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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-02-2019

Poesa contra el fascismo

Enrique Villagrasa
Librujula

Cuando la poesa se enfrent y se enfrenta al fascismo


Escribir sobre poesa y sobre antifascismo es ver el barranco, que existe, a un lado de la vida y ms de la nuestra, que ya tenemos una historia en esta Espaa tan suya, donde los lderes polticos y econmicos, mayora hombres, todava anhelan ir bajo palio. Por eso, al escribir este artculo pienso en aquellos poetas que en los aos difciles escriban en y con la Espaa leal: don Antonio Machado, Rafael Alberti, Manuel Altolaguirre, Luis Cernuda, Juan Gil-Albert, Miguel Hernndez, Len Felipe, Jos Moreno Villa, Emilio Prados, Arturo Serrano Plaja y Lorenzo Varela, entre otros; pero estos llevaron a cabo el poemario titulado Poetas en la Espaa leal (que reedit Renacimiento, Madrid-Valencia, 1937-Sevilla 2007), en edicin facsmil, con estudio del profesor Manuel Aznar Soler. Este libro fue escrito para regalarlo en 1937 a los escritores antifascistas que, procedentes de todo el mundo, participaron en el Segundo Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura. Ah es nada! Por cierto, Federico Garca Lorca haba sido fusilado por el fascismo un ao antes.

De estos poetas citados siempre me ha llamado la atencin el que este poema escribi: Mi general/ Qu bonita letra tiene usted!/ Oh, que preciosa caligrafa de cuartel!/ As escriben los tiranos, verdad?/ Y los gloriosos dictadores!/ Qu rasgos!/ Qu pulso!/ Quin le ense a escribir as, mi general?/ Se dice general y se dice verdugo./ Los dos tienen el mismo rango,/ los mismos galones./ El general se diferencia del verdugo solamente/ en que el general tiene la letra ms bonita./ Para firmar una sentencia de muerte/ hay que tener la letra muy bonita/ Qu bonita letra tiene Ud., mi general! (Mxico 6-VIII-67), poema de Len Felipe que se puede leer en la Nueva antologa rota (aumentada con Guernica, Otro relincho al Che y Al glorioso general ) (Finisterre Editores, Mxico, 1974), poema que me persigue y siempre viene a la memoria al escribir sobre poesa y antifascismo. As pues, inicio el artculo con este poeta dado que este ao se conmemora el cincuentenario de su fallecimiento, quien naci en Tbara, Zamora, el 11 de abril de 1884 y muri el 18 de septiembre de 1968 en Mxico, poeta antifascista donde los haya. No estara de ms leer o releer sus obras, pues tal vez sea nuestro mejor homenaje. Lo cierto es que poco o casi nada ha cambiado de su tiempo al nuestro, ya que contina la misma intolerancia, la misma falta de compromiso y de unin para llevar a cabo un activismo conjunto, desde la razn y la democracia frente a la mitologa y el extremismo.

Otro de los poetas que no puedo dejar de mencionar en este texto es a Marcos Ana (Fernando Macarro Castillo), quien naci en Alconada, aldea de Salamanca, en 1920 y muri en Madrid, hace un par de aos. Poeta de raza donde los haya quien pas 23 aos de su vida, de los 18 a los 41, en las crceles de la dictadura franquista. Al ser liberado en 1961, el poeta recorri Europa y gran parte de Amrica promoviendo y organizando la solidaridad con los presos polticos y sus familias y denunciando las prcticas fascistas que, por entonces, se realizaban en Espaa. Podemos leer poemas como este, incluido en el libro Poemas de la prisin y la vida (Umbriel-Tabla rasa, 2011): Mi pecado es terrible;/ quise llenar de estrellas/ el corazn del hombre./ Por eso aqu entre rejas,/ en diecinueve inviernos/ perd mis primaveras./ Preso desde mi infancia/ y a muerte mi condena,/ mis ojos van secando/ su luz contra las piedras./ Mas no hay sombra de arcngel/ vengador en mis venas:/ Espaa es slo el grito/ de mi dolor que suea

Poeta de raza y antifascista tambin es el aragons Miguel Labordeta (Zaragoza, 1921-1969) y buena prueba de esto es el poema Un hombre de treinta aos pide la palabra, perteneciente a su libro Epilrica y recogido en Miguel Labordeta. Obra publicada (Larumbe, 2015), edicin de Antonio Prez Lasheras y Alfredo Saldaa (pp. 159-163) donde escribe: ()/ Pero fuimos aprendiendo vuestra leccin paso a paso:/ cuando tenamos quince aos cuaj en noches de terror y de asombro inaudito/ entendiendo que ser hombre era estar dispuesto a sacar de la cama a su hermano/ y asesinarlo cobardemente al borde de un camino/ cuando tenamos veinte aos supimos que era lcito todo/ hasta destruir millones de inocentes por el hambre y el fuego/ cuando tenamos veinticinco aos conocimos tambin/ que el perdn es intil y los sueos ms nobles/ se pierden en el tiempo como un soplo de jumo/ y ahora con nuestros treinta aos hemos comprendido tantas cosas/ tantas cosas que nos duelen duramente aqu dentro/ y que si tuviramos que confesarlas moriramos/ de vergenza y de rabia./ ().

Y aqu esta Carlos lvarez (Jerez de la Frontera, 1933) quien recientemente ha visto publicada su obra potica completa en dos volmenes, bajo el titulo de Los sueos, el amor, las intenciones (Adeshoras, 2016), en edicin de Jos Luis Esparcia, donde se recogen los poemas publicados de 1964 a 1976, primer volumen, y de 1977 a 1993. De este poeta elijo el poema Peligro (pp.445-446) del libro de titulo tan significativo Como la espuma lucha contra la roca: y pienso en el Vietnam, y luego pienso,/ cuando escucho el aullido de la guerra,/ que ya clavaron su aguijn inmenso,/ venenoso, los yanquis en mi tierra;// que ya hicieron la calma de mi cielo/ salpicado de luz y de canciones/ con el punzante bistur del vuelo/ de rapia y de terror de sus aviones;// que ya, como ante un toro, se divierte/ jugando con mi viento su bandera/ de enrejadas estrellas y de muerte/ banderilla sin gracia y extranjera.// Y veo cuando paso la mirada/ por mis playas ingenuas, no gaviotas/ pintando el mar de blanco, sino anclada/ la serpiente asesina de sus flotas.// Y luego pienso en el Vietnam, y pienso que es urgente lograr que se despierte/ nuestro pueblo, y vigile alerta, tenso/ si no quiere correr la misma suerte.

Otro poeta y antifascista que ha visto publicada su poesa reunida es Fernando Arrabal (Melilla, 1932), bajo el ttulo de Credo quia confusum (Huerga & Fierro, 2016), en edicin, prembulo y seleccin de Ral Herrero. Recojo aqu su Soneto de odio y amor a Espaa (p. 303): Te recuerdo cruel y misteriosa,/ me alboroto pensando en tus mamones,/ la ms guapa de todas las naciones/ eres bella y con ojos de viciosa.// Al pegarme te vuelves ms hermosa/ con tus azotes y tus mojicones,/ rompindome la crisma a bofetones/ mi niez la forjaste dolorosa.// Si en tus labios acert con tanto tino/ en tus cejas mi pubis se alojaba./ En el sur de tu piel me desatino// distribuyes tus besos con la lava,/ representas belleza en batera/ ay que patria tan causa de mana! El padre del poeta era oficial del ejercito espaol y fue encarcelado por no unirse a la rebelin y golpe de Estado del 18 de julio de 1936.

Quiero citar un documentado y esclarecedor libro, en dos volmenes: 1/ Historia y 2/ Antologa de Literatura fascista espaola (Akal, 1986), de Julio Rodrguez-Purtolas, que bien les puede iluminar sobre qu, quin, cmo, dnde y el porqu, de los escritores fascistas, desde final de los aos veinte hasta la edicin del citado libro. Y el excelente ensayo de Pedro Garca Cueto Juan Gil-Albert y el exilio espaol en Mxico (Biblioteca Valenciana, 2016). Creo que estos poetas, en su quehacer demiurgo, pretendan y queran para el lector el distanciamiento del pensamientos automtico, al que estamos tan y tan acostumbrados. Y es que esta poesa, la de ellos: Len Felipe, Marcos Ana, Miguel Labordeta, Carlos lvarez y Fernando Arrabal, exige al lector, que no deja de ser un ciudadano ms, como ellos, un abandono decidido de la pasividad y le piden que ponga en duda la organizacin de la sociedad y su amenazante representacin, la cual sufrimos todas las personas que en el mundo estamos. Ellos, que yo sepa, no entendan ni entienden vida y obra separadas, pues poesa y compromiso social son inseparables. Su obra y vida estaban y estn totalmente imbricadas. De hecho su poesa es la aldea clave para la resistencia.

Poetas seeros de ayer y hoy

Si nos fijamos en el panorama actual de la poesa espaola existen poetas que estn en ello, trabajando a favor de la poesa y del antifascismo, tanto mujeres como hombres, sabiendo que han atravesado el espejo de la realidad y son conscientes de que el espejo siempre refleja la luz que tiene. Por eso es importante saber mirar y no romper ese espejo, en esta sociedad tan de prisas e imgenes. As pues, ante este panorama de reflejos, vale la pena recordar al colectivo Alicia Bajo Cero y su Poesa y poder, publicado por la Unin de Escritores del Pas Valenciano en 1997 y que se puede leer en la red: https://www.nodo50.org/mlrs/Biblioteca/pyp1.pdf , ya que no creo que existan ejemplares en papel. Este libro naci, por lo que yo s, de la necesidad de hacerle preguntas a aquella denominada por algunos ltima poesa espaola, a propsito de sus implicaciones ideolgicas y polticas en sentido muy amplio; que, dada la situacin actual debera alguien o alguna editorial apostar por la reedicin, claro est, con actualizacin pertinente del mismo, con otros trabajos, como, por ejemplo, los del poeta y terico Alberto Garca-Teresa (Madrid, 1980). Hay que mencionar aqu el magnfico estudio llevado a cabo en su Poesa de la conciencia crtica (1987-2011) (Tierra de nadie, 2013).

Uno de los poetas que destacan, tambin terico, es Antonio Mndez Rubio (Fuente del Arco, Badajoz, 1967), quien preguntado al respecto del tema que nos ocupa, de poesa y antifascismo, manifestaba que en esa pulsin cada vez ms cotidiana por la hiperexpresin resuena como un eco aquella nota o apunte de W. Benjamn, donde aseguraba que el fascismo ve su salvacin en el permitir que las masas se expresen (en lugar de que exijan sus derechos). As las cosas, pues, la opresin podra estar compensada por la descarga expresiva, de modo que con permitir que las masas se expresen, se lograra hacer de la expresin un resorte de normalizacin y adaptacin, de inhibicin del conflicto: tremenda paradoja, Mndez dixit.

Lo cierto es, explica el poeta y profesor Mndez, que tiene toda la razn del mundo y de esta forma queda confirmada la hiptesis planteada ya en 1933 por W. Reich sobre cmo la inhibicin psicolgica forma corazas adaptativas a las condiciones opresivas del fascismo la seduccin de las (imgenes de) corazas, que por otra parte, ha quedado contrastada con el xito masivo en el cine con la saga Iron Man (2008-2013). La coraza, en sentido psicoanaltico, se formara en torno a la pulsin expresiva, a la vez que se identifica sistemticamente poesa con expresin. Este ltimo malentendido confunde (como explicara R. Jakobson) algo tan elemental como la funcin expresiva y la funcin potica del lenguaje: la primera se centra en el emisor, la segunda en el lenguaje o mensaje. La primera tiende al exhibicionismo del individuo, la segunda a la construccin de puentes con la alteridad. El lugar oficial de la poesa parece hoy pasar por la primera, y de ah la catstrofe en forma de comportamientos de manada. En la obra potica de Mndez podemos leer poemas como este: Manada: /ms nada. Qu/ ms da!? T da,/ con o sin luz,/ sinrazn de ti./ Da la mano.

Otro de los poetas que lucha con su poesa contra el fascismo es el tambin profesor scar Ayala (Carpio de Tajo, Toledo, 1967) quien piensa que convertir a los adversarios en enemigo nico es una premisa del fascismo. Al llegar al poder (y para acceder a l), fabrican una cualidad comn para ese enemigo nico, a ser posible reconstruida entre las que residan latentemente en el cajn de los odios comunitarios. Esa cualidad se torna fagocitadora, ataendo cada vez a ms personas, hasta que un grupo numerossimo de ciudadanos es considerado enemigo del estado y, por lo tanto, susceptible de ser neutralizado: moro, enemigo del pueblo, conspirador judeomasnico, antisistema Ese es el momento de olvidar las diferencias y concentrarse en lo nico importante: apear al fascista de un poder que cree de su propiedad. Da igual si haba accedido o no legtimamente. Haban conseguido hacernos olvidar lo principal: ellos no eran el estado. En el fondo, el fascismo es una actitud muy apetecible para la cual la diversidad es el mejor de los antdotos, Ayala dixit. Y un buen ejemplo de todo lo expuesto es este poema improvisado: Al atravesar el umbral, miles de moscas/ se precipitaron a sus pies para hacerle una alfombra,/ la lmpara vomit sobre su rostro/ y se congel el vuelo de varias golondrinas sobre nuestras cabezas./ Acariciaba el aire lentamente/ y troce algunas muecas/ para que nadie quedara sin su pedazo./ Avanz muy despacio,/ provocando un oleaje de discpulos/ que se reventaban contra los muros./ De pronto se detuvo./ Y se puso a llover sobre el rincn donde perdido y lento un viejo se meca/ al ritmo de quin sabe/ qu voces,/ y al verlo diluido en un pequeo charco/ lo extendi con su bota antes de proseguir/ hasta el final del da.

Por su parte, el reconocido poeta Enrique Falcn (Valencia, 1968) afirma que cuando los estados occidentales se centran en prometer seguridad a sbditos y consumidores, el fascismo comienza a ensear la pata. As pues, la profusin de la islamofobia, el rechazo al extranjero pobre, la autoritaria del discurso pblico, la escalada de la desigualdad y el resurgir de los movimientos identitarios estn acumulando hoy suficientes seales para poder atribuir un nuevo papel presente a la tentacin fascista, aunque Falcn teme que ella todava est llamada a empoderarse de manera creciente cuando en las dos prximas dcadas los colapsos energticos de nuestras sociedades fracturen, en el corazn de los habitantes de Europa, las promesas recibidas de progreso y de seguridad. Ay de las pocas, amigos, cuyos poetas han de escribir apocalipsis! Enrique dixit. Es, no cabe duda, aviso de lo que nos est pasando, y toque de alerta para lo que nos ha de venir, y la poesa como cualquier otra forma de mesa que compartan los hombres bien podra colaborar en romper esos crculos de consenso que empiezan a admitir, sin mucho problema y con pavorosa calma, que ya podemos disparar contra la gente que escala nuestras vallas o alcanza nuestras costas, llegada desde el sur.

En aquel libro todava reciente: Porcin del enemigo (Calambur, 2013), (sobre esa porcin de fascismo que tambin anida en nuestros corazones y que las lites comienzan a querer despertarlo), quise recordar aquel fragmento de Primavera con una esquina rota (Punto de lectura, 2008) en que Mario Benedetti nos deca: Maestro, por qu razn su pas, una asentada democracia liberal, pas tan rpidamente a ser una dictadura militar? Yo le dije lo consabido: que el proceso empez mucho antes, no en la calma, sino en el subsuelo de la calma. Aadiendo que: nuestra poesa (informe del mundo, declaracin de resistencia y acta de desercin) debera dejar de seguirle el juego a ese peligroso subsuelo de calma. Nosotros decimos, y tambin con poemas, que podemos vivir felizmente levantados, como lo expresa en su Cancin del levantado: No adoptes nunca el nombre que te d la polica/ No acerques tu caricia a la piel del invasor/ No comas de su trigo, no bebas ms su leche/ No dejes que tu alberca la vuelvan lodazal// No esperes casi nada de su magistratura/ No reces en su lengua, no bailes con sus ropas/ No pierdas nunca el agua que duerme a los guardianes/ Ni alojes en su boca la sal de tu estupor// No guardes en el stano ms bombas incendiarias/ No firmes con tu letra los presagios del poder/ No tiendas ms cadveres en la comisara/ No esperes nunca nada de la voz del atad// No entregues tu camisa a ninguno de sus bancos/ Ni viertas en tu vientre el pozal de una bandera/ No lleves a tu amigo a los pies del impostor// No dejes que su lengua fructifique tras tu casa// No permitas a tus hijos,/ nunca dejes a tus hijos/ esconderse en su jardn.

Y el autor de La huella en el margen. Literatura y pensamiento crtico (Mira, 2013), el catedrtico y poeta Alfredo Saldaa (Toledo, 1962) seala que Marx hablaba de la teora y su latente y potencial capacidad destructiva del capitalismo y, por eso mismo, es algo que tiende a erradicarse en muchos mbitos del mundo actual en el que el fascismo y la xenofobia estn ganando terreno de una forma muy preocupante. Es ah en ese lugar inestable en el que es posible imaginar otro mundo donde la teora y la poesa pueden encontrarse dado que la poesa no consiste en contar historias o inventar mundos sino en modificar las relaciones que tenemos con este; en ese sentido, poesa y teora pueden compartir un componente crtico y revolucionario basado en la transformacin de la escritura, el sentido, la vida. Una poesa y una teora as entendidas surgen de la inquietud y la inestabilidad permanentes y, frente a cualquier concepcin doctrinal y gregaria del pensamiento, no dejan de generar situaciones inditas de realidad. Aadiendo que pensar de este modo a partir de la poesa, pensar poticamente, como quera el surrealismo histrico, impulsando la intervencin de la poesa en todos los aspectos de la vida, actuar de un modo potico, construyendo un pensamiento no sometido, insurgente y desestabilizador que surja de la ruptura con todas las maneras preeminentes de entender la realidad, basado en el potencial emancipador de un lenguaje que no renuncie a su fuerza imaginaria, creadora y expansiva. Ah es nada! En su poema Primavera en la plaza pblica de su libro Malpas (Siltola, 2015) lo deja claro este poeta: No al s.// Desactivar/ el relato del mundo/ hasta ignorarlo,/ generar redes de rebelda/ y resistencia/ cuando la informacin/ se transforme en propaganda/ y se convierta/ en un objeto de consumo/y no en una oportunidad/ para ejercer la crtica/ y fomentar el descontrol.

Breve antologa de poetas antifascistas

Por su parte, la autora del excelente trabajo Descubrir lo que se sabe (Estudio de gnero en 48 premios de poesa) (Tigres de papel y Genialogas, 2017), Nieves lvarez Martn (Mingorra, vila, aunque vive en Santander) opina, con conocimiento de causa, que el fascismo es el terror, el miedo, la represin salvaje, la anulacin de la cultura, el arte, la belleza, es "la noche de los cristales rotos, "la noche de los cuchillos largos", las chimeneas repletas de cadveres, los aviones arrojando personas al mar, los golpes de estado salvajes (como nuestra guerra incivil), el tiro en la nuca, las cunetas repletas de cadveres, es la quema de libros en la Alemania nazi, en el 1933, en la Plaza de la pera de Berln; la alteracin de los libros de historia, la mentira, la calumnia, la denuncia sin pruebas, la censura, la inquisicin, los campos de trabajo y de concentracin (no solo en Alemania o Polonia, tambin en Espaa), es el Valle de Cuelgamuros (donde fueron explotados ms de 500 presos republicanos, entre ellos su padre, un gran cantero), es el dolor, el dolor, el dolor. Cmo no voy a ser antifascista?, se pregunta, para afirmar que todas las personas decentes deberan ser antifascistas.

Tambin lvarez Martn se plantea si tiene sentido todo esto: pero tiene sentido ser antifascista hoy en da? Ahora, cuando crece la ultra-derecha-fascista en toda Europa es necesario ser antifascista, por supuesto. Ser antifascista es luchar para que no se reproduzca la opresin, para que se eliminen el machismo o la xenofobia y cualquier tipo de opresin que se imponga sobre una persona, un pueblo, una idea. Ser antifascista es demostrar comportamientos fascistas en el mercado, en la publicidad, el exhibicionismo interesado que margina a la mayora de la poblacin mientras se lucran unos pocos; intentar conseguir (s que es una utopa) que el capitalismo no imponga sus leyes, esas en las que solo manda el dinero y las personas son nmeros. Para afirmar con rotundidad que: soy antifascista y mi forma de serlo es darle mucha importancia a la educacin, el arte, la cultura mostrando otras formas de entender el mundo, de rebelin silenciosa, positiva, generadora de ideas que nos hagan ver que otro mundo es posible. Y as es, solo la educacin y la cultura conseguirn erradicar el miedo a la libertad y sin miedo la vida es ms vida y el fascismo no tiene ninguna oportunidad de progresar. Podemos leer versos tan significativos por y para la vida como estos del poema Eplogo II He nacido muerta incluido en el libro Desde todos los nombres (abecedario del olvido) (Cuadernos del Laberinto, 2014): Yo, aunque no lo creis,/ he nacido muerta,/ pero aqu me tenis,/ an sigo viva,/ intentando/ no quererme morir/ hasta el ltimo aliento/ del reloj.

Adems de todo lo expuesto, que no es poco, tambin citamos aqu el libro Contra. Poesa ante la represin (Coordinadora Anti Represin Regin de Murcia, 2016), con prlogo del gran poeta Antonio Orihuela (Moguer, 1965) y los poemas de ms de un centenar de poetas, mujeres y hombres, creo recordar 132, y nos atrevemos a recomendar los poemas de Rosa Acquaroni; Dori Campos, Elsa Lpez, Isabel Miguel, Katy Parra, Pilar Verd y Graciela Zrate, entre otras ms, como Isabel Prez Montalbn, Isabel Bono e Inma Luna. Y continuando con Orihuela y su introito, asegura en los ltimos pargrafos del texto que: Los versos aqu recogidos nos alientan a sacudirnos la costumbre, a no escondernos, a perder el miedo, en suma, a no ser cmplices de los discursos del poder, con los que a veces, sin querer, nosotros mismos cegamos nuestras propias respuestas y paralizamos nuestra capacidad de accin. Y aade que: Los versos aqu recogidos tambin son un buen material sobre el que reflexionar. Reflexionar sobre el modelo econmico que entre todos sostenemos, sobre el modelo productivo que padecemos, sobre el modelo poltico que toleramos, sobre el modelo educativo en el que nos gustara seguir creciendo como humanos y no como contables o tratantes de ganado; pero tambin reflexionar sobre nuestra vida, sobre nuestro cuerpo esclavizado con modas, implantes, conductas, servidumbres, horarios y estereotipos fsicos bajo la amenaza constante de ser expulsados del imaginario de esta sociedad patriarcal, falocrtica, banal y consumista; y por ltimo, replantearnos tambin nuestra propia condicin de represores, de verdugos, de irresponsables sociales o ecolgicos, como queda manifiesto en la lucidez de algunos de los poemas que aqu se comparten. Y contina: Estos versos, en suma, hablan de estos malos tiempos, pero tambin hablan de nuestra terca resistencia y de nuestras quebradizas certidumbres, de sueos y nuevos amaneceres sin sangre ni naufragios, de inocencia y esperanza, de la dulce utopa de un vivir hecho carne con el vivir de los dems. Para pedir: Que estos versos ayuden a dar materialidad al aliento de lo colectivo, a su poder, su risa, su magia y su luz. En suma, a lo que se grita en las calles.

Y ante un florilegio tremendo de poetas antifascistas, que haberlas haylas, que nadie lo dude!, he elegido unos poemas que creo representativos de este ser y estar ante el fascismo imperante, el cual adems sube peldao a peldao en nuestras vidas, sin apenas darnos cuenta. Estemos atentos, pues; que el nimo est presto pero siempre buscamos la comodidad, el mal de nuestros ltimos tiempos!

En esta pequea antologa de cinco poetas, que es una cata excelente, no lo duden, recojo los versos de la profesora y poeta admirada Mara ngeles Prez (Valladolid, 1967), quien escribi el poema que reproducimos tras conocer Auschwitz (que en polaco se llama Oswiecim); tambin, cmo no, poemas de Ana Prez Caamares (Santa Cruz de Tenerife, 1968); de Montserrat Villar (Cortegada de Baos, Ourense, 1969); un indito (2018) de la ensayista y poeta Nieves lvarez, y de la poeta y tambin ensayista M Cinta Montagut (Madrid, 1946), autora del magnfico trabajo Tomar la palabra. Aproximacin a la poesa escrita por mujeres (UOC, 2014).

Fuente: http://www.librujula.com/actualidad/2356-poesia-contra-el-antifascismo

 



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