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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-02-2019

Apuestas comunitarias contra la violencia machista

Sara Ms
SEMLac


A falta de servicios integrales y protocolos para atender y prevenir la violencia machista, acadmicas y activistas desarrollan un modelo comunitario que articula acciones de este tipo en diferentes barrios de la capital cubana.

La propuesta parte de considerar la comunidad como un espacio clave, donde articular actores involucrados en ese problema, identificar redes de apoyo y acompaar a vctimas de la violencia de gnero, entre otras acciones, explicaron sus coordinadoras durante el Coloquio Internacional "Expectativas, logros y desengaos del nuevo milenio en la historia y la cultura de mujeres latinoamericanas y caribeas", realizado del 18 al 22 de febrero en Casa de las Amricas.

"Es imprescindible que cualquier ccin de atencin-prevencin contra la violencia hacia las mujeres se realice desde el enfoque o perspectiva de gnero", dijo la sociloga y profesora cubana Clotilde Proveyer Cervantes, quien coordin el panel "La violencia contra las mujeres y los desafos para su abordaje. Propuestas para la atencin integral desde la experiencia cubana".

"No incluir esta perspectiva trae aparejado el riesgo de seguir enarcando el problema como propio del mbito privado o familiar, que debe solucionarse dentro de los lmites de la intimidad, sin entender su dimensin social ni cuestionar el contexto de la ideologa patriarcal", valor la investigadora.

Otro riesgo, alert, es caer en la simplificacin de considerar la violencia masculina como un mero emergente del problema econmico, de la desocupacin, la marginalidad y la falta de educacin formal, apunt.

Proveyer Cervantes insisti en que una efectiva atencin al problema de la violencia de gnero debe ser integral.

Ello supone trascender la garanta de proteccin, seguridad y el ejercicio de los derechos de las vctimas de la violencia, para incluir tambin una estrategia que permita desnaturalizar la violencia de gnero en la cultura, eliminar mitos que la sostienen y dotar a las personas de herramientas para detectar y reconocer el maltrato en cualquier de sus expresiones.

La comunidad es un actor clave para prevenir y atender la violencia, seal la tambin sociloga Magela Romero Almodvar, al profundizar en la experiencia desplegada desde 2017 por el Centro Oscar Arnulfo Romero (OAR), en articulacin con la academia y los Talleres de Trasformacin Integral del Barrio en Alamar Este, Prraga, El Canal, Libertad y Buena Vista, en la capital cubana.

"La comunidad es el espacio donde estn las vctimas, donde se evidencian estos hechos, donde estn las redes de apoyo formales e inmorales que hace falta potenciar", coment.

La profesora de la Universidad de La Habana se refiri a la capacitacin que hace falta desplegar en esos escenarios para propiciar el conocimiento de este problema social, su causas y expresiones ms naturalizadas, as como evitar la revictimizacin de quienes viven situaciones de violencia y poderles brindar el acompaamientos psicolgico, jurdico y particular que necesitan. Ante la ausencia de servicios de atencin integral, este tipo de experiencias ayudan a empujar desde abajo, a preparar el terreno, el conocimiento y la accin en los espacios comunitarios como respuesta a la violencia, sealaron las ponentes.

Revelar las potencialidades de la comunidad, fortalecer las redes de apoyo -- formales e informales-- y lograr articular a diversos actores implicados han sido algunas de buenas prcticas alcanzadas con esta experiencia, precis Zulema Hidalgo, especialista de OAR.

A la par, ha puesto en evidencia grandes desafos, como la ausencia de una institucin gubernamental rectora, encargada de los servicios integrales de atencin a las vctimas, puntualiz .

Igualmente, se reconoci que este tipo de acciones necesitan de la capacitacin de las partes implicadas, de personal especializado y recursos humanos que no pueden depender nicamente del voluntariado, pues necesitan estabilidad.

Adems, hace falta crear y promover servicios especializados para la atencin adecuada a las mujeres vctimas, actualmente muy limitados, puntualiz Hidalgo.

La psicloga Mara Teresa Daz, tambin especialista de OAR, insisti en la importancia de atender y trabajar con lo que llam "la otra parte del problema": los hombres.

A partir de experiencias implementadas en las provincias de Pinar del Ro, La Habana (municipios Mariano y La Lisa) y Matanzas (Jagey Grande), Daz argument que los hombres pueden convertirse en piezas clave en la prevencin y atencin de este problema social y de derechos humanos.

Luego de recibir capacitacin en temas relativos a sexualidad y violencia, masculinidades, cultura patriarcal, aprendizaje social de la violencia y ejercicio de la sexualidad femenina y masculina, empezaron a reconocerse como personas diferentes, en capacidad de ayudar a mujeres violentadas que busquen ayuda e influir en otros hombres .

En vinculacin la Plataforma de Hombres por la No Violencia de OAR, ellos han podido multiplicar aprendizajes a partir de fuerte motivacin en cada comunidad y siguen generando actividades que garantizan la sostenibilidad del proyecto y el desarrollo de actividades, valor Daz.

"Como resultado, se constata la necesidad de mantener el trabajo con hombres de las comunidades, para contribuir tambin a la articulacin, el compromiso, la prevencin y atencin frente a la violencia de gnero", resumi.

Fuente: http://redsemlac-cuba.net/



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