oponan a las polticas de Benkirane, especficamente a su decisin de prohibir que los miembros de PJD se unieran a las protestas callejeras del Movimiento 20 de Febrero. Entre esos lderes se encontraban Mustapha Ramid (conocido en esa poca por su oposicin al palacio), Abdelali Hamieddine, Lahbib Choubani y Amina Maelainine. Pero, despus de 2013, cuando Ramid (entonces ministro de Justicia) se volvi an ms conciliador que Benkirane frente al palacio, Bouachrine comenz a desplazar su apoyo ms a menudo hacia Benkirane, quien se enfrentaba cada vez ms con palacio y con los miembros propalacio del PJD, como Aziz. Rabbah, su ministro de Transportes.

Adems, el peridico de Bouachrine, Akhbar Al Yaoum, era uno de los pocos peridicos importantes que publicaba regularmente columnas de crticos del autoritarismo, ya fueran izquierdistas o islamistas. Durante las elecciones legislativas de 2016, el peridico brind una cobertura solidaria a las organizaciones de izquierda sin vnculos con la monarqua, como el Partido Socialista Unificado, publicando una pgina completa en apoyo a su secretaria general, Nabila Mounib, firmado por cien destacados marroques. A pesar de todo ello, la campaa meditica emprendida contra Bouachrine afirmaba que era un enemigo de la izquierda y un portavoz de los islamistas y Benkirane.

El mismo escenario se despleg en el procesamiento de Abdelali Hamieddine, un parlamentario del PJD que trabaja en su secretara general. En 1993, un tribunal de Fez haba condenado a varios estudiantes universitarios de izquierda e islamistas, incluido Hamieddine, a dos aos de prisin por participar en una pelea en la que muri otro estudiante, Mohamed Benaissa Ait El Jid. El 7 de diciembre de 2018, el Tribunal de Apelaciones de Fez decidi reabrir el caso por segunda vez y acus a Hamieddine de cmplice de asesinato. Su primera audiencia estaba programada para el 12 de febrero de 2019, a pesar de que ya ha cumplido dos aos y debera haber estado protegido de nuevas apelaciones por el estatuto de limitaciones, ya que el incidente se produjo hace 26 aos.

El juicio de Hamieddine ha sido tambin utilizado por los poderosos medios de comunicacin promonarqua para provocar tensiones entre islamistas e izquierdistas, incluidas las redes sociales. Hamieddine fue probablemente atacado como consecuencia de sus crticas al palacio, como su declaracin en una reunin del partido en julio de 2018 asegurando que la monarqua, en su forma actual, es un impedimento para el progreso, la evolucin y el desarrollo. Hamieddine tambin pidi al PJD que siguiera el ejemplo de la transicin democrtica en Espaa estructurada a travs de una mesa redonda que rena a todas las facciones, en referencia a las negociaciones tras la muerte de Francisco Franco en 1975, que reunieron al rgimen y a la oposicin de izquierdas, allanando el camino para volver a una monarqua de tipo constitucional.

Si Hamieddine fue juzgado tras haber criticado duramente a la monarqua, Bouachrine fue tambin arrestado despus de desafiar individualmente al rey por las deficiencias del rgimen en un artculo de opinin ampliamente ledo en agosto de 2017. La frase de apertura de Bouachrine era extremadamente provocativa: Gobernar no es irse de picnic a la playa con el buen tiempo, una posible referencia a que el rey estaba en aquel momento en su palacio en la playa, en la costa norte, para celebrar su cumpleaos.

Bouachrine sigui adelante utilizando un lenguaje an ms audaz: Mohammed VI ya no es un hombre joven, ni su reinado es nuevo, ni su gobierno carece de determinados precedentes. Lleva gobernando dieciocho agridulces aos y ha vivido crisis grandes y pequeas, aunque ninguna tan grave, en mi opinin, como la crisis actual, en la que las protestas del Rif son solo la punta del iceberg. Bouachrine estuvo arrestado varios meses despus de esta crtica al rey, al igual que el editor-jefe de Lakome, Ali Anouzla, haba sido arrestado en 2013, solo meses despus de criticar lo que llamaba repetidas y prolongadas ausencias del rey.

La mayor parte de la prensa marroqu ha adoptado la lnea semioficial en los casos de Bouachrine y Hamieddine. Esto incluye a personas influyentes en las redes sociales que tienen miles de seguidores en Facebook, algo que solo puede llevarse a cabo a partir de la manipulacin de sus complicados algoritmos con fondos suficientes, recursos humanos y tecnologa, lo que sugiere el respaldo de grupos organizados.

Una dinmica similar est desarrollndose con la parlamentaria del PJD, Amina Maelainine, despus de que los medios compartieran fotografas que la mostraban en Pars sin cubrirse la cabeza. Se est catalogando a Maelainine como hipcrita que vive su vida libremente en el extranjero, pero niega esa misma libertad a sus compaeras, y como una mercachifle de la religin que se opone a la ideologa progresista e izquierdista. La mayora de las acusaciones suenan a hueco, ya que Maelainine es una de las pocas mujeres lderes en el PJD que se ha pronunciado en ocasiones en defensa de la libertad de las mujeres para elegir cmo se visten, e incluso defendi a la izquierdista Nabila Mounib contra campaas similares en los medios. En una publicacin de 2015 en Facebook que critic implcitamente a algunos dentro del PJD, Maelainine dijo: La campaa contra Nabila Mounib por su apariencia y vestimenta es pattica, inconsistente e inadecuada. Aquellos que quieran confrontar a Mounib, que enfrenten su retrica, sus opciones y las alternativas que est proponiendo dentro del FID. Tres aos ms tarde, Maelainine escribi nuevamente en solidaridad con Mounib, quien fue difamada despus de pedir la liberacin de los detenidos arrestados en las protestas del Rif. Maelainine insinu que estos ataques estaban organizados por actores poderosos, no por ciudadanos comunes, y que describan la manera sistemtica en que se difamaba a las figuras polticas; continuaba expresando su verdadero temor por el futuro de un pas que mata a sus instituciones y partidos, menosprecia a sus funcionarios y polticos electos, creando vacos. Maelainine sugera que la razn por la que Mounib era atacada era poltica: Nabila Mounib, como otros polticos, tiene derecho a expresar libremente sus opiniones y posturas.

Parece haber dos razones principales para estas ofensivas de los medios contra las tres personalidades, que en los casos de Hamieddine y Bouachrine fueron tambin acompaadas de demandas legales. En primer lugar, Hamieddine y Maelainine se encuentran entre los pocos parlamentarios del PJD que no dudan en criticar el autoritarismo en Marruecos. Las tres figuras defendieron a Benkirane frente a los cuatro partidos lealistas (la Unin Constitucional, la Unin Socialista de Fuerzas Populares, el Movimiento Popular y la Concentracin Nacional de Independientes) durante el estancamiento postelectoral 2016-2017, que termin en la expulsin de Benkirane como primer ministro, a pesar de que no haba base constitucional para hacerlo. En segundo lugar, los tres siguen manifestando estar a favor de un acercamiento entre islamistas e izquierdistas para crear un frente diverso que pueda conseguir un equilibrio de poder a favor de las fuerzas progresistas, lejos de la arraigada lite que, desde 2013, ha estado consolidando su control sobre la toma de decisiones polticas y econmicas, as como sobre gran parte de los medios de comunicacin (incluidas las redes sociales).

Las fuerzas que lanzan estos ataques mediticos han tratado de matar dos pjaros de un tiro. A pesar de estar debilitando a actores influyentes dentro de la oposicin poltica, estn agravando la estigmatizacin islamista-izquierdista, que se ha prolongado durante aos y se ha intensificado en los ltimos meses, lo que hace que cualquier acercamiento amplio y efectivo entre los dos sectores sea prcticamente imposible en un futuro prximo. Todo esto alivia la presin sobre la lite poderosa y descarta cualquier cambio significativo en el equilibrio de poderes que podra impulsar el pas por el camino de la democracia.

Nota:

[1] Revisin del autor de documentos de la ONU an no publicados.

(Este artculo fue escrito originalmente en lengua rabe)

Mati Monjib es analista poltico, activista de los derechos humanos e historiador en la Universidad Mohamad V, en Rabat.

Fuente: https://carnegieendowment.org/sada/78200?lang=en

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.



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