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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-02-2019

Entrevista a Alfredo Apilnez sobre cuentas corrientes y decisiones ciudadanas (y II)
El sistema es intrnsecamente inestable por causa de la formidable inestabilidad financiera provocada por la banca global y su crdito a muerte

Salvador Lpez Arnal
El viejo topo


Sobre el entrevistado. con sus propias palabras: Soy profesor de ciencias sociales en un centro de estudios y escritor de artculos sobre historia, teora econmica y finanzas en el blog Trampantojos y Embelecos. All trato de poner un granito de arena en la crtica del discurso del capital -encarnado en la teora econmica ortodoxa y en el paradigma poltico neoliberal- y en la defensa de la necesidad de construir nuevos sujetos y prcticas emancipatorias. Soy miembro asimismo de la Asociacin 500x20 , un humilde pero corajudo colectivo que lucha contra la violencia inmobiliaria, principalmente en el mbito del alquiler, en el distrito de Nou Barris de Barcelona.

***

Estbamos aqu. En cuanto a las mordidas de los sacaperras de los oligopolios energticos. No las sufres igualmente aunque pagues en efectivo?

Desde luego que los abusivos precios, provocados en parte por la especulacin financiera a la que las elctricas -que forman por cierto un crtel de libro que falsea la sacrosanta libertad de mercado- se suman gustosas en la subasta de fijacin del precio del kW, los sufro exactamente igual. Sin embargo, hay un matiz importante. Como yo controlo los pagos, puedo evitar abusos, como recargos injustificados por supuestos retrasos mal registrados por la compaa. Resulta, como botn de muestra, que el registro del abono de la factura se demora un par de das en el caso de la eficientsima empresa de aguas de Barcelona y as -incluso habiendo pagado en tiempo y forma- te cobran por la patilla 10 euros ms en el siguiente recibo. Otro ejemplillo: hasta hace poco, debido a un problema en la instalacin de los contadores telemticos, algunos recibos de luz incluan consumo real y otros consumo estimado por la compaa elctrica. El caso es que, cuando el estimado era inferior al real, la dadivosa compaa, cuando lo compensaba, cargaba el importe sin avisar y a traicin -fuera de la fecha habitual de pago- dejndote -como fue mi caso- en descubierto. Y a reclamar al maestro armero. Desde que me borr del banco, esto ya no ocurre porque controlo yo los pagos y la cosa -te lo puedo asegurar- cambia cuando la reclamacin precede al pago y no a la inversa. Asimismo, en caso de algn mes estar apretadillo, puedo ir gestionando los pagos a conveniencia ya que la elctrica no cobra -algo le tendremos que agradecer a la pauprrima normativa de la pobreza energtica- recargo por retraso. En fin, ejerciendo la tan espaola picaresca, con magros ingresos como los mos no es balad un ahorro de 50 euros, pongamos por caso, al aplazar el pago de un recibo un mes para poder adquirir, sin ir ms lejos, alguno de los magnficos libros que editis en El Viejo Topo.

Gracias por tus elogiosas palabras. Hablas de tener un cierto descargo moral por abstenerme de tratar con instituciones tan "honorables". Qu descargo moral es ese?

Bueno Salvador, todos sabemos que las acciones individuales, desde la tradicin anarquista de la propaganda por el hecho hasta la mxima bblica de predicar con el ejemplo, tienen una relevancia puramente simblica y, sin otro tipo de actuaciones y de cambios ms estructurales y masivos, son totalmente insuficientes para alterar el statu quo. Incluso existe el peligro, como en el caso de la caridad cristiana, de poder quedarse solamente en lenitivo para la mala conciencia al servir de vehculo expiatorio de las culpas. Lo cual no quita que tengan, estas acciones simblicas, un efecto pedaggico, podramos decir que asinttico, orientando hacia donde debera tender una praxis vital socialista. Aunque slo sea por ahorrarme algunos actos que uno hace con la nariz tapada, y ms conociendo un poco las entraas de la bestia, doy por bien empleado practicar la objecin bancario-financiera. Y, si no estoy abusando de tu paciencia con mis cuitas y escrpulos, te pondra un ltimo ejemplo de repulsin moral, llammosle as, que uno se ahorra rompiendo relaciones con la banca.

No abusas de mi paciencia. Todo lo contrario. 

Vamos all pues, sujtate bien la pinza de la nariz, te lo ruego. CaixaBank -cito el nombre comercial, excepcionalmente, aunque se la traer al pairo, como forma de denuncia y oprobio- patrocina una campaa solidaria que me voy a abstener de calificar: 'cap nen sense bigoti', 'ningn nio sin bigote'. Se trata de una especie de cuestacin para repartir leche entre los nios que sufren pobreza severa en Catalua. Realmente me pareci repulsivo que una institucin -dentro del cariz absolutamente vomitivo de la publicidad bancaria- que obtiene una parte de sus suculentos beneficios con la especulacin con alimentos en el casino global, una dinmica generadora de miseria en el tercer mundo, trate de lavar su sucia conciencia con una campaa de esa catadura moral. En fin, creo que sobran los comentarios.

Sobran pero est bien que recordemos estas infamias. Un inconveniente: adems de los cargos de corporaciones desalmadas, las cuentas pueden servir para domiciliar suscripciones a revistas alternativas o a organizaciones de izquierdas. Cmo lo haces en tu caso?

Tienes razn, he tenido alguna suscripcin y, como en el caso de la adquisicin telemtica de libros, puede ser un inconveniente. Sin embargo, resulta fcil de subsanar recurriendo -como en el caso del telfono que explicaba antes- a otra cuenta putativa. Pero, volviendo a lo de predicar con el ejemplo y la necesidad de la pedagoga insurgente, creo que esas publicaciones alternativas deberan practicar tambin algo la objecin financiera facilitando los pagos a travs de canales no bancarios.

Pongmonos en trminos kantianos: si t obras as, todo el mundo podra obrar as. No colapsara el sistema? Qu haramos sin sistema financiero?

Bueno, eso del colapso me recuerda a la accin que, lo comento tambin en el artculo, propuso el futbolista -por otro lado, probablemente multimillonario- francs Eric Cantona de provocar un corralito convocando a la poblacin a cancelar sus cuentas y a retirar el dinero simultneamente de los bancos. En fin, ms all de la humorada, creo, como te deca, que igual que en otros aspectos relacionados por ejemplo con la ecologa, la recogida de basuras o el ahorro de agua, deberamos adoptar conductas que, dentro de las inevitables contradicciones que todos tenemos que sobrellevar al vernos obligados a lidiar, en mayor o menor medida, con una realidad horrible, tendieran a minimizar las acciones que realizamos con la nariz tapada. Y en sto, como dices, el imperativo categrico kantiano sigue siendo una excelente gua de la conducta racional: obrar de tal modo que podamos desear que nuestra conducta devenga ley universal. Si me permites abundar un poco sobre el particular, el magnfico filsofo alemn Gnther Anders describe el analfabetismo emocional del tipo ideal de ciudadano occidental como su casi absoluta incapacidad, dada la enorme complejidad de los procesos socioeconmicos y los aparatos productivo-destructivos en los que se halla imbricado, de representarse o percibir lo que est en juego en ellos y su propio papel en el engranaje. Esa oscuridad causal, que desacopla nuestras acciones al servicio de la produccin mercantil de sus efectos mediatos y lejanos, atrofia nuestra capacidad de percibir las implicaciones de nuestros actos y nos blinda de paso contra la mala conciencia al anestesiar nuestra capacidad de sentir sus efectos. As pues, creo que reducir ese analfabetismo emocional haciendo a las clases populares ms conscientes de las consecuencias y la relevancia de actos cotidianos aparentemente triviales como, por ejemplo, pedir un crdito hipotecario o comprar participaciones preferentes, tendra un efecto al menos pedaggico al facilitar un mayor conocimiento de los perversos mecanismos inconscientes en los que estamos insertos. Obviamente, no se trata de hacerse ilusiones. El sistema nunca colapsara por esta va. Lo cierto, como bien nos ense el viejo Marx, es que tampoco nos necesita a nosotros para colapsar. Se basta y se sobra para hacerlo l solito. Es intrnsecamente inestable, como explica el economista poskeynesiano Hyman Minsky, en gran parte por causa de la formidable inestabilidad financiera provocada por la banca global y su crdito a muerte. As que quizs sera bueno ayudarle poniendo un granito de arena y haciendo un poco de labor de zapa desde dentro.

Todo ciudadano anticapitalista o contrario al poder financiero, debera obrar tal como t lo haces en tu opinin?

En este punto que mencionas, y para no reiterar lo anteriormente expuesto, voy a recurrir a las bellsimas palabras de nuestro admirado maestro Manuel Sacristn. En una extraordinaria conferencia, recogida en un libro que t primorosamente editaste, Sacristn habla de la necesidad de transformar la vida cotidiana para poner los mimbres de una transformacin de la sociedad en un sentido socialista. Le cedo pues muy gustosamente la palabra: Todos estos problemas tienen un denominador comn que es la transformacin de la vida cotidiana y de la consciencia de la vida cotidiana. Un sujeto que no sea ni opresor de la mujer, ni violento culturalmente, ni destructor de la naturaleza, no nos engaemos, es un individuo que tiene que haber sufrido un cambio importante. Si les parece, para llamarles la atencin, aunque sea un poco provocador, tiene que ser un individuo que haya experimentado lo que en las tradiciones religiosas se llamaba una conversin. Es un terreno en el que no hay ms remedio que expresarse en trminos que les pueden parecer un poco utpicos, pero hay que tener la decisin de no ponerse colorado por ello. Continuaba Sacristn poniendo el ejemplo del automvil como un bien no comunista, y destructivo, medioambientalmente hablando, del que tambin habra que prescindir. No se me ocurre mejor exposicin prctica del imperativo categrico al que te referas antes. En mi humilde opinin, y s somos realmente sinceros con nuestra ideologa y nuestro disgusto hacia la realidad circundante, deberamos extender esa 'conversin' de la que habla Sacristn tambin en nuestra relacin con el sistema financiero y sus inicuos productos. Quizs en estos tiempos de derrota y de desconcierto de las fuerzas disconformes con dejarse llevar por la resignacin o el cinismo ante el decurso del -como deca Gramsci- 'mundo grande y terrible', el activismo simblico y la coherencia personal en los actos ms nimios y prcticos tengan incluso ms importancia que en tiempos de activismo masivo y de efervescencia revolucionaria.

Por cierto, salindome del tema. Te recuerdo el ttulo de uno de tus ltimos trabajos: El fascismo financiero y la irreformabilidad del sistema. No es un poco fuerte-excesivo eso de fascismo financiero? El sistema financiero espaol sera un ejemplo de ese sistema fascista?

Con tu permiso, antes de contestarte, querra mencionar, antes de que se me olvide, que el texto sirvi de base de una charla impartida en el marco del interesantsimo foro denominado 'El derecho a la vivienda frente al capitalismo financiero', organizado por la asociacin 500x20, del distrito de Nou Barris de Barcelona, que arrima el hombro en la dursima e ingrata lucha cotidiana contra la violencia inmobiliaria y a la que me honro de pertenecer.

Recordaba el origen de tu escrito.

Yendo a tu pregunta, disculpa la digresin. El concepto 'fascismo financiero' proviene del conocido socilogo portugus Boaventura de Sousa Santos. Santos define el fascismo financiero como una forma, quizs la ms importante, de fascismo social. Todas las formas de fascismo social son formas infra-polticas, no son parte del sistema poltico, que es formalmente democrtico, pero condicionan las formas de vida de los que estn abajo a travs de desigualdades de poder que no son democrticas, pero son inmensas y permiten que los grupos que tienen poder obtengan un derecho de veto sobre las oportunidades de vida de quienes estn ms abajo. Hasta ahora, polticamente, las sociedades son democrticas. Hay libertad de expresin, relativa pero existe. Hay elecciones libres, por as decirlo, con toda la manipulacin. Pero los asuntos de los que depende la vida de la gente estn cada vez ms sustrados al juego democrtico. El mejor ejemplo es el fascismo financiero.

En mi opinin, esta es la clave que permite hablar de fascismo financiero: que los asuntos de los que depende la vida de la gente estn cada vez ms sustrados del juego formalmente democrtico.

Digan lo que digan, real como la vida misma.

En el texto al que te refieres trato de argumentar que la hegemona del capital financiero ha impuesto la agenda dura neoliberal de sobreexplotacin del trabajo y rentismo a muerte y ha vaciado completamente de soberana los estados democrticos al eliminar los instrumentos fiscales redistributivos que les podran permitir hacer polticas keynesianas. Menciono varios ejemplos -Zapatero en 2010 anunciando recortes y reformando el ao siguiente vergonzantemente la Constitucin bajo el diktat del BCE; o Tsipras rindindose al chantaje de la troika y violentando la voluntad de su pueblo expresada en referendum- de cmo incluso la terica izquierda tiene las manos completamente atadas para desarrollar polticas mnimamente reformistas. Otro ejemplo paradigmtico de fascismo financiero son las agencias de rating o de calificacin de riesgos.

Nos lo explicas por favor.

Se trata de un oligopolio de tres firmas de Wall Street que sealan con sus calificaciones negativas -lo hicieron con Grecia y con Espaa en la crisis de la prima de riesgo- a quienes van a sufrir el ataque de los bazokas de las finanzas globales. Provocaron, con estas malas artes y sus flagrantes conflictos de intereses con la gran banca y los tiburones de las finanzas globales -Mister Soros et al-, el hundimiento de la solvencia crediticia de los parsitos del Sur de Europa y, con la complicidad absoluta de la banca central, que utiliza sus objetivas calificaciones como requisito para adquirir deuda pblica de los Estados parias, les obligaron a cumplir la agenda dura neoliberal que condena a los pueblos a la precariedad y la miseria. As pues, como prueba este ejemplo y muchos otros, si entendemos el fascismo, ms all de su origen y de los ejemplos histricos, como la forma en la que el gran capital aplica las polticas que afectan cada vez ms a la vida de la gente a travs de procedimientos coercitivos y en absoluto transparentes o democrticos, tenemos un buen ejemplo en la hegemona de las finanzas modernas en el capitalismo neoliberal. El ultra Hayek, sin ir ms lejos, padrino junto con Friedman del neoliberalismo de posguerra y de su desembarco poltico durante el thatcherismo, quien tena al menos el don de la franqueza, declar en 1981 a un peridico chileno: Mi preferencia personal va a una dictadura liberal y no a un gobierno democrtico donde el liberalismo est ausente. Como dicen los leguleyos: a confesin de parte, relevo de pruebas.

Recojo un comentario tuyo: qu sistema es ese que es irreformable? En qu sentido lo es?

En este caso, como creo que la cuestin a la que te refieres est implcita en la anterior, voy a remitirme, y perdn por la autocita, a un fragmento del texto al que nos estamos refiriendo que creo contesta a tu pregunta: La gran novedad respecto a pocas anteriores de la historia del capitalismo es la amputacin de la posibilidad de intervencin, al menos en la sala de mquinas del sistema, por parte de los poderes pblicos, tericos representantes de la soberana popular. Sobran los ejemplos ilustrativos de cmo las palancas tcnicas a travs de las que el estado burgus poda atenuar el embate del capital (destacadamente, la poltica fiscal redistributiva de tipo keynesiano financiada a travs del banco central pblico) han sido cercenadas por la ofensiva neoliberal. La conclusin lgica de cara a las vas de accin poltico-social de las clases populares es contundente: si el sistema es irreformable por la va legal-institucional, la insistencia en esta va por parte de las llamadas fuerzas del cambio y los movimientos sociales reformistas slo puede producir desnimo y frustracin, ante la imposibilidad de realizar transformaciones de calado respetando las reglas del juego. El viejo reformismo, mil veces fracasado, con su utpica ilusin de alcanzar un capitalismo con rostro humano, para paliar con microavances el desastre en ciernes, no sera pues ms que un freno a las autnticas aspiraciones emancipatorias.

Como deca nuestro admirado Fernndez Buey, en un artculo que aparece en el magnfico libro que mencionaste al principio de esta charla: Lo caracterstico del capitalismo actual es la degradacin de la poltica, su trivializacin, su conversin en politiquera que beneficia a una minora y que tiende a hacer apolticos a los dems. Quizs, por tanto, como reza el ttulo del libro de John Hollaway que comenta Fernndez Buey, haya que pensar en cambiar el mundo sin tomar el poder y sin hacerse vanas ilusiones en cuanto al uso de las romas herramientas de la democracia formal. Pero eso es harina de otro costal y nos llevara por otros derroteros, ms propositivos, en los que obviamente no vamos a entrar.

Quieres aadir algo ms?

Simplemente agradecerte enormemente la oportunidad que me has dado de explicar mis planteamientos sobre cuestiones tan neurlgicas como poco conocidas y pedir disculpas nuevamente por la impudicia de hablar quizs en exceso de mi propia experiencia. Espero que haya servido al menos para resaltar algunos rasgos, tan relevantes como desconocidos, de la cruda realidad que vivimos. Porque, como digo en el texto, y ahora s, te prometo que ya no abuso ms de tu paciencia y concluyo: Quizs no haya mbito de la realidad social donde sea mayor el desconocimiento existente sobre los procesos que inciden en la vida de la gente que en todo lo relacionado con las finanzas modernas. Podramos decir que hay una relacin inversamente proporcional entre la relevancia de los formidables efectos que producen sobre la vida cotidiana de las personas y el conocimiento que se tiene del funcionamiento de esos mecanismos: no entendemos las fuerzas que mueven el mundo en el que vivimos.

Mil gracias por tus palabras, tu tiempo y tus excelente reflexiones y por la llamada que haces a nuestro compromiso.

*

Primera parte de esta entrevista: Entrevista a Alfredo Apilnez sobre cuentas corrientes y decisiones ciudadanas. La banca global extrae los flujos de liquidez del trabajo a travs de la deuda y los 'mercados' optimizan el flujo multiplicndolo ad eternum" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=252729

Fuente: El Viejo Topo, noviembre de 2018.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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