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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-02-2019

Una mirada a los conflictos ecolgicos en Colombia

Juan Camilo Delgado
Rebelin


La violencia con la naturaleza parece una prolongacin de aquella que padecen los hombres. En Colombia estamos fabricando un desierto, no siempre por iniciativa propia, como en el caso de los plaguicidas que destruyen al hombre y a los suelos o el de los bosques, cuyo arrasamiento legalizado fue instituido desde finales del siglo pasado por compaas extranjeras amparadas por el Estado. Las consecuencias avanzan como un cncer: impresionantes inundaciones que lo arrasan todo en pocas de lluvias, agotamiento paulatino de los recursos, sequas que carcomen los suelos en pocas de verano

Germn Castro Caycedo1


INTRODUCCIN

El modelo econmico de Colombia, principalmente extractivista, ha profundizado los conflictos socioecolgicos del pas debido a la destruccin de la naturaleza, y, por consiguiente, la afectacin de comunidades cuyo sustento est garantizado por los servicios ambientales de los ecosistemas. Adems, la explotacin de la naturaleza por parte de las grandes transnacionales y los grupos ilegales, est acompaada de prcticas medievales de desposesin de tierras a campesinos o desplazamiento de indgenas de sus asentamientos ancestrales, los cuales, en la mayora de los casos, inician luchas pacficas, violentas, jurdicas, etc. para recuperar el control sobre sus territorios, o alertar de la depredacin de la naturaleza a raz del desarrollo del pas.

Las comunidades son vctimas de la desposesin de tierras mediante el desplazamiento violento, el asesinato, la apropiacin y privatizacin de bienes naturales, la contaminacin de fuentes de abastecimiento de agua potable, la militarizacin de sus territorios, la estigmatizacin, etc. El extractivismo es el autor de la ruptura violenta del metabolismo del ser humano y la naturaleza en Colombia.

Este artculo presenta, de forma muy resumida, el panorama de los conflictos socioecolgicos en Colombia, a partir de la informacin de la plataforma del Atlas de Justicia Ambiental EJAtlas coordinado por Joan Martnez Alier,2 el cual posee informacin de 127 conflictos distribuidos por el territorio nacional, como tambin, las movilizaciones en busca de justicia ambiental. Cabe resaltar, que este tipo de investigacin ha sido desarrollada aos atrs de forma exhaustiva.3 Sin embargo, aqu busco contribuir a la actualizacin de los datos, ya que lamentablemente, el nmero de casos ha aumentado en los ltimos aos.

CONFLICTOS ECOLGICOS Y JUSTICIA AMBIENTAL

Los conflictos ecolgicos surgen cuando, en el proceso del crecimiento econmico de los pases, la naturaleza es mercantilizada y posteriormente deteriorada. En muchos casos, las generaciones futuras del discurso del desarrollo sostenible no pueden oponerse a semejante destruccin, porque ni siquiera han nacido. Sin embargo, las comunidades afectadas del presente, inician luchas por la justicia ambiental, en el marco de lo que se conoce como ecologismo de los pobres.4

Los movimientos de justicia ambiental son las aglutinaciones de las vctimas de la depredacin de la naturaleza por parte del capital. Son organizaciones que buscan resistir, por medio de distintas luchas y estrategias, a la explotacin de los bienes naturales de sus territorios. Martnez Alier, ha analizado los movimientos de Justicia Ambiental y los conflictos ecolgicos mediante la relacin entre la Economa Ecolgica y la Ecologa Poltica.

[]. El movimiento de Justicia Ambiental (local y global) conduce la economa hacia la sustentabilidad ecolgica. ste es el primer vnculo entre Ecologa Poltica, como el estudio de los conflictos ecolgicos distributivos, y la Economa Ecolgica como estudio de la (no) sustentabilidad de la economa, con sus urgencias e incertidumbres. Los conflictos ecolgicos son, a veces, expresados como discrepancias de valoracin en el marco de un slo standard de valor (como cuando hay una disputa reclamando compensacin monetaria por una deuda ecolgica o pasivo ambiental), pero con frecuencia la discrepancia recae sobre los standards de valor adecuados. Son disputas o dilogos multicriteriales. Cuando el estudio de un conflicto ecolgico distributivo revela un enfrentamiento de valores inconmensurables, entonces la Ecologa Poltica est ayudando al desarrollo de la Economa Ecolgica, a que realice sus clculos no slo en trminos monetarios sino tambin fsicos y sociales, poniendo el pluralismo de valores en el centro de sus anlisis. Este es un segundo vnculo entre Ecologa Poltica y Economa Ecolgica.5

Los conflictos ecolgicos pueden entenderse como las luchas sociales generadas por los efectos de las externalidades que no son internalizadas en los grandes proyectos econmicos que impliquen la apropiacin de la naturaleza. Para Prez Rincn, [] la accin colectiva es la que condiciona la aparicin o existencia de un conflicto ambiental; si no hay visibilizacin colectiva de una injusticia ambiental, no se puede hablar propiamente de un conflicto en este esquema.6

CONFLICTOS ECOLGICOS EN COLOMBIA

En la Figura 1, se identifica la distribucin para un total de 127 conflictos ecolgicos de cada uno de los sectores econmicos (extraccin de minerales o materiales de construccin, manejo / gestin de residuos, biomasa y conflictos por la tierra, combustibles fsiles y justicia climtica, manejo / gestin del agua, infraestructura, turismo, conservacin de la biodiversidad, e industria y servicios). La extraccin de minerales o materiales de construccin abarca el 40% de los conflictos ecolgicos de Colombia identificados hasta el momento en EJAtlas.

Colombia se ubica, segn el EJAtlas, en el segundo puesto como el pas con mayor cantidad de conflictos ecolgicos, por debajo de la India (294).

Figura 1. Distribucin de los casos registrados en Colombia

Fuente: Elaborado a partir de EJAtlas.

Intensidad de los conflictos

El EJAtlas clasifica los conflictos como latentes, de intensidad baja, media o alta. Los conflictos latentes son aquellos donde an no existe una movilizacin visible; los conflictos de intensidad baja son aquellos donde slo hay un grado de organizacin local; los conflictos de intensidad media incluyen movilizaciones visibles mediante protestas callejeras; y, los conflictos de intensidad alta incluyen algn tipo de violencia.

Los conflictos de intensidad baja corresponden al 25%; de intensidad media 44%; de intensidad alta 27%; y, latentes 4%. Ms del 70% de los conflictos ecolgicos de Colombia tienen intensidad media y alta (figura 2).

Los conflictos de intensidad alta estn relacionados, principalmente, cuando existe desplazamiento forzado, arrestos, represin por parte de la fuerza pblica, sabotaje, e incluso, asesinato. Un caso de intensidad alta que actualmente est causando indignacin en el pas, es la hidroelctrica de Ituango, la ejecucin de este proyecto ha estado acompaado, desde finales de la dcada de los 90, de masacres, desplazamientos, desapariciones, etc.7

Figura 2. Intensidad de los conflictos ecolgicos en Colombia.

Fuente: Elaborado a partir de EJAtlas.

Departamentos

Ms del 80% de los conflictos identificados en EJAtlas se distribuyen en el 50% de los departamentos de Colombia. El porcentaje ms alto lo tiene Valle del Cauca con el 14% de los conflictos socioecolgicos (figura 3).

Figura 3. Principales departamentos afectados.

Fuente: Elaborado a partir de EJAtlas.

EL MOVIMIENTO DE JUSTICIA AMBIENTAL EN COLOMBIA

En los ltimos tres aos, Colombia ha sido considerado el segundo pas con ms lderes ambientales asesinados en el mundo. Adems, al ubicarse como el primer pas de Latinoamrica con la distribucin de tierras ms desigual,8 las luchas territoriales y las luchas en defensa de la naturaleza, estn fuertemente relacionadas. Pues comnmente, despus de la desposesin de tierras, aparecen grandes empresas con proyectos extractivos que requieren de la deforestacin de bosques o la destruccin del suelo para la extraccin de minerales, la implementacin de monocultivos, la construccin de infraestructura, etc.

Entre las luchas ms representativas de la historia de los conflictos socioecolgicos en Colombia, es la que llev a cabo la comunidad indgena Ember Kati desde mediados de la dcada de los 90. Los Ember fueron obligados salir de su territorio por parte del Estado en conjunto con grupos paramilitares. El objetivo era la construccin en su territorio de la hidroelctrica Urra I.

El hecho simblicamente ms representativo de la lucha de los indgenas se present en noviembre de 1994, cuando 600 hombres, mujeres y nios ember se lanzaron en balsas a las aguas del ro Sin, con lo que iniciaron su batalla desigual contra el Estado, las elites regionales interesadas en el proyecto y, por supuesto, sus asesinos paramilitares. Luego sobrevino el asesinato y la persecucin en que cayeron, uno tras otro, sus lderes y organizadores. Todas estas muertes cobardes han sido perpetradas para preservar el orden terrateniente, sin importar que la obra no haya impedido las inundaciones, como se ha demostrado a finales de 2010, ni que produzca prdidas financieras al Estado, ni que solamente vaya a durar 20 aos y no los 50 anunciados originalmente. A pesar de ello, y con la impunidad criminal que lo caracteriza, a finales de su segundo mandato, lvaro Uribe Vlez anunciaba la aprobacin para construir Urr II, lo que implicar ms sangre y sufrimiento para los indgenas y campesinos del Alto Sin, todo con el fin de apropiarse de un bien comn y convertirlo en un coto privado al servicio de ganaderos y paracos.9

En el ao 2015, el Centro de Estudios para la Justicia Social Tierra Digna interpuso una tutela en contra del Gobierno Nacional, convirtindose el ro Atrato, del departamento del Choc en el primer ecosistema del pas en ganar Derechos de la Naturaleza. Mediante la sentencia T-622 de 2016 el Gobierno Nacional est obligado a descontaminar las fuentes hdricas del Choc, empezando por el ro Atrato y sus afluentes, adems, debe reforestar las zonas afectadas por la extraccin minera.

Actualmente, el Movimiento Ros Vivos de Antioqua MRVA, se ha identificado como un movimiento de resistencia visible ante Hidroituango. El movimiento ha sido estigmatizado y perseguido debido a las luchas polticas y jurdicas que ha llevado a cabo en defensa de los derechos de cada una de las vctimas de la ejecucin del megaproyecto.

El MRVA ha alertado de la crisis socioecolgica que enfrentan los municipios del rea de influencia de Hidroituango desde el ao 2010, ha acudido a diferentes audiencias en la Comisin Interamericana de Derechos Humanos denunciando el carcter irregular de los factores tcnicos, ecolgicos, sociales, jurdicos, polticos y econmicos del megaproyecto. Su lucha les ha costado la vida a varios de sus integrantes.10

Notas:

1 Germn Castro Caycedo, Colombia amarga, Crculo de Lectores, Bogot D.C., 1980, p. 113.

2 http://ejatlas.org.

3 Mario Alejandro Prez Rincn, Conflictos ambientales en Colombia: actores generadores y mecanismos de resistencia comunitaria, en Ecologa Poltica, nm. 48, 2014, pp. 76-82.

4 Joan Martnez Alier, Conflictos ecolgicos y justicia ambiental, en Papeles de relaciones ecosociales y cambio global, nm. 103, 2008, p. 12.

5 Joan Martnez Alier, Justicia ambiental, sustentabilidad y valoracin, en Ecologa Poltica, nm. 21, 2001, p. 127.

6 Mario Alejandro Prez Rincn, La Justicia Ambiental como lnea estratgica de la Economa Ecolgica: cmo evidenciar las injusticias ambientales?, en Gestin y Ambiente, nm. 21, 2018, p. 59.

7 Juan Camilo Delgado, Hidroituango: una historia de sangre, corrupcin y despojo, publicado en la www.rebelin.org el 08 de febrero de 2019.

8 Juan Camilo Delgado, Poca gente con mucha tierra, mucha gente con poca tierra, publicado en www.rebelin.org el 11 de febrero de 2019.

9 Vega Cantor, Renn. Colombia, un ejemplo contemporneo de acumulacin por desposesin, en Theomai, nm. 25, 2012.

10 Juan Camilo Delgado, Hidroituango: una historia de sangre, corrupcin y despojo, op. cit.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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