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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-02-2019

Revolucionar la vida de la negritud americana
Omowale

Juan Montao Escobar
Rebelin

Malcolm X cancel la hipocresa poltica de las Amricas; desde Nueva York hasta Esmeraldas, pasando por cada una de las capitales de los pases americanos. A los de all, ms o menos, les dijo: tenemos un enemigo comn. Eso es lo que tenemos en comn: tenemos un opresor comn, un explotador comn y un discriminador comn.


Omowale, que dicen que en yoruba si lo estoy

pronunciando correctamente, y si no lo estoy pronunciando

correctamente es porque en 400 aos no he tenido oportunidad de hacerlo.

-Malcolm X

 

Omọ naa pada si ile [1] I

Las teoras son ineficientes justo ah cuando verdades ms precisas, ms endurecidas por la calle cultural (y poltica) o tienen la esttica Rastafari del descontento componen el mensaje de la palabra suelta. Unas rimas y un ritmo sin las desesperanzas del martirizador plpito dominical. El optimismo y el pesimismo juegan a la ruleta maanera con aquellos que salen a buscar su Madre de Dios en estas ciudades ajenas. Aun sentados en la mesa de los derechos no tengas esa audacia cruel de llamarles comensales, como habra dicho el hermano Malcolm X. Hay preguntas respondidas con los argumentos de la invencible resignacin o la superposicin de falsas razones perjudica la explicacin. Preguntas? Estn a flor de labios de las comunidades. Todos preguntamos a quienes se cree ya retornan del viaje o con la metfora del respeto estn encaramados en el soberado de la sabidura. Son das de confusin.

Nada, ah est ese mundo social que fue as y as lo ser. No hay otro pas en este siglo XXI, todava es igual al que est escrito en los libros escolares. La colonialidad ministerial del confort. Fastidia escuchar el mismo relato desmotivador sobre lo nunca fueron nuestros pases, relato enseado y aprendido al braveo de la calificacin, incluye los eternos prceres blancos y se ha incorporado la estafa del multiculturalismo. El pragmatismo oficial cuida la continuidad del racismo por todos los medios necesarios.

La educacin es un elemento importante en la lucha por los derechos humanos [2] , explicaba Malcolm X refirindose a la educacin de la niez y juventud afroamericanas. Fueron las manos de tu abuelo las que forjaron la civilizacin y fueron las manos de tu abuela las que mecieron la cuna de la civilizacin [3] .

Omọ naa pada si ile II

Las revoluciones personales y colectivas comienzan con preguntas, avanzan con la bsqueda de respuestas y tienen una etapa (o muchas etapas) de confrontacin con aquello que siendo arcaico e injusto tiene el poder de la costumbre. La costumbre poltica tiene denominaciones emocionalmente eficaces, aun si son perversas. Lo infinitamente genial y prometeico es mover a voluntad el ax de las potencias divinas o humanas. Entramos negros y salimos afrodescendientes [4] , escribi el hermano Romero Jorge Rodrguez. Se sali de la hojarasca al reconocimiento de las races africanas, pero an estamos en la cotidianidad heroica del cimarronismo con sus apelativos despectivos, sin embargo en la reapropiacin cultural y poltica de la palabra negro medio milenio de racismo siente crujir sus estructuras.

El gentilicio aethiops (cara quemada) [5] facilitaba la designacin amistosa de aquellos que el sol quem como se proclama el Cantar de los Cantares bblico. No era una denominacin racial como tampoco lo fue niger, utilizado por los romanos para describir el color de la piel de diversos pueblos con los que Roma entr en contacto en el norte de frica [6] . Siglos despus, en las Amricas, se viva la huida de la piel oscura con las aproximaciones vergonzantes del tipo que fuera. Hasta que Malcolm X neg su apellido de esclavizado, habl de los bonitos nombres africanos y se asumi vctima de Norteamrica. Se proclam negro a la vez que afroamericano. Conexin y transicin cultural que contina.

Omọ naa pada si ile III

La gente negra de las Amricas no tenan visa a los parasos inventados por las religiones, si calificaban en la escala de servidumbre llegaban hasta el acompaamiento de los dueos de la plantacin o de las minas. Algn progreso lamentable, porque durante siglos al diablo y sus legiones le endosaron nuestra identidad. La diversidad no tena cabida en el cielo catlico, no s si en otras religiones. An el paraso est en disputa pluritnica. Malcolm X tumba murallas y su verbo habra de magnetizar a otras inteligencias. Una raza es como un individuo; hasta que no use su propio talento, se enorgullezca de su propia historia, exprese su propia cultura y reafirme su existencia, nunca podr realizarse [7] . l fue el individuo de esa raza que lleg a decirlo no tanto como profeca y mucho ms como ciudadano desde ese mismo momento. Y traslad la disyuntiva a la calle, al barrio atestado de historias heroicas, a la conversacin del bar, a la plantacin del siglo XX, a la reflexin de los renacientes grupos cimarrones. Ah en el punto de quiebre definitivo: o eres ciudadano o no eres ciudadano. Si eres ciudadano eres libre; si no eres ciudadano eres esclavo [8] . Ya no esclavizado, por tu dejadez o cobarda seras esclavo.

Omọ naa pada si ile IV

Malcolm X cancel la hipocresa poltica (de polis o actuacin comn de una ciudadana) de las Amricas; desde Nueva York hasta Esmeraldas, pasando por cada una de las capitales de los pases americanos. A los de all, ms o menos, les dijo: tenemos un enemigo comn. Eso es lo que tenemos en comn: tenemos un opresor comn, explotador comn y un discriminador comn. Tambin ahora al leerlo hay candelillas en el reconcomio, no importan los aos de sus decires, el flow posee las semillas de la motivacin. Para las repblicas cimarronas de pocos kilmetros cuadrados urbanos, con el nombre de histrico de oportunidad (Harlem, La Trinitaria, El Callao o Favela) les cuadr el mensaje: No te acosan por ser metodista o bautista; no te acosan por ser demcrata o republicano; [] Te acosan porque eres negro. A ti te acosan y a todos nosotros nos acosan por la misma razn [9].

Es una lluvia de tinta que mancha a todos, mujeres y hombres, en cualquier calle o callejn que te encuentres. Eres eso, una persona negra. Ahora los Estados americanos no dicen que tienen un problema negro, es solo para distribuir la culpa al revs de las riquezas. La mayor porcin de culpa es tuya porque vives en el territorio de las minas de oro, en los bosques, en el agua dulce corriente o en los manglares. O porque emigras a las ciudades despus que envenenaron tus aguas dulces. Ah, al Estado no le alcanza dinero para invertir! Los funcionarios estatales elaboran complicados diagnsticos y enredan el dato tanto que para desenredarlo se necesitan ms siglos de conversaciones, pero mientras llegan los acuerdos contina el acoso poltico y cultural. No hay un problema negro los negros son el problema (sin las comillas de la correccin social).

Para los del norte el Mayflower, para nosotros el barco encallado en Portete. Ninguno peregrin a la Tierra Prometida. Todo fue acarreo, acopio, venta en grupo o al menudeo. En cada etapa capitalista sobresala la voluntad de vida. Por eso llegamos hasta aqu.

Omọ naa pada si ile V

La historia es instrumento poltico para las Comunidades Negras de las Amricas, redondeo unas palabras del maestro Juan Garca. De todos nuestros estudios, la historia es que ms puede recompensar nuestras investigaciones [10] . No se trata, entonces, de vivir o malvivir la historia, sino cambiarla, modificarla para revolucionar la vida de la negritud americana. Los revolucionarios negros calculaban el potencial de cada palabra. Nuestra sobrevivencia y nuestra resistencia estuvieron soportadas en la oralidad. La palabra suelta es ms que un sinnimo. La experiencia milenaria de los griots y la memoria colectiva fue la respuesta eficiente a la deshumanizacin sistemtica. Algunos sucumbieron y fueron los negros domsticos o de la casa (house negroes) y estaban los cimarrones o negros del campo (field negroes). Los dos grupos crean con criterios opuestos, en la libertad (uhuru), ambos corran en direcciones opuestas en busca de lo mismo. Triunfan a perpetuidad los del fondo de la plantacin (real o metafrica). Los negros del campo: ellos eran las masas. Siempre haba ms negros en los campos que en la casa. Siempre habr, Malcolm X.  

Notas:

[1] El hijo vuelve a casa, en yoruba.

[2] Habla Malcolm X, Pathfinder Press, Estados Unidos de Amrica, Nueva York, 1993, p. 92.

[3] p. Cit., p. 93.

[4] Rodrguez, Romero Jorge, "Entramos Negros; salimos Afrodescendientes", Revista Futuros, Vol. 2, Nm. 5, Mxico / Canad, Rostros y Voces - Citizen Digital Facilitation (CDF), 2004.

[5] La imagen de los negros en el teatro del Siglo de Oro, Baltasar Fra Molinero, Siglo XXI de Espaa Editores, S. A., Madrid, 1995, p. 2.  

[6] p. Cit., p. 2.

[7] Habla Malcolm X, Pathfinder Press, Estados Unidos de Amrica, Nueva York, 1993, p. 103.

[8] p. Cit., p. 76.

[9] p. Cit., p. 30.

[10] p. Cit., p. 34.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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