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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-02-2019

Gara obligado a pagar 3 millones de euros por la deuda de Egin
Tremendo ataque a la libertad de prensa

Iaki Iriondo
Gara


La empresa editora del diario vasco Gara (EKHE) deber pagar a la Seguridad Social 500.000 cada seis meses durante los prximos tres aos para cubrir la deuda contrada por el diario Egin antes de que fuera cerrado y clausurado (al igual que la emisora Radio Egin) por el juez Baltasar Garzn en la madrugada del 15 de julio de 1998, bajo aquella su consideracin de que todo lo relacionado con las ideas y opiniones de la izquierda abertzale, todo absolutamente todo, era ETA. Adems de ahogar una pieza representativa de la diversidad sociopoltica de Euskal Herria, 210 personas se quedaron sin empleo.

Y hay que aadir un hecho importante: a partir de ese momento la administracin judicial responsable de la custodia de las instalaciones, archivos y material del diario nunca cubri tal obligacin y todo ello se fue pudriendo hasta quedar inservible. En diciembre de 2017 la Audiencia Nacional acept que el Gobierno Vasco rescatara lo que todava poda salvarse del archivo documental y fotogrfico.

Egin, que public su primer nmero el 29 de septiembre de 1977 haba sufrido ya cierres parciales anteriores; el primero en los aos 80 por reproducir fragmentos de El libro rojo del cole. Entre 1979 y 1996 el diario fue objeto de 14 atentados reivindicados por grupos para militares de extrema derecha (no hubo detenciones por tal motivo). Periodistas y personal administrativo del diario fueron tambin objeto de atentados; varios de ellos sobrevivieron pese a las herida, tres -Xabier Galdeano, ngel Etxaniz y Josu Muguruza- murieron.

Al rebufo de los Pactos Antiterroristas de Madrid y Ajuria Enea, a partir del ao 1987, la mayor parte de las instituciones y tambin, bajo su presin, numerosas empresas privadas se negaron a incluir publicidad alguna en Egin, pese a que segn la OJD difunda ms de 50.000 ejemplares diarios. Privada, a diferencia de los dems diarios, de los ingresos publicitarios y de otras ayudas institucionales a la publicacin de prensa, Egin tena serias dificultades de caja y fue acumulando deudas con la Seguridad Social (siempre sobre la cuota empresarial, nunca sobre la laboral que se pago debidamente).

Obviamente, esa situacin se agrav extraordinariamente con el cierre decretado por el juez Garzn. Adems, en febrero de1999 ste prorrog seis meses ms el cierre del diario. Concluido ese nuevo plazo, en uno de sus repetidas puestas en escena de tirar el crner y subir a cabecearlo, en el mes de agosto de 1999, el juez Garzn autoriz la reapertura del peridico y de la emisora de radio clausurados. Pero como era obvio, el administrador judicial ratifico que Orain S.A., el grupo editor de Egin, no tena viabilidad econmica y no poda hacer frente a sus deudas con la Seguridad Social.

En junio de 2009 el Tribunal Superior de Justicia reconoci que el cierre haba sido ilegal. Pero, claro est, ya no era posible reabrirlo.

Tras el macrosumario 18/98 celebrado en la Audiencia Nacional, 17 personas pertenecientes al diario periodistas o de la administracin- fueron condenadas el 2001 a muchos aos de crcel (12 para el director del diario), bajo la acusacin de colaboracin con ETA. Toda la argumentacin presentada por el fiscal se reduca a lo que l consideraba continuidad ideolgica del diario con la ideologa de ETA.

En enero de 1999, sostenido por una extraordinaria dinmica de suscripciones populares, vio la luz el diario Gara. Pero el juez Garzn con su doctrina del todo es ETA en el bolsillo de su chaleco- estableci en un auto de julio de 2000 que exista sucesin empresarial entre las empresas Egin y Gara, por lo que inicio maniobras y presiones para que sta cargara con las deudas de aquella. Y lo consigui. En junio de 2003 la Seguridad Social declarp a la empresa editora de Gara responsable solidaria de la deuda de Egin, deuda que elevaba a 4,7 millones de euros. El objetivo evidente era ahogar a Gara, hacerlo desaparecer como se hizo con Egin.

La nica alternativa de Gara para seguir viviendo era declararse en suspensin de pagos. As se mantuvo durante 15 aos. Pero el pasado mes de septiembre, la Seguridad Social le impone el pago inmediato de la deuda o, en caso contrario, se procedera a la liquidacin para hacer frente al abono de deudas y a acreedores. Gara ha tenido que negociar con la Seguridad Social y el acuerdo final ha sido pagar 500.000 euros cada semestre durante tres aos. En su conjunto se trata de un monto superior al coste anual de todo el personal del diario. Un expolio, sin duda, como ha afirmado su director.

Para completar esta informacin y valorarla, as como muestra de nuestra solidaridad con Gara, reproducimos a continuacin, ntegramente, dos cortos artculos incluidos sus ttulos- de Iaki Iriondo, uno de sus periodistas referenciales. El ttulo general que encabeza este artculo es nuestro. Petxo Idoiaga]

Cierre ilegal y un patrimonio dejado pudrir por la administracin judicial

En mayo de 2009 el Tribunal Supremo dej sin efecto la ilicitud y disolucin de Orain SA, editora de Egin que haba declarado la Audiencia Nacional. Es decir, el peridico de Hernani no deba haberse cerrado y, por tanto, todas las consecuencia de aquella decisin tramposa nunca se tendran que haber producido.

Y una de las consecuencias, adems de endosar a GARA su deuda con la Seguridad Social, fue que todo el patrimonio de Egin sus locales, su rotativa, su red informtica, su archivo histrico de textos e imgenes... fue dejado pudrir literalmente por la administracin judicial impuesta por Baltasar Garzn, que nunca se preocup por el mantenimiento de todo ese activo.

Ni qu decir tiene que ese patrimonio, bien conservado, podra haber servido para minimizar la deuda de Orain con la Seguridad Social. Aunque tambin es cierto que quiz la Tesorera no estaba tan preocupada de esto como de daar a GARA, porque en los aos en los que edificios, locales y maquinaria estaban todava aprovechables, no contempl ejecutar la va de apremio con el embargo de esos bienes patrimoniales.

Tribunal Supremo

Al analizar el recurso presentado tras la sentencia de la Audiencia Nacional, el Tribunal Supremo decidi dejar sin efecto la declaracin de ilicitud de las actividades y la disolucin de Orain SA y el resto de empresas que contribuan a la edicin de Egin. Adems, invalid el comiso y liquidacin de su patrimonio.

Los abogados de la defensa sealaron en su recurso que la Audiencia Nacional haba aplicado indebidamente el artculo 129 del Cdigo Penal, que permite la disolucin de una empresa, puesto que en ningn momento haba procedido a declarar a las empresas como asociaciones ilcitas, ni poda hacerlo porque ninguna de las acusaciones lo pidi. Y el Tribunal Supremo les dio la razn.

Tambin consider relevante que todos los miembros del Consejo de Administracin hubieran sido condenados no por integracin en banda armada y organizacin terrorista, sino por colaboracin, que es un delito que no prev la consecuencia accesoria de la disolucin.

Pero para cuando el Supremo dio la razn a la defensa de Orain y Egin, el objetivo de Baltasar Garzn y quienes le impulsaron a cerrar el peridico, ya se haba cumplido. El patrimonio del diario era irrecuperable, haca ms de diez aos que exista GARA y para entonces la Seguridad Social ya le haba endosado la deuda que, entre otras cosas, aquel cierre ilegal haba contribuido a que no parara de crecer bajo la administracin judicial.

https://www.naiz.eus/eu/hemeroteca/gara/editions/2019-01-31/hemeroteca_articles/cierre-ilegal-y-un-patrimonio-dejado-pudrir-por-la-administracion-judicial

La mano tramposa de Garzn meci la decisin de la Seguridad Social

Euskal Komunikabideak Hedatzeko Elkartea (EKHE) y GARA no figuran en ninguno de los miles de folios que compusieron el macrosumario 18/98 en el que se juzg a la empresa Orain, editora de Egin, ni tuvieron posibilidad de defensa en aquel juicio. Existan ya sentencias de los tribunales superiores de justicia de Nafarroa y la CAV que, en relacin a reclamaciones al Fogasa, aseguraban que no cabe estimar la sucesin empresarial cuando los contratos de trabajo han sido rescindidos por expediente de regulacin de empleo autorizado por la Autoridad Laboral. Pese a todo ello, el juez Baltasar Garzn dict el 20 de julio de 2000 la existencia de una sucesin de empresas entre los grupos Orain-Egin y EKHE-GARA, y a partir de ah comenz a maniobrar para conseguir que la Seguridad Social acabara endosndonos la deuda de Egin.

En lo sucesivo, el juez Garzn al que ahora mismo el Juzgado de Instruccin nmero 50 de Madrid investiga por un posible delito de prevaricacin cometido de la mano del afamado comisario jubilado Jos Manuel Villarejo comenz a maniobrar para que la Seguridad Social intentara ahogar econmicamente a GARA.

Y lo consigui. En junio de 2003, la Tesorera General de la Seguridad Social notific a la representacin legal de Baigorri Argitaletxe SA (editora de GARA) y de KIE SA (empresa que imprime este diario) su decisin de declararlas responsables solidarias de las deudas que hasta ahora reclamaba, respectivamente, a Orain SA (4.673.326,94 euros) y Hernani Inprimategia SA (441.824,15). La suma era entonces de 5.115.151 euros (ms de 851 millones de pesetas). Y el pago se reclamaba en quince das.

Sucesin ideolgica

Cuando Baltasar Garzn toma una decisin, no duda en retorcer la legalidad hasta conseguir su objetivo. En eso coincide con aquella exclamacin de acaso pensaban que no nos bamos a atrever que lanz Jos Mara Aznar, presidente del Gobierno espaol, cuando cerraron Egin.

Los informes eran contrarios. Los tcnicos recordaban que para la puesta en marcha de GARA no se haban podido utilizar ninguno de los bienes de produccin de Egin que, por cierto, estaban bajo la administracin judicial del propio Garzn. El domicilio de la empresa tambin era diferente a la de Orain. La plantilla no haba pasado ntegramente de un peridico a otro, sino que GARA solo haba contratado ms o menos a la mitad de los empleados de Egin y, adems, todos ellos haban pasado un tiempo en el paro. A mayor abundamiento, se poda leer, la jurisprudencia establece que si las rescisiones de contratos han sido autorizadas por la autoridad laboral competente no puede hablarse de sucesin de empresa.

Adems, los recursos financieros y los medios materiales para hacer posible la creacin de GARA eran totalmente nuevos, y sin ligazn alguna con Egin.

Una vez ms, la legalidad le import bien poco a Garzn. Estableci la existencia de sucesin ideolgica, alegando que quienes haban impulsado el nacimiento de EKHE y GARA tras el cierre de Orain y Egin pertenecan al mismo grupo ideolgico y con uno se pretenda suplir la falta del otro.

Cabe sealar que el concepto de sucesin ideolgica no tiene ningn soporte jurdico, puesto que no est contemplado en la legislacin ni en la jurisprudencia.

Meciendo la cuna

Una vez que el juez Baltasar Garzn decidi que haba sucesin ideolgica, comenz a tratar de provocar que ello tuviera consecuencias prcticas. Como inform GARA en su edicin del 26 de febrero de 2002, organiz al menos dos reuniones con representantes de rganos que no estn bajo su jurisdiccin, como son Inspeccin de Trabajo, Tesorera General de la Seguridad Social y Fogasa, de cara a intentar atribuir a EKHE la deuda de Orain. Uno de esos encuentros se mantuvo el 5 de diciembre de 2000, como consta en un escrito remitido al juez por la jefa del Area de Gestin de Prestaciones del Fogasa.

Y, por fin, logr su objetivo. La Tesorera General de la Seguridad Social, citando textualmente el auto de Garzn, acab en 2003 endosando a EKHE y GARA la deuda de Orain y Egin. Para entonces, en 2001, la Seccin Cuarta de la Audiencia Nacional ya haba dejado claro que el cierre del peridico se haba hecho a travs de una trampa jurdica. Nada import. En base a un auto de un juez que no es competente en materia judicial, GARA empez a deber 5,1 millones de euros.


Fuente original: https://www.naiz.eus/eu/hemeroteca/gara/editions/2019-01-31/hemeroteca_articles/la-mano-tramposa-de-garzon-mecio-la-decision-de-la-seguridad-social



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