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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-02-2019

Psicologa, neoliberalismo y guerra de cuarta generacin

Nicols Centurin
CLAE / Rebelin


Eduardo Galeano, con su vigencia y su sapiencia, nos deca que cuando cremos tener todas las respuestas nos cambiaron las preguntas. Y eso es lo que sucede en estos de 4ta generacin y colonialismo 2.0. Las guerras convencionales, de cuerpo a cuerpo ya no son el teatro de operaciones predilecto por el Imperio. Sino que la guerra hoy tambin es de mente a mente.

Venezuela como paradigma

Qu escribir sobre Venezuela? Qu decir ante los ros de tinta (necesarios) que se han escrito desde hace aos y en este tiempo mucho ms ante la amenaza de una invasin militar por parte de Estados Unidos?

Decir hace 10 aos que gran parte de lo que pasaba en Venezuela era por una injerencia Estadounidense era casi de conspiranoicos. Sobre todo para los desconfiados de siempre que piensan que el Imperialismo es algo que cay en desuso pero an creen en la mano invisible del mercado y la libre competencia. A pesar de lo que sucedi en el 2002 con el Golpe de Estado a Chvez, la opinin pblica sigue pensando que Estados Unidos nada tiene que ver con lo que pasa en el pas caribeo. Pero ya ese argumento se cae por su propio peso. La realidad nos pas por arriba.

Antes de continuar me gustara dejar en claro mi postura. Maduro es el presidente legtimamente electo por el pueblo venezolano. No hubo ni existi fraude en las elecciones. Guaid es el verdadero usurpador, ttere del imperialismo estadounidense. Y aqu no hay medias tintas.

A lo nuestro:

Lo que an sigue sorprendiendo es la capacidad que tienen los poderes concentrados para hacernos ver lo que ellos quieren que veamos, para hacernos sentir lo que ellos quieren que sintamos, para hacernos pensar lo que ellos quieren que pensemos.

Chvez pas a ser un dictador malfico. Maduro un burro. Antes de empezar a gobernar ya era un incapaz, un incompetente. Pruebas? Hechos? Ninguno. Bombardeo meditico y nada ms.

Guaid era un desconocido. Incluso siendo el presidente de la AN. Hoy da Leopoldo Lpez y Henrique Capriles ya son personajes secundarios de esta trama. En caso de fracasar Guaid, a qu desconocido tendremos en primera plana durante meses?

Tenemos colonizada nuestra subjetividad. No solo econmica, poltica, jurdica, cultural y epistemolgicamente somos dominados. Nuestras formas de sentir tambin, nuestra indignacin est direccionada hacia donde nos dicen los medios que debemos apuntar y lo sentimos como propio y genuino.

Hay artculos como el de Ricardo Hausman en Project Syndicate que dicen explcitamente la necesidad de una invasin en Venezuela. Las pruebas estn. Se dice a texto expreso, pero seguir hablando de imperialismo e intervencin militar parece algo muy loco y setentoso. Claro, las intervenciones ahora son solo en Medio Oriente.

El mismo Estados Unidos para Amrica Latina es benvolo y tiene todas las intenciones de que el pueblo venezolano crezca y se desarrolle (en contra de su propio bloqueo econmico-financiero). Ms all de la irona, esta es una forma de colonialismo del garrote y la zanahoria que data desde la Doctrina Monroe de 1823. Por un lado la amenaza; por el otro la salvacin y all se da la falsa dicotoma en elegir entre una y otra. Claramente cualquiera elegira la salvacin. Pero lo que pretende esta Doctrina es el encierro y no la opcin por una u otra. Es el control total, es la metfora del poder a pleno. La ilusin de poder elegir cuando las opciones son sumisin aceptada o sumisin impuesta.

Sun Tzu plantea en su libro Arte de la Guerra: "la verdadera guerra es la que se realiza sobre las mentes de los hombres, y mediante el terror, el enemigo mide si tiene la necesidad o no de gastar en hombres, armas y dinero".

La ilusin de la neutralidad

Ante todo esto Qu tiene para decir la academia y especficamente la Psicologa? Desde ciertos atrios y pupitres se pretende manejar un grado de neutralidad que no existe como tal. La neutralidad ante determinados hechos no hace ms que colocarte del lado del opresor.

El neoliberalismo pretende que la ciencia sea ahistrica, neutra, asptica y sin intereses. Este combo no hace ms que beneficiar al sistema dominante y teir a la ciencia de una falsa inocuidad. Esto lo grafica meridianamente Ignacio Martin-Bar: Sin embargo, la Psicologa ha estado por lo general muy poco clara de la ntima relacin entre desalienacin personal y desalienacin social, entre control individual y poder colectivo, entre liberacin de cada persona y la liberacin de todo un pueblo. Ms an, con frecuencia la Psicologa ha contribuido a obscurecer la relacin entre enajenacin personal y opresin social, como si la patologa de las personas fuera algo ajeno a la historia y a la sociedad o como si el sentido de los trastornos comportamentales se agotara en el plano individual (Martn-Bar, 1984).

Venezuela hoy es el paradigma y la llave del continente que habilita la paz o a una catstrofe que nuestra generacin no ha presenciado. No debemos vivirlo para avizorar el horror. No se permutan condiciones de vida perimidas por un futuro de liberacin incierto. No se confunda lo heroico con acumular mrtires.

Por eso la importancia cabal de posicionarnos los estudiantes, los profesionales, los trabajadores y todo aquel que entienda que la tarea que realiza cotidianamente tiene dos destinos: o alimenta este engranaje o pretende otro mundo posible.

Martn-Bar es necesario nuevamente en este texto por la vigencia de su pensamiento y su praxis como legado. Tengamos siempre presente que: La verdad de los pueblos latinoamericanos no est en su presente de opresin, sino en su maana de libertad.

Nicols Centurin: Estudiante de Licenciatura en Psicologa, Universidad de la Repblica, Uruguay. Analista asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, estrategia.la)

http://estrategia.la/2019/02/20/psicologia-neoliberalismo-y-guerra-de-cuarta-generacion/



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