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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-02-2019

La ofensiva contra el chavismo fracas. No pudieron y no pasaron

Rafael Agacino
Rebelin


Palabras sobre el momento y a vuelapluma.

1. En Venezuela se jug en estas jornadas y contina en juego-, en primer lugar y para Amrica Latina, la vigencia y legitimidad del orden mundial que el capital construy post segunda Guerra Mundial. Nos referimos con ello no slo a la validez de la institucionalidad poltica como las NN.UU., sino tambin a la concepcin liberal del derecho internacional pblico y las reglas del derecho econmico internacional. Es cierto; el consenso en torno a las Naciones Unidas y el derecho internacional ya vena trizado desde la intervencin europea en la crisis de Yugoslavia y de Busch padre en Irak, pero en Amrica Latina esta sensacin de arbitrariedad imperialista era parte del pasado a pesar de la Honduras de Zelaya (2009) y el Paraguay de Lugo (2012).

2. En segundo lugar se jug la vigencia del principio de autodeterminacin de los pueblos que, si bien nunca respet, por lo menos siempre busc soslayar su violacin formal aduciendo tratados y pactos internacionales. En nuestro caso, EE.UU., apel a los TIARs y otros similares utilizando la OEA o la OEACS. Sin embargo, esta vez no pudo conseguir ni a Naciones Unidas ni a la OEA por lo cual simplemente las desconoci e intervino directamente: expropi 30 mil millones de dlares de PDVSA e inst a Inglaterra a que hiciera lo mismo con mil doscientos millones de dlares de reservas en oro; llam a la sedicin a las FANB y digit las operaciones de provocacin en la frontera; las desconoci amenazando sin ningn pudor con la intervencin militar directa y amenazando con Guantnamo a Maduro y los generales de las FANB. Esto no sucedi ni siquiera con la intervencin en el golpe en Chile en 1973 en que operaron con mano mora y cuidaron las formas. Lo ms cercano fueron las invasiones de los marines a Granada en 1983 y a Panam en 1989; pero aun as las formas importaban, mal que mal se trataba del orden internacional que el propio EE.UU. haba construido acorde a sus propios intereses. Al nuevo imperialismo su propio orden se volvi una camisa de fuerza y decidi romperla ante s y por s.

3. En esta peligrosa y delicada coyuntura, sin embargo, el chavismo resisti exitosamente. No pudo el desparpajo de Duque, Piera y Abdo, todos digitados por Trump y Abrams, de concurrir como avanzada multilateral por la paz a la frontera colombo-venezolana y prestarse para el montaje Venezuela Aid Live y la operacin Ayuda humanitaria. No pudieron la provocacin y los dramticos llamados a la Polica Nacional Bolivariana a la reconciliacin que no era sino un llamado a la desercin. No pudieron los parlamentarios de la derecha europea ni la CNN con su transmisin especial y en directo de casi todo el da por quebrar la resistencia de un pueblo que, segn mostraba, sobrevive famlico y muere masivamente. No pudieron y no pasaron.

4. Lo de hoy ha sido francamente notable. Una maniobra de laboratorio diseada por la inteligencia estadounidense que al menos en esta vuelta fracas y que ha terminado fortaleciendo a Maduro. Qu disparate pronunciar Piera a su regreso? Qu le dir Duque a Abrams esta noche? Y qu har el tonto de Almagro ahora? No lo sabemos. Slo sabemos que la crisis no se ha resuelto y que contina aunque la opcin Guaid se disipe en el ridculo pues la burguesa venezolana no tiene prestancia para sostener nada, y de seguro, se hundir en otra reyerta fratricida en las prximas semanas. Pero aun as, no est claro cul ser el verdadero curso de los acontecimientos. Menos con Trump y Abrams en la conspiracin.

Sin embargo, podemos sugerir que el affaire Venezuela puede transformarse en el mediano plazo en un acontecimiento clave para EE.UU. y la crisis de hegemona mundial; constituir un ejemplo universal de la fractura de la institucionalidad internacional, del derecho y de las reglas de las RR.II. Venezuela reafirma el descrdito que sigue a EE.UU. desde Busch con las fake news sobre armas qumicas de destruccin masiva y lo debilita como actor confiable de la poltica internacional. Ms an con un Trump que ataca a las NN.UU. y desconoce acuerdos internacionales como aquellos sobre Cambio Climtico, el Libre Comercio o sobre el desarrollo de armas nucleares. Lo que fue Vietnam en el mbito poltico y cultural interno, Venezuela lo puede ser respecto del mbito poltico internacional.

Por otra parte, la coyuntura resulta muy til para reafirmar que la lucha antiimperialista est de regreso en Amrica Latina, y a la vez, para avanzar en la caracterizacin de este imperialismo de nuestros das. Sin detenernos en lo primero, podemos valorar los hechos de la coyuntura como fuente de nuevas evidencias para dos tendencias que en los ltimos aos se han venido anunciando en la poltica de EE.UU. en Europa y Oriente.

5. La primera, resultado de lo sealado respecto del orden mundial trizado y del irrespeto del principio de auto determinacin de los pueblos, es la comprobacin del carcter a-civilizatorio de la poltica del imperialismo de esta poca, del imperialismo occidental del siglo XXI, por denominarlo de algn modo. A diferencia de la poltica imperialista de mediados del siglo XX, esta ya siquiera proclama los valores e instituciones modernas que fueron la justificacin del intervencionismo; hoy, ni la democracia ni la economa de mercado son instituciones ejes de su argumento civilizatorio con el que justificaba sus incursiones despticas. No; el imperialismo de esta poca, por ser expresin de su momento de declive y decadencia, slo conlleva desorden y destruccin de los Estados, naciones y pueblos que ataca; su objetivo no es la inclusin de los satlites en un orden sino su desestructuracin poltica, social y econmica. Se protege debilitando a los enemigos que deja fuera de su muros polticos y econmicos. Es un animal que poltica y culturalmente est estratgicamente herido; su destino manifiesto es hoy su muerte anunciada y lo que lo hace peligroso como nunca; su racionalidad y clculo carece de todo aire, por tenue que fuera, de civilizacin y progreso alguno.

6. Esta poltica internacional del imperialismo es coherente con una segunda tendencia: el carcter intrnsecamente destructivo de la fase actual del capitalismo mundial. En efecto, el nivel, la escala de la acumulacin de capital del presente, ha impuesto a las economas dominantes imperativos cada vez ms exigentes por el control de los recursos naturales y por extensiones territoriales para producir, garantizar conectividad y depositar millones de toneladas de residuos txicos, sin resistencias de las comunidades. Por ello la disputa por zonas estratgicas sean ricas en recursos, necesarias para circulacin o sean espacios de sacrificio; por ello la expulsin y migracin forzosa de poblaciones y comunidades; por ello la destruccin de los Estados nacionales otrora reconocidos como los sujetos por antonomasia de la poltica mundial. La dinmica de la acumulacin actual no es sino la dinmica con que el nuevo imperialismo impone y exporta la barbarie a los territorios fsicos y subjetivos que coloniza. El capitalismo bajo la forma imperialista del siglo XXI involuciona rpidamente hacia un tipo de dominacin mundial que no reconoce Estados sino colonias, que no reconoce naciones sino poblaciones prescindibles a las que someter o exterminar. Ni siquiera se trata de una dependencia al estilo de la del siglo XX sino de un dominio auto centrado y depredador de las naciones y pueblos que no constituyen su ncleo.

7. La poltica de los halcones y los Pluto respecto de Venezuela, los Trump y los Branson, por nombrar actores menores, es un buen ejemplo de este doble carcter a-civilizatorio y destructor del imperialismo del siglo XXI. Aqu, en esta Amrica Latina, las reservas de petrleo, metales raros, biodiversidad y agua de Venezuela, son un botn en torno al cual el capital mundial no tiene consideraciones ticas, jurdicas o de Relaciones Internacionales, ms all de aquellas que permitan satisfacer su voracidad. Hoy en la frontera, digitando las operaciones no titubearon frente a la posibilidad de desatar una guerra fratricida entre venezolanos y colombianos o azuzar una guerra civil entre venezolanos de ambos lados de los puentes. No, no; por el contrario, de eso se trata. Como en Libia, como en Irak o Siria, la estrategia no es la implantacin de un nuevo orden sino la fragmentacin, el caos. Y esto incluye trizar geogrficamente Venezuela y repartirla entre buitres del capital ya algo anunciaron con Guyana- o en un plano ms general, la balcanizacin de Amrica Latina gatillando una implosin de naciones y pueblos enfrentados entre s. Este es el imperialismo que enfrentamos hoy.

8. En esta perspectiva, la defensa de Venezuela en su lucha contra la poltica imperialista es un ingrediente inexcusable de la tctica de aquella izquierda que se plantee en el mundo de hoy un proyecto emancipador. Y todo esto lo afirmo ms all que el programa del chavismo no consista en ms que una distribucin de la renta y en la defensa de su soberana nacional, o que el bloque en el poder actual sea una alianza entre la burocracia civil estatal, el ejrcito y una fraccin de burguesa, que excluye a las masas populares, o que la poltica est contaminada por el clientelismo y por la corrupcin de ese mismo bloque en el poder, o que el pas dependa crecientemente de las inversiones chinas, y que por todo esto est muy lejos de cualquier proyecto de transformacin socialista.

Si en el siglo XX el imperialismo fue enemigo de los trabajadores y los pueblos lo fue porque era la manifestacin de la internacionalizacin de la explotacin del capital; pero ahora, el imperialismo del siglo XXI, es enemigo de la humanidad de ese segmento mayoritario conformado por trabajadores, pueblos indgenas y afrodescendientes, campesinos, sectores populares y movimientos poltico-sociales emancipadores como las mujeres, jvenes e intelectuales independientes- porque la magnitud de la masa de capital que movilizar y que necesita reproducir ya no slo depende de la explotacin del trabajo sino de la depredacin de las bases naturales y comunitarias que permiten la vida misma. La acumulacin de capital sobrepas un umbral que lo hace incompatible con las posibilidades de la vida en tanto tal.

9. Como hemos dicho en otra parte, puestos en esta encrucijada, no queda ms que levantar una estrategia de resistencia contra la barbarie del capital mundial, un Programa por la Autodefensa de la Humanidad cuyo sujeto sea esa masa mayoritaria cuyas condiciones naturales, sociales y comunitarias de vida estn siendo destruidas. Es slo en el curso de esta lucha lucha ineludible por lo dems- que surgirn posibilidades para construir las condiciones sociales y programticas, es decir polticas, de un proyecto emancipador, de un proyecto de un modo vida socialista. Y en la Venezuela de hoy, la lucha anti imperialista no implica apoyar al bloque actual sino disputarle la influencia en los sectores populares y la direccin del proceso levantando como programa mnimo inmediato las ideas contenidas en el Golpe de Timn formulado por Chvez en octubre de 2012, cinco meses antes de su muerte en marzo de 2013. En este reclam por hacer efectiva la ley de las Comunas ley muerta hasta hoy como intento de construir poder popular, abog por impulsar las nuevas formas de propiedad y por el desarrollo del Sistema Nacional de Medios Pblicos. Nada ms pero nada menos. El chavismo no es patrimonio de la burocracia, de la lite del PSUV ni menos de la boli-burguesa. El chavismo es el pueblo mestizo y zambo, el pueblo pobre, el pueblo que resiste, y puede reemerger si encarna en organizaciones populares autnomas e independientes que, en el curso de la lucha de resistencia contra la sedicin y el imperialismo, retoma las banderas de la emancipacin.

Hoy no pudieron y no pasaron; pero slo se ha ganado un segundo: el capital y su forma imperialista no descansa en su dinmica voraz que destruye la vida por doquier. Como siempre todo depende de nosotros y nosotras.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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