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(Argumentos para la lucha)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-02-2019

En sus 10 aos, la PAH nunca ha esperado soluciones mgicas, porque nace de una larga trayectoria de embates por el derecho a la vivienda
Un s se puede que naci de muchas derrotas

Joo Frana
Catalunya plural


La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) cumple 10 aos. Una dcada demostrando que s se puede, como dice su grito de guerra. S se puede parar desahucios, s se puede conseguir alternativas habitacionales y s se puede cambiar leyes desde la calle.

En 2013, con la campaa de escraches para defender la aprobacin de su Iniciativa Legislativa Popular en el Congreso de los Diputados, aadieron a su lema s se puede el pero no quieren. Eso ltimo tambin se ha demostrado de sobras. Los gobiernos y mayoras parlamentarias que ha habido desde entonces no han querido regular la dacin en pago, no han querido poner fin a los desahucios sin una alternativa habitacional y tampoco han querido regular los precios del alquiler para garantizar viviendas asequibles.

La PAH no ha dejado de dar respuestas. Ocupan pisos vacos, negocian con los bancos, ocupan sus sedes Es lo que han venido a llamar la autotutela de derechos, dar las respuestas que no da la administracin. Nunca han esperado soluciones mgicas, porque la PAH nace de una larga trayectoria de embates por el derecho a la vivienda, con algunas victorias y muchas derrotas.

En las manifestaciones de No tendrs casa en tu puta vida en 2006 y 2007 haba gente que impuls la PAH, y que hoy siguen luchando contra los alquileres desorbitados. En el Taller contra la Violencia Inmobiliaria y Urbanstica que ya en 2005 denunciaba el drama de los desahucios en Barcelona haba gente que impuls la PAH, y que hoy ven como se sigue especulando y expulsando vecinos y vecinas del centro de la ciudad. En el movimiento que plant cara al Frum de les Cultures de 2004 y a lo que representaba para la ciudad, haba gente que impuls la PAH, y 10 aos despus comprobaron que tuvo un sobrecoste de 30 millones de euros. En el movimiento okupa de Terrassa que cantaba el Desalojos son disturbios de KOP haba gente que impuls la PAH, y sus centros sociales sufrieron varios desalojos, como los han seguido sufriendo muchos que han venido despus.

Estas derrotas estn en el bagaje de la PAH, todos los aprendizajes de aos de luchas diversas vinculadas de una forma u otra al derecho a la vivienda. Tambin las victorias, todo aquello que s funcion, que no fue poco.

Pero las derrotas ms importantes que han podido florecer con la PAH son las personales. A la primera asamblea que celebraron el 22 de febrero de 2009 en la Casa de la Solidaritat del Raval acudieron unas setenta personas que no sentan rabia contra un sistema injusto, sino que sentan que haban fracasado en su proyecto vital. Lo mismo pasa hoy en da con quien llega por primera vez a las asambleas que celebran semanalmente en plataformas de todo el Estado. Esas derrotas personales se convierten en una lucha colectiva.

Muchas de las personas que se acercaron a una asamblea cuando se encontraban en un callejn sin salida coinciden en decir que la PAH hoy es su familia, que les ha dado la vida. El apoyo mutuo ha servido no slo para responder a los problemas de vivienda, sino para tejer redes, hacer comunidad, y hasta enfrentar, desde esos vnculos, el machismo o el racismo.

El s se puede de la PAH est lejos del pensamiento de autoayuda de que querer es poder, esa idea tan individualista. Para que se pueda es necesario informarse, organizarse, movilizarse y cuidarse. Antes del s se puede vino el no ests sola. Hoy todava lo repiten, en la PAH no tienen soluciones mgicas, pero quien entra por la puerta de sus asambleas puede confiar en que no enfrentar sus problemas en soledad.

Despus de una dcada de ese s se puede, cabe preguntarse si la PAH ha podido. Las pequeas victorias personales podran ser suficiente para decir que s. Cada familia que no se ha quedado en la calle es motivo para decir que s. Sin embargo, el acceso a la vivienda sigue siendo un problema estructural. Superados los aos ms duros de la crisis hipotecaria parece que la historia se vuelva a repetir; alquileres por las nubes ms que nunca, inquilinos desprotegidos, los medios repitiendo otra vez que comprar es ms barato que alquilar

Hace pocos das una derrota, la suspensin por parte del Tribunal Constitucional de la ley catalana para hacer frente a la emergencia habitacional impulsada gracias a una iniciativa ciudadana, volva a convertirse en victoria. El tribunal levant la suspensin, tras meses de presin de la PAH a los gobiernos cataln y espaol. Esta victoria debe ser seal que se seguir pudiendo.

Fuente: http://catalunyaplural.cat/es/un-si-se-puede-que-nacio-de-muchas-derrotas/



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