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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-02-2019

En Antioquia ya firmaron los PDET

Bibiana Ramrez
Agencia Prensa Rural


Can del ro Cauca en Ituango visto desde Briceo Por Bibiana Ramrez

 

Se trata del bloque conformado por las subregiones del Norte, Nordeste y Bajo Cauca. Sus comunidades, golpeadas por el conflicto armado, tienen grandes expectativas en la ejecucin de los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial que iniciar en este ao. Los retos son enormes, al igual que las dificultades.

Con la firma del Acuerdo de Paz entre el gobierno nacional y la extinta guerrilla de las Farc, los pobladores de las zonas ms afectadas por la violencia en el pas estn construyendo planes concretos para el mejoramiento de su calidad de vida. Para ello cuentan con los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), una herramienta participativa a travs de la cual se pretende sentar las bases para atender las necesidades de las comunidades.

Esta iniciativa, creada a travs del Decreto 893 de 2017, ya ha sido aplicada en Antioquia, particularmente en el bloque integrado por las subregiones del Norte, Nordeste y Bajo Cauca, en las que se priorizaron trece municipios - Amalfi, Anor, Remedios, Segovia, Briceo, Valdivia, Ituango, Cceres, Caucasia, El Bagre, Nech, Taraz, y Zaragoza -.

El trabajo con las comunidades para la elaboracin de los PDET se hizo en tres fases: la primera fue veredal, de donde surgieron 1.127 iniciativas; la segunda en el mbito municipal, en la que se revisaron, agruparon y ajustaron esas sugerencias; y la tercera en el nivel departamental, que defini la presentacin de 86 propuestas. Este proceso dej, tambin, 13 pactos municipales firmados por sus respectivos alcaldes.

Continuando con este proceso, el pasado 14 de de diciembre de 2018 se cre, en Medelln, el Plan de Accin para la Transformacin Regional (PATR), con la participacin de voceros de organizaciones sociales, las comunidades, entidades pblicas y privadas locales, regionales y nacionales, que consolida las iniciativas planteadas por los pobladores desde lo veredal.

Para ejecutar esas propuestas se presupuestaron 5,15 billones, cuya ejecucin se desarrollar en los prximos diez aos, teniendo en cuenta su viabilidad y presupuesto. Todas esas labores estarn coordinadas por la Agencia de Renovacin del Territorio (ART) y, en esencia, se pretende que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las comunidades, que por dcadas han sido relegadas y abandonadas por el Estado.

Los recursos para financiar esas 86 iniciativas provienen, principalmente, de la cooperacin internacional, pero tambin del gobierno nacional; adems, las entidades territoriales contarn con dineros del presupuesto general de la Nacin, del sistema general de participacin, del sistema general de regalas y de fuentes de financiacin privadas.

Las empresas como EPM (Empresas Pblicas de Medelln), Corona, Argos, Mineros SA, entre otras, destinarn el 50% de los impuestos a estos planes. El ao pasado se dieron 250 mil millones en obras, dijo Javier Molina, gerente del PDET para el Bajo Cauca, Norte y Nordeste, en un balance realizado en septiembre del ao pasado en la capital antioquea.

Los PART tienen 8 pilares que, se espera, ayuden a mejorar las condiciones de vida de las comunidades en los trece municipios priorizados: 1. Ordenamiento social de la propiedad rural y uso del suelo; 2. Infraestructura y adecuacin de tierras; 3. Salud rural; 4. Educacin rural y primera infancia rural; 5. Vivienda rural, agua potable y saneamiento bsico rural; 6. Reactivacin econmica y produccin agropecuaria; 7. Sistema para la garanta progresiva del derecho a la alimentacin; 8. Reconciliacin, convivencia y construccin de paz.

Foto: Panormica de la vereda Carrizal. Foto Bibiana Ramrez

La visin territorial es producto de un proceso de construccin permanente al que debern sumarse otros actores del territorio. En 2028 la subregin PDET del Norte, Nordeste y Bajo Cauca antioqueo, ser un territorio de paz, confianza, equidad, inclusin y oportunidades; con un desarrollo humano integral sostenible, sustentado en la diversidad cultural, la vocacin econmica y con liderazgo transformador, dice el Plan de Accin.

El conflicto armado ha sido la principal razn para que el nmero de vctimas sea tan elevado: 280.345 segn Registro nico de Vctimas desde 1985 hasta el 2018. El cultivo de hoja de coca para uso ilcito es una gran fuente econmica de los municipios, principalmente en el Bajo Cauca, lo que tambin ha ocasionado muertes, desplazamientos y amenazas a los campesinos que han liderado el plan de sustitucin.

El caso ms reciente fue el asesinato del lder Eladio Posso Espinoza, perpetrado por desconocidos el 1 de noviembre de 2018, quien se desempeaba como tesorero de la Junta de Accin Comunal de la vereda El Triunfo o el desplazamiento de 48 familias el 17 de enero de este ao, denunciado por diversas organizaciones sociales.

En el Bajo Cauca la guerra se recrudece

Histricamente, esta subregin ha sido disputada por distintos grupos armados. Esta zona es estratgica por que es una de las grandes rutas para la salida del narcotrfico; tiene conexin con la costa Caribe, el Catatumbo, el Urab, Norte y Nordeste antioqueo. La minera a cielo abierto y el cultivo de hoja de coca para uso ilcito han servido para financiar armas, movilidad y dominio territorial, pero tambin para sostener la economa familiar, tanto en lo urbano como en lo rural.

Foto: Destruccin ambiental por la minera en El Bagre. Foto Bibiana Ramrez

All se ha vivido en guerra permanente. Las guerrillas han hecho presencia desde los aos ochenta. En la dcada siguiente, y hasta el 2004, hubo presencia de reconocidos narcotraficantes, reconvertidos en jefes paramilitares, quienes controlaban toda la cadena productiva del narcotrfico y adquisicin de tierras para garantizar la estabilidad financiera de sus estructuras armadas y, en apariencia, combatir la insurgencia.

Despus de la desmovilizacin colectiva de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que concluy en agosto de 2006 tras ser pactada en 2003 con el gobierno del entonces presidente de la Repblica, lvaro Uribe (2002-2010), los mandos medios que quedaron dispersos, comenzaron a disputarse el dominio de esta subregin.

Caucasia, el municipio ms importante del Bajo Cauca, era un campo de batalla: arrojaban explosivos en la plaza de mercado, bares y discotecas, as como en las casas donde se sospechaba vivan los enemigos de unos y otros. Los pobladores estaban confinados y algunas labores que hacan para sobrevivir los converta en objetivo militar: la venta de alimentos en pequeas tiendas, el transporte urbano en motocicletas y taxis, y los que ofrecan servicios de llamadas de celular en las calles.

Habitantes del Bajo Cauca concuerdan que entre 2012 y 2016 se vivi una tensa calma por cuenta de un pacto de no agresin hecho por los grupos armados. Pero, al parecer, desde el 2017 ese acuerdo se rompi y la guerra se recrudeci nuevamente.

Se vienen presentando hechos que han conmocionado a la poblacin y el temor se vuelve a apoderar de las personas. Hay muchos grupos paramilitares, adems de las disidencias de las Farc y el Eln que tambin buscan sus beneficios en esa regin, incluso este ltimo alindose a los Caparrapos para enfrentar esa batalla contra el Clan de Golfo, explica Orlando vila, Personero de Caucasia.

Y es el campesinado el que ha estado en medio de todo ese conflicto. Por eso todos los municipios de esta subregin fueron priorizados con los PDET para devolver al campo lo que tanto le han quitado. Sin embargo, la participacin en la formulacin de los Planes se ha convertido en un factor de riesgo para los voceros de las comunidades: los grupos armados ilegales hostigan de diferentes formas a quienes se atreven a defender el Acuerdos de Paz o se acogen a los planes de sustitucin voluntaria de cultivos de coca.

Los lderes mantenemos miedo por amenazas. Hay mucha corrupcin. Las comunidades no tienen inters por los engaos constante. Hemos dejado de reclamar por miedo. No vivimos en paz. La solucin termin siendo peor que la misma enfermedad. Ahora no hay libertad para caminar, asegura Wilmar*, lder de Taraz, un municipio que est en situacin crtica de orden pblico. En el 2017 se presentaron 126 amenazas y 511 desplazamientos y, para el 2018, se registraron 589 amenazas y 3.939 desplazamientos segn cifras de la Unidad de Vctimas.

En el PATR, una de las principales peticiones de los campesinos es la construccin de vas terciarias y puentes que les permitan tener conexiones con otros municipios y puedan sacar sus productos agrcolas, adems del mejoramiento de vivienda y acueductos. Una de las preocupaciones en el Bajo Cauca con relacin a los Planes de Desarrollo es el anuncio del regreso de las fumigaciones a la hoja de coca para uso ilcito. Nos meten en proyectos y luego nos matan con glifosato: as no servirn de nada los PDET, concluye Wilmar.

Para acabar de alterar la situacin, los habitantes de esta regin enfrentan la emergencia que se gener en mayo del ao pasado, durante una de las etapas de construccin de la central de generacin de energa Hidrotuango. En esa ocasin, una creciente sbita arras con viviendas y puentes aguas abajo de la presa y las alertas se prendieron en Puerto Valdivia, Taraz, Cceres, Caucasia y Nech.

Tras las medidas tomadas para contener los daos, se registra ahora la disminucin extrema de los niveles de agua del ro Cauca, lo que afecta la vida cotidiana de las comunidades ribereas, tradicionalmente pescadoras.

Por todo ello, las condiciones en la regin cambiaron drsticamente y gran parte de los habitantes de los territorios PDET tuvieron que salir de sus casas por lo que retras el proceso participativo de las comunidades.

Foto: Puerto Valdivia sin puente, arrasado por la creciente del ro. Foto Bibiana Ramrez

Esta situacin modific las condiciones del trabajo de la ART; adems, tuvo impacto en los diagnsticos y soluciones propuestas por las comunidades antes de la emergencia. Esta situacin oblig a la ART a desarrollar ejercicios de lecturas municipales, de tal forma que se pudiera confirmar si la interpretacin hecha de las necesidades e iniciativas tenan an validez, dice el documento del PATR.

Intereses econmicos en el Norte y Nordeste

Ituango es el municipio con la vida ms precaria de la subregin Norte y Anor de la subregin Nordeste, segn el Anuario Estadstico de Antioquia. La minera, la explotacin de la madera y la ganadera son las principales fuentes de economa, aunque los proyectos energticos tambin se estn tomando estas regiones.

El Norte y Nordeste siempre fueron controlados por la extinta guerrilla de las Farc y no permita que ingresaran otros grupos armados, aunque las masacres por los grupos paramilitares fueran constantes a finales de la dcada del noventa y comienzos de la del dos mil.

Despus de la firma del Acuerdo de Paz con las Farc, en noviembre de 2016, estructuras criminales llegaron sin ningn problema y hoy estn cambiando las dinmicas de estos municipios. Los ms afectados son Ituango, Remedios y Segovia, donde las organizaciones sociales denuncian la irrupcin de encapuchados con armas largas y cortas quienes advierten que son ellos los que controlarn esos municipios.

Lo que s es claro es que los PDET no empiezan de cero, es un acumulado de las organizaciones sociales y lderes de estas regiones. Muchos saben que este proceso est dividiendo a las comunidades y que falta claridad en la disponibilidad de los recursos para desarrollarlos, pero tienen la esperanza de que Antioquia tenga una verdadera transformacin rural, donde estn involucradas las propuestas y necesidades de todos.

 

Este reportaje es el resultado del proyecto periodstico colaborativo Los nmeros del posconflicto, que pretende abrir los datos y sumar a la construccin de una agenda de seguimiento sobre los dineros para la paz en Colombia. Iniciativa de Consejo de Redaccin y VerdadAbierta.com en alianza con seis medios colombianos, entre ellos Agencia Prensa Rural.




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