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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-02-2019

Reposicionamiento poltico y militar de Estados Unidos en Amrica Latina y los gobiernos tteres
Venezuela, un mal ejemplo que hay que borrar del mapa

Giorgio Trucchi
Rebelin


La ofensiva imperial contra Venezuela tiene como propsito acabar de una vez con un modelo basado en la solidaridad, la independencia y la autodeterminacin de los pueblos, y que aspira a la unidad e integracin latinoamericana y caribea. Un modelo que, por su propia naturaleza, afecta los intereses de Estados Unidos, las oligarquas nacionales y el gran capital transnacional.

No hay por donde perderse, asegura el historiador hondureo Edgar Soriano.

La crisis que sufre Venezuela es producto de una injerencia totalmente descarada del gobierno de Estados Unidos, la derecha internacional y los poderes corporativos -inclusive los europeos-, que ven amenazados sus intereses por un proyecto poltico-institucional encaminado no slo a redistribuir recursos, sino a defender los intereses de la colectividad social y generar mecanismos de participacin y empoderamiento ciudadano.

Un proyecto exportable y repetible que busca cambiar el orden establecido y construir nuevas formas de hacer poltica, limitando la capacidad de injerencia de Washington y las transnacionales en los intereses internos de las naciones.

Despus de la cada del Muro de Berln y las invasiones de Afganistn e Irak -contina Soriano-, Estados Unidos se senta el amo poderoso del mundo, pero los nuevos liderazgos que han surgido a nivel mundial estn cambiando el escenario internacional, configurndolo como multipolar y con una fuerte proyeccin de la cooperacin Sur-Sur.

Pese a eso, Washington se empecina en sostener relaciones de fuerte agresividad, y la ofensiva contra el gobierno de Venezuela y otros gobiernos progresistas es parte de esta lgica de patio trasero.

- Hay que acabar con el mal ejemplo.

- La propuesta de Venezuela es un mal ejemplo tanto para el proyecto imperial norteamericano como para la derecha latinoamericana porque, como dije, empodera a los pueblos y les brinda herramientas y capacidades para que puedan construir modelos repetibles en todo el continente.

Amrica Latina tiene grandes posibilidades y todo est dado para que haya ms independencia (de los pases) de las potencias imperiales y de las compaas transnacionales. Esto es lo que ms les irrita. No soportan que exista una Venezuela que diga: vamos a tener nuestra propia moneda y vamos a reconfigurar el escenario de relaciones polticas, sociales y comerciales.

La reaccin siempre es agresiva y vemos como a Venezuela se le ha venido imponiendo un proceso de bloqueo econmico y financiero, acompaado por una arremetida a nivel meditico, poltico y hasta militar.

Estamos viendo como han vuelto a repotenciar a una OEA (Organizacin de Estados Americanos) totalmente desacreditada y al Grupo de Lima que sirve ciegamente los intereses de Washington, debilitando instancias regionales y subregionales de integracin (UNASUR, CELAC, ALBA).

Tanto la OEA como el Grupo de Lima son punta de lanza en la construccin de un cerco poltico y econmico en contra de los proyectos que se apartan de las lneas dictadas por Estados Unidos, y que pretenden reconfigurar las relaciones internacionales basndolas en los principios de reciprocidad, solidaridad, complementariedad y autodeterminacin.

- Los medios masivos de comunicacin estn jugando un papel que no tiene precedentes.

- Definitivamente. Los medios hegemnicos, a travs de las mentiras, han venido asumiendo un papel importante en los procesos de legitimacin de la poltica injerencista. Ya se ha vuelto viral que en Venezuela hay una tirana, que por culpa del gobierno la gente se est muriendo de hambre, que no hay comida ni medicinas, que el pas vive una crisis humanitaria y de derechos humanos.

Esta narrativa de los medios de comunicacin corporativos nacionales e internacionales es parte de un diseo estratgico para que la gente asuma estas verdades, se conmocione adentro y afuera del pas y reaccione. De esta manera resulta ms fcil legitimar el injerencismo de la OEA, de los gobiernos cmplices y, hasta una eventual aventura blica, aunque esta ltima no va a ser tan fcil para los agresores.

- Le sorprendi la actitud de la Unin Europea?

- La Unin Europea est dividida sobre Venezuela, aunque de parte de antiguas potencias imperiales la actitud ha sido muy agresiva. El comportamiento del Reino Unido ha sido vergonzoso. Se trata de un robo descarado del oro venezolano. Entre Reino Unido y Estados Unidos se estn robando 30 mil millones de dlares. Es un abuso desde su condicin de potencias hegemnicas.

Hay muchos pases europeos que, en el siglo pasado, han apoyado a regmenes violentos y autoritarios y hasta a dictaduras feroces. Ahora que se estn volviendo cmplices de esta nueva esttica estratgica que tiene la derecha, no pueden venir a dictar ctedra de democracia a los pases latinoamericanos.

-Washington quiere solamente borrar del mapa al mal ejemplo venezolano o tambin a sus aliados? Pienso a Bolivia, Cuba, Nicaragua

- Va con todo y lo hace junto a las derechas locales (nacionales) y al poder corporativo. No hay duda de que vendr una escalada contra los pases que siguen apoyando y solidarizndose con el gobierno venezolano. Ya vemos como en estos pases se estn promoviendo conspiraciones internas y el uso de las redes sociales para construir falsas percepciones de la realidad.

La que viene va a ser una arremetida, tanto en el plano poltico, como en el ideolgico, econmico y social, contra estos proyectos de autonoma y autodeterminacin de los pueblos, tratando de imponer gobiernos tteres que salvaguarden los intereses estratgicos, geopolticos y econmicos de Washington, para que sus compaas sigan alimentndose de los recursos de Amrica Latina.

- Honduras se ha sumado al plan intervencionista.

- Honduras tiene instalado un rgimen totalmente plegado a los intereses de Washington. La cpula gobernante est vinculada a una serie de escndalos de corrupcin y al crimen organizado, y esto hace que Estados Unidos tenga ms capacidad de influenciar la poltica exterior hondurea, y que el presidente (Juan Orlando Hernndez) est anuente a todo lo que le pida Washington.

Lo hemos visto con la decisin, claramente impuesta, de trasladar la embajada de Honduras en Israel a Jerusaln. El gobierno necesita quedar bien con Estados Unidos, por eso va a seguir atacando a Venezuela y a cualquier otro pas en la medida que Washington se lo pida.

Tambin queda expuesta la hipocresa del gobierno estadounidense: por un lado exige respeto de los derechos humanos y elecciones libres y transparentes para democratizar Venezuela (y Nicaragua), por el otro legitima y respalda al gobierno de Honduras que es el resultado del fraude y es responsable de la represin post electoral (2017).

En aquella ocasin, el papel de la OEA y de su secretario general (Luis Almagro) fue vergonzoso, llamando al silencio ante el fraude, la represin, las detenciones y los muertos.

- En la izquierda latinoamericana y mundial hay mucha confusin sobre Venezuela.

- Algo que la derecha sabe hacer con mucha eficiencia es cerrar filas en determinados momentos coyunturales. Esto es algo que le falta a la izquierda poltica, a los sectores progresistas, a los movimientos, que terminan ahogndose en sus propias contradicciones.

Nos encontramos en una coyuntura muy complicada, donde la derecha latinoamericana y mundial est dispuesta a hacer todo lo que sea necesario para derrocar al gobierno de Venezuela y avanzar contra los gobiernos que lo apoyan.

La izquierda poltica y los movimientos deberan reflexionar con mayor profundidad sobre la historia de nuestra regin, de cmo se ha generado el proceso poltico contemporneo durante la implementacin del modelo neoliberal y valorar a qu gobiernos les apostamos.

Tal vez el de Venezuela no sea el gobierno ideal con el cual soamos, pero en este momento hay que cerrar filas y salvar proyectos. No podemos volvernos parte del complot que apunta a que nuestras naciones sigan viviendo bajo el yugo de regmenes que juegan a la democracia, pero plegados a los intereses transnacionales y de la clase dominante.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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