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(Argumentos para la lucha)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-02-2019

10 victorias en 10 aos de la PAH

Jordi Mir
Catalunya plural

Han pasado 10 aos del nacimiento de La PAH, pocos para conseguir todo lo que se propusieron, pero suficientes para recordar y valorar su trayectoria. Contina luchando por hacer de la vivienda un derecho; al lado de las personas vulnerables. Contina trabajando para cambiar leyes, mostrando que se puede hacer poltica de otra manera


La PAH, Plataforma de Afectados por la Hipoteca, llega a su dcimo aniversario, una dcada de vida en una movilizacin que ha causado un gran impacto en la sociedad espaola. Una gran incidencia. Ha conseguido acompaar y transformar a las personas que se le acercaban, negociar salidas a situaciones desesperadas, despertar el apoyo generalizado de la sociedad, aprobar mociones en ayuntamientos, impulsar leyes autonmicas, marcar la agenda pblica, dar vida a proyectos para acceder a la poltica institucional, que se piense que s se puede conseguir lo que pareca fuera de alcance

Pero los desahucios siguen, con nmeros que no hacen pensar en ninguna recuperacin. Segn los ltimos datos ofrecidos por el Consejo General del Poder Judicial de los que disponemos, en el tercer trimestre de 2018 se han producido en Espaa 11.547 nuevos desahucios. 3.404 son consecuencia de ejecuciones hipotecarias, 7.518 de impagos de alquiler y 625 por otras causas. De enero a septiembre de 2018 se han producido 44.606 y nada hace pensar que no acabemos el ao en cifras cercanas a las de los peores aos de la crisis.

Es bueno hacer balance y pensar, estamos ante una movilizacin muy poco habitual. La PAH no ha conseguido cambiar la ley hipotecaria espaola, acabar con los desahucios o garantizar el derecho a la vivienda reconocido en la Constitucin. Pero son 10 aos que muestran lo que se puede conseguir desde la movilizacin. Tambin habra que pensar en lo que ha podido no funcionar, en errores Aqu y ahora nos quedamos en apuntar 10 logros. Los logros de mucha gente que, desde los mrgenes, sin apoyos, han luchado para acabar con un miedo, dolor y pobreza que no deberan existir.

Atender necesidades esenciales

Los pisos no dejarn nunca de subir es un mantra de los aos de la burbuja o especulacin inmobiliaria. La dcada de 1997 a 2007 fue de gran crecimiento econmico, los indicadores de Espaa eran envidiados: haba importantes constructores, al tiempo que representantes del sector inmobiliario, que iban de un medio al otro repitindolo. Lo importante era tener claro que alquilar era tirar el dinero, haba que hipotecarse. Y que esto no iba a cambiar.

Pero cambi a partir de 2008. La llamada crisis empez a mostrar su peor cara. La burbuja inmobiliaria -que para muchos supuestos expertos y representantes polticas no exista- explot y no ha dejado de causar vctimas hasta hoy. En 2008 demasiadas personas ya estaban hipotecadas y el reto era poder pagar lo que pensaban haber adquirido. Otro mantra se empez a propagar: hay que pagar las deudas, a nadie se le oblig a hipotecarse. Aqu nace la PAH. Se constituyeron en una asamblea el 22 de febrero de 2009. Cinco personas haban impulsado el proyecto, ese da recuerdan que se encontraron unas setenta.

La PAH viene de lejos. Podramos decir que viene de movilizaciones que algunos dieron por fracasadas. Aquellas con el lema No tendrs casa en la puta vida que denunciaban las barreras para acceder a un derecho ya en aos de crecimiento econmico. Tambin denunciaron el mobbing inmobiliario que estaba expulsando a personas de sus pisos con la intencin de obtener ms beneficios con su comercializacin. Esas acciones pblicas pudieron desaparecer, pero al llegar 2009 y con l personas que lo pasaban mal, volvieron a la accin. Esas cinco personas han llegado a tener ms de 200 ncleos activos en toda Espaa.

Empoderar

Se ha repetido mucho que el potencial de la PAH radica en la desesperacin de las personas afectadas que pueden perder su hogar. Segn esta afirmacin, la posible prdida de la vivienda dara la fuerza y la determinacin necesaria para la movilizacin. Pero los estudios de los que disponemos demuestran que las personas afectadas viven en condiciones de fragilidad. Quizs el mayor logro de la PAH ha sido acompaar a las personas y ayudarlas a hacer frente a los temores, miedos, presiones, amenazas

Muchas, cuando llegan a la PAH lo hacen destrozadas, con vergenza y sentimiento de culpa. No es el perfil del sujeto poltico dispuesto a movilizarse, enfrentarse a una comitiva judicial y a la polica para paralizar su desahucio Podran ser perfiles ms cercanos a los tristes casos de suicidios vividos en estos aos.

La PAH ha sido y es un revolucionador de personas que encuentran una asamblea, compuesta por personas que viven situaciones que se pueden comparar a la suya, que las escuchan, les ayudan a buscar soluciones, se implican con ellas La excepcionalidad de la PAH en estos aos se ha demostrado, entre otras cosas, en cmo ha sido recomendada desde servicios sociales de administraciones pblicas para que las personas afectadas que no iban a recibir una respuesta desde esas administraciones pudieran encontrar alguna solucin.

Crear movilizacin colectiva ante la fragmentacin individualista

La PAH no ofrece un servicio de atencin individual, trabaja colectivamente. Trata a las personas afectadas como sujetos activos. Eso crea sentimiento de comunidad y lazos de solidaridad y compaerismo. Las personas afectadas ven que su problema afecta a una parte considerable de la sociedad; no es un fracaso personal y la solucin pasa por la lucha colectiva. Tampoco hay que buscar falsos culpables, como pasa en demasiadas ocasiones con proyectos que descansan en la estigmatizacin y criminalizacin de personas migrantes. Muchas de las personas que estn o han pasado por la PAH hablan de un empoderamiento que les permite pasar a la movilizacin por sus derechos. Diversos estudios lo muestran.

Informar a una sociedad desinformada

La PAH ha contribuido a empoderar a la sociedad. Uno de sus mbitos de incidencia ha sido conseguir que aprendiramos. Sobre las hipotecas y afectacin que generaban. Quin saba qu era la dacin en pago antes de que la PAH hablara de ella? Quin saba que a diferencia de otros pases, en Espaa no podas devolver la vivienda y saldar la deuda, sino que perdas la casa y adems tenas que seguir pagando?

La PAH apareci exponiendo claramente situaciones que consideraba injustas y deban ser cambiadas -y que podan incluso desconocer las personas afectadas. Qu sabramos sobre la situacin de emergencia habitacional si no fuera por la PAH? Qu sabramos de los comportamientos de las entidades financieras? Sabramos que podra haber alternativas a los desahucios? Hasta dnde conoceramos el funcionamiento de las hipotecas, la legislacin espaola, la europea? La PAH ha contribuido a formar y a empoderar a una sociedad y sta se lo ha devuelto con amplio apoyo a sus demandas, como han mostrado diferentes estudios demoscpicos sobre la opinin espaola.

Garantizar derechos

La PAH naci para enfrentarse a una legalidad que generaba dolor y pobreza y reclamar otra legalidad que poda evitarla. La Constitucin en su artculo 47 dice: Todos los espaoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes pblicos promovern las condiciones necesarias [] para hacer efectivo este derecho, regulando la utilizacin del suelo de acuerdo con el inters general para impedir la especulacin.

Este derecho constitucional no est garantizado por ninguna administracin pblica espaola ni por el estado. No tiene cobertura legal. Lo que s existe son leyes que permiten desahuciar a las personas que tienen dificultades para pagar su vivienda sin garantizarles no quedar en la calle.

La PAH ha sido durante estos aos un actor poltico con la capacidad de ser un garante de derechos. Asume obligaciones cuando nadie lo hace para conseguir que haya personas que puedan tener hogar, ofreciendo directamente una alternativa habitacional. La campaa Obra Social de la PAH consiste en la reapropiacin de viviendas vacas que son propiedad de entidades financieras, fruto de las ejecuciones hipotecarias. Se plantea con tres objetivos: recuperar la funcin social de una vivienda vaca para garantizar que la familia no quede en la calle, agudizar la presin sobre las entidades financieras para que acepten la dacin en pago y forzar a las administraciones pblicas a que adopten las medidas necesarias para garantizar el derecho a una vivienda.

Cuestionar una legalidad que no tiene por qu ser justa

La PAH naci para defender esta legalidad ante unas leyes que no lo hacen. La PAH se mueve en un espacio de confluencia de la legalidad y la ilegalidad. Un espacio donde lo legal puede ponerse en cuestin para pasar a ser considerado ilegtimo. Un espacio donde lo ilegal e ilegtimo, de acuerdo con nuestras instituciones, se puede acabar convirtiendo en legal porque hay voluntad de que as sea. Y si no pasa a ser legal, la desobediencia civil no violenta entrar en accin como ltimo recurso. No hay voluntad de situarse fuera de la ley, pero en caso de que no sea posible, no habr renuncia ni silencio.

Que no se pueda ejecutar un desahucio porque un conjunto de personas de manera pacfica no facilita el paso a la comitiva judicial no es legal. Es desobediencia. Ocupar un bloque de pisos perteneciente a una institucin financiera rescatada con dinero pblico no es legal. Es desobediencia. Pero puede acabar, como ha pasado, con un acuerdo para que la entidad ofrezca alquileres sociales.

La PAH ejerce una desobediencia que podra tener un triple objetivo: ayudar a personas que lo necesitan, el cambio de la legalidad, y la atencin para generar el debate necesario para provocar cambios. La desobediencia busca que pueda emerger otra legalidad que responda a lo que entienden como justo, legtimo y adecuado.

Desde las PAH consideran que las ejecuciones hipotecarias y los desahucios por causas econmicas violan normativas existentes que justifican que no deban obedecerse las rdenes judiciales: los artculos 24 (sobre la tutela judicial efectiva) y 47 (sobre el derecho a la vivienda) de la Constitucin espaola; el artculo 25 de la Declaracin Universal de los Derechos Humanos; el artculo 11 del Pacto Internacional de Derechos Econmicos, Sociales y Culturales (PIDESC); y las Observaciones Generales del comit DESC de Naciones Unidas nmeros 3 (obligaciones de los estados miembros), 4 (derecho a una vivienda) y 7 (prevencin de desahucios forzosos). Estas documentos deberan ser constituyentes de una legalidad que no permitiera los desahucios que estamos viviendo. Ante el dolor que generan, desobediencia.

Movilizarse para transformar

La PAH ha popularizado el grito de s se puede y no es algo retrico Ha conseguido que se pudiera mucho. Los aprendizajes obtenidos de la PAH deberan, al menos, de estar bien presentes. La movilizacin que no se prepara acostumbra a estar muy lejos de poder tener buenos resultados. Cuntas manifestaciones ha hecho la PAH? Se pueden contar con los dedos de una mano y an sobran. En cambio, es el mecanismo de respuesta ms habitual en nuestra sociedad. Quiere decir algo? Seguramente mucho.

Han intentado desarrollar actuaciones lo ms adecuadas posible: diferentes instrumentos para detener un desahucio, acordar mociones en los ayuntamientos que los obliguen a actuar, los escraches para darse a conocer, la ILP con la voluntad de llevar al Parlamento sus propuestas, ocupar para tener viviendas Sus actos de movilizacin intentan ser transformadores desde que se ejecutan.

Si no se consigue lo que se solicita, reivindica, exige. Se trata de hacer, no basta con decir. Despus de las movilizaciones del 15M iniciadas en 2011, que tanto han alimentado a la PAH, hubo representantes polticos que quisieron aclarar, reivindicar, que ya haca tiempo que estaban diciendo lo mismo que los indignados. La PAH es una muestra de la poltica que irrumpe en ese momento. La PAH se ha convertido en un garante de derechos que asume obligaciones cuando nadie lo hace.

Conseguir leyes

Desde sus inicios la PAH ha propuesto diversas soluciones, incluso una Iniciativa Legislativa Popular con ms de 150.000 firmas. Pero tambin han aprendido, y nos han mostrado, que no basta con conseguir las leyes. Hay que aplicarlas. Incluso quien las aprueba puede querer solo eso, pero no sirven de nada si no son efectivas.

Pasar de la movilizacin al gobierno

De las diferentes PAH surgieron personas que llegaron a gobiernos municipales en las elecciones de 2015. No se puede entender la constitucin de proyectos como Barcelona en Com o Ahora Madrid, que gobiernan hoy Barcelona y Madrid, sin la PAH. Ms all de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, creadora y portavoz de la PAH hasta que la abandon para impulsar el proyecto poltico, podramos hacer una larga lista de personas vinculadas a diferentes PAH que decidieron hacer este paso.

Es una evidencia ms de la capacidad de la PAH para buscar la manera de actuar ms adecuada en cada momento. Ante las limitaciones de la movilizacin, intentar ocupar tambin la institucin. Ante las limitaciones de la institucin, no abandonar nunca la movilizacin.

Ahora se cumplirn las primeras legislaturas de estos gobiernos. Habr que hacer balance de lo hecho, de cmo se ha gobernado. Tenemos suficientes evidencias para afirmar dos cosas. Primera, no han podido garantizar el derecho a la vivienda -porque no estn dentro de las competencias municipales. Segundo, s han significado un cambio substancial en polticas de vivienda municipales. Y si lo han hecho ha sido bajo la atenta mirada de la PAH. La de Barcelona, fundada en 2009 por un grupo de personas que hoy, mayoritariamente, est en el ayuntamiento, no ha dudado en cuestionar o criticar las polticas de la administracin. Tambin las ha felicitado cuando lo ha considerado oportuno. Podemos decir que han mantenido la autonoma de la movilizacin. Algo no siempre fcil de hacer y menos en unas circunstancias como las descritas.

Unir tica, poltica y democracia

En los ltimos aos, coincidiendo la crisis econmica y poltica, ha crecido la reivindicacin de la tica. Esta manera de expresarse puede esconder cierta confusin, podemos pensar que la tica es un componente intrnsecamente bueno para la vida individual o colectiva. Pero hay muchas ticas posibles: las que buscan el inters individual, las que intentan equilibrarlo con el inters colectivo, las orientadas a reivindicar nuestros derechos, las que se preocupan tambin de garantizarlos La tica no es lo mismo para todas las personas. La PAH ha conectado con la demanda latente de tica. La suya es una tica enfrentada a la vulneracin de derechos, que busca garantizarlos, que se construye desde la verdad, en contra de la corrupcin, el cinismo y la falta de coherencia entre el decir y el hacer. Una tica que se une con la poltica que la har posible. Y as surgir la democracia real que garantice derechos y libertades.

Han pasado 10 aos del nacimiento de La PAH, pocos para conseguir todo lo que se propusieron, pero suficientes para recordar y valorar su trayectoria. La PAH contina luchando por hacer de la vivienda un derecho. Contina con las personas que por problemas de hipotecas o alquileres son vulnerables y sufren dolor. Contina trabajando para cambiar leyes y para que se cumplan. Contina mostrando que se puede hacer poltica de otra manera, desde una tica de la coherencia y la garanta de los derechos que den respuesta a las necesidades humanas.

Fuente: http://catalunyaplural.cat/es/10-victorias-en-10-anos-de-la-pah/


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